El Legado De Las Democracias Fallidas En Sudán

En El Contexto De La Historia Política Moderna De África Oriental Y El Mundo Árabe, Sudán Sigue Sendo Un Caso Excepcional Que Desafía Cualquier Comprensión Simplista O Estereotipada. Es Un País Continente Cuyos Primeros Indicios De Independencia Prometieron Que Se Convertiría En El Modelo Más Racional De Gobernanza Democrática En El «Tercer Mundo»; Un País Que Posee Una Diversidad Étnica, Riqueza Cultural Y Una Temprana Conciencia Sindical Y Política Que Lo Capacitan Para Ser Un Faro En La Transición Pacífica Del Poder. Sin Embargo, Estas Grandes Esperanzas Chocaron Rápidamente Con La Roca De La Realidad, Y Su Experiencia De Gobierno Se Transformó En Un Círculo Vicioso Entre Una Naciente Ambición Democrática Y Golpes Militares Que Acechan Al País En Cada Momento Crucial De Su Historia.
Dentro De Este Contexto Se Presenta El Libro «Elecciones Parlamentarias En Sudán (1953–1986): Un Enfoque Histórico-Analítico», Escrito Conjuntamente Por Dos Destacadas Figuras Del Pensamiento Y La Investigación Académica Sudanesa: El Dr. Ahmed Ibrahim Abu Shouk Y El Dr. Al-Fatih Abdullahi Abd Al-Salam. Este Masivo Volumen, Cuya Primera Edición Fue Publicada Por El «Centro Cultural Abdel Karim Mirghani» En Omdurmán, No Representa Una Mera Narración Cronológica Seca De Los Procesos De Votación O Una Recopilación De Cifras Y Estadísticas Mudas; Más Bien, Es Una Disección Meticulosa, Realizada Con El Bisturí De Un Cirujano Y La Experiencia De Un Académico, De La Estructura Estructural, Social Y Cultural Que Dio Forma Al Camino Y La Evolución Del Estado Sudanés Desde Antes De La Independencia Hasta La Víspera Del Tercer Golpe Militar En 1989.
La Filosofía De Las Elecciones Entre Legitimidad Y Maquillaje Cosmético
Los Autores Abren Su Estudio Con Una Introducción Metodológica Muy Importante Sobre La Filosofía Del Proceso Electoral En La Ciencia Política Contemporánea. El Libro Presenta Una Deconstrucción Consciente De La Dualidad Que Gobierna Las Elecciones Como Mecanismo Funcional; En Los Sistemas Democráticos, Representan La Máxima Encarnación De La Voluntad Del Pueblo Y El Medio Institucional A Través Del Cual El Gobernante Deriva Su Legitimidad Mediante Un Mandato Popular Temporal Que Es Responsable Y Revocable. En Este Paradigma Positivo, Las Elecciones Logran Una Separación Decisiva Entre La Presencia Personal Del Gobernante Y La Autoridad Que Ejerce En Nombre De La Comunidad.
Por Otro Lado, El Libro Dirige Su Atención Al Uso Negativo De Las Elecciones En Los Sistemas Totalitarios. Aquí, Las Urnas Se Transforman En Lo Que Los Autores Llaman «Maquillaje Electoral», Que Los Regímenes Autocráticos Intentan Utilizar Para Ocultar Sus Defectos Estructurales Permanentes Y Absorber La Presión De Los Opositores Que Piden Reformas Y Una Transición Democrática. Estas Elecciones Simuladas Carecen Fundamentalmente De Los Tres Criterios Normativos Que Gobiernan Cualquier Práctica Democrática Verdadera: Eficacia, Libertad E Integridad. Debido A Este Fundamento Metodológico, Los Autores Tomaron La Decisión Estricta De Excluir Las Elecciones Parlamentarias Y Los Consejos Establecidos Durante Las Épocas Del Teniente General Ibrahim Abboud (1958–1964) Y Del Mariscal De Campo Gaafar Nimeiry (1969–1985), Bajo El Argumento De Que Tenían Como Objetivo Conferir Una Falsa Legitimidad A Regímenes Militares Totalitarios Que Habían Confiscado Los Derechos Y Libertades Básicos.
A Partir De Esta Clasificación Metodológica, El Libro Limita Su Bisturí Analítico A Los Cinco Grandes Hitos Democráticos Experimentados Por Sudán En Los Tiempos Modernos: Las Elecciones De 1953 (Que Allanaron El Camino Para La Independencia), Seguidas Por Las Elecciones De 1958, 1965/1967, 1968, Llegando Hasta El Hito Final En 1986.
Los Pilares Metodológicos Y Documentales Para «Disecar El Caso Sudanés»
Lo Que Otorga A Este Libro Su Estatus De Obra «Revisada Por Pares» Y Liderazgo Científico No Es Meramente La Grandeza Temática, Sino El Arsenal Documental Y Metodológico En El Que Se Apoyaron Ambos Investigadores. Este Estudio Reunió Cuatro Métodos Científicos Complementarios: El Método Descriptivo-Analítico, El Método Inductivo, El Método Histórico Y El Método Estadístico. A Través De Esta Red Metodológica, Los Autores Lograron Proporcionar Cuatro Enfoques De Estudio Integrales:
El Primer Enfoque: Se Ocupa De Un Seguimiento Detallado Del Escenario Político General, Los Marcos Constitucionales Y Legales En Los Que Se Redactaron Las Leyes Electorales, La Distribución De Los Distritos Electorales Y La Elegibilidad De Votantes Y Candidatos.
