Shanghái: Una Biografía De La Ciudad Que Dio Forma A La China Moderna

La Biografía Histórica De La Ciudad Y Su Identidad Fluvial Antes Del Siglo Diecinueve
En El Libro De Registro De La Historia De La Civilización Humana, Las Ciudades Se Levantan Como Microscopios De Cristal Que Reflejan Las Grandes Transformaciones De Las Naciones. Sin Embargo, Pocas Ciudades En El Mundo Han Logrado Encapsular Las Contradicciones Del Siglo Veinte Y Del Siglo Veintiuno De Una Manera Tan Épica Como La Ciudad De Shanghai. En Su Libro Publicado Recientemente Por La Editorial De La Universidad De Yale Para El Año 2026, Titulado «Shanghai: La Historia De La Ciudad Más Dinámica De China» (Shanghai: The Story Of China’s Most Dynamic City), El Historiador E Investigador Británico Especializado En Asuntos Chinos Michael Dillon Ofrece Una Narrativa Histórica Y Exploratoria Ampliada Que Se Sumerge En Las Profundidades De Esta Antigua Metrópolis Asiática.
Dillon No Trata A Shanghai Como Una Mera Extensión Geográfica Que Alberga Rascacielos De Cristal O Gigantescos Centros Financieros, Sino Que La Ve Como Un «Laboratorio Vivo» Donde Las Voluntades Del Colonialismo Occidental Se Encontraron Con Las Ambiciones De La Modernización China, Y Donde Chocaron Las Ideologías Del Siglo Veinte, Desde El Capitalismo Salvaje Hasta El Comunismo Radical, Llegando Al Modelo Chino Híbrido Único En El Siglo Veintiuno.
El Libro Parte De Una Tesis Central: Que Shanghai, Aunque Nunca Fue Una Ciudad China Tradicional En El Sentido Estereotipado Y Sereno De La Historia, Siguió Siendo El Motor Que Impulsó A Toda China Hacia El Mundo Moderno. El Nombre De La Ciudad Consta De Dos Caracteres Chinos: «Shang» (Shang), Que Significa «Ascendiendo A» O «Hacia», Y «Hai» (Hai), Que Significa «Mar». A Partir De Esta Simple Combinación Lingüística Y Espacial, Dillon Establece En Los Primeros Capítulos La Visión Geográfica E Histórica De La Ciudad Como La «Puerta De Entrada De China Al Océano» Y La Ventana A Través De La Cual El Imperio Del Medio Se Asomó A La Marea Civilizatoria, Cultural Y Comercial Que Llegaba Desde Más Allá De Los Mares.
El Autor Se Sumerge En Las Silenciosas Raíces Arqueológicas De La Ciudad Antes De Su Adopción Del Modelo Moderno. El Libro Corrige El Estereotipo Común En La Antigua Literatura Occidental —promovido Por Diplomáticos E Historiadores Como H. B. Morse Y J. K. Fairbank— Que Reducía A Shanghai A Ser Una Mera «Pequeña Aldea De Pescadores Asentada Sobre Pantanos Y Lodo» Hasta La Llegada De Los Ingleses Y El Establecimiento De Los Puertos Del Tratado. Dillon Revela, A Través De Documentos Y Investigaciones Arqueológicas Recientes, Que Shanghai Y Su Extensión En Songjiang Y Qingpu Poseen Una Historia Civilizatoria Que Se Extiende Por Más De 6000 Años, Perteneciente A La Fértil Cultura Del Río Yangtze, Una Cultura No Menos Importante Ni Desarrollada Que La De La Gran Llanura Del Río Amarillo.
Desde La Era De La Dinastía Song (960–1279 D.C.) Y La Dinastía Yuan (1279–1368 D.C.), Shanghai Había Comenzado A Moldearse Como Un Centro Administrativo Y Comercial Regional. Con La Llegada De La Era De La Dinastía Ming (1368–1644 D.C.), Y Específicamente En El Año 1553 Durante El Reinado Del Emperador Jiajing, La Ciudad Presenció La Construcción De Su Inexpugnable Muralla De Tapial Para Enfrentar Los Ataques De Los «Piratas Japoneses» (Wokou) Que Asaltaban Las Costas Chinas. Aquellos Registros No Eran Solo Una Muralla Militar Protectora, Sino Que Fueron La Primera Confirmación Administrativa De La Separación De La Antigua Ciudad De Su Entorno Rural, Y El Establecimiento Del Núcleo De Lo Que Los Occidentales Llamaron Más Tarde La «Ciudad China Amurallada» (Walled Chinese City).
