Geografía de Sudán

Una Lectura Fundacional En La Geografía Política E Histórica De Sudán
Algunas Publicaciones Se Destacan Como Faros Indispensables Para Comprender La Naturaleza De Las Patrias Y Su Formación. Entre Estas Obras Inmortales Emerge El Libro «The Republic Of The Sudan. A Regional Geography» (K. M. Barbour) Como Un Profundo Documento Científico Y Analítico Que Disecciona El Cuerpo Sudanés Con Gran Brillantez. Esta Obra Maestra, Escrita Por El Investigador K. M. Barbour, No Es Simplemente Un Libro Narrativo, Sino Más Bien Un Intento Serio Y Arduo De Reunir Y Coordinar La Esencia De Los Pensamientos Y Resultados De Muchos Científicos E Investigadores Que Dedicaron Sus Esfuerzos A Estudiar Sudán Durante La Primera Mitad Del Siglo Veinte. El Libro Tiene Como Objetivo Arrojar Luz Sobre Temas Vitales Como La Distribución Geográfica De Los Asentamientos Humanos, Las Vastas Disparidades Regionales En Los Campos De La Agricultura Y La Ganadería, Así Como Rastrear El Camino De La Difusión Gradual De La Economía Monetaria Moderna A Través De Todas Las Partes De Sudán. El Autor No Se Basó Simplemente En Fuentes Escritas, Sino Que Enriqueció Su Trabajo Con Sus Observaciones Personales Directas E Investigaciones De Campo Intensivas, Intentando Cubrir La Mayor Cantidad Posible De Este Vasto País.
El Libro Comienza Su Viaje Enmarcando La Situación Política De La República De Sudán, Comenzando Su Discusión Con Un Momento Decisivo En La Historia Del País; A Saber, El Primero De Enero De 1956, Que Es El Día En Que Sudán Fue Declarado Como Un Estado Independiente Totalmente Soberano Bajo El Nombre De «La República De Sudán». En Ese Momento Histórico, Sudán Se Sentaba En El Trono Del Continente Africano Como El Estado Políticamente Independiente Más Grande, Donde Su Área Geográfica Alcanzaba Aproximadamente Dos Millones Y Medio De Kilómetros Cuadrados. Desde Una Perspectiva Puramente Geográfica, El Autor Explica Que Este Estado Es Simplemente Una Parte De Un Gran Cinturón Africano Que Se Extiende A Través Del Continente En Casi La Misma Latitud, Comenzando Desde Las Tierras Altas De Etiopía En El Este Hasta Las Costas Del Océano Atlántico Que Están A Unos Seis Mil Kilómetros De Distancia En El Oeste. Y Este Cinturón Más Amplio, Como Es El Caso Con El Estado Mismo, Lleva El Nombre De «Sudán», Que Es Una Abreviatura Y Arabización Del Antiguo Término Árabe «Bilad As-Sudan» (Tierra De Los Negros), Que Históricamente Se Refiere A Las Tierras Donde Los Árabes Se Encontraron Con Los Pueblos Negroides Durante Su Penetración En Las Profundidades Del Continente Africano.
Uno De Los Períodos Más Complejos En La Historia Moderna De Sudán, Al Que El Libro Dedica Un Amplio Espacio Analítico, Es La Era Que Se Extiende Desde 1898 Hasta 1955, Durante La Cual El País Fue Conocido Como «Sudán Anglo-Egipcio», Y Estuvo Sujeto A Un Sistema Único De Gobierno Descrito Oficialmente Como Un «Condominio». Bajo Este Sistema, La Autoridad Suprema Y La Última Palabra Estaban En Manos De Una Sola Persona Que Ostentaba El Título De «Gobernador General», Quien Era Teóricamente Responsable Ante Los Gobiernos Egipcio Y Británico Por La Buena Administración Del País. Sin Embargo, Prácticamente Y Sobre El Terreno, El Libro Afirma Que El Cargo De Gobernador General Siempre Fue Claramente Británico, Y Que Las Riendas Reales Del Poder Estaban Concentradas Casi Enteramente En Manos Británicas, Aunque La Asociación Nominal Con Egipto Tuvo Un Impacto Notable En La Modificación Y Restricción De La Libertad De Acción Británica En Varios Aspectos. Esta Situación Excepcional Distinguió A Sudán De Otras Colonias Británicas En África, Y Tuvo Un Impacto Profundo En La Resolución De Cuestiones Fatídicas Como La Demarcación De Fronteras, La Determinación De La Nacionalidad De Los Sudaneses, La Representación Consular, Las Regulaciones De Inmigración Y Aduanas Entre Egipto Y Sudán, La Distribución De Las Aguas Del Nilo, Conduciendo Al Desarrollo De Instituciones Políticas A Medida Que Los Sudaneses Se Acercaban A Lograr El Derecho Al Autogobierno Y La Independencia.
El Libro Profundiza Con Nosotros En Las Raíces De Esta Doble Intervención, Explicando Que El Interés Egipcio Moderno En Sudán Comenzó Realmente En 1821, Cuando Muhammad Ali Pasha, Quien Recientemente Había Apretado Su Agarre Sobre Egipto, Decidió Enviar Fuerzas Militares Lideradas Por Su Hijo Ismail Para Invadir Sudán. El Motivo Principal De Muhammad Ali Era Construir Un Vasto Imperio En Busca De Los Ingresos Y Recursos Que Podrían Cosecharse De Él, Ya Sea Que Estuvieran Representados En Oro Puro O En La Búsqueda De Esclavos Para Apoyar A Sus Crecientes Ejércitos. Esta Campaña Resultó En El Establecimiento De Una Administración Central Que Tomó Jartum Como Su Capital, Junto Con El Despliegue De Guarniciones Militares En Áreas Estratégicas Como Kassala, Al-Qadarif Y Suakin En El Este, El-Obeid Y Luego El-Fasher En El Oeste, Y Fashoda Y Gondokoro En El Sur Profundo. Esta Administración, Popularmente Conocida Como «Al-Turkiya», Tuvo Éxito En Introducir Algunos Aspectos De Modernización Como El Servicio De Barcos De Vapor Del Nilo, Comenzando A Extender Una Línea De Ferrocarril Hacia El Sur Desde Wadi Halfa, Estableciendo Una Red De Telégrafos Que Conectaba El Cairo Y Jartum, Así Como Lanzando Algunos Proyectos Agrícolas Menores En Los Deltas Orientales.
