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Twitter y Gases Lacrimógenos: ¿Por Qué Las Redes Sociales Desencadenan Revoluciones Pero No Logran Protegerlas Frente al Colapso?

En El Treinta De Mayo Del Año 2013, Poco Antes Del Amanecer, La Policía Municipal Irrumpió En Un Pequeño Parque En El Corazón De Estambul Y Quemó Las Tiendas De Campaña De Unos Pocos Activistas Ambientales Que Protestaban Contra La Decisión De Convertirlo En Un Centro Comercial. El Incidente No Habría Pasado De Ser Una Noticia Marginal En Un Boletín Local De No Haber Sido Por Una Sola Fotografía Tomada De Una Chica Con Un Vestido Rojo Mientras Recibía Gas Pimienta En La Cara Que Encontró Su Camino Hacia Twitter, Y Desde Allí Hacia Facebook E Instagram Y Viber Y WhatsApp, Luego Hacia Casi Todos Los Teléfonos De Turquía. En Cuestión De Horas, La Plaza Taksim Estaba Llena De Decenas De Miles, Y En Cuestión De Días, Todo El País Se Levantaba. Este Momento, Con Todo Su Absurdo Y Violencia Y Esperanza Digital, Es El Punto De Partida Desde El Cual La Socióloga Turco-Estadounidense Zeynep Tufekci Escribe Uno De Los Libros Más Importantes Publicados Sobre La Protesta En El Siglo Veintiuno.

El Libro “Twitter Y Gas Lacrimógeno Twitter And Tear Gas: The Power And Fragility Of Networked Protest”, Publicado Por La Universidad De Yale En 2017, No Es Tanto Un Libro Sobre Tecnología Como Un Libro Sobre Los Humanos Que La Usan Para Cambiar El Mundo, Luego Descubren Que El Mundo Que Cambiaron No Se Parece Del Todo A Lo Que Soñaban. Tufekci No Es Una Observadora Distante, No Es Una Académica Que Analiza Datos Desde Una Oficina Con Aire Acondicionado En Chapel Hill Donde Enseña En La Universidad De Carolina Del Norte. Ella Misma Es Activista Y Participante De Campo, Estuvo En La Plaza Tahrir En El Cairo Durante Los Días De La Revolución Egipcia, Y En La Plaza Taksim Durante Los Días Del Levantamiento De Gezi, Y En Las Calles De Nueva York Con El Movimiento Occupy Wall Street, Y En La Plaza De La Independencia En Kiev, Y En Ferguson Con El Movimiento Black Lives Matter. Por Esta Razón El Libro Se Lee Tanto Como Un Diario De Campo Como Un Análisis Sociológico Riguroso.

Tufekci Plantea Al Inicio De Su Libro Una Pregunta Que Parece Simple Pero Que Hace Estallar Todas Las Narrativas Dominantes Sobre Lo Que Se Llama “Revoluciones De Twitter” Y “Revoluciones De Facebook”. La Pregunta Es: ¿Por Qué Las Protestas En Red Parecen Capaces De Hacer Lo Imposible En Momentos Cortos, Luego Extrañamente Incapaces De Continuar? ¿Por Qué El Levantamiento Tunecino Pudo Derrocar A Ben Ali En Menos De Un Mes, Y Las Protestas Egipcias Lograr Derrocar A Mubarak En Dieciocho Días, Mientras Casi Todos Estos Movimientos Fracasaron En Construir Un Sistema Democrático Sostenible Después De Eso? ¿Por Qué Un Movimiento Sin Líderes Y Sin Recursos Y Sin Oficinas Puede Movilizar A Un Millón De Personas En Un Día, Luego Colapsar Repentinamente Frente Al Primer Ataque Organizado Del Estado?

La Respuesta Que Ofrece Tufekci Se Resume En Su Propio Título: Poder Y Fragilidad. Poder Porque Las Redes Digitales Han Otorgado A Los Manifestantes Capacidades Que Antes Eran Monopolio De Estados Y Ejércitos E Instituciones Grandes, Y Fragilidad Porque Estas Mismas Capacidades Ocultan Puntos Débiles Estructurales Que Hacen Que Los Movimientos Sean Frágiles Frente A La Represión A Largo Plazo Y La Cooptación Política.

Tufekci Regresa A Antes De Facebook Para Explicar Cómo Evolucionó La Idea De La Protesta. Nos Recuerda Que El Líder Del Movimiento Zapatista En México En 1994 Usaba El Internet Primitivo Para Enviar Sus Comunicados Al Mundo, Y Que El Movimiento Antiglobalización En Seattle En 1999 Usaba Listas De Correo Electrónico Para Coordinarse. Pero La Diferencia Fundamental Ocurrió Con La Aparición De Lo Que Ella Llama “La Esfera Pública En Red”. Esta Esfera Ya No Es Solo Una Herramienta Para Enviar Datos, Sino Que Se Ha Convertido En El Espacio Mismo En El Que Se Forma La Opinión Pública, Y En El Que Fluye La Atención, Y En El Que Se Construye La Legitimidad.

En El Primer Y Segundo Capítulos Del Libro, Tufekci Presenta Uno De Sus Análisis Sobre El Concepto De Censura Y Atención. En El Mundo Antiguo, La Censura Significaba Impedir Que La Información Fuera Publicada, El Estado Poseía La Imprenta Y La Radio Y La Televisión, Y Si Las Cerraba Las Voces Se Callaban. En Cuanto Al Mundo En Red, La Censura Se Ha Vuelto Más Compleja Y Más Astuta. El Estado Ya No Necesita Impedir La Información Por Completo, Le Basta Con Ahogarla En Un Ruido De Información Engañosa, O Distraer La Atención De Ella A Través De Escándalos Fabricados, O Manipular Los Algoritmos De Las Plataformas Para Hacerla Invisible. Tufekci Dice Que La Batalla Ya No Es Una Batalla De Acceso A La Información, Sino Una Batalla Por La Atención, Y La Atención Como Dice Es El Oxígeno Que Respiran Los Movimientos.

