Mala fe: ¿Cómo Moldearon El Complejo Racial y Las Luchas De Poder A La Derecha Religiosa En Estados Unidos?

El Libro «Mala Fe: Raza Y El Ascenso De La Derecha Religiosa Bad Faith: Race And The Rise Of The Religious Right» Del Autor Randall Balmer, Publicado En 2021, Representa Un Intento Serio De Leer Las Transformaciones Políticas Y Sociales Que Han Sacudido La Corriente Evangélica En Los Estados Unidos De América Durante Las Últimas Décadas. Balmer Parte Desde La Posición De Experto E Informado, Pues No Se Limitó A Estudiar El Fenómeno Desde Fuera, Sino Que Creció En El Corazón De La Subcultura Evangélica; Donde Su Padre Fue Pastor Durante Cuarenta Años, Y Recibió Su Educación En Instituciones Puramente Evangélicas. Esta Pertenencia Otorga A Sus Análisis Una Dimensión Realista Lejos De La Teorización Abstracta, Y Proporciona Espacio Para Comprender Los Motivos Reales Que Dieron Forma Al Panorama Político Actual.
La Verdadera Historia De Este Libro Comienza Con Una Conferencia Cerrada Celebrada En Washington D.C. En 1990, Con Motivo Del Décimo Aniversario De La Elección De Ronald Reagan. En Esa Sala, Balmer Se Encontró Con Un Grupo De Los Líderes Más Prominentes De La Derecha Religiosa, Como Paul Weyrich, Richard Viguerie, Ralph Reed, Y Carl Henry. Y Durante La Sesión Inaugural, Weyrich, Quien Es Considerado El Verdadero Arquitecto De La Derecha Religiosa, Hizo Una Declaración Que Constituyó Un Choque Y Un Punto De Inflexión En El Curso De La Investigación De Balmer; Pues Afirmó Claramente Que El Tema Del Aborto No Fue De Ninguna Manera El Motor Principal Para La Aparición De La Derecha Religiosa. Y Weyrich Explicó Que Había Intentado Desde La Campaña De Barry Goldwater En 1964 Movilizar A Los Votantes Evangélicos Planteando Temas Como La Oración En Las Escuelas, La Pornografía, La Enmienda De Igualdad De Derechos, Y El Aborto, Pero Fracasó Rotundamente En Empujar A Los Líderes Evangélicos Hacia La Acción Política, Hasta Que El Servicio De Impuestos Internos Estadounidense Comenzó A Examinar El Estatus De Exención Fiscal De Las Escuelas Privadas Que Practican La Segregación Racial. Esta Declaración Clara Empujó A Balmer A Sumergirse En Los Archivos Presidenciales Y En Las Universidades De La Derecha Religiosa Para Buscar Las Raíces Verdaderas De Este Movimiento.
Para Entender Esta Transformación Compleja, Balmer Vuelve A Establecer Históricamente El Concepto De «Evangelicalismo». El Autor Considera Que El Evangelicalismo Estadounidense Se Formó A Mediados Del Siglo XVIII A Partir De La Convergencia De Tres Afluentes Principales: El Pietismo En Nueva Inglaterra, El Presbiterianismo Escocés-Irlandés, Y El Pietismo Continental. Y Balmer Define Al Evangélico Basándose En Tres Dimensiones Básicas: La Fe En La Biblia Como Revelación Divina Y Su Interpretación Literal, La Fe En La Centralidad De La Experiencia De Transformación Espiritual O «El Nuevo Nacimiento», Y El Compromiso Con La Evangelización Y La Difusión De La Fe. Y Con La Estimación De Que Los Evangélicos Constituyen Aproximadamente Un Tercio De La Población De Los Estados Unidos, Comprender Sus Orientaciones Se Vuelve Extremadamente Importante Para Entender La Política Estadounidense.
La Narrativa Nos Lleva Al Siglo XIX, Que Es El Período Que Balmer Considera La Era Progresista Del Evangelicalismo. Tras La Revolución Americana, El «Segundo Gran Despertar» Arrasó Varias Regiones Como Nueva Inglaterra Y El Valle De Cumberland Y El Norte Del Estado De Nueva York. Este Despertar No Fue Solo Un Movimiento Religioso Espiritual, Sino Que Produjo Una Ambiciosa Agenda De Reforma Social. Figuras Prominentes En Este Período, Como Charles Grandison Finney, Consideraron Que La Fe Debe Ir Acompañada De Humanidad Y Tolerancia, Y Que Reformar La Sociedad Es Un Deber Religioso. Los Evangélicos Se Involucraron En Amplios Proyectos Sociales Que Incluyeron La Reforma Penitenciaria, Y La Defensa De La Educación Pública, Y Los Derechos De Las Mujeres, Y La Lucha Contra La Esclavitud, Y Las Campañas De Paz Para Renunciar A La Violencia. Esta Generación Fue Impulsada Por Una Doctrina Que Prevalecía En Ese Entonces Que Creía En La Posibilidad De Reformar Gradualmente La Sociedad Para Allanar El Camino Para El Regreso De Cristo, Lo Que Se Conoció Como «Postmilenialismo».
Pero Esta Tendencia Optimista Reformista Sufrió Un Golpe Devastador Con El Estallido De La Guerra Civil Estadounidense Y Lo Que Dejó Atrás De Destrucción Masiva Y Cientos De Miles De Muertos. Y Con La Transformación De La Sociedad Estadounidense Hacia La Industrialización Y La Expansión Urbana Y El Aumento De La Inmigración, Los Evangélicos Comenzaron A Sentirse Amenazados Y Retrocedieron De Su Optimismo. En Este Contexto, John Nelson Darby Apareció Con Sus Ideas Que Promovieron La Doctrina Del «Premilenialismo», Que Sugiere Que El Mundo Se Dirige Hacia Una Ruina Inevitable Y Que El Regreso De Cristo Es Inminente Para Salvar A Los Creyentes Y Condenar Al Resto. Balmer Describe Esta Doctrina Como «La Teología De La Desesperación»; Porque En Realidad Eximió A Los Evangélicos De La Responsabilidad De Reformar La Sociedad, Y Dirigió Todas Sus Energías Hacia La Salvación Individual Y El Escape Del Juicio Inminente, Dejando La Arena Política Y Social Completamente.