Sin Embargo, Como Relata El Libro, La Falta De Control Efectivo Desde El Cairo, Y La Baja Competencia De Muchos Funcionarios Egipcios En Ese Momento, Llevaron A La Propagación De Graves Abusos En La Administración. Las Operaciones De Recaudación De Impuestos Se Caracterizaron Por Una Extrema Crueldad, Y Peor Aún, Incluso Después De Que El Jedive De Egipto Anunciara La Abolición De La Esclavitud En 1857, Muchos Funcionarios Continuaron Haciendo La Vista Gorda Ante El Comercio De Esclavos Que Apuntaba A Las Tribus Negroides En El Sur, Y A Veces Incluso Participaron En Él. Estas Prácticas Sembraron Las Semillas De Un Profundo Odio; Las Tribus Del Sur Comenzaron A Ver A Los Egipcios Y A Los Comerciantes De Esclavos Del Norte De Sudán Con Intensa Hostilidad, Mientras Que En El Oeste, Las Poderosas Tribus Árabes Comenzaron A Despreciar Y Odiar A Los «Turcos», Que Es El Título Que Otorgaron A Todos Los Extranjeros Indiscriminadamente Ya Que Egipto Todavía Era Nominalmente Parte Del Imperio Otomano.
Esta Tensión Acumulada Finalmente Explotó, Alcanzando Su Clímax En 1881 A Través De Una Revolución Masiva Liderada Por Muhammad Ahmad, Un Hombre Piadoso De La Región De Dongola, Quien Se Declaró A Sí Mismo El «Mahdi Esperado», Afirmando Que Estaba Encargado Por Dios Para Establecer Un Estado De Verdad Y Justicia En La Tierra. Esto Históricamente Coincide Con La Creciente Influencia Británica En Egipto, Sin Embargo, El Gobierno Británico De Gladstone No Estaba Dispuesto En Ese Momento A Extender Su Influencia Hacia El Sur A Través Del Nilo. Cuando Los Británicos Se Dieron Cuenta De La Incapacidad De Los Egipcios Para Sofocar La Revolución, Rechazaron La Intervención Militar Directa Y Se Contentaron Con Enviar Al General Gordon A Jartum Con Una Misión Específica Para Evacuar Las Guarniciones Egipcias. Pero Los Vientos Soplaron En Contra De Lo Que Los Barcos Deseaban, Ya Que Las Fuerzas Necesarias Para Una Evacuación Organizada No Estaban Disponibles, Y Pronto Jartum Fue Sitiada Y Cayó En Enero De 1885, Donde Gordon Fue Asesinado, Y Todas Las Tierras De Sudán, Excepto Wadi Halfa Y Suakin, Cayeron En Manos De Los Revolucionarios Mahdistas.
Así, El Libro Destaca Una Extraña Paradoja Histórica; Mientras Las Potencias De Europa Se Reunían En La Conferencia De Berlín En 1885 Para Dividir El Continente Africano Y Distribuir Esferas De Influencia, Sudán Estaba Presenciando El Nacimiento Del Primer Gobierno Nacional Sudanés Independiente. Después De La Muerte Del Mahdi, Fue Sucedido Por El Califa Abdallahi Al-Ta’aishi Quien Apretó Su Agarre Sobre El País Y Estableció Un Régimen Basado En Una Visión Religiosa Estricta, Rechazando Cualquier Contacto Cultural Con El Mundo Exterior, Y Lanzando Ataques Militares Fallidos Contra Egipto Y Etiopía. Según La Doctrina Mahdista En Ese Momento, La Necesidad De Peregrinación A La Meca Fue Abolida, Considerando Que Visitar Omdurman Y La Tumba Del Mahdi Era Suficiente Para Los Creyentes.
No Se Esperaba Que Las Potencias Coloniales Europeas Respetaran La Independencia De Sudán Durante Mucho Tiempo, Y En 1894 Los Franceses Llegaron A La Región De Bahr El Ghazal Desde El Oeste, Mientras Que Los Belgas Cruzaron La División De Aguas Entre El Nilo Y El Congo. Simultáneamente Con Los Esfuerzos De Los Italianos Para Expandir Su Influencia En Eritrea, Gran Bretaña Decidió Que Había Llegado El Momento De Detener Estas Incursiones Y Asegurar Las Fronteras Del Sur De Egipto, Especialmente Para Garantizar El Flujo Continuo De Las Aguas Del Nilo Que Alimentaban Los Proyectos Agrícolas Británicos En Egipto. La Campaña Para Recuperar Sudán Fue Lanzada Bajo El Liderazgo De Sir Herbert Kitchener, Utilizando Fuerzas Conjuntas Británicas Y Egipcias, En Un Avance Organizado Y Deliberado Intercalado Con La Construcción De Una Línea De Ferrocarril A Través Del Desierto Desde Wadi Halfa Hasta Abu Hamad. Para El Dos De Septiembre De 1898, Los Asuntos Se Resolvieron En La Batalla De Karari (O La Batalla De Omdurman), Poniendo Fin A La Era Del Estado Mahdista.
El Autor Luego Nos Lleva A Explorar Las Complejidades De Las Fronteras Geográficas De Sudán Que Fueron Trazadas Por Esa Era Colonial. El Libro Explica Que Sudán No Es Simplemente Un Tallado Aleatorio De Tierras Desérticas Y Sabanas, Sino Que Posee Una Unidad Hidrológica Impresionante Ya Que Incluye Una Parte Grande Y Crucial De La Cuenca Del Nilo. Sin Embargo, Las Fronteras Políticas Trazadas Para El Estado Se Caracterizan Por Una Extrema Diversidad; Algunas Fueron Estudiadas Y Definidas Con Precisión, Mientras Que Otras Pasan Por Áreas No Estudiadas O Deshabitadas, Y Otras Más Dividen Las Tierras De Tribus Enteras. Entre Las Disputas Más Destacadas Abordadas Por El Libro Se Encuentra La Disputa Fronteriza Con Egipto, Que Se Centra En Si La Frontera Debe Seguir Estrictamente El Paralelo 22 Norte Como Se Estipula En El Acuerdo De 1899, O Seguir Las Fronteras Administrativas Reales Que Anexaron Algunas Tierras Para Adaptarse A La Distribución Tribal, Como Anexar Las Tierras De La Tribu Ababda A Egipto Y Las Tierras De La Tribu Bishariyyin (De Los Beja) A Sudán.