Dillon Refuerza Su Análisis Histórico Al Centrarse En La Economía Acuática Y El Comercio Marítimo Fluvial. Shanghai Era El Punto Principal De Reunión De La Flota De «Barcos De Arena» (Shachuan) —embarcaciones De Fondo Plano Con Tres Velas Que Navegaban A Lo Largo De Las Costas Para Transportar Arroz, Textiles Y Algodón Desde El Fértil Sur Hasta La Capital Del Norte. En El Siglo Dieciocho, Miles De Barcos Abarrotaban El Puerto De Shanghai, Creando Una Vital Sociedad Comercial Y Un Sistema Gremial Único Que Abarcaba Las «Asociaciones Provinciales» (Huiguan). Fue Esta Temprana Estructura Socioeconómica La Que Preparó A La Ciudad Para Ser La Columna Vertebral Comercial Del País, Incluso Antes De Que Los Soldados Británicos Pisaran Sus Costas Tras La Primera Guerra Del Opio.
El Libro Se Desvía Hacia El Dramático Punto De Inflexión: El Tratado De Nankín En 1842 Y El Tratado Del Bogue En 1843. Estos Tratados —que La Literatura China Contemporánea Describe Como «Tratados Desiguales»— Fueron El Comienzo De Una Era Completamente Nueva. Shanghai Se Transformó En Virtud De Ellos En Uno De Los Puertos Del Tratado (Treaty Ports) Abiertos Al Comercio Occidental. Dillon Narra Con Precisión Los Detalles De La Llegada Del Capitán George Balfour, El Primer Cónsul Británico En Shanghai, Y Su Firma En 1845 De Los «Reglamentos De Tierras» Con El Gobernador Chino Local (El Daotai) Gong Mujiu. Estos Reglamentos No Eran Una Mera Documentación Inmobiliaria, Sino Que Fueron La Piedra Angular Para El Establecimiento De La Concesión Británica, Seguida Por La Concesión Francesa En 1849, Y Luego La Fusión De Las Concesiones Estadounidense Y Británica Para Formar El «Asentamiento Internacional» (International Settlement) En El Año 1863.
El Libro Formula Esta Transformación Con Un Lenguaje Que Refleja El Choque Civilizatorio: Extensas Porciones De Las Tierras De La Ciudad Fueron Separadas Para Convertirse En «Estados Dentro Del Estado» (Guozhong Zhi Guo). Las Concesiones Occidentales Pasaron A Tener Sus Propias Leyes, Sus Fuerzas Policiales De Voluntarios, Sus Tribunales Consulares Y Su Sistema Administrativo Representado En El «Consejo Municipal De Shanghai» (Shanghai Municipal Council). Estas Concesiones Gozaban Del Concepto De «Extraterritorialidad» (Extraterritoriality), Lo Que Significaba Que Un Extranjero Que Cometía Un Delito En Territorio Chino No Estaba Sujeto A Las Leyes Chinas, Sino A Las Leyes De Su Propio País. Esta Aborrecible Situación Desató El Enojo Del Creciente Nacionalismo Chino Y Convirtió A Shanghai En Un Doble Símbolo: Un Símbolo De Modernidad Y Prosperidad Económica Por Un Lado, Y Un Símbolo De Humillación Nacional Y Dominación Colonial Por El Otro.
La Brillantez De Dillon Se Manifiesta En Su Capacidad Para Transportar Al Lector Entre Los Detalles De La Vida Cotidiana Ordinaria Y Las Grandes Transformaciones Geopolíticas. Las Violentas Rebeliones Internas Que Vivió China En El Siglo Diecinueve —encabezadas Por El Movimiento Del «Reino Celestial Taiping» (Taiping Rebellion) Y La Rebelión De La «Sociedad De Las Pequeñas Espadas» (Small Sword Society) En 1853— Provocaron El Flujo De Cientos De Miles De Refugiados Chinos Desde Las Zonas Rurales Adyacentes Hacia El Interior De Los Límites De Las Concesiones Extranjeras En Busca De Seguridad. Este Súbito Flujo Demográfico Alteró La Naturaleza De Las Concesiones Occidentales, Que Originalmente Estaban Destinadas Solo A Extranjeros; Shanghai Se Convirtió En Una Ciudad Híbrida, Donde Cientos De Miles De Chinos Vivían Bajo La Administración Y Supervisión De Autoridades Occidentales, Lo Que Llevó Al Nacimiento De Una Estructura Social Única No Presenciada En Ninguna Otra Ciudad Del Lejano Oriente.
La Geografía De Los Barrios, Las Concesiones Extranjeras Y La Sociedad Híbrida
Dillon Aborda La Anatomía Urbana Y La Estructura De Clases De Los Diferenciados Barrios De Shanghai. Shanghai No Es Solo Una Masa Homogénea De Cemento, Sino Que Es Un Complejo Mosaico De Barrios Que Cada Uno Lleva Una Memoria Histórica, Social Y Política Independiente. El Autor Se Desplaza Entre Estos Barrios Y Observa Los Rasgos Arquitectónicos Y Los Cambios Estructurales Que Sufrieron A Lo Largo De Las Décadas.