Este Retiro Se Profundizó En Los Años Veinte Del Siglo XX, Especialmente Con La Escalada De Las Disputas Culturales Sobre La Enseñanza De La Teoría De La Evolución, Que Culminó En El Famoso Juicio De John Scopes En 1925. Aunque Los Evangélicos Ganaron El Caso Legalmente, Lo Perdieron En El Tribunal De La Opinión Pública, Donde Fueron Sometidos A Burlas Duras Por Parte De La Prensa Que Los Retrató Como Reaccionarios Hostiles A La Ciencia. Como Reacción A Esta Hostilidad Cultural, Los Evangélicos Decidieron Aislarse Completamente De La Sociedad Más Amplia, Y Construyeron Deliberadamente Lo Que Balmer Llama «La Subcultura Evangélica». Esta Cultura Incluía Una Red Compleja E Independiente De Iglesias, Y Campamentos De Verano, E Institutos Bíblicos, Y Universidades, Y Editoriales, Con El Objetivo De Proteger A Sus Hijos De Las Influencias Seculares. Este Retiro Sistemático Hizo Que Los Evangélicos Estuvieran Ausentes De La Arena Política Durante Largas Décadas, Viendo La Política Como Un Asunto Mundano Corrupto Que No Vale La Pena En Un Mundo Que Se Dirige Hacia Su Fin Inevitable.
Sin Embargo, La Década De Los Setenta Fue Testigo De Un Intento Serio De Revivir El Legado Progresista Del Evangelicalismo. En 1973, Cincuenta Y Cinco Líderes Evangélicos Se Reunieron Para Emitir La «Declaración De Chicago De Preocupación Social Evangélica». Esta Declaración Fue Un Documento Histórico Que Reafirmó El Compromiso Histórico De Los Evangélicos Para Combatir El Militarismo, Y El Racismo, Y La Desigualdad Económica, Y También Enfatizó La Necesidad De Lograr La Igualdad Para Las Mujeres. Este Despertar Coincidió Con El Ascenso De Jimmy Carter, El Gobernador De Georgia Y Maestro De Escuela Dominical Que No Se Avergonzó De Declarar Claramente Su Fe Como «Cristiano Nacido De Nuevo». Carter Presentó Un Discurso Centrado En La Justicia Racial, Y La Reforma Penitenciaria, Y La Honestidad Absoluta Tras Los Escándalos De La Administración Nixon. Carter Logró Atraer Los Votos De Los Evangélicos, No Solo Por Sus Promesas Políticas, Sino Por Simpatía Con Un Candidato Que Pertenecía A Su Subcultura, Para Ganar La Presidencia Y Comenzar A Implementar Políticas Centradas En Los Derechos Humanos, Y La Protección Del Medio Ambiente, Y La Paz En El Medio Oriente.
Carter Representaba Un Fenómeno Único; Es Un Político Que Declara Abiertamente Su Profunda Pertenencia A La Corriente Evangélica, Y Utiliza Un Lenguaje De Fe Explícito En Sus Discursos, E Incluso Se Presenta Como Un Modelo Del Cristiano Comprometido Con Temas De Justicia Y Derechos Humanos. A La Luz De Este Hecho, Era Lógico Que Los Evangélicos Abrazaran A Un Presidente Que Comparte Sus Convicciones Profundas Y Pertenece A Su Subcultura Que Durante Mucho Tiempo Se Ha Sentido Alienada Del Centro Político En Washington. Pero Lo Que Sucedió En La Realidad Fue Completamente Contrario A Estas Expectativas. En Lugar De Que La Victoria De Carter Fuera Una Culminación Del Compromiso Positivo De Los Evangélicos En Los Asuntos Públicos, Los Años De Su Gobierno Se Convirtieron En Un Teatro Para La Cristalización De Un Movimiento Político Conservador Altamente Organizado Y Hostil Hacia Él, Que Es El Movimiento Más Tarde Conocido Como «La Derecha Religiosa». Para Entender Esta Transformación Repentina, Randall Balmer Nos Lleva En Su Libro Hacia La Deconstrucción De Una De Las Narrativas Más Arraigadas En La Historia Política Estadounidense Contemporánea, Que Es La Narrativa Que Afirma Que La Decisión De La Corte Suprema De Legalizar El Aborto Fue La Chispa Que Encendió La Ira Evangélica Y Los Empujó A Irrumpir En La Arena Política.
Balmer Se Centra En Esta Parte De Su Análisis En Deconstruir Lo Que Él Llama «El Mito Del Aborto». Durante Largas Décadas, Los Líderes De La Derecha Religiosa Promovieron Una Historia Fundacional Que Parece Coherente E Ideal Desde El Punto De Vista Moral, Afirmando Que La Decisión De La Corte Suprema Estadounidense En El Caso «Roe V. Wade» En 1973, Que Estableció El Derecho De Las Mujeres Al Aborto, Fue Como El Choque Moral Que Despertó A Los Evangélicos De Su Largo Letargo Y Los Empujó A La Acción Política Para Salvar Las Vidas De Los Fetos Y Corregir El Camino Moral De La Nación. Esta Narrativa Se Convirtió En Una Doctrina Firmemente Establecida En El Discurso Político Conservador, Y Se Repite Constantemente Como Evidencia De La Pureza Moral Y El Profundo Motivo Humanitario Detrás De Los Movimientos De La Derecha Religiosa. Sin Embargo, Rastrear Los Registros Históricos Y Las Posiciones Documentadas De Los Líderes Evangélicos En Ese Período, Como El Libro Los Presenta Cuidadosamente, Revela Una Imagen Completamente Diferente, Y Demuestra Que Esta Narrativa No Fue Más Que Una Fachada Que Fue Fabricada Posteriormente Para Encubrir Los Motivos Reales Y Menos Nobles Del Movimiento.
Cuando Se Emitió El Fallo De «Roe V. Wade» En 1973, La Calle Evangélica No Fue Testigo De Ningún Estado De Ira O Movilización. Por El Contrario, Las Reacciones Oscilaron Entre La Indiferencia Y El Apoyo Cauteloso. Balmer Vuelve Al Archivo Para Extraer Declaraciones De Líderes Prominentes Como W. A. Criswell, El Ex Pastor De La Primera Iglesia Bautista En Dallas Y Una De Las Voces Conservadoras Más Importantes En Ese Momento, Quien Declaró Públicamente Que Prefería La Decisión De La Corte Suprema, Señalando Que La Fe Evangélica Se Centra En El Valor De La Vida Después Del Nacimiento Y La Independencia Individual, Y Que El Estado No Debe Interferir En Decisiones Médicas Personales. Más Que Eso, El Libro Presenta Resoluciones Oficiales Emitidas Por La «Convención Bautista Del Sur», Que Es La Reunión Más Grande De Evangélicos En Los Estados Unidos, En Los Años 1971 Y 1974 Y 1976. En Todas Estas Conferencias, Los Delegados Aprobaron Resoluciones Que Pedían La Necesidad De Proteger El Derecho De La Mujer Al Aborto En Casos De Violación, E Incesto, Y Deformidades Fetales Severas, Y Daños Que Afectan La Salud Física O Emocional De La Madre. El Estado De Ánimo General Evangélico Tendía A Considerar El Aborto Como Un Asunto Personal Y Médico, Y Se Negaron Rotundamente A Adoptar Una Posición Opuesta Por Una Razón De Gran Importancia En Ese Momento: El Aborto Era Considerado Un «Asunto Católico» Por Excelencia. Y Debido A Las Tensiones Teológicas E Históricas Entre Evangélicos Y Católicos, Los Evangélicos Se Negaron A Participar En Una Campaña Liderada Por El Vaticano Y Que Contradice El Principio De Separación De Iglesia Y Estado Al Que Se Aferraban Fuertemente En Esa Era.
