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Amanecer Del Lenguaje

Parece Que La Búsqueda De Nuestros Orígenes Humanos Y La Historia De Nuestra Evolución Pasa Inevitablemente Por La Puerta De La Palabra. En El Libro «El Amanecer Del Lenguaje: Cómo Llegamos A Hablar» (The Dawn Of Language: How We Came To Talk) Del Autor Sverker Johansson, Traducido Del Sueco Al Inglés Por Frank Perry En Una Edición De MacLehose Press, Nos Encontramos Ante Un Viaje Investigativo Asombroso Y Profundo Que Intenta Descifrar Uno De Los Enigmas Más Complejos En La Historia De La Evolución Humana.

¿Qué Nos Hace Humanos? Nos Gusta Pensar En Nosotros Mismos Como Seres Distintos, Únicos Y Diferentes De Todos Los Demás Animales. A Lo Largo De Los Años, Científicos Y Filósofos Han Propuesto Largas Listas De Rasgos Supuestamente Únicos En Los Humanos, Ya Sea En Términos De Cuerpo O Alma. Aunque «Poseer Un Alma» Es Un Tipo De Rasgo Supuestamente Único En Los Humanos, No Existen Respuestas Científicas Claras Sobre Si Poseemos Un Alma Mientras Que Otros Animales No. Sin Embargo, El Rasgo Que Ha Formado Una Diferencia Decisiva Y Clara, Y Que Este Libro Investiga Con Pasión, Habilidad Periodística Y Maestría Científica, Es Nuestra Asombrosa Capacidad De Comunicación: «El Lenguaje».

Desde La Física De Partículas Hasta El Enigma De La Primera Palabra, La Historia Comienza Con Una Inagotable Curiosidad Infantil. La Mayoría De Los Niños Pasan Por Una Fase Alrededor De Los Cuatro Años En La Que Preguntan «¿Por Qué?» Sobre Todo, Y No Se Satisfacen Incluso Cuando Obtienen Una Respuesta, Sino Que Cada Respuesta Los Lleva A Un Nuevo «¿Por Qué?». Johansson Fue Uno De Ellos, Pero Nunca Se Cansó De Hacer Preguntas Y Continuó Haciéndolo Durante Más De Cincuenta Años. El Crédito De Esto Es Para Su Padre, Quien Nunca Se Cansó De Responder Y Explicar A Través De La Investigación. Esta Curiosidad Llevó Inicialmente A Johansson A Una Respetada Carrera Científica Como Físico De Partículas. Pero Después De Obtener Su Doctorado En 1990 Por Su Trabajo En El Colisionador De Partículas En Suiza, Descubrió Algo Más Emocionante Para Él Que La Exploración De La Física: El Lenguaje. A Través De Un Curso Nocturno De Lingüística General Que Inicialmente Tomó Por Placer, El Autor Descubrió La Emoción Inherente En El Estudio Del Lenguaje Y La Gran Cantidad De Preguntas Que Aún Permanecen Sin Respuesta Sobre Cómo Funciona. «El Origen Del Lenguaje», En Particular, Era Un Tema Aún Envuelto En La Oscuridad, Lo Que Finalmente Lo Llevó A Cambiar Su Camino De Investigación Por Completo Para Finalmente Dar Frutos En Este Profundo Libro.

Qué Es El Lenguaje: Las Líneas Divisorias Entre Nosotros Y El Reino Animal. Para Investigar Los Orígenes Del Lenguaje, El Autor Tuvo Que Establecer Primero Qué Es El Lenguaje En Sí. En La Década De 1960, El Lingüista Charles Hockett Publicó Una Lista De «Rasgos De Diseño» Que Consideraba Distintivos De Los Lenguajes Humanos, Los Cuales Podrían Utilizarse Para Definir Qué Es El Lenguaje Y Deconstruir Su Estructura. Esta Lista Incluía Rasgos Tales Como:

  • Canal Vocal-Auditivo: La Comunicación Es Principalmente A Través Del Sonido Y La Audición.