En Cuanto Al Sur, El Libro Revela La Ausencia De Líneas Naturales Claras Para Las Fronteras Con Kenia, Uganda Y El Congo Belga. En El Lado Occidental Del Nilo, Se Acordó Arbitrariamente Que La Frontera Seguiría La División De Aguas Entre Los Sistemas Del Nilo Y El Congo, Lo Que Llevó A Una División Casi Completa De Las Tribus Asentadas Allí, Más Notablemente La Tribu Zande Que Fue Desgarrada Demográficamente Para Dejar A Cientos De Miles De Sus Miembros Distribuidos Entre Sudán, El Congo Belga Y El África Ecuatorial Francesa. Esta División Desordenada, Que Puede Haber Reducido Los Enfrentamientos Tribales En El Pasado, Plantea Desafíos Tremendos Hoy Para Integrar A Estas Poblaciones En El Tejido Nacional De Los Estados Modernos A Los Que Pertenecen.
El Genio Del Lugar; Una Lectura En La Geomorfología Y El Clima De Sudán
Pasamos De Los Complejos Enredos Políticos Y Las Fronteras Trazadas Por El Hombre Con Su Sangre Y Avaricia, A Otra Pintura Que Es Más Firme Y Profundamente Impactante; Es La Pintura Tallada Por Las Poderosas Fuerzas De La Naturaleza Durante Millones De Años. El Autor Nos Sumerge En Esta Etapa De Su Viaje Cognitivo En La Composición Material Y Física Del Cuerpo Sudanés, Para Descifrar Para Nosotros Los Misterios De La Topografía, El Clima Y Las Redes De Agua Que, Juntos, Formaron El Escenario Espacial Sobre El Cual Interactuaron Sucesivas Civilizaciones Y Culturas. La Transición De La Geografía Política A La Geografía Física En Este Tomo Masivo No Es Simplemente Una Progresión Académica Típica, Sino Más Bien Un Intento Filosófico De Comprender Cómo La Naturaleza Dicta Sus Duras Condiciones A Sus Habitantes, Y Cómo La Topografía Y El Clima Forjan La Identidad De La Nación Y Sus Formas De Vida.
Barbour Abre Esta Sección Con Una Disección Precisa De La Vasta Estructura Geomorfológica Y Topográfica De Sudán, Señalando Que La Característica Dominante De Esta Enorme Extensión Geográfica Es La Planitud Extendida. Sudán En Su Totalidad Es Esencialmente Una Cuenca Masiva Y Amplia, Caracterizada Por Sus Llanuras Planas Que Se Extienden Por Cientos De Kilómetros Sin Que Su Monotonía Se Rompa Excepto Por Algunas Formaciones Montañosas Dispersas Que Emergen Como Islas Aisladas En Un Océano De Tierra. El Libro Se Detiene Largamente Ante La Llanura De Arcilla Central, Un Fenómeno Geográfico Único Que Constituye El Corazón Palpitante De Sudán Y Su Reserva Agrícola Estratégica. Este Suelo Arcilloso Pesado Y Profundo, Que Se Agrieta En Las Estaciones Secas Y Se Convierte En Pantanos Pegajosos En Las Estaciones Lluviosas, Impuso Un Ritmo Especial En El Movimiento De Los Pastores Y Los Métodos De Agricultura. En Contraste Con Esta Planitud, La Cordillera De Las Colinas Del Mar Rojo Emerge En El Este Como Una Barrera Rocosa Sólida Que Separa El Valle Del Nilo De La Costa, Mientras Que En El Extremo Oeste, El Majestuoso Jebel Marra Se Eleva Con Sus Picos Volcánicos Extintos Y Cavidades Que Abrazan Pequeños Lagos Y Apoyan Un Clima Local Suave Que Contrasta Fuertemente Con La Aridez Circundante. Y En El Corazón De Las Llanuras Centrales, Las Montañas Nuba Se Elevan Con Sus Formaciones Rocosas Graníticas Para Proporcionar Refugios Seguros Históricos Para Los Grupos Humanos Que Se Refugiaron En Ellas De Las Invasiones De Las Llanuras Expuestas.
Y Ningún Estudio Geográfico Que Trate Sobre Sudán Puede Ignorar La Arteria Vital Que Conecta Las Articulaciones De Este Vasto País; A Saber, El Sistema Del Río Nilo. Barbour Dedica Capítulos Muy Ricos A Analizar La Compleja Red Hidrológica Que Penetra Las Tierras Sudanesas De Sur A Norte. En Un Estilo Científico Sobrio, El Autor Describe El Viaje Lento Y Sinuoso Del Nilo Blanco, Proveniente De Los Lagos Ecuatoriales, Y Cómo Este Río Enfrenta Su Prueba Más Dura Cuando Entra En La Vasta Región Pantanosa De «Sudd» En El Sur Del País. Allí, Enormes Cantidades De Agua Dulce Del Río Se Disipan A Través De La Evaporación Y La Transpiración En Medio De Los Densos Bosques De Papiro, Solo Para Que El Río Emerja De Este Laberinto Acuático Demacrado Pero Continuando Su Flujo Paciente Hacia El Norte. En Un Contraste Dramático Impresionante, El Libro Representa La Carrera Del Rugiente Nilo Azul Desde Las Tierras Altas De Etiopía, Llevando Consigo No Solo Cantidades Masivas De Agua Durante Las Temporadas De Inundación, Sino También El Rico Limo Que Rejuvenece El Suelo Y Le Otorga Fertilidad. En El Punto De Confluencia De Estos Dos Grandes Ríos En Jartum, Se Forma Una Pintura Geográfica E Histórica Que Resume La Historia De La Vida En Sudán, Antes De Que Se Les Una El Río Estacional Atbara, Para Que El Nilo Unificado Complete Su Largo Viaje Enfrentando Las Arenas Áridas Del Desierto Hasta Llegar A Su Desembocadura.