Si El Aborto No Fue El Motor Principal, Entonces ¿Qué Sacó A Los Evangélicos De Su Aislamiento Voluntario Y Los Empujó A Formar Una Fuerza Política Formidable? Aquí Balmer Pone Su Mano Sobre La Herida Histórica Y Revela Las Raíces Raciales Del Movimiento. El Hilo Real De La Historia Comienza Tras La Decisión De La Corte Suprema En El Caso De «Brown V. Board Of Education» En 1954, Que Dictaminó La Inconstitucionalidad De La Segregación Racial En Las Escuelas Públicas. Esta Decisión Histórica Causó Un Terremoto En Las Comunidades Blancas, Especialmente En El Sur Estadounidense. Y En Respuesta A Los Intentos De Imponer La Integración Racial En Las Escuelas Públicas, Cientos De Comunidades Locales Se Apresuraron A Retirar A Sus Hijos Y Establecer Una Amplia Red De Escuelas Privadas, Que Más Tarde Se Conocieron Como «Academias De Segregación». Y Para Dar Legitimidad A Estas Instituciones Y Protegerlas De Las Críticas, Muchas De Ellas Fueron Envueltas En Un Carácter Religioso Evangélico, Y Fueron Llamadas «Academias Cristianas». Estas Escuelas Garantizaban A Los Padres Blancos Un Entorno Educativo Racialmente Puro Para Sus Hijos, Lejos De La Mezcla Impuesta Por La Fuerza De La Ley Federal En Las Escuelas Públicas.
Esta Situación Paralela Continuó Durante Años, Donde Estas Escuelas Privadas Disfrutaron Del Estatus De Exención Fiscal Como Asociaciones Caritativas O Educativas Sin Fines De Lucro. Pero En 1970, Las Cosas Comenzaron A Cambiar. Un Grupo De Padres Negros En El Condado De Holmes En El Estado De Mississippi Presentó Una Demanda Exigiendo Impedir Que El Servicio De Impuestos Internos Estadounidense Otorgara Exenciones Fiscales A Las Escuelas Privadas Que Practican La Discriminación Racial. El Tribunal Federal Emitió Una Decisión Preliminar Que Impedía Al Servicio De Impuestos Internos Otorgar Estas Exenciones, Y Al Año Siguiente, La Corte Suprema Confirmó Esta Tendencia En El Caso De «Green V. Connally», Confirmando Que Cualquier Institución Que Practique Discriminación Racial No Puede Ser Considerada Una Institución Caritativa Con Derecho A Beneficiarse De Exenciones Fiscales. El Servicio De Impuestos Internos Respondió A Estas Decisiones Y Comenzó A Enviar Cuestionarios A Las Escuelas Privadas, Exigiendo Que Demostraran Su Compromiso Con Políticas De No Discriminación Racial Para Retener Su Estatus Fiscal.
Esta Intervención Federal En Los Asuntos De Las Instituciones Educativas Evangélicas Es Lo Que Encendió La Chispa De La Ira Real. Para Los Líderes Evangélicos, El Asunto No Era Solo Una Cuestión Financiera Relacionada Con Impuestos, Sino Que Lo Consideraron Un Asalto Flagrante Por Parte Del Gobierno Federal A Su Independencia E Interferencia En Cómo Gestionar Sus Asuntos Privados Y Proteger Su Subcultura. El Momento Definitorio Fue Cuando El Servicio De Impuestos Internos Dirigió Su Atención Hacia La «Universidad Bob Jones» En El Estado De Carolina Del Sur, Que Es Una Institución Educativa Evangélica Prominente Que Se Negó Completamente A Aceptar Estudiantes Negros Hasta 1971. E Incluso Cuando Se Vio Obligada A Aceptarlos Más Tarde Bajo Presión Legal, Impuso Una Prohibición Estricta Sobre Citas O Matrimonio Entre Diferentes Razas Dentro Del Campus, Justificando Eso Con Interpretaciones Especiales De Textos Bíblicos. En 1976, Y Específicamente Durante La Administración De Jimmy Carter, El Servicio De Impuestos Internos Decidió Oficialmente Revocar La Exención Fiscal De La Universidad Bob Jones Debido A Sus Políticas Racistas.
Aquí Apareció El Papel De Paul Weyrich, El Estratega Político Conservador Que Había Estado Buscando Durante Años Un Tema A Través Del Cual Pudiera Movilizar A Millones De Evangélicos Y Dirigir Sus Votos Para Apoyar Al Partido Republicano Y La Agenda Conservadora. Weyrich Había Intentado Previamente Plantear Temas Como La Prohibición De La Oración En Las Escuelas, Y El Ascenso De Los Movimientos Feministas, Y La Difusión De Materiales Pornográficos, Pero Ninguno De Estos Temas Logró Romper La Barrera Del Aislamiento Político Entre Los Evangélicos. Y Cuando Los Líderes De Las Instituciones Educativas Evangélicas Se Comunicaron Con Él Quejándose Del Acoso Por Parte Del Servicio De Impuestos Internos, Weyrich Inmediatamente Se Dio Cuenta De Que Había Encontrado Lo Que Estaba Buscando. La Intervención Del Gobierno Tocó Un Nervio Sensible, Y Despertó Profundos Temores De Perder El Control Sobre Las Instituciones Que Establecieron Para Proteger A Sus Hijos De Influencias Externas. Weyrich Organizó Una Serie De Reuniones Con Líderes Prominentes, A La Cabeza De Ellos El Reverendo Jerry Falwell, Quien También Dirigía Una De Las Academias Que Originalmente Se Estableció Para Escapar De La Integración Racial En El Estado De Virginia. Y A Través De Estos Movimientos, Nació La Organización De La «Mayoría Moral» En 1979, Como Un Mecanismo Político Formidable Con El Objetivo De Proteger Las Instituciones Evangélicas De La Interferencia Gubernamental.