Aquí Tufekci Explica Un Fenómeno Que Ella Misma Vio En Turquía. Cuando Los Principales Medios Turcos, Propiedad De Conglomerados Económicos Cercanos Al Gobierno, Transmitían Un Documental Sobre Pingüinos Mientras La Policía Reprimía A Los Manifestantes En Taksim, Los Ciudadanos Ya No Necesitaban Esos Canales. Cada Uno De Ellos Llevaba En Su Bolsillo Su Propio Canal Privado De Transmisión, Una Cámara Y Un Teléfono Y Una Conexión Directa Con El Mundo. Aquí Nació El Periodismo Ciudadano, Y Aquí Nació También Un Nuevo Problema: ¿Cómo Distinguimos La Verdad Del Rumor En Medio De Este Diluvio?

Tufekci Cuenta Sobre Un Grupo Juvenil Turco Llamado 140journos, Jóvenes Que Trabajaban Desde Cibercafés, Llevando Sus Portátiles E Intentando Verificar Cada Video Y Cada Imagen Que Venía De La Calle. Llaman A Hospitales, Piden A Alguien En Rize Que Suba A Su Balcón Y Fotografíe El Edificio Sitiado, Buscan Metadatos En Fotos, Sombras Y Dirección Del Sol Para Determinar La Hora De La Toma. Este Trabajo Arduo, Que Antes Era Tarea De Agencias De Noticias Enteras, Ha Llegado A Ser Hecho Por Adolescentes Voluntarios. Esta Es La Cara Del Poder: La Capacidad De Documentar La Represión Momento A Momento Y Romper El Monopolio Del Estado Sobre La Narrativa.

Pero Tufekci No Cae En La Trampa Del Optimismo Tecnológico En La Que Cayeron Muchos Después De La Primavera Árabe. Ella Rechaza Llamarlas “Revoluciones De Facebook” Y Lo Considera Una Etiqueta Engañosa Que Reduce Una Complejidad Social Y Política Enorme A Una Sola Herramienta. La Herramienta Es Importante, Pero No Hace La Revolución Sola. Lo Que Hace La Herramienta Es Que Cambia Los Cálculos De Organización. Y Aquí Llegamos Al Núcleo Teórico Del Libro.

En Los Movimientos Sociales Antiguos, La Organización Requería Construcción Lenta De Capacidades. Para Organizar Una Marcha En Los Años Sesenta En América Con Martin Luther King, Necesitabas Meses De Entrenamiento, Y Construir Redes De Iglesias Negras, Y Establecer Comités De Coordinación, Y Recaudar Fondos, E Imprimir Publicaciones, Y Entrenar A Personas Para Responder De Forma No Violenta A La Violencia. Este Trabajo Lento Era Agotador, Pero Estaba Construyendo Algo Más En El Camino: Estaba Construyendo Una Organización Sólida, Construyendo Liderazgos Intermedios, Construyendo La Capacidad De Tomar Decisiones Difíciles, Construyendo Lo Que Tufekci Llama “Capacidades”.

En Cuanto A Los Movimientos En Red, Pueden Saltar Por Encima De Todas Estas Etapas. Puedes Crear Una Página De Facebook “Todos Somos Khaled Said” En Egipto, Y Reunir Cientos De Miles De Seguidores En Semanas, Y Convocar Una Manifestación En La Plaza Tahrir Y Tener Éxito Sin Tener Una Sola Oficina O Un Presupuesto O Incluso Nombres Reales Para Los Responsables. Esta Es La Magia, Y Esta Es La Maldición Al Mismo Tiempo. Magia Porque Puedes Hacer Rápidamente Lo Que Antes Tomaba Años, Y Maldición Porque Cuando Tienes Éxito Rápidamente, Descubres Que No Has Construido Los Músculos Necesarios Para Sostener Este Éxito.

Esta Contradicción Es Lo Que Tufekci Llama “La Protesta Posibilitada Gracias A Internet” Frente A “La Organización Necesaria A Pesar De Internet”. Internet Hace Que La Protesta Sea Posible De Forma Más Fácil Y Rápida, Pero No Elimina La Necesidad De Organización Profunda, Más Bien Quizás Hace Que Descuidarla Sea Más Peligroso Porque La Facilidad De Movilización Te Hace Ilusionarte De Que Eres Fuerte, Mientras En Realidad Eres Extremadamente Frágil.

Tufekci Te Deja Frente A Una Imagen Simbólica Inolvidable: Los Jóvenes De Gezi Park Que Pudieron En Un Día Organizar Un Lugar Donde Viven Miles De Personas, Con Tres Comidas Calientes, Y Una Clínica Médica, Y Una Biblioteca Callejera, Y Talleres, Y Un Sistema De Alarma De Movimientos Policiales A Través De Grupos De WhatsApp, Todo Eso Sin Una Estructura Jerárquica Clara. La Escena Era Deslumbrante, Era Prueba De Que Los Humanos Son Capaces De Organización Horizontal De Forma Sorprendente. Pero También Era Frágil, Porque Cuando Llegaron Las Excavadoras Apoyadas Por Una Decisión Política Sólida E Instituciones Profundas Del Estado, No Había Estructura Capaz De Negociar O Resistir O Transformar Esa Energía De Protesta En Fuerza Política Organizada.