Y Al Trazar Los Cursos De Los Ríos, El Libro Teje Los Hilos De La Relación Orgánica Entre La Topografía Y El Clima. Barbour Ve Que El Clima Es El Maestro Oculto Que Dirige El Ritmo De La Vida Ambiental Y Humana En Sudán. El País Abarca Zonas Climáticas Fuertemente Contrastantes, Gobernadas Por El Movimiento De La Zona De Convergencia Intertropical (ZCIT) Que Oscila Hacia El Norte Y Hacia El Sur Con Las Estaciones Del Año. El Análisis Explica Cómo El Clima Se Gradúa Brusca Y Dramáticamente Desde El Extremo Norte, Donde El Desierto Del Sahara Impone Su Dominio Absoluto Con Un Clima Severamente Árido Y Una Ausencia Casi Completa De Lluvia, Hacia Abajo Hacia El Centro Donde Comienza El Cinturón De Sabana Semiárida, Llegando Al Extremo Sur Que Disfruta De Lluvias Fuertes Y Prolongadas Y Un Clima Tropical Húmedo. Este Gradiente De Lluvia Decisivo No Es Solo Estadísticas Climáticas, Sino Que Representa Líneas Divisorias Que Señalan Exactamente Dónde Se Pueden Cultivar Cultivos Comerciales, Dónde Las Tribus Se Ven Obligadas A Migrar Continuamente En Busca De Pastos, Y Dónde Las Comunidades Agrícolas Se Asientan Alrededor De Fuentes De Agua Permanentes. La Fluctuación De Estas Lluvias De Un Año A Otro, Como El Libro Documenta Cautelosamente, Representa El Mayor Desafío Existencial Que Formó La Mentalidad De La Persona Sudanesa Y La Hizo Estar Constantemente Preparada Para Las Sorpresas De La Naturaleza.
Y Como Reflejo De Estas Variaciones Climáticas, El Autor Dedica Un Amplio Espacio Analítico Al Mapa De La Cobertura Vegetal Que Aparece Como Un Espejo Que Refleja Las Cantidades De Lluvia Y Su Distribución Temporal Y Geográfica. La Escena Ambiental En El Norte Árido Comienza Con Desiertos Arenosos Y Rocosos Áridos Que No Cultivan Nada Más Que Unos Pocos Arbustos Espinosos Dispersos Que Resisten La Sequía Feroz Y Obstinadamente. A Medida Que Avanzamos Más Hacia El Sur, La Cobertura Vegetal Se Espesa Gradualmente Para Que Entremos En El Pobre Cinturón De Sabana, Luego Las Zonas De Hierbas Altas Y Bosques De Acacias (Como Talh Y Hashab) Que Constituyen La Riqueza Forestal Más Importante Para Sudán Y La Fuente De Goma Arábiga Por La Cual Es Renombrado A Nivel Mundial. En Las Franjas Extremas Sur Y Suroeste, Donde Aumentan Las Tasas De Humedad Y Lluvia, La Naturaleza Se Transforma En Un Denso Lienzo De Selvas Tropicales Y Bosques De Galería Que Se Extienden A Lo Largo De Las Orillas De Los Ríos Permanentes Y Estacionales, Creando Un Ecosistema Completamente Diferente Del Entorno Desértico Del Norte. Esta Tremenda Diversidad Biológica Observada Meticulosamente Por Barbour Forma La Base Sólida Para Comprender La Diversidad Económica Y Humana Que Nos Allanará El Camino En Nuestra Próxima Lectura Para Explorar La Geografía Humana, La Distribución De La Población Y Los Patrones De Uso De La Tierra En Este Vasto País.
El Teatro Del Hombre; Una Lectura En La Geografía Humana Y El Mosaico Demográfico De Sudán
El Científico Geógrafo K. M. Barbour Se Vuelve Con Nosotros En Su Libro De Referencia «La República Del Sudán: Una Geografía Regional» Hacia El Estudio Del Componente Más Importante Y Más Complejo De Esta Ecuación; A Saber, El Hombre. El Duro Y Contrastante Teatro Natural Formado Por La Geografía Nunca Fue Un Teatro Vacío, Sino Que Fue Desde Los Albores De La Historia Un Crisol En El Que Las Migraciones Humanas Y Las Múltiples Culturas Se Fundieron E Interactuaron. En Esta Sección Del Libro, Barbour Destaca Cómo La Geografía No Solo Determinó Dónde Viven Los Sudaneses, Sino También Cómo Viven, Y Qué Estructuras Sociales Y Económicas Inventaron Para Domesticar Este Vasto Entorno Y Sobrevivir Bajo Su Ala.
El Escritor Comienza Con El Impresionante Mosaico Étnico Y Cultural De Sudán, Afirmando Que Este País Representa Un Microcosmos De Todo El Continente Africano, Donde La Sangre Y Las Culturas Del Mundo Islámico Árabe Convergen Con Las Raíces Del África Negroide. Barbour Revisa El Mapa Etnográfico, Comenzando Con Las Tribus Árabes Y Arabizadas Que Históricamente Dominaron Las Llanuras Centrales Y Del Norte, Llevando Consigo Su Idioma, Religión Y Estilos De Vida Basados En El Pastoreo, El Comercio Y La Agricultura Ribereña. Por Otro Lado, Arroja Luz Sobre Los Grupos Indígenas No Árabes Que Conservaron Sus Características Únicas Gracias A Las Barreras Geográficas; En El Este, Encontramos A Las Tribus Beja Que Se Refugiaron En La Dura Cordillera Del Mar Rojo Y Preservaron Sus Idiomas Y Su Antiguo Legado Pastoral Durante Miles De Años. En El Oeste, Los Fur, Zaghawa Y Otras Tribus Se Fortificaron En El Terreno Montañoso De Darfur, Mientras Que Las Tribus Nuba Tomaron Sus Montañas En Kordofán Como Castillos Naturales Que Repelieron Las Olas De Asimilación Cultural. En Cuanto Al Sur, La Distinción Pura Africana Se Manifiesta A Través De Los Grupos Nilóticos Y Nilo-Camíticos, Como Los Dinka, Nuer Y Shilluk, Cuyas Vidas Y Espiritualidades Estaban Vinculadas Al Entorno De La Sabana, Las Vacas Y Los Pantanos Del Nilo.
Y El Libro Pasa De La Clasificación Étnica Al Dilema De La Distribución Espacial De La Población, Para Revelarnos La «Inevitabilidad Del Agua» Como Una Fuerza Suprema Que Administra La Demografía De Sudán. Barbour Explica Que La Densidad De Población En Este Vasto País Es Simplemente Una Ilusión Estadística; La Gran Mayoría De Las Tierras Están Casi Vacías De Humanos, Mientras Que La Población Está Hacinada En Bolsillos Y Ejes Específicos Dictados Por Fuentes De Agua Permanentes. En El Norte Seco, El Asentamiento Humano Cristaliza Exclusivamente En Forma De Un Oasis De Cinta Estrecho Y Extendido En Ambas Orillas Del Río Nilo, Donde La Vida Casi Desaparece Con Solo Alejarse Unos Pocos Kilómetros Del Lecho Del Río. En Cuanto Al Centro Y El Oeste, Donde Las Aguas Del Nilo No Llegan, La Población Se Distribuye En Cúmulos Dispersos Alrededor De Pozos De Aguas Subterráneas, Lechos De Valles Estacionales Y «Hafirs» (Que Son Cuencas Artificiales O Naturales Para Almacenar Agua De Lluvia). Esta Distribución Desigual Crea Brechas Masivas En La Comunicación Espacial Y Refuerza La Aislamiento Regional Que Posteriormente Afectó Los Caminos Del Desarrollo Y La Integración Nacional.