Sin Embargo, Los Líderes De Este Movimiento Emergente Enfrentaron Un Gran Dilema Estratégico. Weyrich Y Falwell Y Otros Se Dieron Cuenta De Que Construir Un Movimiento Político Nacional A Gran Escala En Torno A La Demanda De Defender La Segregación Racial O La Discriminación Racial Sería Equivalente A Un Suicidio Político Y Moral A Finales De Los Setenta, Especialmente Después De Que El Movimiento De Derechos Civiles Se Convirtiera En Una Parte Integral De La Conciencia Pública Estadounidense. Tenían Una Necesidad Urgente De Una Cobertura Moral Noble A Través De La Cual Pudieran Comercializar Su Movimiento Y Atraer Simpatizantes De Fuera De Sus Círculos Estrechos. En Esta Etapa Crítica, Captaron Señales De Cambio Provocadas Por Pensadores Evangélicos Como Francis Schaeffer, Quien Comenzó A Finales De Los Setenta A Dirigir Críticas Agudas Al Aborto Desde La Perspectiva De Proteger La Vida Humana Y La Dignidad. Con Habilidad Política Y Planificación Cuidadosa, Los Líderes De La Derecha Religiosa Decidieron Cambiar Completamente El Timón De Su Discurso. Se Dieron Cuenta De Que El Tema Del Aborto Les Proporciona El Arma Moral Ideal; Les Permite Tomar La Posición De Defensores De Los Inocentes Y Guardianes De La Moral Pública, Y Les Da La Oportunidad De Acusar A Sus Oponentes Liberales De Abandonar Los Valores Básicos De La Sociedad. Así, Y En Un Proceso De Reemplazo Deliberado, El Tema De Los Impuestos Y Las Escuelas Racistas Fue Marginado En El Discurso Público, Y El Tema Del Aborto Fue Escalado Para Convertirse En El Único Criterio Por El Cual Se Mide El Grado De Compromiso De Cualquier Político Con Los Valores Cristianos.
Una Vez Que Esta Nueva Fachada Moral Se Completó, Los Cañones Políticos De La Derecha Religiosa Fueron Dirigidos Hacia El Presidente Jimmy Carter. A Pesar De Su Clara Identidad Evangélica Y Su Compromiso Religioso Personal, Los Nuevos Líderes Del Movimiento Lo Consideraron Un Traidor. Su Administración Fue La Que Aplicó Estrictamente Las Decisiones Del Servicio De Impuestos Internos Contra Sus Escuelas Y Universidades, Y Al Mismo Tiempo Apoyó La Enmienda De Igualdad De Derechos A La Que Se Oponen Los Movimientos Conservadores. Y En Las Elecciones De 1980, La «Mayoría Moral» Dio Un Paso Que Habría Parecido Imposible Unos Años Antes: Abandonaron Al Presidente Evangélico Que Enseña En La Escuela Dominical, Y Lanzaron Su Peso Financiero Y Organizativo Detrás De Ronald Reagan. Reagan Era Un Político Conservador, Un Ex Actor De Hollywood, Y Divorciado, Y Raramente Visto En La Iglesia, Pero Les Ofreció Una Promesa Política Clara De Reducir La Intervención Del Gobierno Federal En Sus Asuntos Y Apoyar Su Agenda Social Conservadora. Esta Alianza No Se Construyó Sobre Convergencia Teológica O Compromiso Espiritual Compartido, Sino Que Fue Un Trato Político Pragmático Por Excelencia, En El Que La Derecha Religiosa Inauguró Una Nueva Fase De Acción Política Basada En El Intercambio De Beneficios Y El Uso De Temas Espinosos Como El Aborto Como Herramientas Para Movilización Y Cosecha De Votos.
Y La Victoria De Ronald Reagan En La Presidencia En El Año Mil Novecientos Ochenta Formó Una Gran Victoria Para Este Joven Movimiento, Ya Que Probó A La Clase Política En Washington Que Los Votos Evangélicos Ya No Eran Un Bloque Marginal O Aislado, Sino Que Se Convirtieron En Un Pilar Electoral Decisivo Que Debe Ser Tomado En Cuenta. Randall Balmer Continúa En Su Libro «Mala Fe» Rastreando Los Hilos Complejos De Este Camino, Revelando Cómo El Movimiento Se Transformó De Ser Solo Una Coalición Defensiva Que Intenta Proteger Sus Instituciones Educativas Y Culturales A Un Frente Ofensivo Totalmente Integrado Que Busca Remodelar La Identidad Política Y Social Y Cultural De Los Estados Unidos De América De Acuerdo Con Una Visión Ideológica Conservadora Y Totalmente Aliada Con Ideas De Libre Mercado Y Teoría Económica De Derecha.
Los Años Ochenta Del Siglo Pasado Fueron Testigos De La Consolidación De Esta Nueva Ecuación A Través De La Estrecha Alianza Entre Los Líderes Evangélicos Y El Establecimiento Del Partido Republicano. Reagan, A Pesar De Su Comportamiento Personal Que No Encarnaba Necesariamente El Estilo De Vida Evangélico Tradicional, Poseía Una Capacidad Sobresaliente Para Usar Lenguaje Simbólico Que Restauró Conceptos Religiosos Clásicos Y Los Mezcló Con Promesas De Libertad Económica Y Poder Militar. Y A Través De Sus Discursos En Los Que Describió A Los Estados Unidos Como «Una Ciudad Sobre Una Colina» Y A La Unión Soviética Como «Un Imperio Del Mal», Presentó A La Audiencia Evangélica La Visión Dualista Maniquea Que Estaba Buscando, Donde El Mundo Se Divide Con Extrema Simplicidad Entre El Bien Absoluto Y El Mal Absoluto. Balmer Aclara Que Los Evangélicos Conservadores No Obtuvieron En Realidad Todo Lo Que Desearon En El Lado Legislativo Durante La Era Reagan; Ya Que No Se Aprobó Ninguna Enmienda Constitucional Que Prohibiera El Aborto, Y No Se Devolvió La Oración Obligatoria A Las Escuelas Públicas, Sin Embargo Obtuvieron Lo Que Es Más Importante A Su Vista: Reconocimiento Político Explícito, E Enorme Influencia En La Elección De Temas Nacionales, Y Acceso Directo A Los Círculos De Toma De Decisiones En La Casa Blanca Y Conferencias Del Partido.