Dillon Comienza Explorando La Zona Del «Bund» (The Bund) O Lo Que Se Conoce En Chino Como «Waitan» (Waitan), Que Significa Literalmente El «Borde Arenoso Exterior». El Bund Se Extiende Por Aproximadamente Una Milla En La Orilla Occidental Del Río Huangpu, Y Alberga 52 Edificios Arquitectónicos Que Varían Entre El Estilo Neoclásico, El Renacimiento Gótico Y El Art Déco (Art Deco). El Bund Era La Fachada Del Poder Financiero Y Político De Occidente En Asia; Donde Se Encontraba La Sede Del Banco De Hong Kong Y Shanghai (HSBC), El Famoso Club De Shanghai, Los Consulados Extranjeros Y Las Grandes Sedes Comerciales («Hongs»). Dillon Considera Que El Bund Representa Una De Las Problemáticas Culturales Más Complejas En La Psique China Moderna: Por Un Lado Es Un Recordatorio Constante Del Mito Del «Control Colonial», Pero Por Otro Lado Se Convirtió En Un Orgulloso Símbolo De La Ciudad Y De Su Capacidad De Adaptación A Los Conceptos De Modernidad Y Arquitectura Internacional.
En Paralelo Con El Bund, El Vecindario Inmediato De La «Ciudad Vieja» (Old City) Se Levanta Para Representar El Polo Opuesto. Mientras Los Extranjeros Construían Rascacielos Y Lujosos Edificios De Piedra A Lo Largo Del Bund, La Ciudad Vieja —con Su Muralla, Sus Edificios Tradicionales, El Templo Del Dios De La Ciudad (Chenghuang Miao) Y El Jardín Yu (Yu Garden)— Siguió Siendo El Bastión De La Cultura China Tradicional, De Las Industrias Artesanales, Pero También Fue El Lugar Donde Florecieron Las Sociedades Secretas Como La «Triada» (Triads). El Libro Señala Esas Marcadas Contradicciones Que Notaron Los Viajeros Y Autores Occidentales En Las Décadas De 1920 Y 1930, Como Eric Linklater Y John Gunther, Quienes Describieron A Shanghai Como Una «Úlcera Política En El Rostro De China» Y Una «Ciudad De Burdas Contradicciones», Donde Lujosos Bancos De Mármol Colindaban Con Los Barrios De Los Trabajadores Más Pobres Y Los Conductores De «Rickshaw» Cuya Esperanza De Vida No Superaba Unos Pocos Años Debido A La Extrema Miseria Y El Agotamiento.
Dillon Dedicó Un Amplio Espacio Para Hablar De La «Concesión Francesa» (French Concession), Que Gozaba De Una Particularidad Cultural Y Administrativa Separada Del Asentamiento Internacional Británico-Estadounidense. La Concesión Francesa Se Fundó En 1849 Y Era Administrada Directamente Por El Cónsul Francés. Este Barrio Se Transfirió En Una De Las Zonas Más Atractivas Y Elegantes De La Ciudad, Con Sus Calles Arboladas Con Plátanos Y Su Elegante Pavimento, Encabezadas Por La Calle «Avenida Joffre» (Avenue Joffre – Actual Calle Huaihai).
La Concesión Francesa No Era Solo Un Distrito De Arquitectura Europea, Sino Que Se Convirtió En Un Refugio Seguro Para Disidentes Políticos, Intelectuales Y Gánsteres Por Igual. Allí Vivió «Du Yuesheng» (Du Yuesheng), El Líder De La Banda Verde Subterránea Y La Figura Más Prominente Del Crimen Organizado En Shanghai, Quien Jugó El Papel Del Brazo Militar Oculto De Chiang Kai-shek. Al Mismo Tiempo, La Concesión Francesa Albergaba Las Casas De Varios Pioneros Del Renacimiento Chino, Y Las Casas Históricas Que Presenciaron La Fundacion Del Partido Comunista Chino.
El Libro Pasa Luego A Las Casas De «Shikumen» (Shikumen) De Arquitectura Única. La Palabra Shikumen Significa «Puerta Del Almacén De Piedra», Y Es Un Estilo Arquitectónico Híbrido Que Apareció A Finales Del Siglo Diecinueve Que Combina El Diseño Inglés De Casas Adosadas (Terraced Houses) Con El Patio Tradicional Chino (Jiangnan Style). Los Barrios De Shikumen —como El Barrio «Xintiandi» (Xintiandi) Y El Barrio «Tianzifang» (Tianzifang)— Se Convirtieron En El Incubador Social De La Clase Trabajadora Y La Pequeña Clase Media En Shanghai. Hoy En Día, Tras Operaciones De Renovación Y Desarrollo Patrimonial, Estos Barrios Se Transformaron De Callejones Oscuros Y Sobrepoblados En Zonas Turísticas Y Artísticas De Alta Gama Que Albergan Los Restaurantes Y Cafés Más Exclusivos, Lo Que Refleja La Capacidad Única De Shanghai Para Mercantilizar Su Patrimonio Arquitectónico Y Reproducirlo Para Servir A La Economía De Consumo Moderna.