El Segundo Enfoque: Se Sumerge En El Espacio De La Libertad, Abordando La Naturaleza De Los Partidos Políticos, Sus Programas Y Los Mecanismos De Propaganda Que Utilizaron Para Ganarse A La Opinión Pública, Incluidas Las Dimensiones Culturales Como Los Chistes Políticos Y Los Eslóganes Populares.
El Tercer Enfoque: Evalúa Con Alta Eficiencia Los Aspectos Administrativos Y Organizativos Del Proceso Electoral, Comenzando Desde El Registro, Pasando Por La Votación, Hasta El Escrutinio Y El Anuncio De Los Resultados.
El Cuarto Enfoque: Es El Más Valioso Desde El Punto De Vista Académico, Ya Que Documenta Los Resultados Utilizando Herramientas Estadísticas Y Tablas Detalladas Desglosadas Por Direcciones Y Distritos Electorales, Permitiendo Que Estas Cifras Mudas Se Sumerjan En Una Lectura Analítica Que Las Conecta Con La Demografía Humana Y Social De Sudán.
El Pensamiento Político Sudanés Ha Sufrido Durante Mucho Tiempo Una Brecha En La Documentación Y El Análisis Profundo; La Mayoría De Los Estudios Anteriores Eran Colecciones Documentales Frías Que Reunían Cifras Y Datos Carentes De Interpretación Y Adaptación Contextual Dentro De Las Realidades Sociales —Como Las Obras De Mohamed Ibrahim Tahir Y Mohamed Mohamed Ahmed Karrar— O Eran Estudios Que Se Centraban En El Desarrollo De Los Sistemas Constitucionales En General, Como El Libro Del Dr. Ibrahim Haj Musa. La Distintividad De Este Libro, Sin Embargo, Proviene De Su Dependencia De Fuentes Primarias Altamente Confidenciales Y Críticas, Entre Las Que Destacan «Los Documentos Británicos Sobre Sudán (1940–1956)», Traducidos Al Árabe Por El Sr. Mahmoud Saleh En Su Masivo Proyecto. Los Autores Utilizaron Cinco Volúmenes Completos De Estos Documentos Para Desentrañar Los Secretos De Las Elecciones De 1953, Apoyándose En Las Actas De Los Comités Conjuntos, Los Informes Confidenciales De Los Administradores Británicos Y Los Periódicos Partidistas Contemporáneos De Esa Época.
El Mosaico Sudanés: La Diversidad Como Bendición Y Maldición
La Idea Fundamental Y Conmocionante Que El Libro Coloca Ante Los «Guardianes Del Pensamiento Estratégico En Sudán» Es Que Este País No Pertenece Solo A La Élite Política; Más Bien, Es Un Vasto Espacio Geográfico Y Humano Que Lleva En Su Interior Una Aguda Diversidad Binaria. Es Una Diversidad De Mosaico Entre Las Áreas Rurales Y Urbanas, Entre La Tribu Y El Partido, Y Entre La Lealtad Religiosa Sufí Y La Conciencia Cívica Moderna.
Los Autores Creen Que Esta Diversidad Podría Haber Sido Una Palanca Para El Avance Civilizatorio Y Una Polinización Cruzada Cultural Única Si Se Hubiera Utilizado Positivamente Dentro De Marcos Constitucionales Estables Que Respeten El Pluralismo Y Las Demás Opiniones. Sin Embargo, La Explotación Política Egoísta Y Estrecha De Esta Diversidad Por Parte De Los Partidos Políticos Tradicionales Y Modernos Por Igual Llevó Al País A La Trampa De La Fragmentación Y La División, Transformando La Competencia Democrática Honesta En Animosidades Partidistas, Disputas Sectarias Y Conflictos Regionales Fracturados. En Lugar De Que Las Urnas Fueran Una Herramienta Para La Construcción Nacional, A Menudo Se Convirtieron En Un Espejo Reflector De La Polarización Étnica Y Sectaria, Lo Que Allanó El Camino Repetidamente Para La Intervención Del Establecimiento Militar Para Imponer El Silencio De Las Tumbas En Nombre De Preservar La Unidad Nacional.
El Acuerdo De Autogobierno: Un Salto A La Oscuridad Del Gobierno Del Condominio
Los Autores Comienzan Desestructurando El Complejo Trasfondo Constitucional Y Político Que Precedió Al Proceso De Votación. El 12 De Febrero De 1953, El Gobierno Británico Y El Gobierno Egipcio (Que Acababa De Presenciar La Revolución Del 23 De Julio De 1952, Liderada Por Los Oficiales Libres) Firmaron El «Acuerdo De Autogobierno Y Autodeterminación Para Sudán». Este Acuerdo Sirvió Como El Compromiso Histórico Que Puso Fin A Décadas De Procrastinación Colonial Y Reconoció El Derecho Del Pueblo Sudanés A Ejercer El Autogobierno Durante Un Período De Transición Que No Excedería Los Tres Años, Seguido Por El Proceso De Autodeterminación.