Sin Embargo, Esta Influencia Política Recién Adquirida No Llegó Sin Un Alto Precio A Nivel Teológico Y Moral. Balmer Revisa En Esta Parte Oscura De La Historia Del Movimiento Cómo Tuvo Lugar Un Proceso Forzado Y Profundo De Remodelación Del Concepto Mismo De Moralidad Cristiana. Mientras Que El Evangelicalismo Histórico, Especialmente En El Siglo XIX Y Principios Del Siglo XX, Se Centró Principalmente En Servir A Los Pobres, Y Cuidar A Los Oprimidos, Y Oponerse A La Codicia, Y Llamar A La Paz Y La Justicia Social, La Derecha Religiosa Provocó Un Cambio Radical En Las Prioridades De La Fe. Las Enseñanzas Del Sermón De La Montaña Fueron Marginadas, Y El Compromiso Del Movimiento Con La Justicia Social Y La Igualdad Racial Disminuyó, A Cambio Del Ascenso De Una Nueva Doctrina Que Santifica El Capitalismo Absoluto, Y Se Opone Al Bienestar Social Gubernamental, Y Apoya Recortes De Impuestos Para Los Ricos, Y Exige Un Mayor Gasto Militar. La Pobreza Se Interpretó En El Nuevo Discurso Evangélico Como Evidencia De Fracaso Individual O Falta De Fe, Mientras Que Un Halo De Bendición Divina Fue Otorgado Sobre La Riqueza Y El Éxito Material, Lo Que Permitió Un Amplio Espacio Para La Difusión De La «Teología De La Prosperidad» Que Invadió Las Pantallas Y Radios Evangélicas Durante Ese Período.
Y Para Que Los Líderes De La Derecha Religiosa Mantuvieran Su Base Popular Ardiente Y Siempre Lista Para La Movilización Electoral, Era Necesario Alimentar El Sentido Continuo De Peligro Y Amenaza Existencial. Y Desde Aquí Comenzó La Etapa De Expandir Los Frentes De Las «Guerras Culturales» Para Incluir Nuevos Temas Más Allá Del Aborto Y Las Escuelas. Las Organizaciones Evangélicas, A La Vanguardia De Ellas La «Mayoría Moral» Liderada Por Jerry Falwell Luego La «Coalición Cristiana» Que Fue Fundada Por Pat Robertson Y Cuya Rueda De Administración Fue Dirigida Por El Joven Pragmático Ralph Reed, Abrieron Fuego Pesado Contra El Movimiento Feminista, Considerando Que La Demanda De Igualdad Entre Los Sexos Y La Enmienda De Igualdad De Derechos Constituye Una Amenaza Directa A La Estructura Familiar Tradicional Estricta Que El Señor Quería. También Los Intentos Más Simples De Integrar Los Derechos De Las Minorías Sexuales Y Comunidades Ideales Fueron Atacados, Donde La Crisis De La Epidemia Del Síndrome De Inmunodeficiencia Humana Adquirida En Los Años Ochenta Fue Explotada Para Promover Un Discurso Religioso Extremista Que Retrata La Enfermedad Como Un Castigo Divino Infligido A La Sociedad Por Abandonar La Moral Cristiana.
Y Las Guerras Culturales No Se Detuvieron En Los Límites De Los Temas Sociales Y Familiares, Sino Que Se Extendieron Para Librar Fieras Batallas Dentro Del Sistema De Educación Pública E Instituciones Culturales Y Académicas. Los Grupos Evangélicos Lideraron Campañas Organizadas Para Censurar Los Currículos Escolares, Y Prohibir Libros Que Son Considerados Inmorales O Humanistas Seculares, Y Empujar Hacia La Enseñanza De La Teoría De La «Creación» O Lo Que Más Tarde Se Llamó «Diseño Inteligente» Lado A Lado Con La Teoría De La Evolución En Las Lecciones De Ciencia. Estas Campañas Fueron Gestionadas Bajo El Lema De Proteger A Los Niños Del «Secularismo Integral» Y El «Ateísmo Sistemático» Que El Estado Federal Y Las Instituciones Educativas Buscan Implantar En Las Almas De Las Nuevas Generaciones. Y Balmer Ve Que Este Discurso Creó Un Estado De Profunda Duda Y Sospecha Entre Los Evangélicos Hacia Las Instituciones Científicas Y Universidades Y Medios Presidenciales, Lo Que Condujo Con El Tiempo A Construir Una Burbuja De Conocimiento Cerrada En La Que El Individuo Evangélico Recibe Su Información Solo De Las Radios Y Canales Y Revistas Afiliadas Al Movimiento.
Con El Comienzo De La Década De Los Noventa Y El Ascenso Del Presidente Demócrata Bill Clinton A La Casa Blanca En El Año Mil Novecientos Noventa Y Dos, La Derecha Religiosa Entró En Una Nueva Fase De Movilización Feroz Y Confrontación Política Directa. Clinton No Era Solo Un Competidor Político Para El Partido Republicano, Sino Que Se Le Dio En La Literatura Evangélica El Atributo Del Símbolo Vivo De La Generación Liberadora De Los Sesenta Que Destruyó Los Valores Tradicionales De La Nación. Y Cuando Estallaron Los Escándalos Políticos Y Personales Que Persiguieron A La Administración Clinton, Y Culminaron En Las Investigaciones Del Caso Monica Lewinsky, La Derecha Religiosa Encontró Una Oportunidad De Oro Para Replantear Su Discurso Ideológico En Torno Al Concepto De «Integridad Moral Del Carácter». Los Líderes Evangélicos, En Cooperación Con Centros De Pensamiento Conservadores, Produjeron Miles De Artículos Y Libros Y Sermones Que Enfatizan Que «El Carácter Moral Del Candidato Es El Criterio Básico Y Más Importante Para Su Elegibilidad Para Asumir La Escalera De Liderazgo En El Estado». Líderes Como Jerry Falwell Y James Dobson, Fundador De La Organización «Enfoque En La Familia», Argumentaron Que Un Líder Que Miente En Su Vida Personal Y Practica La Infidelidad Marital No Puede Ser Confiable Para Gestionar Los Asuntos De La Nación O Proteger Sus Principios Constitucionales, Enfatizando Que La Pureza Moral Y El Comportamiento Personal Recto De Ninguna Manera Son Separables Del Desempeño Político.
Randall Balmer En Su Libro Revela La Máscara De Hipocresía Y Severa Duplicidad Que Marcó Esta Etapa. Mientras Que El Movimiento Exigía Los Más Altos Estándares Morales De Los Oponentes Políticos E Invocaba Principios Cristianos Para Derribarlos, Cerraba Completamente Los Ojos Ante Prácticas Corruptas Y Desviaciones Pertenecientes A Sus Aliados Políticos Del Partido Republicano. La «Moralidad» En Manos De La Derecha Religiosa Se Ha Transformado De Un Sistema De Valores Elevado Aplicado Con Justicia E Imparcialidad A Todos, En Solo Un Arma Política Utilitaria Que Se Blandea Frente A Los Oponentes Y Se Pliega Cuando Se Trata De Aliados. Este Uso Instrumental De La Religión Condujo A Una Profunda Erosión De La Referencia Moral De La Propia Iglesia Evangélica A Los Ojos De Amplios Sectores De La Sociedad Estadounidense; Ya Que Muchos Comenzaron A Observar Cómo Principios Cristianos Fundamentales Como El Amor, Y La Humildad, Y La Honestidad, Y La Misericordia Para Los Débiles, Son Sacrificados En El Altar De Obtener El Poder De Influencia Legislativa Y Política.