  • Transmisión Por Difusión: La Transmisión No Es Dirigida (Significa Que Cualquiera En Las Cercanías Puede Escuchar El Mensaje), Aunque La Recepción Está Dirigida Al Receptor.

  • Desvanecimiento Rápido: El Sonido Desaparece Inmediatamente, A Diferencia De Los Rastros Olfativos O Químicos Dejados Por Algunos Animales.

  • Intercambiabilidad: Cualquier Cosa Que Pueda Ser Escuchada Puede Ser Dicha Y Reproducida.

  • Semanticidad: Cada Señal En El Lenguaje Está Específicamente Vinculada A Un Significado Concreto.

  • Arbitrariedad: No Existe Un Patrón Específico O Lógicamente Inevitable Que Conecte Las Señales Con Sus Significados; La Relación Entre Una Palabra Y Su Significado Es Una Relación De Acuerdo Social.

  • Discreción: El Lenguaje Se Construye A Partir De Componentes Vistos Como Elementos Separados, Con Dos Niveles De Composición: De Sonidos Del Habla Dispersos A Palabras, Y De Palabras A Oraciones Organizadas.

  • Desplazamiento: La Comunicación Lingüística Puede Girar En Torno A Cosas Que No Están Presentes En El Momento, O Sobre Eventos En El Pasado Y El Futuro.

  • Aprendibilidad: El Lenguaje Puede Ser Aprendido Y Transmitido Como Una Tradición Dentro Del Grupo, Donde Los Niños Aprenden De Los Adultos Y Los Adultos Pueden Aprender Nuevos Lenguajes Unos De Otros.

  • Prevaricación (La Capacidad De Engañar): Simplemente Puedes Mentir Usando El Lenguaje.

Aunque Hockett Señaló Que Muchos Rasgos Individuales En La Lista Podrían Encontrarse Dispersos En Los Sistemas De Comunicación De Diferentes Animales, Solo El Lenguaje Humano Comparte Y Combina Todos Estos Rasgos En Un Sistema Integrado. Sin Embargo, Johansson Señala Que Esta Lista Sufre De Algunas Debilidades; La Lista De Hockett Se Centró Claramente En Los Rasgos Superficiales Del Lenguaje En Lugar De Los Aspectos Profundos De Su Contenido Y Estructura, O Cómo Es Procesado Y Entendido En Nuestros Cerebros. Por Ejemplo, La Capacidad Expresiva Casi Ilimitada Del Lenguaje Humano, Y Su Capacidad Única Para Expresar Un Número Infinito De Mensajes Diferentes, Es El Aspecto Primario. Sin Los Arreglos Combinatorios De Sonidos En Palabras, Cada Palabra En El Lenguaje Hablado Sería Su Propio Sonido Único, Y La Garganta Humana Es Completamente Incapaz De Producir Las Decenas De Miles De Sonidos Diferentes Y Distintos Necesarios Para Cubrir Todos Los Significados De La Vida.