Dillon No Pasa Por Alto La Extraordinaria Diversidad Socioétnica Que Caracterizó A Shanghai En Aquella Era; La Ciudad Fue Un Refugio Para Múltiples Comunidades De La Diáspora. El Libro Dedica Páginas Importantes Para Hablar De La Comunidad Judía En Shanghai, La Cual Dillon Divide En Dos Olas Principales:
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La Primera Ola (Los Judíos Sefardíes): Quienes Llegaron A Mediados Del Siglo Diecinueve Procedentes De Bagdad Y La India Bajo El Amparo Del Imperio Británico, Encabezados Por La Famosa Familia Sassoon (Sassoon), Quienes Se Convirtieron En Grandes Propietarios Inmobiliarios, Comerciantes Y Magnates Financieros En La Ciudad, Y Construyeron El Palacio «Sassoon» Y El Hotel Cathay (Actual Hotel Fairmont).
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La Segunda Ola (Los Judíos Asquenazíes Y Los Refugiados Que Huían Del Nazismo): Quienes Huyeron De Las Matanzas Masivas En La Rusia Zarista Tras La Revolución De 1917, Y Luego Decenas De Miles De Judíos Europeos Que Huyeron Del Holocausto Nazi (Holocausto) En La Década De 1930. Shanghai Abrió Sus Puertas Sin Necesidad De Visados De Entrada A Casi 20,000 Refugiados Judíos, Donde Se Establecieron En El Barrio De «Hongkou» (Hongkou) Y Fundaron Una Comunidad Llena De Actividad Cultural, Comercial Y Religiosa, Encarnada Hoy En El «Museo De Los Refugiados Judíos» En El Sitio De La Sinagoga «Ohel Moshe».
Asimismo, Dillon Destaca El Barrio De «Hongkou» Como El «Asentamiento Japonés No Oficial» O «Pequeño Tokio» (Xiao Dongjing), Donde Se Acumuló La Presencia Colonizadora Y Comercial Japonesa Desde La Década De 1870, Para Convertir La Zona Más Tarde En La Base Militar Y Logística Del Ejército Imperial Japonés Durante Su Invasión A Shanghai En La Década De 1930. Del Mismo Modo, El Libro Menciona La Presencia Luchadora Coreana; Ya Que Shanghai Presenció El Establecimiento Del «Gobierno Provisional De La República De Corea» En 1919 Para Resistir Al Colonialismo Japonés.
La Era De La Revolución, El Crimen Y El Esplendor Cultural En Los Años Veinte Y Treinta
Con El Tránsito A Las Primeras Décadas Del Siglo Veinte, Michael Dillon Pinta Un Lienzo Panorámico De Shanghai Como El Epicentro Del Volcán Político Y Cultural De La China Moderna. Las Décadas De 1920 Y 1930 Fueron La «Era Dorada» Y La «Era Pecaminosa» De Shanghai Al Mismo Tiempo; La Era En Que Se Encontraron Los Niveles Más Altos De Prosperidad Material Y Liberación Cultural Con Los Niveles Más Extremos De Corrupción Política, Crimen Organizado Y Una Marcada Desigualdad De Clases.
Shanghai Presenció En Esta Era El Nacimiento De La «Burguesía Nacional» China Y Los «Compradores» (Compradores) —quienes Eran Los Intermediarios Comerciales Chinos Que Trabajaban Como Enlace Entre Las Empresas Extranjeras Y El Mercado Local. Esta Febril Actividad Comercial Llevó Al Establecimiento De Bancos Chinos Modernos Pioneros Para Desafiar La Dominación Bancaria Occidental, Y Al Establecimiento De La «Bolsa De Valores Y Mercancías De Shanghai» En 1920. Para La Década De 1930, Shanghai Era El Centro Financiero Indiscutible Del Este De Asia, Atrayendo Capitales De Todas Partes Del Mundo.