En El Corazón Del Libro De Tufekci Hay Un Término Extraño Que A Primera Vista Parece Una Broma Académica: “Adhocracía”. La Palabra Inglesa Adhocracy Se Deriva De Ad Hoc, Es Decir, Algo Que Se Hace Según La Necesidad, Para El Momento, Sin Un Plan Previo. Este Término Es La Clave Con La Que Tufekci Abre La Caja De Los Grandes Secretos De La Protesta En Red. Los Movimientos Que Vimos Desde El Cairo Hasta Estambul Hasta Nueva York No Eran Caos Como Los Retrataban Sus Oponentes, Ni Eran Una Organización Jerárquica Estricta Como Deseaban Sus Viejos Partidarios. Eran Algo Tercero, Nuevo, Un Híbrido Entre Espontaneidad Y Organización, Entre Caos Y Estructura, Entre Entusiasmo Momentáneo Y Capacidad Logística Asombrosa.

Tufekci Cuenta En Un Capítulo Titulado “Liderazgo Sin Líderes” Una Historia, Pues En Noviembre De 2011, Menos De Un Año Después De La Caída De Mubarak, Las Fuerzas De Seguridad Pertenecientes Al Consejo Militar Que Lo Reemplazó Estaban Aplastando Una Nueva Sentada En La Calle Mohamed Mahmoud Cerca De La Plaza Tahrir. Las Imágenes Eran Duras, Familias De Los Mártires De La Primera Revolución Estaban Siendo Golpeadas, Y Cuerpos Heridos Sangraban Sobre El Asfalto. Un Joven Egipcio Llamado Ahmed, Siguiendo La Escena Desde Su Teléfono, Se Levantó De Su Cama Sintiendo Que Su Corazón Se Desgarraba. No Era Miembro De Un Partido, Ni De Una Organización, Ni Tenía Ninguna Experiencia En Primeros Auxilios. En Solo Cinco Minutos, Desde El Momento De La Idea Hasta El Momento De La Implementación, Creó Una Cuenta En Twitter Llamada “Tahrir Supplies” Tahrir Supplies. Escribió Un Solo Tuit: Necesitamos Gasa Y Algodón Y Analgésicos.

Lo Que Sucedió Después De Eso Fue Un Pequeño Milagro Logístico Que No Se Podría Haber Imaginado Hace Diez Años. En Cuestión De Horas, Cuatro Jóvenes Que No Se Conocían Entre Sí Estaban Dirigiendo Una Red De Suministro Para Diez Clínicas De Campo Que Trataban A Miles De Heridos. Uno De Ellos Escribe En Google Sheet Una Lista De Escaseces, El Segundo Lo Tuitea, El Tercero Coordina Con Farmacias Que Ofrecen Donaciones, El Cuarto Está De Pie En La Plaza Para Recibir Las Cajas. No Había Gerente, No Había Reuniones, No Había Presupuesto, Ni Siquiera Nombres Reales Al Principio. Solo Había Una Tarea Clara, Y Una Conexión En Red, Y Confianza Mutua Entre Extraños.

Esta Es La Adhocracía, La Capacidad De Realizar Tareas Complejas De Forma Improvisada Por Quienes Se Presentan Y Se Preocupan. Tufekci Dice Que Este Modelo Se Ha Convertido En El Patrón Central Para El Trabajo De Los Movimientos De Protesta Modernos, Especialmente Aquellos Con Tendencias De Izquierda Y Anti-Autoritarias Que Rechazan El Liderazgo Tradicional En Principio. Reemplazar Publicaciones Impresas Con Tuits, Y Grandes Donaciones Con Financiamiento Colectivo, Y Organización Presencial Con Hojas De Cálculo En Internet, Puede Parecer Solo Detalles Técnicos Triviales, Pero Las Consecuencias De Este Cambio En La Forma De Organización Son Enormes Y Asombrosamente Complejas, Porque Cómo Organizar No Es Solo Un Detalle Posterior, Sino Que Es Lo Que Da Forma A Las Dinámicas Del Movimiento Mismo En Todas Sus Capas.

Y Para Entender Cómo Funciona Este Mecanismo, Tufekci Aclara Otro Concepto Teórico Tomado De Los Estudios De Medios Que Es “Posibilidades Disponibles” O Affordances. Cada Tecnología Permite Ciertas Acciones Y Hace Que Otras Acciones Sean Difíciles. Twitter, Por Ejemplo, Te Permite A Través Del Hashtag Reunir Conversaciones De Miles De Personas Que No Se Siguen Entre Sí En Torno A Un Tema En Un Momento, Y Esto Es Lo Que Lo Convirtió En Una Herramienta Ideal Para La Movilización Rápida. Facebook Te Permite Construir Grupos Relativamente Cerrados Para Planificación Segura, Y WhatsApp Te Permite Coordinar Movimientos Callejeros En Tiempo Real Lejos De Los Ojos De La Censura Pública. Estas Posibilidades No Son Neutrales, Dan Forma A La Forma De La Protesta Misma.

En Gezi Park, Como Vimos Cadenas De Humanos Pasaban Sandías Y Botellas De Agua De Mano En Mano, Mientras Un Hashtag En Twitter Pedía Crear Una Biblioteca En El Lugar. En Cuestión De Horas, Había Una Biblioteca Real Dirigida Por Un “Bibliotecario”. En Otra Esquina, Había Una Clínica Temporal Dirigida Por Médicos Y Enfermeras Voluntarios Detrás De Cortinas Hechas De Sábanas Traídas Por Alguien De Su Casa. La Cocina Comunitaria Sirve Tres Comidas Calientes Diariamente, Y Los Voluntarios Coordinan Suministros A Través De Sus Teléfonos. Todo Esto Sucedió Sin Que Hubiera Un Comité Central Que Emitiera Órdenes. Solo Había Un Llamado Abierto, Y Una Respuesta En Red.