El Poder De Mentir Como Arma Evolutiva: Uno De Los Puntos Interesantes Y Claros En El Análisis De Johansson Es Nuestra Capacidad De Mentir. La Capacidad De Engañar Es Un Rasgo Decisivo Del Lenguaje Y Requiere Atención Especial Con Respecto A La Evolución De La Capacidad Humana Para El Lenguaje. Los Animales Se Comunican De Diversas Maneras, Pero Sus Comunicaciones En La Mayoría De Los Casos Se Consideran Comunicaciones «Honestas»; No Porque Los Animales Sean Más Honestos O Moralmente Comprometidos Que Nosotros, Sino Porque Las Señales Animales Evolucionaron Mayormente De Una Manera Que Hace Que Mentir Sea Biológica Y Evolutivamente Imposible. Tomemos, Por Ejemplo, A Los Alces Machos; Transmiten Un Mensaje Claro A Través De Sus Astas, Ya Que Un Macho Con Doce Puntas Les Dice A Los Demás Qué Tan Grande Y Fuerte Es Para Poder Llevar Esta Corona Pesada Y Costosa Durante Todo El Verano. Un Alce No Puede Mentir Y Afirmar Que Es Fuerte Y Está En Forma, Ya Que La Única Manera De Cultivar Astas Grandes Es Tener Muchos Músculos Y Mucho Alimento Excedente Que Le Permitió Hacerlo. Las Señales Costosas Que No Pueden Ser Usadas Para Engañar Son El Único Camino Evolutivo Estable Para El Alce. Pero El Lenguaje Humano No Funciona De Esta Manera Directa. El Habla Es «Barata» (No Cuesta Una Energía Biológica Enorme Producirla) Y Mentimos Siempre Que Queremos, Sin Embargo, El Sistema De Comunicación Humana No Colapsa. Nos Escuchamos Unos A Otros Y Confiamos Los Unos En Los Otros Lo Suficiente Como Para Que El Sistema Continúe, Lo Que Plantea Una Profunda Pregunta Evolutiva Sobre Por Qué Nuestro Lenguaje No Colapsa Bajo El Peso De Las Mentiras Potenciales, Lo Que Nos Lleva A Comprender La Compleja Composición Social De La Confianza Humana.

El Conflicto De La Comunicación: Animales Parlantes Y Monos De Laboratorio. El Libro También Nos Lleva A Un Interesante Recorrido Comparando Nuestras Capacidades Con Las De Nuestros Compañeros En Este Planeta Para Intentar Comprender La Exclusividad De Nuestro Lenguaje. El Autor Menciona La «Danza Del Vientre» Realizada Por La Abeja Exploradora Para Decirles A Sus Colegas La Ubicación De Las Flores Y El Néctar A Través De Complejos Movimientos Y Patrones De Danza Que Determinan La Distancia Y La Dirección Con Extrema Precisión Basada En El Ángulo Del Sol. Esta Comunicación Es Asombrosa, Pero No Es Un Lenguaje Flexible Que Pueda Ser Adaptado. Del Mismo Modo, Los Ruiseñores Machos Cantan Canciones Complejas Y Mezclan Sonidos Para Atraer A Las Hembras, Y Aunque La Canción Del Ruiseñor Posee Teóricamente La Capacidad De Ser Expresiva Como Los Lenguajes Humanos Gracias A Sus Complejas Estructuras, Lo Que Le Falta Es El Vínculo Flexible Entre Forma Y Mensaje. De Hecho, La Sepia Baila Cambiando Sus Colores En Patrones Llamativos Para Comunicarse Bajo El Mar, Y Los Delfines Poseen «Silbidos Firma» Específicos Para Cada Delfín (Como Nombres) Y Usan El Sonar Para Advertirse Unos A Otros De Manera Avanzada. Incluso Los Monos Vervet Poseen Gritos De Advertencia Específicos; Un Grito Para Los Leopardos Que Los Empuja A Trepar Ramas Delgadas, Y Un Grito Diferente Para Las Águilas Que Los Empuja A Esconderse En Los Arbustos. Sin Embargo, Todos Estos Sistemas Son Cerrados, Restringidos Y Vinculados A Su Entorno Inmediato. Carecen De La Capacidad De Abstracción Infinita O De Desplazamiento Del Contexto Del «Aquí Y Ahora».