Los Medios Evangélicos Y La Organización Local Jugaron Un Papel Fundamental En Empoderar Este Proyecto Político Y Consolidarlo En La Estructura Social Estadounidense. El Movimiento Ya No Dependía Solo De Sermones En Iglesias El Domingo, Sino Que Construyó Una Red Avanzada De Medios Y Radio Y Electrónica Que Llega A Millones De Hogares Diariamente. Los Programas De Radio Evangélicos, Y Los Canales De Televisión Satelital, Y Los Boletines Periódicos Organizados Alimentaban Al Espectador Y Oyente Con Dosis Diarias De Ira Popular Y Movilización Continua Contra Los Peligros Que Amenazan A «La Nación Cristiana». Y A Nivel De Campo, La Organización De La «Coalición Cristiana» Probó Una Eficiencia Sin Precedentes En Organizar Bases Populares A Nivel De Pequeños Distritos Electorales Y Juntas Escolares Locales. Se Entrenó A Voluntarios Sobre Cómo Influir En Las Elecciones Locales, Y Distribuir La Guía De Votación Moral Frente A Las Iglesias En Días De Elecciones Para Dirigir A Los Votantes Hacia Candidatos Republicanos Conservadores. Y Según Balmer, La Iglesia Local En Muchas Áreas Rurales Y Suburbios Blancos Se Convirtió Como Una Rama Ejecutiva Del Partido Republicano, En La Que El Trabajo Partidista Se Practica Bajo La Cubierta De Rituales Religiosos.
Aunque La Derecha Religiosa Logró Presentarse A Lo Largo De Los Años Noventa Como Un Guardián De La Moral Pública Y La Familia Tradicional, Las Fuertes Raíces Raciales Que Fundaron El Movimiento Nunca Desaparecieron En Absoluto, Sino Que Permanecieron Hirviendo Bajo La Superficie Y Dando Forma Al Inconsciente Colectivo De La Audiencia Evangélica Blanca. Esto Se Manifestó En La Severa Oposición A Los Programas De Acción Afirmativa, Y El Rechazo Categórico De Las Políticas De Inmigración, Y Posiciones Que Se Oponen A Los Movimientos De Justicia Racial. La Derecha Religiosa Explotó Los Temores De Cambio Demográfico En Los Estados Unidos Y El Sentimiento Creciente Entre Los Estadounidenses Blancos De Perder Su Hegemonía Cultural Y Social Histórica. Se Utilizaron Términos Y Políticas Específicas Caracterizadas Por Dureza Para Hablar Sobre Crimen Y Bienestar Social Para Los Pobres, Que Son Términos Que Llevaban En Sus Pliegues Insinuaciones Raciales Veladas Dirigidas A Las Minorías, Especialmente Afroamericanos, Lo Que Llevó A Profundizar La Polarización Racial Y Social Dentro Del Cuerpo Estadounidense Y Enmarcarlo Dentro Del Marco De Un Conflicto Religioso Sagrado Entre El Bien Y El Mal.
Este Complejo Legado De Politización Intensiva, Y Duplicidad Moral, Y Explotación Del Miedo Social Y Racial, Y Creación De Un Medio Alternativo Cerrado, Es Lo Que Sentó Las Bases Y Pilares Básicos Que Más Tarde Permitieron La Emergencia De Un Fenómeno Sin Precedentes En La Historia De La Política Estadounidense. Cuando La Corriente Religiosa Vacía Sus Valores De Su Verdadero Contenido Espiritual Y Hace De Alcanzar El Poder Político Y Proteger La Hegemonía Cultural El Objetivo Supremo Y Único, Se Vuelve Al Final Lista Para Hacer Los Tratos Más Severos Y Los Más Contradictorios Con Todos Los Principios Que Fueron Planteados Durante Largos Años. Balmer Ve Que El Camino Que Comenzó En Salas De Reuniones Cerradas Para Proteger Academias De Segregación En Los Años Setenta, Y Pasó Por Guerras Culturales Y Juicios De Inquisición Moral En Los Años Ochenta Y Noventa, No Fue Más Que El Preludio Necesario E Inevitable Para El Momento Cuando La Derecha Religiosa Abandonará Su Discurso Formal Sobre «Integridad De Carácter» Para Pararse Con Toda Su Fuerza Y Peso Detrás De Un Líder Que Encarna Lo Opuesto De Todas Las Reglas Morales Que Defendieron Públicamente Durante Décadas.
Hasta El Comienzo Del Siglo XXI, Que Es El Período Que Fue Testigo De Que El Movimiento Evangélico Alcanzara La Cima De Su Empoderamiento Político Institucional, Seguido Por Una Exposición Moral Sin Precedentes Que Derribó Todos Los Lemas Y Valores Que El Movimiento Teorizó A Lo Largo De Tres Décadas. Esta Etapa Comienza Con La Elección De George W. Bush Como Presidente De Los Estados Unidos En El Año Dos Mil, Quien Es El Candidato Que Se Presentó Como Un «Cristiano Nacido De Nuevo» Confiado En Su Fe, Practicando Oración Diaria Y Citando De La Biblia En Sus Charlas Públicas. Para La Derecha Religiosa, Bush Jr. Fue Como El Sueño Hecho Realidad; Un Líder Que No Necesita Ser Convencido De Sus Principios, Sino Que Pertenece A Su Tejido Espiritual E Innato. Y En Su Era, Las Políticas De «Conservadurismo Compasivo» Fueron Afianzadas, Y Las Instituciones Religiosas Obtuvieron Apoyo Del Gobierno Federal A Través De Iniciativas De Financiamiento Directo Para Asociaciones Basadas En La Fe. Sin Embargo, Este Paraíso Evangélico Antiguo Pronto Chocó Con Formidables Desafíos Geopolíticos Y Económicos Después De Los Eventos Del Once De Septiembre Dos Mil Uno, Donde Se Dio Legitimidad A La Guerra De Irak Y Enorme Gasto Militar Y Expansión En Los Poderes De Los Aparatos De Seguridad Bajo Una Cobertura Teológica Que Retrata A Los Estados Unidos Como Un Siervo De La Providencia Divina Para Salvar Al Mundo Y Difundir La Libertad, Lo Que Llevó A Una Mayor Politización De La Fe Y Vincularla A La Tendencia Nacionalista Imperial.