Sin Embargo, El Mayor Dilema Que Enfrentaban Las Dos Potencias Coloniales (Gran Bretaña Y Egipto) Radicaba En La Falta Total De Confianza Mutua. Gran Bretaña, A Través De Su Administración Colonial En Jartum (Sir Robert Howe Y Su Personal), Temía El Ascenso De La Corriente Unionista Pro-Egipcia Y Veía Al Partido Umma Independentista Como Un Aliado Natural Que Preservaría Los Intereses Británicos. Por El Contrario, El Cairo, Bajo El Liderazgo De Mayor General Muhammad Naguib Y El Mayor De Estado Mayor Salah Salem, Estaba Inyectando Fondos Masivos Y Una Inmensa Propaganda Política Para Apoyar A Los Partidos Unionistas, Considerando Que La Batalla De Sudán Era Una Batalla Por La Seguridad Nacional Egipcia En Las Profundidades Del Valle Del Nilo.
La Comisión Internacional De Supervisión: India Dirige La Democracia Sudanesa
Ante Esta Aguda Polarización, El Acuerdo Estipuló La Formación De La «Comisión Electoral Internacional» Para Garantizar Su Integridad E Imparcialidad. Aquí, Resalta Prominentemente La Revisión De Las Actas De Esta Comisión, Presidida Por Un Juez Indio Neutral, El Sr. Sukumar Sen. La Comisión Incluyó En Su Composición A Representantes De Gran Bretaña, Egipto, Los Estados Unidos Y Dos Miembros Sudaneses.
Esta Comisión Enfrentó Desafíos Logísticos Y Geográficos Afines A Los Milagros; ¿Cómo Podrían Llevarse A Cabo Elecciones Modernas En Un País Vasto Cuyo Terreno Traga Bosques Y Pantanos, Sufriendo Una Tasa De Analfabetismo Que Superaba El 90% En Ese Momento, Junto Con La Ausencia Total De Redes De Carreteras Y Comunicaciones? Aquí, El Libro Describe Con Gran Admiración Cómo La Comisión Ideó Soluciones Innovadoras, Como El Uso De Símbolos De Animales Y Plantas Para Identificar A Los Candidatos (El Elefante, El León, El Camello, El Árbol), Y El Uso De Diferentes Colores Para Las Urnas Para Facilitar El Proceso A Los Votantes Analfabetos, E Incluso Adoptando Métodos De Votación Alternativos Como «Levantar Las Manos» O «Votación Oral» En Algunas Áreas Remotas Del Sur Y Direcciones Periféricas De Naturaleza Puramente Tribal.
El Mapa De Las Alianzas: El Choque De Las Grandes Corrientes
El Libro Pinta Un Retrato Sociológico Altamente Preciso De Las Fuerzas Políticas Que Se Atrincheraron En Aquellas Elecciones. La Escena Estaba Dividida En Dos Corrientes Principales Impulsadas Por Líderes Religiosos Sectarios Que Poseían Una Influencia Espiritual Abrumadora Sobre Las Masas:
La Corriente Unionista: Se Encarnó En El «Partido Nacional Unionista» Liderado Por El Líder Ismail Al-Azhari. Este Partido Logró Fusionar Varias Pequeñas Facciones Unionistas Bajo Una Sola Bandera, Apoyándose En Un Masivo Respaldo Financiero Y Mediático Egipcio, Y En La Arrolladora Lealtad Espiritual De La «Orden Khatmiyya» Liderada Por Sayyid Ali Al-Mirghani, Quien Mantenía Una Enemistad Histórica Hacia El Partido Umma.
La Corriente Independentista: Se Encarnó En El «Partido Umma», El Brazo Político Del «Movimiento Ansar» (Seguidores Del Mahdi) Y Bajo El Patrocinio Directo De Sayyid Abd Al-Rahman Al-Mahdi. El Partido Alzó La Consigna De La Independencia Total Y Se Mostró Altamente Aprensivo Ante Las Intenciones Egipcias, Pero Cayó En La Trampa De La Contrapropaganda Que Lo Acusaba De Colaborar Con Gran Bretaña Y De Desear Restaurar La Monarquía Coronando A Sayyid Abd Al-Rahman Como Rey De Sudán.
Una Nota Histórico-Analítica Del Libro: «La Batalla Electoral De 1953 No Fue Una Lucha Por Programas Económicos O Planes De Desarrollo Para La Reconstrucción Del País; Más Bien, Fue Una Batalla Radical Y Rompehuesos Por La ‘Dirección Y La Lealtad’, Donde La Santidad De La Alfombra De Oración Sufí Se Entrelazó Con El Pragmatismo De La Acción Política Moderna.»
El Terremoto De Los Resultados Y La Conmoción Del «Mister» Británico
Cuando Se Anunciaron Los Resultados Electorales En Diciembre De 1953, El Resultado Cayó Como Un Rayo Sobre Las Cabezas De Los Administradores Británicos En Jartum, Resultando En Una Completa Decepción Para Las Estimaciones De La Inteligencia Británica Y Los Agregados Políticos. El Partido Nacional Unionista (Pro-Egipcio) Logró Una Victoria Arrolladora Y Clara.