Pero Tufekci No Se Contenta Con Celebrar Este Modelo. Ella Hace Una Pregunta Inquietante: ¿Qué Sucede Cuando El Movimiento Necesita Tomar Una Decisión Difícil, Una Decisión Que No Puede Resolverse Con Un Hashtag? ¿Qué Sucede Cuando El Movimiento Debe Decidir Si Negocia Con El Gobierno O No? ¿Acepta Una Tregua? ¿Entra En Elecciones? ¿Se Alía Con Otra Fuerza Política? Estos Son Los Momentos En Los Que Se Revelan Los Límites De La Adhocracía.

En Los Movimientos Tradicionales, Había Mecanismos, Por Muy Antidemocráticos Que Fueran A Veces, Para Tomar Decisiones: Un Consejo De Shura, Un Comité Central, Una Conferencia General, Un Liderazgo Electo. En Los Movimientos En Red, A Menudo La Respuesta Era “No Tenemos Líderes, La Decisión Es De La Asamblea General”. Pero La Asamblea General Compuesta Por Miles De Personas En Una Plaza Pública, Donde Cada Uno Grita Su Opinión, Y Donde No Hay Representación Clara, A Menudo Termina En Parálisis O Polarización O Dominación De Individuos Más Capaces De Hablar Durante Horas. Y Esto Es Lo Que Tufekci Llama “Parálisis Táctica”.

Ella Da Un Ejemplo Doloroso Con El Movimiento “Occupy Wall Street”. El Movimiento Que Pudo Cambiar El Debate Público En América Sobre La Desigualdad, Y Poner El Término “El Uno Por Ciento” En El Lenguaje De La Política Diaria, Fue Completamente Incapaz De Transformar Ese Impulso En Demandas Específicas O En Una Organización Política Sostenible. No Porque Sus Participantes Fueran Tontos O No Serios, Sino Porque Las Herramientas Que Les Permitieron Aparecer Rápidamente Son Las Mismas Que Les Impidieron Evolucionar. Cuando Algunos Propusieron Redactar Una Declaración De Demandas Claras, Otros Objetaron Que Eso Sería Una Traición Al Espíritu Horizontal Del Movimiento. Cuando Algunos Propusieron Alianza Con Sindicatos Organizados, La Propuesta Fue Rechazada Porque Reproduciría La Jerarquía. Así Que El Movimiento Permaneció Puro, Horizontal, Inclusivo, E Incapaz De Dar Cualquier Paso Estratégico Hacia Adelante.

Luego Tufekci Pasa A Otro Punto No Menos Importante, Que Es El Punto De La Narrativa Y La Legitimidad. En El Pasado, Los Movimientos Necesitaban Periódicos Y Medios Simpatizantes Para Contar Su Historia. Hoy, Cuentan Su Historia Ellos Mismos A Través De La Transmisión En Vivo. Pero Esto Crea Un Nuevo Dilema: ¿Cómo Haces Que Tu Historia Sea Escuchada En Medio Del Enorme Ruido De Internet? Aquí Los Movimientos Desarrollan Lo Que Ella Llama “La Política De Mostrar Debilidad”. En Lugar De Mostrar Fuerza Militar O Numérica, Los Movimientos Muestran Su Debilidad Y Desnudez Frente A La Violencia Del Estado. Una Chica Con Un Vestido Rojo Enfrentando Una Manguera De Agua, Un Joven Desarmado De Pie Frente A Un Tanque, Una Anciana Llevando Un Cartel De Cartón. Estas Imágenes Se Difunden Porque Despiertan Simpatía E Ira, Y Porque Rompen La Narrativa Del Estado De Que Está Enfrentando A “Saboteadores” O “Terroristas”.

Pero Esta Política Tiene Un Precio. Cuando Dependes De Mostrar Tu Debilidad, Necesitas Constantemente Ser La Víctima, Y Esto Te Pone En Una Posición Reactiva Permanente, Esperando Que La Policía Te Golpee Para Ganar Simpatía, En Lugar De Tomar La Iniciativa Para Imponer Tu Agenda. Y Esto Explica Por Qué Muchos Movimientos En Red Parecen Girar En Un Círculo Vicioso De Protesta Y Represión Y Protesta Contra La Represión, Sin Pasar A La Etapa De Construcción.

Tufekci No Ve En Las Redes Solo Herramientas, Sino Que Ve En Ellas Un Nuevo Entorno Que Remodela Todo: Cómo Nos Organizamos, Cómo Tomamos Decisiones, Cómo Contamos Nuestra Historia, Y Cómo Ganamos Legitimidad. Este Entorno Nos Ha Dado Una Capacidad Sin Precedentes Para Aparecer, Para Ser Visibles, Para Decir “Estamos Aquí”. Pero No Nos Ha Dado Automáticamente La Capacidad De Continuar, De Permanecer Aquí Mañana Y Pasado Mañana, Y De Transformar El Momento De Aparición En Una Fuerza Política Capaz De Cambiar Los Equilibrios De Poder.

Para Entender Realmente Lo Que Internet Ha Cambiado En El Corazón De La Protesta, Zeynep Tufekci Nos Lleva En Un Viaje Hacia Atrás, A Montgomery En Alabama En 1955. La Historia Que Todos Conocemos Es La Historia De Rosa Parks, La Mujer Negra Que Se Negó A Ceder Su Asiento A Un Hombre Blanco En El Autobús Y Encendió Un Movimiento Histórico De Boicot. Pero La Historia Que No Conocemos, Y Que Tufekci Se Esmera En Recuperar Con Detalle Que Es Casi Policial, Es Que Rosa Parks No Fue La Primera. Meses Antes De Ella, Una Adolescente Llamada Claudette Colvin Fue Arrestada Por La Misma Razón Exactamente, Pero Los Líderes Del Movimiento Decidieron Que Ella No Era La Persona Adecuada Para Liderar La Batalla Legal Y Social. Rosa Parks Era Una Activista Entrenada, Secretaria En La Asociación Nacional Para El Avance De La Gente De Color, Una Mujer Comprometida Que Sabe Cómo Soportar La Presión.