Pero El Verdadero Choque Que Sacudió Los Pilares De La Derecha Religiosa Y Recordó Sus Motivos Fundacionales Basados En Raza E Identidad Blanca Fue Representado En La Llegada Histórica De Barack Obama A La Casa Blanca En El Año Dos Mil Ocho Como El Primer Presidente Afroamericano. Balmer Analiza Este Momento Crucial Con Gran Profundidad, Aclarando Que El Ascenso De Un Hombre Negro Al Asiento Del Poder En Una Nación Donde La Hegemonía Permaneció Exclusivamente Blanca Encendió Una Ola Sin Precedentes De Ansiedad Existencial Y Miedo Social Entre Las Bases Evangélicas Blancas. El Asunto No Fue Solo Una Disputa Política Sobre Impuestos O Atención Médica O El Nombramiento De Jueces, Sino Que Fue Un Sentimiento De Amenaza Directa Al Estatus Social Y Simbólico Disfrutado Por La Cultura Evangélica Blanca. Este Miedo Se Encarno En La Emergencia Del Movimiento «Tea Party» Y La Enorme Escalada De Teorías De Conspiración Que Dudaban Del Lugar De Nacimiento De Obama Y Su Religión Y Su Lealtad Nacional. Balmer Ve Que La Fase De Obama Eliminó Todos Los Polvos Cosméticos Que La Derecha Religiosa Usó Durante Décadas, Y Reveló Que El Motor Emocional Y Político Más Profundo Del Movimiento Nunca Fue El Tema Del Aborto Ni Temas Morales Abstractos, Sino Que Fue La Defensa De La Hegemonía Cultural Y Demográfica Y Política De La Sociedad Blanca Frente A Una América Diversa Y Cambiante Pluralista.
Y Con La Aproximación De Las Elecciones Del Año Dos Mil Dieciséis, La Polarización Alcanzó Su Punto Máximo, Y La Entrada Tormentosa Del Empresario Y Estrella De Televisión Donald Trump En La Arena Política Vino Para Inaugurar La Prueba Más Grande Y Más Peligrosa Para La Certeza Moral De La Derecha Religiosa. Aparentemente, Trump Representaba La Antítesis De Todos Los Principios Morales Que Los Líderes Evangélicos Defendieron Durante La Era De Bill Clinton En Los Noventa. Trump Era Una Personalidad Inmersa En Riqueza Escandalosa, Divorciado Dos Veces Y Casado Tres Veces, Lleno De Declaraciones Públicas Que Rezuman Auto-Orgullo Y Desprecio Por Otros, Involucrado En Múltiples Escándalos Morales Y Financieros, Y Nunca Había Mostrado Previamente Ningún Compromiso Con Prácticas Evangélicas Tradicionales O Arrepentimiento Religioso. Si Las Reglas De Los Años Noventa Que Consideraban «La Integridad Del Carácter Moral Del Candidato Una Condición Esencial Que No Puede Ser Renunciada Para Asumir La Presidencia» Fueran Aplicadas, Trump Habría Sido El Primero Expulsado Del Paraíso Del Apoyo Evangélico. Sin Embargo, Lo Que Sucedió Fue Exactamente Lo Opuesto; Ya Que Líderes De La Derecha Religiosa, Como Franklin Graham Y Paula White Y Jerry Falwell Jr. Y Tony Perkins, Se Apresuraron A Proporcionar Todas Las Justificaciones Teológicas Posibles Para Recomercializar A Trump Frente A Sus Bases Populares.
Los Líderes Del Movimiento Inventaron Un Nuevo Lenguaje Teológico Para Justificar Esta Extraña Alianza, Convenciendo A Sus Seguidores De Que Dios A Menudo Usa «Vasijas Imperfectas» O Líderes No Creyentes Para Lograr Sus Propósitos Sublimes, Y Compararon A Trump Con El Rey Persa Ciro El Grande, A Quien El Antiguo Testamento Retrató Como Un Gobernante Pagano Usado Para Proteger Al Pueblo Elegido Y Reconstruir El Templo. Esta Feroz Transformación Mostró Cómo El Criterio De «Integridad De Carácter» Fue Abandonado Inmediatamente Y Sin La Menor Vacilación Una Vez Que Trump Agitó Poder Y Ganancias Políticas. Y En Noviembre Dos Mil Dieciséis, Ochenta Y Uno Por Ciento De Los Votantes Evangélicos Blancos Dieron Sus Votos A Donald Trump, Que Es El Porcentaje Más Alto De Apoyo Obtenido Por Un Candidato Presidencial De Esta Categoría En La Historia Moderna Estadounidense. Balmer Ve Que Este Número Asombroso No Fue Un Desliz O Una Excepción Histórica, Sino Que Fue El Resultado Lógico E Inevitable De Un Camino Histórico Basado En Utilitarismo Y Tratos Pragmáticos Desde La Fundación Del Movimiento. Fue Un Trato Claro Y Directo: Los Evangélicos Ofrecen Lealtad Política Absoluta Y Cobertura Moral A Trump, Y A Cambio Trump Les Otorga Poder Conservador En El Poder Judicial Federal, Y Protege Sus Instituciones Educativas Y Religiosas De Cualquier Escrutinio Gubernamental, Y Consolida Los Pilares De Su Hegemonía Frente A Rápidos Cambios Culturales.
Durante Los Cuatro Años Del Gobierno De Trump, Esta Alianza Mutua Se Manifestó En Sus Formas Tanto Más Bellas Como Más Feas Por Igual. Trump Cumplió Sus Promesas Al Grupo Nombrando Tres Jueces Conservadores A La Corte Suprema Estadounidense, Además De Cientos De Jueces En Los Tribunales Federales De Apelación Y De Distrito, Y Trasladando La Embajada Estadounidense A Jerusalén, E Imponiendo Restricciones Estrictas Sobre Inmigración Y Violaciones Fronterizas, Y Cancelando Órdenes Ejecutivas Que Protegen Los Derechos De Las Minorías, Y Suprimiendo Movimientos De Justicia Racial Que Estallaron Tras El Asesinato De George Floyd. Y A Cambio, Los Líderes Evangélicos Hicieron La Vista Gorda A Todas Las Prácticas Retóricas Y Políticas De Trump, Incluyendo Cuestionar La Integridad De Las Elecciones Y Dispersar A Los Manifestantes Por La Fuerza Para Obtener Una Foto Conmemorativa Mientras Sostenía La Biblia Frente A La Iglesia De St. John En Washington. Y La Culminación Histórica De Este Trato Fue En El Verano Del Año Dos Mil Veintidós, Cuando La Corte Suprema Con Mayoría Conservadora Emitió Su Decisión En El Caso De «Dobbs V. Jackson Women’s Health Organization», Que Abolió Oficialmente El Fallo De «Roe V. Wade» Y Terminó Con El Derecho Constitucional Federal Al Aborto Después De Aproximadamente Medio Siglo Desde Su Promulgación.