Pero En El Otro Lado De Esta Prosperidad, Shanghai Era Un Caldero Que Hervía Con Radicalismo Político Y Movimientos Obreros. Dillon Hace Hincapié En Una Verdad Histórica Fundamental: Que Shanghai, A Pesarde Ser El Bastión Del Capitalismo Asiático, Fue El Lugar Natural Que Presenció El Nacimiento Del Partido Comunista Chino. El 23 De Julio De 1921, 13 Delegados (Entre Ellos El Joven Mao Zedong) Se Reunieron En Una Casa Tradicional De Shikumen En La Concesión Francesa (Actual Calle Xingye) Para Declarar Oficialmente La Fundacion Del Partido Comunista Chino. Cuando La Policía Francesa Allanó El Lugar, Los Delegados Tuvieron Que Huir Y Completar Sus Reuniones A Bordo De Un Barco Turístico En El «Lago Del Sur» (South Lake) En La Ciudad Vecina De Jiaxing.
El Libro Aborda Con Profundo Detalle Los Dramáticos Acontecimientos Del «Movimiento Del Treinta De Mayo» (May Thirtieth Movement) En 1925. Cuando La Policía Británica En El Asentamiento Internacional Mató A Varios Trabajadores Y Estudiantes Chinos Que Estaban En Huelga Protestando Por La Muerte De Un Trabajador Chino En Una Fábrica Textil Japonesa, Estalló Una Ola De Ira Nacional Que Paralizó La Actividad Económica En Shanghai E Impulsó La Conciencia Antiimperialista En Toda China. Estos Hechos Obligaron A Las Autoridades Extranjeras A Realizar Modificaciones Formales En La Composición Del «Consejo Municipal De Shanghai» Para Incluir A Un Pequeño Número De Representantes Chinos Por Primera Vez.
El Drama Histórico Alcanza Su Cúspide En El Capítulo Dedicado A La «Matanza Ocurrida El 12 De Abril De 1927». Dillon Narra Cómo Zhou Enlai (Quien Se Convirtió Más Tarde En El Primer Premier De La China Popular) Dirigió Las Milicias De Trabajadores Comunistas En El Barrio De «Zhabei» (Zhabei) Para Tomar El Control De La Ciudad Y Dar La Bienvenida A Las Fuerzas De La «Expedición Del Norte» Pertenecientes Al Kuomintang Bajo El Mando De Chiang Kai-shek. Sin Embargo, Chiang Kai-shek, Temeroso Del Creciente Influencia De Los Comunistas Y Respaldado Por La Burguesía Bancaria Y Los Bloques Extranjeros, Cerró Un Pacto Secreto Con La «Banda Verde» Encabezada Por Du Yuesheng.
En Una Sola Noche, Los Gánsteres En Coordinación Con El Ejército Del Kuomintang Lanzaron Un Ataque Sangriento Y Devastador Contra Las Sedes Sindicales Y Comunistas En Shanghai, Matando A Miles De Trabajadores, Comunistas Y Activistas De Campo. Esta Horrible Matanza Llevó A La Aniquilación Casi Total De La Organización Comunista Urbana En Shanghai, Y A La Huida De Los Líderes Supervivientes —encabezados Por Mao Zedong— Hacia Las Aldeas Y Zonas Rurales Remotas Para Fundar El Ejército Campesino, Una Transformación Que Cambió El Curso De La Revolución China Para Siempre.
A Pesar De Estos Sangrientos Conflictos, Las Décadas De 1920 Y 1930 Presenciaron La Transformación De Shanghai En La Capital Cultural, Mediática Y Cinematográfica De China. Dillon Describe Cómo La Ciudad Se Convirtió En La Cuna Del Periodismo Moderno A Través De Grandes Periódicos Como Shenbao (Shenbao), Fundado Por El Británico Ernest Major Y Transformado Por El Famoso Periodista Shia Liangcai En Una Plataforma Periodística Independiente Y Valiente Que Combatió El Despotismo Político Y La Violencia Del Poder Hasta Su Asesinato A Manos De La Inteligencia De Chiang Kai-shek En 1934.
Shanghai Fue También La Cuna De La «Era Dorada Del Cine Chino». Las Compañías De Producción Como La Compañía «Star» (Mingxing) Y «Monopol» Produjeron Películas Argumentales Que Abordaban Temas Sociales, Los Derechos De La Mujer Y La Transformación Cultural, Entre Las Que Destacan La Película Nanfu Naqi (La Pareja Desdichada), La Película The Blue Angel Y Obras Maestras Cinematográficas Sociales Como Street Angel (Ángel De La Calle) Y The Great Road (El Gran Camino). En Este Entorno Artístico Y Teatral, Surgió La Estrella De Una Joven Y Ambiciosa Actriz Llamada Lan Ping (Lan Ping) —la Mujer Que Sería Conocida Más Tarde Como «Jiang Qing» (Jiang Qing), Esposa Del Líder Mao Zedong, Y Que Jugaría Un Papel Aterrador En El Liderazgo De La Revolución Cultural En La Década De 1960.