Y Tan Pronto Como Se Tomó La Decisión De Boicotear, Comenzó Una Operación Logística Compleja Que No Se Puede Imaginar Hoy. Jo Ann Robinson, Profesora De Inglés En Alabama College, Tuvo Que Pedir Prestada Una Máquina Mimeográfica, Una Máquina De Impresión Primitiva, Para Imprimir Cincuenta Mil Publicaciones En Una Noche Con La Ayuda De Dos Estudiantes, Luego Cortar Cada Papel En Tres Piezas Para Ahorrar Papel. Después De Imprimir, Tuvo Que Distribuir Estas Publicaciones A Decenas De Miles De Personas En Una Ciudad Donde La Mayoría De Sus Residentes No Tenían Teléfonos En Sus Hogares. Así Que Buscó Ayuda De Una Red De Sesenta Y Ocho Organizaciones Afroamericanas Preexistentes: Iglesias, Y Clubes De Mujeres, Y Sindicatos Laborales. Cada Iglesia Era Responsable De Entregar Las Noticias A Sus Feligreses. Tomó Días, Y Fue Un Trabajo Secreto Y Peligroso. Sin Embargo, El Boicot Tuvo Éxito.

Tufekci Coloca Esta Imagen Al Lado De Otra Imagen Que Ella Misma Vio En El Cairo En 2011. Una Página En Facebook Llamada “Todos Somos Khaled Said” Crea Una Invitación A Un Evento Llamado “Día De La Ira” El Veinticinco De Enero. Con Solo Presionar Un Botón, La Invitación Llega A Cientos De Miles, Sin Necesidad De Máquinas Mimeográficas, Sin Necesidad De Iglesias, Sin Necesidad De Una Red De Organizaciones Secretas Construida Durante Décadas. En Esta Comparación Reside La Revolución Completa.

Lo Que Tufekci Llama “Capacidades” O Affordances De Internet Ha Cambiado Tres Cosas Esenciales En La Naturaleza De La Protesta. Primero, La Capacidad De Superar La Censura Tradicional. Segundo, La Capacidad De Coordinar Logísticamente Rápidamente. Tercero, La Capacidad De Construir Una Narrativa Alternativa Especial.

En El Mundo Antiguo, El Estado Podía Apagar La Protesta Apagando La Luz Sobre Ella. La Televisión Oficial No Transmitía Nada, Y Los Periódicos No Escribían Nada, Así Que La Gente Pensaba Que Estaban Solos En Su Enojo. Pero Tufekci Cuenta Cómo Se Invirtió La Ecuación En Gezi Park. Cuando CNN Turk, Una Rama De Una Prestigiosa Red Americana, Transmitía Un Documental Sobre Pingüinos Mientras El Gas Llenaba El Cielo De Taksim, Esa Toma Misma Se Convirtió En Un Meme Sarcástico Que Expone La Colusión De Los Medios. Ya Nadie Necesitaba Esos Canales. Cada Manifestante Se Convirtió En Corresponsal, Cada Teléfono Se Convirtió En Una Cámara De Transmisión En Vivo. Esto Es Lo Que Tufekci Llama “Periodismo Ciudadano No Intencional”. Estos Jóvenes No Querían Ser Periodistas, Solo Querían Decirles A Sus Madres Que Estaban Bien, Y Decirles A Sus Amigos Dónde Reunirse, Pero El Resultado De Sus Acciones Fue Una Cobertura De Noticias Directa Y Continua Que Supera A Cualquier Canal Satelital.

Pero Esta Nueva Capacidad Creó Otro Desafío Que No Existía Antes. Cuando Todos Transmiten, ¿Cómo Sabemos Qué Es Real? Tufekci Describe El Trabajo De Pequeños Grupos De Verificación Como El Turco 140journos. Jóvenes En Sus Veinte, Sin Financiamiento Y Sin Oficinas, Se Sientan En Cafés E Intentan Verificar Un Video Que Afirma Que La Policía Usó Balas Reales. Llaman A Médicos En Un Hospital De Campaña, Preguntan Sobre El Tipo De Herida, Comparan Los Sonidos De Disparos En El Video Con Sonidos De Armas Conocidas, Buscan La Sombra Del Minarete En El Fondo Para Determinar El Momento Del Disparo. Este Trabajo, Que Requería Una Sala De Redacción Completa, Llegó A Ser Hecho Por Voluntarios Porque Sintieron Una Responsabilidad Moral Hacia La Verdad.

La Segunda Capacidad Que Internet Cambió Es La Coordinación. Aquí Tufekci Presenta Un Concepto Fundamental Que Es “Organización Ad Hoc” U Organización Ad Hoc. En Las Protestas De Gezi, No Había Un Líder Distribuyendo Tareas. Había Un Documento En Google Docs Actualizado Momentáneamente, Llamado “Lista De Necesidades”. Alguien Escribe: Necesitamos Antiácidos Para El Gas Lacrimógeno, Y Alguien Más Responde: Traeré Cien Paquetes Después De Media Hora. Alguien Escribe: Necesitamos Un Médico Que Hable Inglés Para Tratar A Un Periodista Extranjero Herido, Y Un Médico Responde Desde Su Teléfono. Este Tipo De Organización Flexible, Que Nace De La Necesidad Momentánea Y Muere Con Su Fin, Es Lo Que Hizo Que Gezi Park Funcionara Como Una Pequeña Ciudad Durante Dos Semanas Sin Ninguna Estructura Formal.