Y De La Distribución Demográfica, Barbour Profundiza En El Análisis De Los Patrones De Uso De La Tierra Y Los Medios De Vida Tradicionales, Que Él Ve Como Un Producto Directo Del Genio Humano En La Adaptación Al Medio Ambiente. El Libro Dedica Páginas Iluminadoras A Explicar La Dualidad De «Pastoreo Y Agricultura» Que Gobierna La Economía Tradicional Sudanesa. El Autor Corrige La Visión Orientalista Superficial Del Nomadismo, Mostrando Que El Pastoreo Nómada En Sudán No Es Atraso, Sino Más Bien Una Estrategia De Supervivencia Altamente Compleja Y Cuidadosamente Calculada Para Enfrentar La Fluctuación De Las Lluvias. Barbour Detalla Las Rutas De Migración De Las Tribus De Pastores De Camellos (Abbala) En Las Regiones Semidesérticas Del Norte, Y Cómo Rastrean El Cinturón De Hierba Verde Cambiante. En Contraste, Describe El Ciclo De Vida De Los Pastores De Ganado (Baggara) En Las Sabanas Occidentales Y Nilóticas, Donde Los Enjambres De Insectos Picadores Y Las Inundaciones Estacionales Dictan Las Fechas De Sus Viajes Hacia El Norte Y El Sur En Un Estricto Ritmo Anual Que No Tolera Ninguna Falla.
Y Junto A Los Pastores, El Libro Estudia Profundamente Las Comunidades De Agricultores Asentados Que Formaron La Columna Vertebral De La Producción De Alimentos (A La Vanguardia De La Cual Está El Cultivo De Sorgo). Barbour Distingue Entre La Agricultura Ribereña Que Dependía De La Saqiya Y El Shaduf Para Regar Las Tierras Estrechas Y Fértiles, Y La Agricultura De Secano En Las Vastas Llanuras De Arcilla Que Utilizaba Técnicas Tradicionales Como El Sistema «Hareeq» (Fuego) Para Limpiar La Tierra Y Explotar La Ceniza De Las Malas Hierbas Como Un Fertilizante Natural. Esta Imagen Pintada Por El Libro Refleja Un Equilibrio Ambiental Delicado Y Frágil Al Mismo Tiempo, Un Equilibrio Sobre El Cual Los Sudaneses Vivieron Durante Siglos Antes De Que Soplaran Sobre Ellos Modernos Vientos De Cambio.
El Choque De La Modernidad; La Economía Monetaria Y La Reingeniería De La Geografía Sudanesa
Arrojamos Luz Sobre Lo Que Se Puede Llamar El «Choque De La Modernidad», Que Es La Fase Que Presenció Los Incesantes Intentos Del Hombre Por Domesticar La Dura Geografía Y Subyugarla Para Servir A Los Requisitos Del Mercado Global Y La Entrante Economía Monetaria. El Nilo Ya No Era Solo Un Curso De Agua Que Otorgaba Vida Con Su Inundación Aleatoria, Y Las Vastas Llanuras De Arcilla Ya No Eran Solo Pastos Abiertos, Sino Que Todo Se Convirtió En Números, Proyectos E Infraestructura Que Buscaban Vincular El Corazón De África A Las Fábricas Textiles En Europa.
Barbour Pone Su Mano Sobre La Joya De La Corona De Esta Transformación Económica Y Geográfica; A Saber, El Gigante «Proyecto Gezira». En Un Estilo Descriptivo Preciso, El Escritor Explica Cómo Los Ojos De Ingenieros Y Planificadores Captaron Esa Área Triangular Sorprendentemente Plana Ubicada Entre Los Nilos Azul Y Blanco Al Sur De Jartum. La Topografía De Esta Región, Con Su Pendiente Suave Y Regular Desde El Sureste Hacia El Noroeste, Representaba Un Milagro Geomorfológico Listo Para Recibir Redes De Riego Por Gravedad Sin La Necesidad De Costosas Bombas Mecánicas. Con La Finalización De La Construcción De La Presa De Sennar En El Nilo Azul En 1925, Esta Geografía Se Tradujo En Una Poderosa Realidad Económica. Cientos De Miles De Acres De Tierras De Pastoreo Semiáridas Se Transformaron En La Granja Irrigada Bajo Una Sola Administración Más Grande Del Mundo En Ese Momento, Para Cultivar «Oro Blanco»; Algodón De Fibra Larga Exportado Directamente Para Alimentar Las Fábricas De Lancashire En Gran Bretaña.
Y El Libro No Se Detiene En La Descripción De Ingeniería Y Agrícola, Sino Que Toca Las Profundas Repercusiones Demográficas Y Sociales De Este Proyecto. La Administración Inventó Un Sistema Único De Asociación Tripartita Que Reunía Al Gobierno, Las Empresas Agrícolas Y Los Agricultores Arrendatarios. Este Sistema No Solo Cambió El Modo De Producción, Sino Que Causó Un Terremoto Demográfico Que Redibujó El Mapa De La Distribución De La Población. El Proyecto, Con Su Necesidad Urgente De Mano De Obra, Atrajo Olas Masivas De Migración Interna Desde El Oeste De Sudán, E Incluso Desde Fuera De Él Representadas En Las Tribus Fallata Y Hausa Provenientes De África Occidental. Así, Gezira Se Transformó De Llanuras Pastorales Semiaisladas En Un Bullicioso Crisol Demográfico, Y Un Imán Que Creó Una Nueva Clase Trabajadora Agrícola Que Abandonó La Economía De Subsistencia Y Se Involucró Plenamente En La Rueda De La Economía Monetaria Moderna.