Los Intentos De Enseñar Lenguaje A Los Monos Son Otra Parte Interesante De La Revisión De Johansson. Ha Habido Muchos Intentos De Enseñar A Los Animales A Hablar, Con Éxito Variable Y A Menudo Muy Modesto. Los Loros Naturalmente Tienen Un Talento Para Imitar El Lenguaje, Y De Hecho Son Los Animales Más Cercanos A La Capacidad De Aprender A Hablar Como La Gente A Nivel Superficial. Pero Cuando Se Trata De Grandes Simios, Nuestros Parientes Más Cercanos, Todos Los Intentos De Enseñarles El Habla Oral Han Terminado En Fracaso, Porque Carecen Totalmente Del Control Flexible Sobre Sus Órganos Vocales Necesario Para Producir Sonidos Del Habla, Darles Forma Y Fusionarlos En Palabras. Incluso El Intento De Criar A Un Chimpancé Llamado «Gua» En Una Familia Humana A Principios De Los Años Treinta Como Un Niño Adoptado No Marcó Ninguna Diferencia Significativa; Gua Pudo Mantener El Ritmo Con Su Hermano Adoptivo Humano En Casi Todo Excepto En El Lenguaje. Más Tarde, Los Científicos Pasaron A Usar El Lenguaje De Señas Con Los Chimpancés «Washoe» Y «Nim Chimpsky», Y Aunque Aprendieron Algunos Símbolos Y Señas Y Se Comunicaron En Ciertos Contextos, La Falta De Iniciativa Para Inventar Palabras O La Comprensión Compleja De Las Reglas Jerárquicas Hizo Que La Brecha Entre Ellos Y La Capacidad Humana Fuera Amplia Y Profunda.

La Comunicación Como Un «Rompecabezas» En Lugar De Un «Código»: Entre Las Características Más Destacadas Del Enfoque De Johansson En Esta Presentación Se Encuentra Su Propuesta Del Concepto De Comunicación Como «Comunicación De Rompecabezas» En Contraste Con La Comunicación Clásica Como Un «Código». El Autor Considera Que La Comunicación Lingüística Viva Y Diaria Entre Los Humanos Depende De Dos Principios Básicos: El Aspecto «Ostensivo» Del Hablante Que Muestra Su Intención De Comunicarse, Y El Aspecto «Inferencial» Del Oyente Que Intenta Descifrar La Intención. El Significado Literal No Está Determinado Solo Por La Expresión Lingüística Pura, Sino Por Todas Las Circunstancias Que Rodean La Declaración, Y El Oyente Debe Juntar Las Piezas Del Rompecabezas Para Reconstruir El Mensaje Intendido Por El Hablante. Por Lo Tanto, El Lenguaje Hablado Que Usamos En Las Conversaciones Diarias Naturales Difiere Radicalmente Del Lenguaje Escrito Formal Y Rígido. Hablar Cara A Cara Con Personas Con Quienes Compartimos Contexto E Historia Crea Un Entorno Ideal Para La «Comunicación De Rompecabezas», Donde Las Palabras Pueden Acortarse O Grandes Partes Eliminarse Con Total Confianza De Que El Oyente Reunirá Eficientemente El Resto De La Imagen. Por El Contrario, El Lenguaje Escrito O Los Anuncios De Televisión Deben Operar Como Un «Código», Donde Todo El Mensaje Debe Estar Estrictamente Contenido En Las Palabras Mismas.

Johansson Rechaza La Idea De Que El Lenguaje Surgió Repentinamente Como Resultado De Una «Mutación Genética» Mágica En El Homo Sapiens, Y En Su Lugar Adopta Una Visión Darwiniana Gradual Que Ve Que El Lenguaje Se Formó A Lo Largo De Cientos De Miles De Años. Este Camino Comienza Con El «Homo Erectus» Hace Aproximadamente Un Millón Y Medio A Dos Millones De Años; Estos Ancestros Que Hicieron Complejas Herramientas De Piedra, Controlaron El Fuego Y Quizás Cruzaron Masas De Agua, Necesitaban Un Nivel De Cooperación Y Transferencia De Conocimiento Que No Podía Lograrse Con Simples Gruñidos Primitivos, Sino Que Requería Una Especie De «Protolenguaje». Este Desarrollo Evolutivo Se Extiende Para Incluir A Los Neandertales, Donde Johansson Refuta Ferozmente El Mito Que Los Retrataba Como Criaturas Estúpidas Que Solo Sabían Gritar, Presentando Evidencia Arqueológica Y Genética Que Indica Que Poseían Cerebros Grandes Y Practicaban Rituales Complejos Como El Entierro Y La Fabricación De Joyas, Lo Que Sugiere Fuertemente Su Posesión De Un Sistema Lingüístico Desarrollado A La Altura De Nuestro Lenguaje Temprano.