Y Tufekci Cuenta Cómo Vio El Mismo Modelo En La Plaza Tahrir, Donde Los Manifestantes Usaban Twitter Como Un Radar Colectivo. Un Tuit Dice Que El Ejército Está Cerrando Una Entrada Desde El Lado Del Puente Qasr El Nil, Así Que El Movimiento De Multitudes Cambia En Minutos. Otro Tuit Dice Que Hay Matones Atacando Desde El Lado Del Museo Egipcio, Así Que Los Voluntarios Se Dirigen Allí. Esta Capacidad De Visión Colectiva En Tiempo Real, Que Tufekci Llama “Conciencia En Red”, Es Lo Que Hizo Que Multitudes No Organizadas Fueran Capaces De Maniobrar Fuerzas De Seguridad Organizadas Y Armadas.

En Cuanto A La Tercera Capacidad, Es Construir La Narrativa. En El Pasado, Los Movimientos Necesitaban Un Periodista Simpatizante Para Contar Su Historia. Ahora, Pueden Contar Su Historia Ellos Mismos. Aquí Tufekci Revisa Cómo El Movimiento “ Black Lives Matter” En América Transformó Un Simple Hashtag En Un Archivo Vivo De Violencia Policial. Cada Videoclip Filmando A Un Policía Agrediendo A Un Ciudadano Negro Fue Agregado A Un Reservorio De Evidencia Que No Puede Ser Ignorado. Ya No Era Solo Un Incidente Individual Que Podía Justificarse, Sino Que Se Convirtió En Un Patrón Documentado Con Imagen Y Sonido E Historia.

Pero Tufekci No Deja Esta Celebración Del Poder Sin Plantar Las Primeras Semillas De Duda Que Crecerán En Los Capítulos Siguientes Para Convertirse En Su Teoría De La Fragilidad. Ella Observa Que Estas Tres Capacidades, A Pesar De Su Fuerza Aparente, Dependen Completamente De Una Infraestructura Que Los Propios Movimientos No Poseen. Dependen De Plataformas Comerciales Propiedad De Empresas Estadounidenses, Sus Algoritmos Son Secretos, Y Sus Intereses Son Volátiles, Y Sujetos A Presión Por Gobiernos. Dependen De Teléfonos Inteligentes Que Necesitan Carga Y Electricidad E Internet, Cosas Que El Estado Puede Cortar Fácilmente Como Sucedió Cuando Egipto Cortó Internet Completamente Durante Cinco Días En Enero De 2011. Y Dependen De Una Atención Global Que Se Aburre Rápidamente, Moviéndose De Una Revolución A Otra, Y De Un Hashtag A Otro, Sin Memoria Larga.

Aquí Tufekci Comienza A Formular Su Pregunta Más Urgente: ¿Qué Sucede Cuando Tienes Éxito En Movilizar A La Gente Con Una Velocidad Asombrosa, Pero No Tienes Ningún Mecanismo Para Tomar Una Decisión Colectiva Sobre Qué Hacer Después De La Movilización? ¿Qué Sucede Cuando Puedes Decir “No” Con Una Voz Muy Fuerte Que Todo El Mundo Escucha, Pero No Puedes Decir “Sí, Queremos Esta Alternativa” Porque No Te Has Puesto De Acuerdo En Absoluto?

Esta Pregunta Nos Lleva Directamente Al Corazón Del Dilema Que Es El Dilema De La Fragilidad Organizacional. El Poder Que Otorgan Las Redes No Es Gratis, Y Su Precio Es A Menudo La Ausencia De La Infraestructura Lenta Y Aburrida Que Solían Construir Los Viejos Movimientos Y Que Les Permitía Resistir. Los Movimientos En Red Ganan La Primera Batalla, La Batalla De La Apariencia Y La Propagación, Pero A Menudo Pierden La Segunda Batalla, La Batalla De La Continuidad Y La Transformación Política, No Porque Sus Miembros Sean Menos Valientes O Inteligentes, Sino Porque La Herramienta Que Les Dio Poder Rápido Les Hizo Pasar Por Alto El Trabajo Duro Necesario Para Construir La Capacidad De Permanecer.

A Las Tres De La Mañana Del Quince De Junio De 2013, Gezi Park Estaba Lleno De Gente A Pesar De La Oscuridad. No Estaban Durmiendo, Estaban Aglomerados Alrededor De Una Gran Pantalla Instalada Por Manifestantes En Medio Del Parque Transmitiendo Una Transmisión En Vivo Desde Ankara. Allí, A Cuatrocientos Kilómetros De Distancia, Una Delegación Que Representaba Al Movimiento Se Reunía Con El Primer Ministro Turco Recep Tayyip Erdogan. La Escena Parece A Primera Vista Una Victoria: Un Movimiento Sin Líderes Pudo Obligar A Un Primer Ministro Fuerte A Sentarse En La Mesa De Negociación. Pero La Verdad Que Zeynep Tufekci Vivió Esa Noche Era Más Compleja Y Amarga.