Y La Visión Del Autor Se Extiende Más Allá De Gezira, Observando Otros Intentos De Integrar La Geografía Sudanesa En La Economía Global. En El Este, Barbour Habla Sobre La Explotación De Las Inundaciones Estacionales Del Río Gash En La Región De Kassala, Y El Río Baraka En Tokar, Para Cultivar Algodón En Los Ricos Deltas Aluviales. En El Centro Pastoral, Observa El Comienzo De Otra Transformación Radical Representada En La Introducción De La «Agricultura Mecanizada» De Secano En Las Llanuras De Arcilla De Al-Qadarif. Allí, Grandes Extensiones Comenzaron A Reemplazar La Agricultura Tradicional (El Sistema Hareeq), Transformando Vastas Áreas En Enormes Silos De Granos Para La Producción De Sorgo. Estos Proyectos, A Pesar De Su Éxito Económico, Barbour Advierte De Sus Repercusiones Ambientales Representadas En El Agotamiento De La Fertilidad Del Suelo Y La Destrucción De La Cobertura Vegetal Natural A Un Ritmo Acelerado.
Y Para Que El Ciclo De Esta Economía Moderna Estuviera Completo, Era Necesario Superar Al Primer Enemigo Del Desarrollo En Sudán: Las Vastas Distancias. El Libro Dedica Páginas Iluminadoras Al Análisis De La Geografía Del Transporte Y Las Comunicaciones, Explicando Cómo Las Líneas Ferroviarias Se Abrieron Camino A Través De Desiertos Y Llanuras, Desafiando La Dureza De La Naturaleza. Estas Líneas Comenzaron Como Una Necesidad Militar En La Campaña De Kitchener, Pero Rápidamente Se Transformaron En Arterias Comerciales Vitales Que Vinculaban Las Áreas De Producción En Kordofán, Darfur Y Gezira A Los Puertos. En Un Contexto Relacionado, El Libro Cuenta La Historia Del Abandono Inevitable Del Histórico Puerto De Suakin, Que Fue Asfixiado Por Los Arrecifes De Coral Y Ya No Era Capaz De Acomodar Barcos De Vapor Gigantes, De Modo Que La Moderna Ciudad De «Port Sudan» Se Construyó Desde Cero En La Costa Del Mar Rojo, Para Ser El Pulmón A Través Del Cual Respira La Moderna Economía Sudanesa.
La Dura Conclusión Que El Lector Se Lleva De Esta Sección Del Libro De Barbour, Es Que Este Auge Del Desarrollo Creó Lo Que Se Conoce Como «Dualismo Económico Y Espacial». Los Grandes Proyectos, La Infraestructura Y Los Ferrocarriles Se Concentraron En La Franja Ribereña Central Y Oriental, Formando Un Corazón Económico Palpitante Integrado Al Mundo, Mientras Que Las Vastas Periferias En El Oeste Y El Sur Quedaron Languideciendo En Su Aislamiento Histórico Y Modos Primitivos De Producción. Este Desequilibrio Estructural En La Geografía Económica Es Lo Que Arrojará Sus Pesadas Sombras Sobre La Forma De Urbanización Y El Crecimiento De Las Ciudades Sudanesas, Que Es Exactamente Lo Que Comenzaremos A Explorar Y Analizar En Nuestra Próxima Lectura, Donde Nos Detendremos Largamente Ante El Fenómeno De La «Capital Triangular» Y El Ascenso De Las Metrópolis Urbanas.
La Geografía De La Urbanización; La Capital Triangular Y El Nacimiento De Las Metrópolis Sudanesas
Entramos En Las Plazas Abarrotadas Y Calles Intersectadas Que Formaron El Fenómeno De La Urbanización En Sudán. La Economía Monetaria Y La Infraestructura Moderna Que Discutimos En La Entrega Anterior, No Solo Cambiaron Las Formas De Producir Riqueza, Sino Que Remodelaron La Distribución Espacial De Las Personas, Creando Núcleos Urbanos Altamente Densos E Influyentes En Entornos Impregnados De Ruralidad Y Nomadismo. Barbour Lee El Fenómeno De La Ciudad Sudanesa No Simplemente Como Una Concentración De Población, Sino Como Un Reflejo Material De La Historia Política Y Económica, Y Como Nodos Geográficos Que Controlan Los Caminos De La Administración, El Comercio Y El Transporte.
La «Capital Triangular» Se Sienta En El Trono De Este Análisis Geográfico Urbano, Y Es El Fenómeno Espacial Más Destacado En El Que El Libro Se Explaya En Diseccionar. Porque En Ese Lugar Estratégico Donde Los Nilos Azul Y Blanco Se Abrazan Para Formar El Gran Río Nilo, Surgió Una Aglomeración Urbana Única Que Consta De Tres Ciudades Geográficamente Adyacentes, Sin Embargo, Sorprendentemente Diferentes En Su Función, Identidad E Historia; A Saber, Jartum, Omdurman Y Jartum Norte. Barbour Deconstruye La Personalidad De Cada Ciudad Brillantemente, Comenzando Con Jartum, La Capital Administrativa Y Política. El Libro Señala Que Jartum Es La Hija De La Autoridad Por Excelencia; Fundada Durante La Era De La Administración Turco-Egipcia Para Ser Un Centro De Gobierno, Y Completamente Destruida Durante La Revolución Mahdista, Luego Lord Kitchener La Reconstruyó Arquitectónicamente En Forma De La Bandera Británica «Union Jack». Por Lo Tanto, Jartum Se Distinguió Por Sus Amplias Calles Planificadas, Sus Masivos Edificios Gubernamentales, Sus Palacios Administrativos Y Su Adopción De Comunidades Extranjeras E Instituciones Modernas, Para Convertirse En La Fachada De La Modernización Abierta Al Mundo Exterior.
Y En La Orilla Occidental Del Nilo, Se Encuentra La Ciudad De «Omdurman» Como Un Hermano Moreno Obstinado Que Lleva El Verdadero Espíritu De Sudán. Barbour Describe Omdurman Como La Capital Nacional Y Cultural Nacida Del Vientre De La Revolución Mahdista. Porque A Diferencia De La Estricta Planificación Geométrica De Jartum, Omdurman Creció Orgánica Y Espontáneamente Como Un Campamento Militar Masivo Que Se Convirtió En Una Ciudad En Expansión. Sus Calles Sinuosas, Sus Vibrantes Mercados Tradicionales Y Su Diversidad Demográfica Que Incluye Representantes De Todas Las Tribus Sudanesas, La Convirtieron En El Crisol En El Que Se Fundió La Identidad Nacional. Es La Ciudad De Los Artesanos, Los Comerciantes Nacionales Y Los Liderazgos Religiosos Y Políticos Que Lideraron Los Movimientos De Liberación, Y Así Constituye El Peso Demográfico Y Espiritual De La Capital Triangular.