Shanghai En Aquella Era Respiraba Una Modernidad Occidental Híbrida: La Música De Jazz Resonaba En Los Clubes Nocturnos, El Cine De Hollywood Se Proyectaba En Lujosas Salas De Cine, Y La Moda Occidental Se Mezclaba Con El Vestido Tradicional Chino «Cheongsam» (Cheongsam), Mientras Que El Gran Pensador Lu Xun (Lu Xun) Escribía Sus Ensayos Críticos Mordaces Que Analizaban La Realidad De La Sociedad China Y Criticaban Tanto La Esclavitud Intelectual Como El Colonialismo Occidental Por Igual.
De Las Cenizas De La Guerra A La Movilización Masiva: El Control Comunista Y La Era De La Revolución Cultural
Michael Dillon Continúa Su Precisa Inmersión Histórica Para Llevarnos Al Capítulo Más Cruel Y Turbulento De La Historia De Shanghai: Los Años De La Segunda Guerra Mundial, La Guerra Civil China, Y Finalmente La Entrada Del Ejército Comunista A La Ciudad Y Las Transformaciones Radicales Que Le Siguieron Bajo El Mandato De La República Popular China.
La Calamidad Moderna De Shanghai Comenzó Con La Invasión Del Ejército Imperial Japonés A La Ciudad En 1937 Tras La Famosa Y Ardua Batalla De Shanghai Que Duró Tres Meses Y Causó Una Gran Destrucción En El Barrio De «Zhabei» Y El Bombardeo De Los Grandes Hoteles Del Bund. Aunque El Asentamiento Internacional Y La Concesión Francesa Permanecieron Aislados Como «Islas Neutrales» Durante Varios Años, El Ataque Japonés A Pearl Harbor En Diciembre De 1941 Puso Fin A Esta Situación Excepcional; Las Tropas Japonesas Ocuparon Las Concesiones Extranjeras Por Completo, Encarcelaron A Los Ciudadanos Occidentales En Campos De Internamiento Y Se Apoderaron De Los Recursos Económicos De La Ciudad.
Tras El Fin De La Segunda Guerra Mundial Y La Rendición De Japón En 1945, Los Tratados Desiguales Fueron Abolidos Oficialmente Y Las Concesiones Extranjeras Fueron Entregadas Al Gobierno Nacionalista (Kuomintang). Pero La Alegría De La Ciudad No Duró Mucho; Estalló La Guerra Civil China Entre El Kuomintang Y Los Comunistas, Y Shanghai Se Hundió En Una Ola Devastadora De Hiperinflación Financiera, Corrupción Administrativa Gubernamental Y Parálisis De La Vida Económica.
En Mayo De 1949, Las «Fuerzas De Liberación Del Pueblo» Comunistas Lograron Una Victoria Decisiva Y Entraron En La Ciudad De Shanghai. Dillon Describe La Escena De La Liberación/Caída De Shanghai: Los Soldados Del Ejército Comunista Venían De Entornos Rurales Y Pobres, Y Muchos De Ellos Veían Por Primera Vez Rascacielos, Agua De Grifo Y Bombillas Eléctricas. El Libro Transmite La Disciplina De Los Soldados Comunistas Que Se Negaron A Dormir En Las Casas De Los Ciudadanos O En Hoteles De Lujo Y Optaron Por Dormir En Las Aceras De Las Calles De Shanghai Bajo El Frío Y Con La Ropa Mojada, Lo Que Despertó La Admiración Y El Asombro De Los Habitantes De La Ciudad Y De Los Comerciantes Occidentales Que Quedaban.
Sin Embargo, La Recepción De Shanghai Representaba Para El Partido Comunista Un «Horrible Dolor De Cabeza Político Y Económico». La Alta Dirección Comunista En Pekín, Encabezada Por Mao Zedong, Miraba A Shanghai Con Cierto Recelo Y Desconfianza Moral; La Consideraban Un «Pantanoso Centro De Corrupción Capitalista», Un «Centro De Vicios Occidentales», Y Un Bastión De Opositores Y Empresas Imperialistas. Incluso Algunos Líderes Radicales Propusieron Demoler Los Edificios Occidentales Del Bund Y Destruir El Patrimonio Arquitectónico De La Ciudad Por Completo Para Reconstruirla Desde Cero Como Una Ciudad Obrera China (una Opción Que Afortunadamente Fue Rechazada En Favor De Soluciones Pragmáticas).