Veamos Cómo Los Autores Documentaron Estos Resultados A Través De Las Cifras Analíticas Presentadas En El Libro Para Un Parlamento Que Constaba De 97 Escaños Para La «Cámara De Representantes»:
El Partido Nacional Unionista (Unionistas): 51 Escaños (52.5%)
El Partido Umma (Independentistas): 22 Escaños (22.6%)
Los Liberales Del Sur (Bloque Del Sur): 9 Escaños (9.3%)
Independientes Y Partidos Pequeños: 15 Escaños (15.6%)
El Libro Revela, Apoyándose En Informes Secretos Británicos Recientemente Desclasificados, Cómo Prevaleció Un Estado De Desconcierto Y Melancolía En Las Oficinas De Sir Robert Howe. Un Administrador Británico Escribió En Sus Diarios Palabras Con El Siguiente Efecto: «Sudán Ha Sido Entregado Como Un Bocado Fácil A Los Egipcios, Y Los Esfuerzos De Cincuenta Años De Construcción Administrativa Británica Se Han Arruinado En Una Sola Noche Gracias A Las Urnas».
El Genio De La Transformación: Cómo El Mago Se Volvió Contra El Hechicero
A Pesar Del Hecho De Que Ismail Al-Azhari Y Su Partido Alcanzaron La Cúspide Del Poder Gracias Al Apoyo Egipcio Ilimitado Y A Los Fuertes Eslóganes Unionistas, Al-Azhari —Como Un Estadista Dotado De Un Astuto Sentido Pragmático— Captó Con Inteligencia El Pulso De La Calle Sudanesa Y El Cambiante Equilibrio Interno De Poder Tras La Destitución Del Mayor General Muhammad Naguib Del Poder En Egipto Y El Ascenso De Gamal Abdel Nasser.
Al-Azhari Se Dio Cuenta De Que La «Unidad Con Egipto» Podría Llevar A La Disolución De La Entidad Sudanesa, Y Que La Orden Khatmiyya Que Lo Apoyaba No Favorecía Una Unidad Real Sino Que La Utilizaba Meramente Por Despecho Hacia Los Ansar. Aquí, Al-Azhari Cambió La Dirección De Su Tren Político 180 Grados; Dirigió A Su País Con Una Tremenda Audacia Hacia La Independencia Absoluta, Declarando La Independencia De Sudán El 19 De Diciembre De 1955 Desde El Interior Del Parlamento (Que Fue Producido Por Las Elecciones De 1953), Una Declaración Que Recibió Un Consenso Histórico Y El Respaldo De Ambos Polos Sectarios (Al-Mahdi Y Al-Mirghani).
Las Elecciones De 1953 Fueron —Según La Lectura Lucida De Los Autores— El Vehículo Legítimo E Institucional A Través Del Cual El Estado Sudanés Cruzó Desde La Estrechez De La Dependencia Colonial Del Condominio Hacia Las Expansiones De La Soberanía Nacional. Al Mismo Tiempo, Sin Embargo, Llevó En Su Vientre Las Semillas De Crisis Estructurales Que Plotarían Más Tarde: La Exclusión De Las Fuerzas Modernas, El Profundizamiento Del Golfo Entre El Norte Y El Sur, Y La Dependencia Total De Las Señales Sectarias.
El Libro Nos Lleva De Regreso A La Atmósfera Inmediata Posterior A La Independencia, Donde El Partido Nacional Unionista, Liderado By Ismail Al-Azhari, Se Encontró Víctima De Su Propio Éxito. Después De Que El Partido Logró El Milagro De La Independencia, Sus Frágiles Alianzas Se Desmoronaron Y La Orden Khatmiyya, Liderada Por Sayyid Ali Al-Mirghani, Lo Abandonó, Sintiendo Que Al-Azhari Había Comenzado A Rebelarse Contra Su Influencia Espiritual Y Estaba Buscando Construir Un Liderazgo Carismático E Independiente. Esta Aprehensión Resultó En El Nacimiento De Una Nueva Entidad Política Que Se Separó Del Partido Madre, Llamada El «Partido Democrático del Pueblo», Para Servir Como El Brazo Político Directo De La Orden Khatmiyya. En Un Movimiento Pragmático Dictado Por El Deseo De Restringir A Al-Azhari, Los Dos Rivales Históricos, Sayyid Abd Al-Rahman Al-Mahdi Y Sayyid Ali Al-Mirghani, Se Reunieron Y Sus Respectivas Sectas (Ansar Y Khatmiyya) Acordaron Formar Un Gobierno De Coalición Que Reuniera Al Partido Umma Y Al Partido Democrático Del Pueblo. Como Consecuencia, Al-Azhari Fue Destituido De La Presidencia Del Gobierno, Que Fue Asumida Por El Miralai Abdullah Khalil, El Secretario General Del Partido Umma Y Un Antiguo Militar De Firme Disposición.
Bajo Este Escenario Plagado De Crisis Y Discordia, Las Elecciones De 1958 Surgieron Como Una Necesidad Constitucional Para Renovar La Legitimidad De La Gobernanza Y Redactar Una Constitución Permanente Para El País. Los Autores Explican Con Vasto Detalle Los Procedimientos Legales Y Administrativos Que Precedieron A Estas Elecciones, Destacando Cómo Las Fuerzas Sectarias Gobernantes Manipularon La Ley Electoral Y Rediseñaron Los Distritos Electorales Para Asegurar Su Superioridad Numérica A Expensas De Las Fuerzas Modernas Y Del Partido De Al-Azhari En Las Ciudades Urbanas. Muchos Distritos Electorales Rurales Fueron Fusionados Y Ampliados Para Asegurar La Entrada De Votos De Lealtad Puramente Tribal-Sectaria, Un Esquema Electoral Prediseñado Descrito Por La Prensa Libre De Esa Época Como Un Intento De «Nacionalizar La Democracia» A Favor De Los Amos De Las Casas Religiosas.