Aunque Los Líderes De La Derecha Religiosa Celebraron La Decisión De Abolir «Roe V. Wade» Como La Victoria Más Grande En La Historia De Su Movimiento Y La Realización De Un Sueño Que Duró Cincuenta Años, Randall Balmer Aclara En Su Análisis Penetrante Que Esta Victoria Fue A La Vez Victoriosa Y Envenenada Al Mismo Tiempo. La Decisión Reveló La Verdadera Naturaleza Del Movimiento Y Reprobó La Tesis Principal Del Libro: El Aborto No Fue La Causa Fundacional Del Movimiento, Pero Fue La Herramienta Más Exitosa Y Sostenible Para Reunir Poder Y Consolidar Influencia Y Cubrir Los Motivos Racistas Originales. Y Una Vez Que Este Objetivo Supremo Fue Aparentemente Logrado, El Movimiento Fue Expuesto Ante La Sociedad Estadounidense Y El Mundo Sin La Menor Cobertura Moral. Esta Adhesión Completa Al Fenómeno Trump Y La Extrema Derecha Condujo A Un Éxodo Masivo Y Sin Precedentes De Cristianos Jóvenes, Y Minorías Raciales Dentro De Iglesias Evangélicas, Y Mujeres Educadas En Los Suburbios, Quienes Sintieron Asco Por La Transformación De Su Fe Espiritual En Solo Una Mercancía Política Desprovista De Amor Y Justicia Y Principios Humanos Básicos.
El Resultado Final De Este Camino Trágico Fue Una Erosión Masiva De La Autoridad Moral De La Iglesia En América Y Dibujar Una Imagen Mental Entre Las Nuevas Generaciones Que Vincula El Cristianismo Con La Intolerancia Y El Racismo Y La Mera Búsqueda De Poder. Y Lo Que Empeoró Las Cosas Es Que Esta Alianza Pragmática No Se Detuvo En Los Límites De Elecciones Legislativas O El Nombramiento De Jueces, Sino Que Afectó Profundamente La Cultura Colectiva De Los Evangélicos Blancos, Donde Temas De Salud Pública, Y Ciencia Climática, E Igualdad Racial, Y El Concepto Mismo De Democracia, Se Convirtieron En Objeto De Duda Y Hostilidad Continua. Esta Transformación Hizo Que El Movimiento Evangélico Estuviera En Un Estado De Aislamiento Creciente De La Corriente Principal De La Sociedad Estadounidense, Confiando Completamente En Mecanismos De Hegemonía Política Indirecta Y Leyes De Restricción De Votación Para Proteger Sus Ganancias.
Hacia El Escenario Contemporáneo Que Siguió A La Histórica Decisión De La Corte Suprema De Abolir El Fallo De «Roe V. Wade» En El Verano Del Año Dos Mil Veintidós. Según La Narrativa De Movilización Sobre La Cual La Derecha Religiosa Vivió Durante Cinco Décadas, Se Suponía Que Esta Decisión Representara El Gran Punto De Inflexión Y El Final Del Camino, Donde Las Heridas Morales De La Nación Se Cierran Y La Bendición Divina Vuelve A Inundar La Sociedad Estadounidense. Sin Embargo, Lo Que Sucedió En La Realidad Causó Un Choque Resonante Dentro De Los Propios Corredores Del Movimiento; Ya Que Resultó Que La Victoria Legislativa No Fue Más Que Una Victoria Que Reveló El Agudo Aislamiento Cultural Y Político En El Que La Derecha Religiosa Ha Llegado A Vivir. En Lugar De Que La Abolición De La Decisión Condujera A Un Renacimiento Espiritual O Aceptación Social General, Alimentó Enormes Olas De Rechazo Político Y Popular, Y Reveló A Todos Que El Movimiento Que Afirmó Durante Décadas Que Defiende La Vida Humana, Estaba En Su Esencia Buscando Establecer Un Patrón Específico De Control Político E Imposición Forzada De Una Agenda Ideológica Que No Disfruta Del Consenso De La Mayoría De Los Ciudadanos. Esta «Victoria» Envenenada Llevó A Profundizar El Abismo Entre El Evangelicalismo Y La Sociedad Estadounidense Moderna, Y Permitió A Amplios Sectores De La Opinión Pública Ver La Verdad Que Los Líderes Del Movimiento Trataron De Ocultar Durante Mucho Tiempo: La Lucha Nunca Fue Un Día Sobre Moralidad Abstracta, Sino Que Siempre Fue Sobre Poder E Influencia E Identidad Racial.
Esta Revelación Conlleva Consecuencias Demográficas Y Sociales Catastróficas Que Ahora Amenazan Todo El Futuro Institucional Del Evangelicalismo Estadounidense. Balmer Revisa Datos Y Cifras Estadísticas Que Confirman La Ocurrencia De Un Sangrado Demográfico Sin Precedentes En Las Filas De Las Iglesias Conservadoras, Que Es El Fenómeno Que Los Sociólogos Llaman «El Gran Éxodo Evangélico». Las Generaciones Jóvenes De La Generación Milenial Y Generación «Z», Que Crecieron En El Seno De Familias Evangélicas, Mostraron Completa Aversión Y Profundo Asco Por La Asociación Con Un Movimiento Que Se Ha Convertido A Sus Ojos En Sinónimo De Intolerancia Racial, Y Xenofobia, Y Anti-Ciencia, Y Lealtad Política Ciega A Personalidades Alrededor De Las Cuales Flotan Graves Sospechas Morales. Este Severo Rechazo Condujo A Un Aumento En Los Números De Aquellos Que No Pertenecen A Ninguna Religión, Conocidos Como «Los No Afiliados Religiosamente», Donde Muchos Jóvenes Ya No Toleran Vivir Bajo El Paraguas De Una Subcultura Que Trueca Las Enseñanzas De Cristo Sobre Amor Y Servicio E Igualdad Por Los Intereses Del Partido Republicano Y La Agenda De La Extrema Derecha. Y Así, El Movimiento Que Afirmó Que Vino Para Salvar A La Nación Del Ateísmo Y Secularismo, Terminó En Realidad Siendo El Motor Más Grande Para La Apostasía De La Religión Y La Aversión A Ella En La Historia Moderna Estadounidense.
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