Durante La Década De 1950, Shanghai Se Sometió A Una Serie De Fieras Y Crueles Campañas Políticas Lanzadas Por El Partido Comunista Para Extirpar A Los «Contrarrevolucionarios» (Counterrevolutionaries), Liquidar Las Redes Del Crimen Organizado Y Abolir El Capitalismo Individual. Las Campañas «Tres Contra» Y «Cinco Contra» (Three-Anti And Five-Anti Campaigns) Dieron Como Resultado La Confiscación De Propiedades De Empresarios, Comerciantes Y Compradores, Y La Propagación De Casos De Suicidio Entre Industriales Y Financieros Que No Pudieron Enfrentar Las Investigaciones Y Los Juicios Masivos. Las Fábricas Y Las Instituciones Comerciales Pasaron A Ser Propiedad Del Estado, Y La Mayoría De La Élite Capitalista Extranjera Y China Fue Evacuada O Huyó A Hong Kong, Taiwán O A Occidente, Lo Que Hizo Que Shanghai Perdiera Su Brillo Financiero Y Académico Durante Varias Décadas.
Luego, Los Conflictos Ideológicos Llegaron A Su Cumbre Catastrófica Durante La Revolución Cultural (1966–1976). Dillon Dedica Varios Capítulos Profundos Y Detallados A Esta Era, Basándose En Fuentes Chinas Raras Y Análisis Del Discurso Político De Campo. Shanghai Se Convirtió En La Base Política Sólida De La «Banda De Los Cuatro» (Gang Of Four), Encabezada Por Jiang Qing (Esposa De Mao) Y Zhang Chunqiao.
En Enero De 1967, Shanghai Presenció Lo Que Se Conoce Como La «Tormenta De Enero» (January Storm); Los Rebeldes Obreros Del «Cuartel General De Los Revolucionarios Obreros De Shanghai» (Workers’ Headquarters) Se Aliaron Con Los Guardias Rojos Para Llevar A Cabo Una Huelga General Que Paralizó El Tráfico En Los Puertos Y Ferrocarriles, Y Derrocó A La Dirección Administrativa Y Del Partido Tradicional De La Ciudad. Se Declaró La Creación De La «Comuna De Shanghai» (Shanghai Commune) A Imagen De La Comuna De París, Antes De Ser Reemplazada Más Tarde Por El «Comité Revolucionario».
Shanghai En Los Años Sesenta Y Setenta Se Convirtió En El Escenario De Conflictos Abiertos: Los Guardias Rojos Recorrían Las Calles, Destruyendo Antigüedades Y Libros Antiguos, Y Atacando Las Casas De Intelectuales, Artistas Y Personas Acusadas De «Seguir El Camino Capitalista». En Cambio, El Partido Comunista Promovió El Modelo De La «Buena Octava Compañía» (Good Eighth Company) —una Unidad Militar Del Ejército Que Fue Destacada En Los Medios De Comunicación Como Símbolo De Ascetismo, Austeridad Y Firmeza Ideológica Frente A Las Tentaciones De La Vida Urbana En Shanghai.
Estos Diez Años De Disturbios Causaron Una Parálisis Total Del Desarrollo De La Ciudad, Un Retroceso En Su Papel Económico En Comparación Con Otras Capitales Asiáticas, Y Shanghai Siguió Sufriendo Bajo El Peso De Una Politización Excesiva Hasta La Muerte De Mao Zedong En 1976 Y El Arresto De La Banda De Los Cuatro, Para Que La Ciudad Comenzara De Nuevo Su Viaje De Resurrección.
El Renacimiento Económico Moderno, Deng Xiaoping Y El Shanghai De Hoy Y Mañana
En La Última Parte De Su Reseña Del Libro De Michael Dillon, El Analista Sigue Los Enormes Avances De Desarrollo Que Transformaron A Shanghai De Una Ciudad Que Sufría Las Secuelas De Los Disturbios Políticos Y Una Infraestructura Deteriorada A La Fachada De La Ultramodernización De China En El Siglo Veintiuno, Y En Un Centro Financiero Que Compite Con Nueva York, Londres Y Tokio.
Tras Concluir El Juicio De La Banda De Los Cuatro Y Entrar China En La Era De «Reforma Y Apertura» (Reform And Open) Bajo El Liderazgo De Deng Xiaoping A Finales De La Década De 1970 Y En La Década De 1980, Shanghai Estaba Relativamente Atrasada En Su Incorporación A Las Zonas Económicas Especiales En Comparación Con Las Ciudades Del Sur Como Shenzhen Y Guangzhou. Sin Embargo, Deng Xiaoping Pronto Se Dio Cuenta De Que El Éxito De La Modernización De China En Su Conjunto No Podía Lograrse Sin Despertar Al «Dragón Dormido» En El Delta Del Río Yangtze: La Ciudad De Shanghai.