Los Desafíos No Se Limitaron Solo Al Diseño De Los Distritos Electorales; Más Bien, Los Factores Regionales E Internacionales Entraron En Estas Elecciones Con Un Peso Sin Precedentes. Este Evento Electoral Coincidió Con El Cénit Del Ascenso Nasserista En Egipto Y El Crecimiento Del Nacionalismo Árabe, Un Asunto Que Profundizó Los Temores Del Primer Ministro Abdullah Khalil Y Del Partido Umma Respecto A Las Intervenciones Egipcias Destinadas A Derrocar A Su Gobierno. Este Conflicto Se Expandió Hasta Alcanzar Los Horizontes De La Guerra Fría Cuando El Gobierno De Abdullah Khalil Aceptó La Controvertida «Ayuda Estadounidense», Que La Oposición Unionista, Las Fuerzas Técnicas, Laborales Y Sindicales Consideraron Una Desviación De La Línea De Neutralidad Positiva Y Una Sumisión A Los Ejes Occidentales. Así, Los Ciudadanos Sudaneses Entraron A Los Centros De Votación En Febrero Y Marzo De 1958 Votando No Por Programas Locales Para La Reconstrucción Y El Desarrollo De Su Extenso País, Sino Más Bien Dentro De Una Aguda Polarización De Ejes Internacionales Y Regionales.
Las Urnas Produjeron Un Escenario Parlamentario Fragmentado Que Confirmó El Éxito De La Estrategia Sectaria Para Contener La Corriente Civil Deseosa De Modernizar El Estado. El Partido Umma Ganó La Mayoría De Los Escaños, Seguido Por El Partido Democrático Del Pueblo, Mientras Que El Partido Nacional Unionista De Al-Azhari Se Retiró A Los Bancos De La Oposición A Pesar De Lograr Un Enorme Bloque De Votos En Los Centros Urbanos Y Las Principales Ciudades A Lo Largo De La Línea Ferroviaria. Este Resultado Numérico Llevó A La Reproducción Del Mismo Gobierno De Coalición Plagado De Crisis Entre El Partido Umma Y El Partido Democrático Del Pueblo Bajo El Liderazgo De Abdullah Khalil. Sin Embargo, Esta Coalición Llevaba En Su Seno Las Semillas De Su Propia Destrucción; Pronto Estalló Una Profunda Disensión Entre Ambos Socios Respecto A Las Relaciones Con Egipto Y La Aceptación De La Ayuda Estadounidense, Y Las Cosas Llegaron A Un Callejón Sin Salida Que Paralizó Por Completo La Dinámica Del Estado.
El Primer Ministro Abdullah Khalil Se Encontró Sitiado Entre Una Feroz Oposición Liderada Por Al-Azhari En El Parlamento, Respaldada Por Una Rugiente Calle Sindical, Y Un Socio De Coalición (El Partido Democrático Del Pueblo) Que Coqueteaba Secreta Y Abiertamente Con El Cairo Para Derrocar Al Gobierno. En Un Paso Que Reflejaba Una Absoluta Desesperación Política Y Una Falta Total De Fe En El Proceso Democrático Y Sus Resultados, Abdullah Khalil Se Dirigió Hacia El Establecimiento Militar, Realizando Arreglos Y Coordinaciones Secretas Con El Comandante Del Ejército, El Teniente General Ibrahim Abboud, Para Entregarle El Poder. El 17 De Noviembre De 1958, El Pueblo Sudanés Se Despertó Con Un Comunicado Militar Que Anunciaba La Suspensión De La Constitución, La Disolución Del Parlamento Y La Prohibición De Los Partidos Políticos, Terminando Con La Primera Experiencia Democrática Con Un «Suicidio Voluntario» Ejecutado Por La Dirección Política Ejecutiva Formada Por Las Urnas Solo Unos Meses Antes.
Los Autores Concluyen Su Disección Del Hito De 1958 Con Un Resultado Altamente Significativo Que Afirma Que La Élite Política Sudanesa En El Amanecer De La Independencia Fracasó En La Prueba De La «Conciencia Democrática Institucional». Esta Élite Vio Las Elecciones Y Las Urnas No Como Un Compromiso Principiante Con La Transferencia Pacífica Del Poder Y La Aceptación Del Estado De Derecho, Sino Más Bien Como Una Herramienta Pragmática Para Llegar A La Oficina. Si Las Urnas No Lograban Asegurar Su Supervivencia En El Poder, O Si El Juego Parlamentario Amenazaba Sus Intereses Sectarios, No Encontraban Vergüenza En Apelar A Las Armas E Introducir Al Ejército En La Política, Abriendo Una Amplia Brecha En El Muro De La Nación A Través De La Cual Entró La Dictadura Militar De Abboud Para Asentarse Pesadamente Sobre El País Durante Seis Años Continuos, Estableciendo Un Legado Duradero De Golpes Militares Que Continuó Interrumpiendo El Desarrollo Natural Del Estado Sudanés Cada Vez Que El Sol De La Libertad Y El Pluralismo Aparecía En El Horizonte.