Para Explicar Este Desarrollo, El Libro Se Sumerge En La Anatomía Del Habla Para Responder A Una Pregunta Fundamental: ¿Por Qué Podemos Pronunciar Miles De Palabras Mientras Un Chimpancé Se Ahoga Si Intenta Hacerlo? La Respuesta Reside En La Combinación De Varios Factores Biológicos, El Primero De Los Cuales Es El Cambio Anatómico Representado En La «Laringe Descendida». A Diferencia De Los Simios, Las Gargantas Humanas Poseen Una Posición Baja En El Cuello, Un Diseño Que Creó Una «Cámara De Resonancia» Que Nos Permite Producir Un Rango Enorme Y Preciso De Sonidos, Aunque Vino Con Un Impuesto Evolutivo Que Aumenta El Riesgo De Atragantarse Con La Comida. Esto Se Acompaña Del Papel Del Gen FOXP2, Que No Es Un Diccionario Genético Prefabricado Como Se Rumorea, Sino El Gen Responsable Del Control Motor Preciso De Los Músculos De La Boca, La Cara Y La Lengua, Y Sorprendentemente, Compartimos Este Gen Con Los Neandertales. Este Sistema Se Completa Con Las Redes Neuronales En Nuestros Cerebros Que Se Desarrollaron Para Incluir Áreas Especializadas Que No Solo Procesan Sonidos, Sino Que También Analizan La «Intención» Y Las «Reglas Gramaticales» Y Nos Otorgan La Profunda Capacidad De Leer Los Pensamientos De Los Demás.

Sin Embargo, Este Complejo Y Costoso Sistema Biológico No Podría Haberse Desarrollado Sin La Existencia De Enormes Presiones Sociales Y Ambientales Que Obligaron A Los Humanos A Una Cooperación Absoluta Para La Supervivencia. Johansson Propone Aquí La Hipótesis Del «Cuidado Compartido», Señalando Que El Nacimiento De Niños Humanos Con Cerebros Grandes Pero Con Un Desarrollo Incompleto Requiere Un Cuidado Intensivo Y A Largo Plazo Que No Se Limita Solo A La Madre, Sino Que Incluye Al Padre, Las Abuelas Y Toda La Tribu, Lo Que Requiere Un Lenguaje Preciso Para Coordinar Estos Esfuerzos Educativos. El Autor También Se Basa En La Investigación Del Antropólogo Robin Dunbar Para Explicar Cómo El «Chisme» Se Convirtió En Un Sustituto Del Proceso De «Aseo» (Limpieza Mutua Del Pelaje) Utilizado Por Los Simios Para Construir Sus Alianzas; Con El Aumento En El Tamaño Y La Expansión De Los Grupos Humanos, El Tiempo Ya No Era Suficiente Para Limpiar A Todos, Por Lo Que Surgió El Chisme Y El Compartir Noticias Como Una Manera Rápida Y Efectiva De Construir Alianzas Sociales Y Saber En Quién Se Podía Confiar. Esta Cooperación Extrema Requerida Para Cazar Animales Grandes, Fabricar Herramientas Y Enfrentar El Clima Duro Hizo Imperativo Tener Un Lenguaje Que Posea La Propiedad De «Desplazamiento», Es Decir, La Capacidad De Planificar Y Hablar Sobre El Pasado Y El Futuro, En Lugar De Solo Conformarse Con Reacciones Inmediatas.