Dos Prominentes Líderes Locales Del Partido En Shanghai Desempeñaron Un Papel Decisivo En Este Renacimiento: Jiang Zemin (Jiang Zemin) Y Zhu Rongji (Zhu Rongji). Ambos Hombres Asumieron El Liderazgo De Shanghai En La Década De 1980 Y Lograron Revivir El Espíritu Emprendedor De La Ciudad, Renovar La Confianza Con Los Empresarios Internacionales, Atraer Inversiones Extranjeras Y Simplificar Los Trámites Burocráticos. Cuando Jiang Y Zhu Pasaron A La Cúspide Del Poder En Pekín (como Secretario General Del Partido Y Primer Ministro Respectivamente), Llevaron Consigo El Modelo De Desarrollo De Shanghai Y Lo Impusieron A Nivel Nacional, En Lo Que Se Conoció Políticamente Como La «Banda De Shanghai» O (Shanghai Clique).
El Punto De Inflexión Histórico Se Produjo En El Año 1990, Cuando El Gobierno Central Anunció Oficialmente El Proyecto De Desarrollo De La «Nueva Zona De Pudong» (Pudong New Area) En La Orilla Oriental Del Río Huangpu. Pudong Hasta Ese Momento Era Una Zona De Tierras Agrícolas, Viejos Almacenes Y Cementerios. En Tan Solo Tres Décadas, Pudong Se Transformó En Una De Las Zonas Futuristas Más Impresionantes Del Mundo.
Dillon Explica Con Detalle Arquitectónico Y Económico Cómo El Barrio De «Lujiazui» (Lujiazui) En Pudong Se Convirtió En El Centro Financiero Y Tecnológico De China; Donde Se Elevaron Los Gigantescos Rascacielos Que Formaron El Fascinante Horizonte De La Ciudad En La Actualidad:
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Torre Perla Del Oriente (Oriental Pearl Tower): Con Sus Esféricas Y Jóvenes Cumbres.
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Torre Jin Mao (Jin Mao Tower): Innovadora Por Su Estilo Armonioso.
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Centro Financiero Mundial De Shanghai (Shanghai World Financial Center).
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Torre De Shanghai (Shanghai Tower): El Segundo Edificio Más Alto Del Mundo Con Sus 632 Metros De Altura Y Sus Giros Arquitectónicos De Alta Tecnología.
Pudong No Era Solo Una Exhibición De Arquitectura Elevada, Sino Que Fue La Sede De La «Zona De Libre Comercio De Shanghai» (Shanghai Free Trade Zone) Fundada En 2013, Que Atrajo A Cientos De Empresas Internacionales E Industrias Estratégicas Avanzadas Como Los Circuitos Integrados (Integrated Circuits), La Biomedicina (Biomedicine) Y La Inteligencia Artificial (Artificial Intelligence).
Dillon Explora En Los Últimos Capítulos Del Libro A Shanghai En La Era De Li Qiang (Li Qiang) —quien Ocupó El Cargo De Secretario Del Partido Comunista En Shanghai Antes De Convertirse En El Premier De China Bajo El Mandato Del Presidente Xi Jinping. Estos Capítulos Abordaron Los Complejos Desafíos Que Enfrentó La Ciudad Durante La Pandemia De COVID-19 Y El Estricto Confinamiento Impuesto A La Ciudad En 2022, Y La Capacidad De Resiliencia De La Infraestructura Y La Sociedad Civil En Shanghai Para Recuperarse De Ese Choque Económico Y Social.
En El Plano De La Diversidad Demográfica Y Cultural En El Siglo Veintiuno, Dillon Destaca El Fenómeno De Los «Retornados Del Extranjero» O Lo Que Se Conoce En Chino Como Haigui (una Palabra Que Significa Literalmente Retornados A Través Del Mar, Y Que Se Semeja En Su Pronunciación A Las Tortugas Marinas Que Regresan Al Lugar Donde Nacieron). Millones De Jóvenes Chinos Educados En Las Mejores Universidades Occidentales, Junto Con Millones De Trabajadores Migrantes De Otras Provincias Chinas, Afluyeron Para Contribuir A La Construcción De Una Sociedad Cosmopolita, Abierta Y Altamente Inteligente, Que Habla El Lenguaje De La Innovación Tecnológica Y El Comercio Global.
Sin Embargo, El Autor Observa La Existencia De Cierta Nostalgia Y Confusión Entre Los Habitantes Originarios De Shanghai Que Hablan El «Idioma Wu» (Wu Language), Donde Algunos Temen La Extinción De Su Identidad Lingüística Y Cultural Local Bajo El Peso De Las Políticas De Estandarización Lingüística Del Chino Estándar (Mandarin) Y El Enorme Flujo De Inmigrantes. Se Puede Decir Por Lo Tanto Que Shanghai No Es Solo Una Gran Ciudad China, Sino Que Es El «Modelo De La China Del Futuro». Es La Ciudad Que Reconfigura La Relación Entre El Estado Chino Y El Capitalismo Global; El Lugar Donde Coexisten El Patrimonio Imperial Con La Memoria Colonial, Y El Autoritarismo Político Con La Liberación Económica Y Cultural.