El Regreso Al Segundo Espacio Democrático No Estuvo Pavimentado Con Rosas; Más Bien, Estuvo Plagado De Graves Crisis Estructurales Y Acontecimientos Políticos Que Revirtieron Los Antiguos Equilibrios De Poder Y Lanzaron Al País Al Horno De Una Experiencia Electoral Compleja Y Controvertida Realizada En Dos Etapas Entre 1965 Y 1967, En Medio De Un Escenario De Conflicto Armado Creciente En La Parte Sur Del País Y Un Furioso Conflicto Intelectual Y Político En Su Norte.
Los Autores Comienzan Su Lectura De Esta Etapa Desestructurando El Ánimo General Tras La Caída Del Régimen Del Teniente General Ibrahim Abboud, Donde Se Desarrolló Un Estado De Fuerte Conciencia Revolucionaria, Liderado Por El «Frente De Cuerpos» Que Representaba A Las Fuerzas Modernas De Los Sindicatos De Médicos, Abogados, Ingenieros Y Profesores Universitarios, Quienes Intentaron Formar Una Nueva Realidad Política Para Disminuir La Influencia Sectaria Tradicional. Sin Embargo, Este Ascenso Cívico Enfrentó Rápidamente Una Violenta Resistencia Y Una Contrarrevolución De Los Partidos Tradicionales Históricos (El Partido Umma Y El Partido Nacional Unionista) Que Se Dieron Cuenta De Que Extender El Período De Transición Permitiría A Las Fuerzas Modernas Y Izquierdistas Organizar Sus Filas Y Cambiar Las Reglas Del Juego Político. En Consecuencia, Esos Partidos Presionaron Para Que Se Celebraran Elecciones Generales Lo Antes Posible, Apoyándose En Su Absoluta Confianza En Su Masivo Caudal De Votos En El Campo Sudanés, Que Es Precisamente Lo Que Tuvo Lugar En Abril De 1965.
Estas Elecciones Presenciaron El Surgimiento De Nuevas Fuerzas Políticas Que Sacudieron El Escenario General, Siendo Lo Más Destacado El Ascenso Del «Frente De La Carta Islámica», Que Representaba La Conciencia Política Organizada De Los Islamistas Sudaneses Liderados Por El Dr. Hassan Al-Turabi, Quien Logró Gestionar Una Campaña Propagandística Moderna E Impactante Centrada En La Identidad Islámica Del Estado Y El Combate A Las Ideas Izquierdistas Y Comunistas. Por El Contrario, El Partido Umma Entró A Las Elecciones Sufriendo Fracturas Internas Silenciosas Entre Dos Facciones: La Facción Del Imam Al-Hadi Al-Mahdi, Quien Representaba El Liderazgo Espiritual Tradicional De Los Ansar, Y La Facción De Su Sobrino Sadiq Al-Mahdi, El Ambicioso Joven Y Graduado De Oxford, Quien Buscaba Modernizar Al Partido Y Ofrecer Propuestas Políticas Que Se Alinearan Con Las Aspiraciones De La Generación Posterior A La Revolución, Allanando El Camino Para La División Oficial Del Partido Más Adelante.
El Mayor Y Más Profundo Dilema En Las Elecciones De 1965 Fue El Boicot De Vastas Partes Del Sur De Sudán Debido A Las Aterrorizantes Condiciones De Seguridad Y El Estallido De La Guerra Civil Liderada Por El Movimiento «Anyanya» Que Exigía La Secesión O El Autogobierno. Los Autores Analizan Cómo La Élite Política En El Norte Insistió En Seguir Adelante Con El Proceso Electoral A Pesar De La Ausencia Del Sur, Lo Que Llevó A La Elección De Un Parlamento Paralizado Y Mutilado Que Carecía De Una Legitimidad Nacional Integral, Profundizando El Sentido De Marginalización Y Exclusión Experimentado Por Los Ciudadanos Del Sur. Para Remediar Esta Deformidad Constitucional, El Estado Se Vio Obligado Más Tarde, En 1967, A Realizar Elecciones Parciales En Los Distritos Electorales Del Sur Donde La Seguridad Se Restableció Relativamente, Entrando El País En Un Estado Único De Elecciones Fragmentadas Extendidas A Lo Largo De Los Años.
Los Resultados De Las Urnas En 1965 Demostraron Un Fuerte Regreso De Los Partidos Tradicionales, Ya Que El Partido Umma Encabezó El Escenario Seguido Por El Bloque Unionista, Mientras Que Las Fuerzas Modernas Y El Frente De Cuerpos Sufrieron Una Derrota Arrolladora En Los Distritos Electorales Geográficos. Sin Embargo, Compensaron Esto Logrando Una Victoria Impactante En Los «Distritos Electorales De Graduados», Que Fueron Asignados A Los Poseedores De Títulos De Escuela Secundaria Y Superiores Como Una Discriminación Positiva Para Las Fuerzas Dinámicas De La Sociedad. Esta Distribución Numérica Llevó A La Formación De A Un Nuevo Gobierno De Coalición Entre El Partido Umma Y El Partido Nacional Unionista Encabezado Por Mohamed Ahmed Mahgoub, El Brillante Poeta Y Diplomático. Sin Embargo, Fue Un Gobierno Acosado Por Crises Y Disputas Que Alcanzaron Su Clímax En El Caso De La Disolución Del Partido Comunista Sudanés Y La Expulsión De Sus Diputados Del Parlamento, Un Incidente Descrito Por El Libro Como Un Golpe Fatal Al Flanco De La Democracia Sudanesa Y Al Principio Del Estado De Derecho, Ya Que El Gobierno De Coalición Se Negó A Cumplir Con El Fallo De La Corte Suprema Que Declaraba Inconstitucional El Decreto De Disolución.