En Medio De Este Entrelazado Desarrollo Social, El Libro Sugiere Que Nuestros Ancestros Comenzaron A Comunicarse A Través De Una Mezcla De Gestos Físicos Y Sonidos Únicos Para Representar Objetos Y Acciones. Con La Creciente Complejidad De La Vida Social, Ya No Era Suficiente Pronunciar Palabras Únicas Dispersas, Sino Que Surgió La Necesidad Urgente De Organizarlas Para Conocer Los Detalles De Los Eventos Y Sus Autores Con Precisión. Así Nacieron Las Reglas Gramaticales, No Como Una Invención Consciente O Ingeniería Intencional, Sino Como Una Herramienta Pragmática Necesaria Para Organizar Pensamientos Y Reducir La Ambigüedad En El «Rompecabezas De La Comunicación» Humana, Para Volverse Fosilizadas Con El Tiempo Y Convertirse En Las Complejas Y Establecidas Reglas Que Vemos En Miles De Lenguajes Hoy En Día.

Al Final, Johansson En «El Amanecer Del Lenguaje» Presenta Un Asombroso Panorama Científico Que Combina Lingüística, Antropología Y Biología Evolutiva. A Pesar De La Inevitable Ausencia De Fósiles Que Registren Palabras Habladas, El Libro Teje Una Red Cohesiva De Evidencia Que Confirma Que Nuestro Lenguaje No Fue Un Regalo Repentino, Sino El Producto De Un Largo Y Asombroso Viaje De Adaptación Biológica Y Excepcional Cooperación Social Que Nos Hizo, Al Final, Humanos Parlantes.

En Las Propuestas De Johansson, Surge Un Problema Vital Que No Ha Recibido Su Debida Investigación, Que Es La Influencia Del Lenguaje En La Forma En Que Pensamos, O Lo Que Se Conoce Como La Hipótesis De La «Relatividad Lingüística». El Autor No Se Detiene En Revisar Cómo Y Por Qué Hablamos, Sino Que Cuestiona Con Curiosidad Científica Si Los Diferentes Idiomas Que Hablamos Nos Imponen Diferentes «Gafas» Mentales Para Ver El Mundo. Johansson Discute Inteligentemente Cómo Las Clasificaciones Del Lenguaje, Como La Forma En Que Dividimos Los Colores O Determinamos Las Direcciones Geográficas En El Espacio, Afectan La Conformación De Nuestra Percepción Sensorial. En Lugar De Considerar El Lenguaje Un Medio Neutral Para Transmitir Ideas, Nos Lo Presenta Como Un Marco Organizativo Que Contribuye A Construir Nuestros Modelos Cognitivos De La Realidad, Lo Que Refuerza La Idea De Que La Diversidad Lingüística No Es Meramente Diversidad En Sonidos, Sino Una Riqueza En Las Formas De Vivir La Experiencia Humana Misma.

El Libro También Arroja Luz Sobre El Futuro Del Lenguaje A La Luz De La Era Digital Y La Inteligencia Artificial, Lo Que Representa Una Extensión Lógica Del Proceso De Desarrollo Que Comenzamos Hace Millones De Años. Johansson Propone Una Visión Reflexiva Sobre Cómo La Tecnología Cambia Nuestras Formas De Comunicación; Así Como Inventamos El Lenguaje Para Superar Las Limitaciones De La Comunicación Física Limitada, Hoy Estamos Inventando Nuevos «Lenguajes» Con Máquinas. El Autor Cuestiona Si Estas Herramientas Se Convertirán Algún Día En Una Parte Integral De Nuestra Estructura Cognitiva, Tal Como El Lenguaje Escrito Se Convirtió En Una Extensión De Nuestra Memoria Y Pensamiento. Esta Pregunta Nos Pone Ante Una Asombrosa Paradoja: ¿Estamos En Camino De Desarrollar Una Nueva Forma De Comunicación «Post-Lingüística», O El Lenguaje Humano, Con Su Flexibilidad Y Capacidad Superior De Adaptación, Seguirá Siendo El Único Sistema Capaz De Absorber Las Complejidades De Nuestra Inteligencia Y Nuestros Sentimientos Colectivos?