¿Quién Eligió Esta Delegación? Nadie Lo Sabe. El Gobierno Al Principio Invitó A Representantes De Estrellas De Televisión Que No Estaban En El Parque En Absoluto, Así Que Los Manifestantes Se Burlaron De Ellos Y Los Rechazaron. Luego Invitó A Activistas De Organizaciones No Gubernamentales Que Estaban Activas En El Parque, Así Que Fueron. Pero La Mayoría De Los Que Estaban En El Parque No Los Eligieron Y No Los Autorizaron A Hablar En Su Nombre, Porque El Principio Sobre El Cual Se Basó Gezi Era Claro: No Tenemos Líderes, Y Nadie Nos Representa. Cuando Terminó La Reunión En Ankara, Y La Oferta Del Gobierno Era Realizar Un Referéndum Popular Sobre El Destino Del Parque, No Había Nadie Capaz De Tomar La Decisión. Algunos Aplaudieron Y Lo Consideraron Una Victoria Que Debería Celebrarse Y Volver A Casa, Otros Gritaron Que Era Un Truco Del Gobierno Para Ganar Tiempo, Y Otros Estaban Confundidos Sin Saber Qué Hacer. Ningún Mecanismo Para Votar, Ningún Consejo Que Representara A Todos, Ninguna Forma Vinculante De Resolver El Desacuerdo. Y En Cuarenta Y Ocho Horas, Las Multitudes Se Dispersaron, Y Las Excavadoras Regresaron, Y Todo Terminó.

Este Momento Es Lo Que Tufekci Elige Para Ser Su Entrada Al Capítulo Más Oscuro De Su Libro, Tufekci Explica Que Los Viejos Movimientos Sociales Pasaban Por Lo Que Ella Llama “El Proceso De Construcción Lenta De Capacidades”. Para Organizar El Movimiento De Derechos Civiles En América Una Marcha De Selma A Montgomery, Necesitaba Dos Años De Entrenamiento En Resistencia No Violenta, Y Construir Redes De Iglesias, Y Preparar Abogados, Y Entrenar Paramédicos, Y Crear Cocinas De Campo, Y Nombrar Líderes De Campo En Cada Barrio. Este Trabajo Era Aburrido Y Largo E Invisible Para Los Medios, Pero Estaba Construyendo Los Músculos Del Movimiento. Estaba Construyendo La Capacidad De Tomar Decisiones, Y La Capacidad De Negociar, Y La Capacidad De Soportar Golpes A Largo Plazo.

En Cuanto A Los Movimientos En Red, Saltan Por Encima De Todo Esto. Pueden Movilizar A Un Millón De Personas En La Plaza Tahrir Sin Tener Una Sola Oficina, O Una Lista De Miembros, O Incluso Una Cuenta Bancaria. Esto Es Lo Que Tufekci Llama “Organización Sin Organización”. Y Parece Un Milagro Al Principio, Pero Deja Un Vacío Fatal En El Medio. Cuando Cae La Cabeza Del Régimen, Como Sucedió En Egipto Y Túnez, El Movimiento Descubre Que No Tiene Ninguna Alternativa Lista. No Tiene Partido, No Tiene Programa Económico, No Tiene Líderes Conocidos Que Puedan Presentarse A Elecciones, Y No Tiene Estructura Que Pueda Convertirse En Institución. El Vacío No Permanece Vacío Por Mucho Tiempo, Es Llenado Por Quienes Poseen La Organización Vieja Profunda: El Ejército, O El Grupo De La Hermandad Musulmana Que Había Estado Construyendo Su Organización Durante Ochenta Años, O El Estado Profundo.

Tufekci Llama A Este Fenómeno “La Paradoja Organizacional”: Las Herramientas Que Hacen Muy Fácil Pasar Por Alto La Necesidad De Organización Formal Al Principio Son Las Mismas Herramientas Que Hacen Muy Difícil Construir Una Organización Sostenible Al Final. Porque Cuando Puedes Hacer Todo A Través De Un Hashtag, No Sientes La Necesidad De Sentarte En Una Habitación Estrecha Durante Largas Horas Para Escribir Un Reglamento Interno, O Aprender Cómo Manejar Una Disputa Personal Entre Dos Miembros, O Recolectar Suscripciones Mensuales De Miembros.

Y Aquí Tufekci Llega A Un Concepto Que Es “Congelamiento Táctico”. Ella Dice Que Los Movimientos En Red Son Muy Creativos En La Primera Innovación Táctica, Pero Son Incapaces De Evolucionar Tácticamente Después De Eso. Al Principio, La Idea De Ocupar La Plaza Tahrir O Gezi Park O Wall Street Era Una Idea Brillante Sin Precedentes. Pero Después De Un Mes O Dos, Cuando La Policía Comienza A Adaptarse, Y Cuando La Opinión Pública Comienza A Aburrirse, Y Cuando El Gobierno Comienza A Ignorar La Sentada, El Movimiento Necesita Moverse Hacia Una Nueva Táctica: Huelgas En Lugares De Trabajo, Boicot Económico, Campañas Electorales, Negociación Política. Esta Transición Casi Nunca Sucedió En Ninguno De Los Movimientos Que Tufekci Estudió, Porque Tomar Una Decisión De Cambiar De Táctica Requiere Un Liderazgo Capaz De Decir: Dejaremos La Plaza Ahora Y Haremos Algo Más. Y En Un Movimiento Que Rechaza El Liderazgo En Principio, ¿Quién Tiene La Legitimidad Para Decir Eso? Así Que La Sentada Se Convierte De Una Táctica En Una Identidad, Y De Un Medio En Un Fin, Y La Gente Permanece En La Plaza Hasta Que La Fatiga Los Agota Y La Policía Los Dispersa.

Luego Hay Otra Fragilidad No Menos Peligrosa, Que Es La Fragilidad De La Narrativa. En Los Primeros Días, La Narrativa De La Revolución Egipcia Era Simple Y Fuerte: Pueblo Contra Dictador. Pero Después De La Caída De Mubarak, La Narrativa Se Fragmentó En Docenas De Narrativas Contradictorias: ¿Estamos Con El Consejo Militar O Contra Él? ¿Es La Hermandad Parte De La Revolución O Un Peligro Para Ella? ¿Queremos Elecciones Rápidas O Una Constitución Primero? En Los Viejos Movimientos, Había Un Periódico O Un Liderazgo Tratando De Formular Una Narrativa Unificada. En Los Movimientos En Red, Cada Pequeño Grupo Posee Su Propia Narrativa Y La Publica En Su Página, Así Que La Gran Historia Se Fragmenta En Miles De Pequeñas Historias Que Nada Une. Y El Estado Explota Esta Fragmentación A Través De Lo Que Tufekci Llama “La Política Del Ruido”. En Lugar De Prevenir La Información, Inunda El Espacio Con Información Contradictoria, Con Rumores, Con Teorías De Conspiración, Hasta Que La Gente Pierde Confianza En Cualquier Cosa, Así Que Regresan Al Seno Del Estado Buscando Estabilidad.