Los Temblores Políticos Continuaron Con La Destitución De Mohamed Ahmed Mahgoub Y El Ascenso De Sadiq Al-Mahdi A La Presidencia Del Gobierno Antes Incluso De Cumplir Los Treinta Años, Lo Que Lo Llevó A Una Confrontación Directa Con Su Tío El Imam Al-Hadi, Lo Que Aceleró La Caída De Su Gobierno Y El Regreso De Mahgoub Una Vez Más A Través De Alianzas Parlamentarias Volátiles Y Débiles. Abu Shouk Y Abd Al-Salam Concluyen En Esta Sección Que La Segunda Democracia Cayó En La Trampa De «Copiar Y Pegar» Las Crisis De La Primera Democracia; El Parlamento Mutilado No Logró Redactar Una Constitución Permanente, Y Continuó La Explotación De Las Emociones Religiosas Y Sectarias Para Movilizar A Las Masas Sin Brindar Soluciones Reales A La Aplastante Crisis Económica Ni Tratar Radicalmente La Cuestión Constitucional De Las Relaciones Entre El Centro, Los Márgenes Y El Sur. Esta Absoluta Esterilidad Política Y El Crónico Estancamiento Parlamentario Transformaron El Espacio Democrático En Un Cuerpo Agotado Que Esperaba Una Bala De Misericordia, Dejando Al Público Sudanés Que Se Revolvió En Octubre Caer En Un Estado De Indiferencia Y Decepción, Pavimentando El Terreno Para La Aparición De Un Nuevo Aventurero Militar Que Acechaba El Poder En La Oscuridad De La Noche, Girando El Reloj Hacia Atrás Y Enviando Al País A Un Nuevo Túnel Totalitario Que Duró Dieciséis Años.
Después De Dieisiete Años Del Régimen Totalitario De Mayo Liderado Por El Mariscal De Campo Gaafar Nimeiry, La Niebla De La Tiranía Se Disipó Gracias A La Gloriosa Intifada De Marzo/Abril En 1985, Permitiendo Al País Respirar El Aire De La Libertad Y Entrar En Los Umbrales Del Tercer Espacio Democrático.
Llegamos Al Hito Electoral Más Maduro En Términos De Organización Y Logística, Y Al Más Complejo Y Polarizado Cultural Y Políticamente: Las Elecciones De 1986, Bien Gestionadas Por El Consejo Militar De Transición Liderado Por El Teniente General Abdel Rahman Swar Al-Dahab Y Su Gobierno Civil Temporal Encabezado Por El Dr. Al-Gizouli Dafaallah, Mostrando Una Rara Lealtad A Los Juramentos Y Un Estricto Compromiso Con El Cronograma De Transición Democrática.
Los Autores Navegan A Través De Los Detalles De Este Hito Único, Explicando Cómo La Alta Comisión Nacional Electoral Recibió Un Legado Pesado Con Enormes Desafíos, Entre Los Que Destacaba La Escalada De La Guerra Civil En El Sur Bajo La Bandera Del Movimiento De Liberación Del Pueblo de Sudán Y El Ejército De Liberación Del Pueblo De Sudán (SPLM/SPLA) Liderado Por El Dr. John Garang De Mabior, Que Anunció Su Boicot Al Proceso Electoral Y Lo Consideró Una Reproducción De Las Élites Tradicionales Del Norte. A Pesar De Este Desafío De Seguridad Y Política Altamente Peligroso, Que Llevó A La Parálisis Total En Docenas De Distritos Electorales Del Sur, Jartum Decidió Proceder Con La Obligación Constitucional Para Evitar Cualquier Extensión Período De Transición Que Pudiera Despertar Nuevamente Los Apetitos Militares Por El Poder. Así, Las Elecciones De Abril De 1986 Sirvieron Como Una Batalla Para Establecer La Legitimidad El Estado Presente En Medio De La Ausencia De Los Márgenes Inflamados.
Estas Elecciones Se Caracterizaron Por Un Cambio Radical En La Estructura Del Mapa Partidista Sudanés Y La Aparición De Nuevos Actores Que Cambiaron Por Completo Las Reglas De La Política Tradicional. Las Facciones Unionistas Fragmentadas Se Unificaron Bajo El Título «Partido Democratico Unionista» Liderado Por Sayyid Ahmed Al-Mirghani, Recapturando El Lustre Del Antiguo Movimiento Nacional, Mientras Que El Partido Umma Entró A La Batalla Electoral Con Una Visión Moderna Diseñada Por Sadiq Al-Mahdi A Través Del Avance Del Programa De «Despertar Islámico», Que Intentó Presentar Una Alternativa Renovable Que Fusionara La Modernidad Contemporánea Con La Profundidad Sectaria De Los Ansar. Sin Embargo, El Evento Más Sorprendente Que Los Autores Examinaron Con Un Análisis E Investigación Sustancial Fue El Asombroso Y Rugiente Ascenso Del «Frente Islámico Nacional», El Sucesor Legítimo Del Frente De La Carta Islámica, Que Explotó Sus Años De Alianza Con El Régimen De Nimeiry Antes De Su Caída Para Construir Un Imperio Financiero, Informal Y Organizativamente Meticuloso Y Pervasivo, Permitiéndole Penetrar Profundamente Entre La Juventud, Los Estudiantes, Las Mujeres Y Las Fuerzas Regulares.