Y Los Lados Del Triángulo Se Completan Con La Ciudad De «Jartum Norte» Agazapada En La Orilla Norte. Esta Ciudad, Como Analiza Barbour, Es La Creación De La Era Del Ferrocarril Y La Industria Moderna. Se Originó Y Expandió Como Una Respuesta Directa A La Llegada De La Línea Del Tren Y El Establecimiento De Talleres Y Almacenes, Transformándose Gradualmente En El Pulmón Industrial De La Capital. Gracias A Su Ubicación Y Estaciones, Jartum Norte Atrajo A Las Fábricas Emergentes Y A La Nueva Clase Trabajadora, Agregando La Dimensión Productiva E Industrial Que Complementa La Función Administrativa De Jartum Y La Función Comercial Y Cultural De Omdurman. Esta Cohesión Funcional Entre Las Tres Ciudades Creó Un Centro Atractivo Que Tragó La Mayor Parte De Las Inversiones Y Competencias, Y Mejoró La Centralización Del Estado Sin Precedentes.
Y La Observación Del Libro No Se Detiene En La Capital Triangular, Sino Que Se Extiende Para Analizar El Ascenso De Las Metrópolis Regionales Que Crecieron Como Vínculos Entre El Centro Y Las Periferias. Barbour Se Detiene Largamente En La Ciudad De «Wad Madani», Que Describe Como La Capital Del Trabajo Y La Producción, Porque Se Desarrolló Sorprendentemente Gracias A Su Ubicación Como El Corazón Palpitante Del Proyecto Agrícola Gezira, Convirtiéndose En Un Centro Para Administrar La Riqueza Agrícola Y Recolectar Cultivos. En El Lejano Oeste, La Ciudad De «El-Obeid» En Kordofán Emerge Como La Capital De Las Llanuras De Sabana Y El Mercado Global Más Grande Para El Comercio De Goma Arábiga, Donde Jugó El Papel Del Puerto Seco Que Conectaba Las Rutas De Caravanas Provenientes De Darfur Y África Central A Las Modernas Líneas Ferroviarias. En Cuanto Al Este, El Libro Dedicó Espacio A Analizar La Importancia Estratégica De «Port Sudan», El Moderno Puerto Construido Sobre Cimientos Científicos Para Convertirse En La Única Puerta De Entrada De Sudán A Los Mares Abiertos, Superando Al Antiguo Puerto De Suakin Que Quedó Envuelto En El Olvido Geográfico.
Esta Profunda Lectura Geográfica Del Fenómeno De La Urbanización Nos Revela El Esqueleto Del Estado Sudanés Moderno, Y Cómo La Sangre Vital Y El Torrente Sanguíneo De La Economía Se Concentraron En Ejes Predeterminados. Pero Esta Concentración Urbana Y De Desarrollo No Fue Sin Un Precio, Porque Dejó Atrás Vastas Áreas De Marginalidad Y Periferias Olvidadas, Principalmente Las Vastas Regiones Del Sur Que Permanecieron Geográfica Y Culturalmente Aisladas Debido A Las Políticas Coloniales Y Las Abrumadoras Barreras Naturales. Y Este Complejo Desafío Geográfico Y Político Asociado Con Sudán Del Sur, Será Nuestra Próxima Estación Analítica Para Concluir Esta Serie Y Leer La Escena Final En El Libro De Barbour.
La Geografía Del Aislamiento; El Dilema Del Sur Y El Legado De La División Espacial Y Cultural
A La Parte Más Compleja Y Desgarradora Del Cuerpo Sudanés; A Saber, El «Sur». Porque Después De Que Vagueamos Por Las Llanuras Del Norte Y El Centro Que Abrazaron Proyectos De Desarrollo Y Sintieron Los Vientos De La Modernización Y La Urbanización, El Libro Nos Dirige Hacia Las Vastas Franjas Ecuatoriales Que Parecen Pertenecer A Un Mundo Completamente Diferente. Barbour Describe Esta Transición No Solo Como Un Cambio En Las Latitudes, Sino Como Una Ruptura Brusca En El Tejido Ambiental, Cultural Y Económico. A Medida Que Avanzamos Más Hacia El Sur, Las Características Del Desierto Y La Sabana Seca Se Desvanecen, Reemplazadas Por Fuertes Lluvias Tropicales, Densos Bosques Y Comunidades Pastorales Y Agrícolas Cerradas, Que Viven En Una Profunda Integración Espiritual Y Material Con Una Naturaleza Que Es Supremamente Dura Y Abundante Al Mismo Tiempo.
Y Quizás El Fenómeno Geográfico Más Dramático En El Que Barbour Se Detiene Largamente Para Comprender El Aislamiento Del Sur, Es La Región De «Sudd» O Los Vastos Pantanos De Bahr El Jebel. Esta Masiva Barrera De Agua Y Plantas, Que Traga La Mitad De Las Aguas Del Nilo Blanco En Medio De Laberintos De Bosques De Papiro Y Malezas Flotantes, No Fue Simplemente Un Fenómeno Geomorfológico Pasajero, Sino Que Fue Una Presa Histórica Impenetrable. El Libro Explica Cómo Estos Pantanos Se Erigieron Como Un Baluarte Natural Que Detuvo El Avance De Los Ejércitos, Impidió La Penetración Cultural Y Obstruyó Las Rutas Comerciales Durante Miles De Años. En Este Impenetrable Océano Acuático, Se Desarrollaron Importantes Comunidades Nilóticas Como Los Dinka, Nuer Y Shilluk, Para Vivir En Un Aislamiento Geográfico Casi Completo, Contendientes Con Una Economía De Subsistencia Centrada En La Cría De Ganado, Que Para Ellos No Era Solo Una Riqueza Económica, Sino Un Credo Y El Centro De La Vida Social Y Espiritual.
Sin Embargo, La Geografía No Fue El Único Actor En Profundizar Este Abismo, Sino Que Se Unió A La Ingeniería Política Colonial Que Aumentó El Desgarro Del Tejido Espacial. Barbour Analiza Profundamente Las Políticas Administrativas Seguidas Por La Administración Británica En Lo Que Se Conoció Como La «Ordenanza De Distritos Cerrados». Las Autoridades Coloniales Explotaron La Barrera Natural De «Sudd» Para Aprobar Una Política Deliberada De Aislamiento, Bajo La Cual Cerraron Completamente Sudán Del Sur A Las Influencias Del Norte. A Los Comerciantes Del Norte Se Les Impidió Entrar, Y El Idioma Árabe, La Vestimenta Nacional Y La Cultura Del Norte Fueron Prohibidos, Y A Cambio, Las Puertas Se Abrieron De Par En Par Para Las Misiones Misioneras Cristianas Y El Idioma Inglés. Esta Estricta Intervención Administrativa Convirtió El Aislamiento Geográfico En Un Profundo Abismo Cultural Y Político, Haciendo Que El Sur Se Desarrollara En Un Camino Completamente Diferente Cortado Del Centro Donde Se Concentraban Las Riendas Del Poder Y La Riqueza.