Johansson Continúa Deconstruyendo Las Teorías Predominantes Sobre Nuestros Orígenes Comunicativos, Presentando En Sus Capítulos Una Audaz Confrontación Intelectual Con Uno De Los Pilares De La Lingüística Moderna: Noam Chomsky. Durante Largas Décadas, Dominó La Teoría De La «Gramática Universal» De Chomsky, Que Supone Que Los Humanos Nacen Con Un «Órgano Del Lenguaje» O Una Unidad Cerebral Innata Que Contiene Las Reglas Básicas Para Todos Los Idiomas, Y Que Los Niños Solo Necesitan Ajustar Algunos Parámetros Para Aprender Su Lengua Materna. Johansson Rechaza Enérgicamente Esta Visión, Considerándola Inexplicable Desde La Perspectiva De La Evolución Darwiniana; Es Muy Poco Probable Que Surja Una Mutación Genética Repentina Que Plante Reglas Gramaticales Completas Y Complejas En El Cerebro Humano. En Su Lugar, El Autor Ofrece Una Alternativa Basada En La Evolución Biológica Y Cultural Gradual, Donde Nuestros Cerebros No Evolucionaron Para Encajar En La Gramática, Sino Que Los Idiomas Mismos Evolucionaron Con El Tiempo Para Encajar En La Forma En Que Nuestros Cerebros Funcionan Y Aprenden.

En Este Contexto, El Libro Adopta Enérgicamente El Enfoque Basado En El «Uso» Para Explicar Cómo Los Niños Adquieren El Lenguaje. El Niño Humano No Nace Equipado Con Un Diccionario Genético O Reglas Gramaticales Prefabricadas, Sino Que Nace Con Una Asombrosa Máquina Cognitiva Capaz De Distinguir Patrones Y Leer Las Intenciones Sociales De Los Demás. Los Niños Aprenden El Lenguaje A Través De La Práctica Constante, La Imitación, La Comprensión Del Contexto De Las Situaciones Y El Almacenamiento De Bloques De Palabras Y Frases Que Escuchan En Su Entorno Cercano. Con La Acumulación De Estas Frases, Sus Cerebros Comienzan Gradualmente A Extraer Reglas Y Patrones Generales. Esta Explicación Devuelve El Lenguaje Al Seno De La Interacción Social Viva, Lejos De Las Cajas Negras De Los Genes Virtuales, Haciendo Del Proceso De Aprendizaje Del Lenguaje Una Habilidad Cognitiva General Que Se Entrelaza E Interactúa Con Nuestras Capacidades Para Aprender Y Resolver Problemas En Todas Las Áreas De La Vida.

El Viaje Investigativo No Se Detiene En El Origen Del Primer Lenguaje O El Mecanismo De Aprendizaje De Un Niño, Sino Que Se Extiende Para Incluir Cómo Los Idiomas Se Diversifican Y Desarrollan Culturalmente. Johansson Explica Cómo Los Idiomas Se Comportan Como Seres Vivos Sujetos A Las Leyes De La Evolución Cultural, Donde Se Ramifican, Se Cruzan Y Se Extinguen. Cita Ejemplos Maravillosos De La Realidad, Como Los Lenguajes Híbridos Que Surgen Cuando Grupos Que No Hablan Un Idioma Común Se Ven Obligados A Comunicarse En Entornos Laborales O Comerciales, Y Cómo Los Niños En La Siguiente Generación Los Transforman En Lenguajes «Criollos» Completos Con Reglas Y Pilares. También Destaca El Lenguaje De Señas De Nicaragua, Que Fue Inventado Por Niños Sordos Que Se Reunieron En Una Escuela En Los Años Ochenta, Para Crear Un Lenguaje Completamente Nuevo Desde Cero Sin Ninguna Intervención O Adoctrinamiento De Adultos. Estos Ejemplos Vivos Son Una Prueba Irrefutable De Que El Impulso Humano Por La Comunicación Y La Construcción De Significados Compartidos Es Una Fuerza Innata Y Colectiva Que No Puede Ser Frenada.

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