Cuando Se Abrieron Las Urnas Y Fluyeron Los Números, El Nuevo Mapa Político Se Manifestó En Un Parlamento Fragmentado Donde Ningún Partido Por Sí Solo Poseía El Dominio De La Mayoría Absoluta Para Formar Un Gobierno Por Su Cuenta. El Partido Umma Logró El Primer Lugar Al Adquirir Ciento Dos Escaños, Seguido Por El Partido Democrático Unionista En Segundo Lugar, Mientras Que El Frente Islámico Nacional Anotó Una Enorme Sorpresa Al Apoderarse Del Tercer Lugar Y Ganar Cincuenta Y Un Escaños, Con Un Control Total Sobre Los Distritos Electorales De Graduados, Demostrando Que La Élite Educada Y La Clase Media Urbana Se Habían Inclinado Hacia La Corriente Islámica Organizada A Expensas De La Izquierda Tradicional Y Del Partido Comunista, Cuya Influencia Disminuyó Notablemente.
Esta Crítica Distribución Numérica Llevó Al Enredo En Coaliciones De Gobierno Frágiles Inestables Que Marcaron Los Años De La Tercera Democracia Con Debilidad Y Turbulencia. Sadiq Al-Mahdi Asumió La Presidencia Del Gobierno Y Formó Un Gobierno De Coalición Con El Partido Democrático Unionista, Pero Esta Alianza Sufrió Continuamente Por La Ausencia De Una Visión Unificada Respecto A Temas Críticos, Sobre Los Cuales Se Erguía El Dilema De Las «Leyes De Septiembre De 1983» (Las Leyes De La Sharia Impuestas Por Nimeiry), Que Los Islamistas Insistieron En Retener Mientras Que El SPLM En El Sur Y Las Fuerzas Progresistas En El Norte Exigían Su Abolición Como Condición Primaria Para Una Paz Integral. El Escenario Se Volvió Más Complicado Cuando El Frente Islámico Nacional Se Unió A Las Filas De Una Feroz Oposición, Utilizando Su Plataforma Parlamentaria Y Sus Fuertes Medios De Comunicación Para Sacudir La Estabilidad Del Gobierno, Antes De Unirse A Breves Coaliciones De Gobierno Que No Duraron Mucho.
Los Autores Ponen Sus Manos Sobre La Verdadera Tragedia De La Democracia De 1986, Mostrando Cómo El Parlamento Se Convirtió En Una Arena Para Disputas Verbales Y Discursos Emocionales Sin Tomar Decisiones Decisivas Para Salvar La Economía Colapsada, Detener El Derramamiento De Sangre En El Sur O Contener La Rugiente Inflación Que Aplastó A Los Ciudadanos Sudaneses. En Medio De Esta Pérdida Civil, El Partido Democrático Unionista Firmó La «Iniciativa De Paz Sudanesa» Con John Garang En Adís Abeba En 1988, Un Acuerdo Que Recibió Una Sustancial Bienvenida Popular Pero Enfrentó El Rechazo Rotundo Del Frente Islámico Nacional Y Reservas Del Partido Umma, Desencadenando Una Gran Crisis Política Donde El Ejército Respondió Presentando El Famoso «Memorando De Las Fuerzas Armadas» En Febrero De 1989, Ofreciendo A Las Fuerzas Políticas La Opción Entre Arreglar La Gobernanza Y Proporcionar Equipamiento O Enfrentar Lo Desconocido.
Aquellas Condiciones, Fuertemente Cargadas De Anticipación, Desesperación Y Un Callejón Sin Salida Total, Debilitaron La Inmunidad Democrática Del Estado Sudanés Por Tercera Vez En Su Historia Moderna. El 30 De Junio De 1989, Los Tanques Del Brigadier General Omar Hassan Ahmad Al-Bashir Se Movieron En Completa Coordinación Con El Frente Islámico Nacional Liderado Por El Dr. Hassan Al-Turabi, Plegando La Página De La Tercera Experiencia Democrática Y Confiscando Los Resultados De Las Elecciones De 1986. Abu Shouk Y Abd Al-Salam Concluyen Esta Autorizada Disección Histórica Indicando Que La Ausencia De Voluntad Nacional Y El Caer En La Trampa De Ganancias Partidistas Estrechas Y Tácticas Políticas A Corto Plazo A Expensas De Una Construcción Estratégica De La Nación Son Lo Que Permitió A Las Democracias Sudanesas Terminar Repetidamente En Las Puertas Del Comando General Del Ejército, Transformando Las Urnas De Una Herramienta Para El Avance Sostenible Equilibrado A Meros Oasis Pasajeros Y Cortos En El Largo Desierto Del Totalitarismo Militar.