El Escritor Concluye Esta Sección Llena De Profundos Análisis Presentando Una Lectura Forrada De Precaución Con Respecto Al Futuro De Esta Vasta Y Diversa Entidad. Porque Con El Acercamiento Del Momento De La Independencia Que El Libro Monitoreó En Sus Primeros Capítulos, Los Sudaneses Se Encontraron Enfrentando Una Tarea Extremadamente Difícil; Que Es Fundir Este Fuerte Contraste Geográfico, Demográfico Y Cultural En El Crisol De Un Solo Estado Nacional. El Colonialismo Dejó Atrás Una Patria Dividida, Donde El Desarrollo, La Educación Y Los Grandes Proyectos Se Concentraron En Una Estrecha Franja Ribereña En El Norte Y El Centro, Mientras Que Las Vastas Periferias, Lideradas Por El Sur, Quedaron Languideciendo En Un Doble Aislamiento; Un Aislamiento Impuesto Por La Dureza De La Naturaleza Y Sus Pantanos, Y Un Aislamiento Atrincherado Por Políticas De Marginación Y Separación. Estas Semillas Geográficas Y Políticas De Discordia, Que Barbour Diseccionó Con El Bisturí Del Geógrafo Experto, Nos Revelan Claramente Cómo La Geografía Y La Historia Conspiraron Juntas Para Dibujar Las Características De Uno De Los Problemas Más Complejos De Integración Nacional En El África Moderna.
La Visión Integral; La Inevitabilidad De La Geografía Y Los Destinos Del Estado Sudanés
Barbour No Se Detiene En Narrar Los Datos Espaciales, Ambientales Y Económicos Precisos, Sino Que Intenta Formular Una Visión Prospectiva Que Coloque Al Lector Ante Los Destinos Inevitables De Un Estado Nacido Del Vientre De Las Contradicciones Geográficas. La Conclusión Más Importante Presentada Por Este Tomo Excepcional Es Que Sudán No Es Simplemente Un Parche Político Cuyas Fronteras Fueron Trazadas En Mesas De Negociación Coloniales, Sino Que Es Una Gran «Zona De Transición» Y Un Puente Cultural Que Separa Y Conecta Al Mismo Tiempo Entre El África Islámica Árabe En El Norte, Y El África Negroide Ecuatorial En El Sur.
El Libro Pone Hábilmente Su Mano Sobre La Herida Sostenida En El Cuerpo Sudanés, Señalando Que El Mayor Desafío Que Enfrenta Esta Naciente República No Solo Radica En Obtener La Independencia Política, Sino En Cómo Domesticar La «Inevitabilidad De La Geografía» Para Forjar Una Nación Política Y Socialmente Homogénea. Barbour Concluye Que El Fuerte Contraste Ambiental Entre Los Extremos Del País Ha Establecido Dualidades Espaciales Y Económicas Fatales; La Dualidad Del Centro Y Las Periferias, La Dualidad Del Pastoreo Y La Agricultura, Y La Dualidad De La Economía Monetaria Moderna Y La Economía De Subsistencia Tradicional. Estas Dualidades No Eran Simplemente Diferencias Naturales Que Impartían Diversidad Y Riqueza, Sino Que Se Transformaron Debido A La Ausencia De Una Planificación Del Desarrollo Integral Y El Legado De Las Políticas Coloniales En Masivas Brechas Estructurales. Porque El Corazón Ribereño Palpitante Con Importantes Proyectos Agrícolas, Ciudades Hinchadas Y Líneas Ferroviarias, Que Monopolizó Efectivamente Los Frutos De La Modernización, Estaba En Marcado Contraste Con Las Vastas Periferias En El Oeste, El Este Y El Sur, Que Fueron Abandonadas Para Luchar Con La Dureza De La Naturaleza, El Aislamiento Del Lugar Y El Atraso De Las Herramientas De Producción.
Y En Su Precisa Anticipación Del Futuro, Barbour Advierte Claramente Que Este Desequilibrio En La Distribución De La Riqueza, El Poder Y Los Servicios, Que Fue Trazado Por La Geografía Y Atrincherado Por La Práctica Política, Será El Generador Principal Y El Motor Real De Las Próximas Crisis Nacionales. Las Periferias Marginadas No Permanecerán En Silencio Para Siempre Frente A Esta Disparidad Evidente, Y El Aislamiento Geográfico Que En El Pasado Impidió La Fricción Y Mitigó La Intensidad De La Tensión, Comenzó A Erosionarse Gradualmente Gracias A La Propagación De La Conciencia Y La Expansión De Los Medios De Transporte Y Comunicaciones. Por Otro Lado, El Libro Presenta El Dilema De Los «Recursos Hídricos» Como Una Bomba De Tiempo, Afirmando Que El Futuro Del Desarrollo En Sudán Seguirá Siendo Rehén De La Capacidad Para La Gestión Prudente De Las Aguas Del Nilo, Así Como La Urgente Necesidad De Desarrollar Proyectos De Cosecha De Agua En Las Vastas Llanuras De Arcilla Que Dependen Por Completo De La Fluctuación De Las Lluvias.
Hoy, Después De Largas Décadas Desde La Publicación De Esta Única Referencia Geográfica, Los Análisis De K. M. Barbour Aparecen Como Si Fueran Profecías Científicas Que Se Hicieron Realidad Al Pie De La Letra Sobre El Terreno. Los Amargos Conflictos Que Azotaron A Sudán En Su Historia Moderna, Hasta La División Geopolítica Y La Secesión Del Sur, Así Como Los Continuos Disturbios En Otras Regiones En Busca De Una Distribución Justa De La Riqueza, No Pueden Entenderse Profundamente Sin Volver A Las Raíces Espaciales Y Ambientales Documentadas Por Este Libro. Barbour Ha Demostrado Más Allá De Toda Duda Que La Geografía Es El Destino De Los Pueblos, Y Que Cualquier Intento De Construir Estabilidad Política Y Social En Sudán Sin Proporcionar Verdaderos Tratamientos Geográficos De Desarrollo Que Restauren El Equilibrio Entre El Centro Y Las Periferias, Seguirá Siendo Un Intento Fallido Condenado A Un Tropiezo Continuo.