Tufekci Cuenta Cómo Fue Testigo De Eso En Turquía Después De Gezi. El Gobierno Ya No Intentaba Convencer A La Gente De Que Los Manifestantes Son Agentes, Sino Que Comenzó A Transmitir Cada Día Una Narrativa Diferente: Hoy Son Agentes De América, Mañana Son Agentes De Alemania, Después Son Ateos Que Quieren Destruir Mezquitas. El Objetivo No Es Que Creas Una Narrativa, Sino Que Creas Que La Verdad Es Imposible, Y Que Todo Es Ruido.

En Cuanto A América, Tufekci Presenta Una Lectura Diferente Del Movimiento “ Black Lives Matter” Black Lives Matter】. Este Movimiento, Que Comenzó Después Del Asesinato De Michael Brown En Ferguson, Missouri En 2014, Aprendió De Los Errores Del Movimiento Occupy Wall Street. En Lugar De Contentarse Con Una Sentada En Un Lugar, Dependió De Protestas Rápidas Y Móviles, Apareciendo En Un Lugar Luego Desapareciendo, Usando Twitter No Solo Para Movilización Sino Para Documentar Violaciones Policiales Con Video En Tiempo Real. Esta Documentación Continua Es Lo Que Hizo Que El Tema De La Violencia Policial Contra Negros Fuera Un Tema Nacional Que No Puede Ser Ignorado. Pero Tufekci También Nota Que Este Movimiento Enfrentó El Mismo Dilema: ¿Cómo Transformarse De Un Movimiento De Protesta Que Responde A Cada Incidente De Asesinato, En Un Movimiento Político Que Impone Reformas Estructurales En Departamentos Policiales Y El Sistema De Justicia Penal? ¿Cómo Pasar De Hashtag A Ley?

Y Aquí Tufekci Llega A Uno De Los Capítulos Más Importantes Del Libro, Que Es El Capítulo “Cómo Los Estados Aprenden La Represión En Red”. Los Estados No Son Tontos, Y También Aprenden. Al Principio De La Primavera Árabe, Los Regímenes Parecían Confundidos Frente Al Poder De Las Redes. El Régimen Egipcio Cortó Internet Completamente Durante Cinco Días, Una Decisión Que Pareció Estúpida Porque Empujó Incluso A Ciudadanos No Interesados En Política A Tomar Las Calles Para Saber Qué Está Pasando. Pero Después De Años, Los Regímenes Se Volvieron Más Inteligentes. En Lugar De Cortar Internet, Comenzaron A Usarlo. En Turquía, Como Documenta Tufekci, El Gobierno Creó Un Ejército De Trolls Digitales, Llamados “AK Trolls” En Relación Al Partido De Justicia Y Desarrollo Gobernante, Su Misión Inundar Cualquier Hashtag De Oposición Con Miles De Tuits Abusivos Y Sarcásticos Y Engañosos Hasta Que Pierda Su Significado. En Rusia Y China, Esta Estrategia Se Convirtió En Una Industria Completa: No Impedir El Habla, Sino Corromper El Entorno Del Habla Misma Para Que Nadie Confíe En Nada.

Y Tufekci Cuenta Cómo La Censura Moderna Ya No Es Censura De Contenido, Sino Censura De Atención. El Estado No Necesita Borrar Tu Tuit, Le Basta Con Hacer Que El Algoritmo De Facebook No Lo Muestre A Tus Amigos, O Empujar Miles De Cuentas Falsas Para Responderle Con Comentarios Abusivos Para Que Te Sientas Agotado Y Dejes De Escribir. Este Tipo De Represión No Deja Rastro Claro, No Hay Detenido Político Que Puedas Defender, Pero Solo Hay Una Sensación General De Que Escribir Es Inútil, Y Que El Espacio Público Está Envenenado.

En Ucrania, Durante La Revolución Del Maidán En 2014, Tufekci Observó Cómo Los Manifestantes Usaron Redes Para Superar El Duro Invierno Y Los Francotiradores Policiales, Pero También Vio Cómo El Movimiento Que Comenzó Como Una Protesta Contra La Corrupción Terminó En Guerra Civil E Intervención Rusa Porque No Tenía La Capacidad De Negociación Política Compleja En El Momento Crítico.

La Conclusión Es Que Tufekci Rechaza Completamente La Idea De Que La Tecnología Determina El Destino. El Mismo Teléfono Inteligente, Y La Misma Plataforma De Twitter, Pueden Derrocar A Un Dictador En Túnez, Y Fallar En Construir Una Democracia En Egipto, Y Resistir La Represión En Turquía Luego Ser Derrotado, Y Desencadenar Un Debate Nacional En América Sin Cambiar La Ley. Lo Que Determina El Resultado No Es La Herramienta, Sino El Contexto Político, Y La Profundidad De La Organización Preexistente, Y La Capacidad Del Estado Para Adaptarse, Y Lo Más Importante De Todo, La Capacidad Del Propio Movimiento Para Darse Cuenta De Que El Poder En Red Por Sí Solo No Es Suficiente.

*Las Opiniones Publicadas No Representan Necesariamente La Opinión De Nile Post

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