El Mar De La Fe En Retirada

En El Corazón De La Era Moderna, Surge Uno De Los Enigmas Intelectuales E Históricos Más Complejos Y Fascinantes, Que Es La Cuestión Del Drástico Retroceso Del Cristianismo En Amplias Partes Del Mundo Occidental. Este Enigma No Es Una Simple Pregunta Pasajera, Sino Un Verdadero Dilema Que Ha Impulsado A Numerosos Pensadores A Intentar Sondear Sus Profundidades Y Comprender Sus Motivaciones Profundas. Durante Mucho Tiempo, Esta Interrogante Religiosa Y Social Ha Captado Las Mentes De Un Grupo De Los Más Importantes Pensadores De La Modernidad, Comenzando Con Karl Marx Y Charles Darwin, Pasando Por Auguste Comte Y Sigmund Freud, Hasta Llegar A Émile Durkheim Y Max Weber. Y No Se Puede En Este Contexto Polémico Pasar Por Alto Al Famoso Filósofo Alemán Friedrich Nietzsche, Quien Formuló La Historia Del “Hombre Loco” En El Mercado Que Predice La Muerte De Dios, Esa Historia Simbólica Que Sigue Constituyendo El Modelo De Referencia A Través Del Cual Muchos Intelectuales Comprenden El Fenómeno De La Secularización Y El Retroceso De La Religión Hasta El Día De Hoy. Desde Este Punto De Partida Histórico Y Filosófico Complejo, La Escritora Mary Eberstadt Parte En Su Profundo Y Polémico Libro “Cómo Occidente Realmente Perdió A Dios: Una Nueva Teoría De La Secularización” Para Ofrecer Una Lectura Totalmente Diferente De La Narrativa Tradicional Que Durante Mucho Tiempo Hemos Considerado Como Un Axioma Para Entender La Trayectoria De Las Sociedades Occidentales.
La Narrativa Tradicional Nos Dice Que El “Mar De La Fe”, Como Lo Llamó El Poeta Victoriano Matthew Arnold En Su Descripción Eterna Del Cristianismo De Ayer, Se Ha Retirado Y Retrocedido Lejos De Los Altos Niveles Que Alcanzaba En El Pasado. En Una Época Histórica Pasada, La Inmensa Mayoría De Las Personas Que Vivían Bajo Lo Que Puede Llamarse La Civilización Occidental Creían En Un Conjunto De Constantes Arraigadas: Dios Creó El Mundo, Tiene Un Plan Para La Humanidad, Y Promete La Vida Eterna A Quienes Siguen Su Palabra, Y Otras Creencias Firmes Que Las Tradiciones Judeocristianas Legaron Al Mundo. Pero Hoy, Especialmente En Europa Occidental Aunque No Exclusivamente Allí, Ya No Existe Una Inmensa Mayoría Que Crea En Todos Esos Detalles Religiosos Sino Que Los Ha Abandonado De Forma Explícita. Las Evidencias Extraídas De Los Sentidos, Y Respaldadas Por Datos De Encuestas De Amplio Alcance, Señalan Claramente Que La Fe Y La Práctica Religiosa Están En Continuo Retroceso Entre La Población Cristiana En Casi Cada País Europeo, Además Del Aumento Del Porcentaje De Personas Que No Pertenecen A Ninguna Religión En Los Estados Unidos De América También Con El Paso De Las Décadas. Las Historias Y La Música Y Los Rituales Religiosos Que Fueron Pulidos A Lo Largo De Miles De Años, Y Que Estudiaron Generaciones De Creyentes Instruidos E Analfabetos Por Igual, Se Han Convertido En Simples Piezas Arqueológicas Lejanas Para Muchos Occidentales Contemporáneos, Que Se Asemejan En Su Lejanía Histórica A Las Pinturas Rupestres De La Ciudad De Lascaux, Y Poseen Sin Duda Importancia Estética E Histórica, Pero No Influyen En Su Vida Diaria O Sus Decisiones Más De Lo Que Lo Hace El Arte Del Paleolítico.
¿Qué Es Exactamente Lo Que Ha Sucedido A Través Del Tiempo? ¿Y Cómo Se Transformó Una Civilización Que Temía A Dios Y Lo Veneraba En Un Pasado Cercano En Una Civilización En La Que Predomina La Duda, E Incluso El Sarcasmo Cruel A Veces, Con Solo Insinuar La Posibilidad De La Existencia De Ese Dios En Los Círculos Culturales Prestigiosos? ¿Tuvo La Era De La Ilustración Y La Racionalidad Y El Pensamiento Científico El Papel Más Importante En Esta Transformación Radical Como Promueven Muchos? ¿Y Cuál Es El Tamaño Del Impacto Que Jugaron Otros Factores Históricos Como La Tecnología, Y Las Guerras Mundiales, Y La Política, Y Los Escándalos Eclesiales Sonados, Y El Cambio De La Situación Social De La Mujer, Y Otros Factores Que Reconfiguraron Nuestra Civilización Común Y La Reformularon De Nuevo? Eberstadt Considera Que Cada Investigador Que Se Sumergió En Este Enigma Ha Puesto Su Mano Sobre Una Parte De La Verdad, Pues La Expansión Urbana, Y La Industrialización, Y El Desarrollo Tecnológico, Y La Contracción De La Población, Son De Hecho Factores Que Están Vinculados Estadística Y Realmente Con El Retroceso De La Hegemonía De La Religión. Sin Embargo, Y A Pesar De Tener En Cuenta Todas Estas Importantes Explicaciones, La Imagen Analítica Sigue Incompleta, Como Si La Mente Moderna Hubiera Reunido Todas Las Piezas Diferentes Del Rompecabezas Y Las Hubiera Puesto Sobre La Mesa, Pero Las Hubiera Fusionado De Una Manera Que Parece Completa Solo De Lejos, Mientras Deja En Realidad Un Elemento Crucial Y Esencial Perdido En Lo Profundo.
Aquí Viene El Papel De Este Libro, Donde Busca Proporcionar Esa Pieza Perdida Del Rompecabezas, Trasladando A La “Familia Humana” Del Margen Del Debate Sociológico A Su Centro Y Poniéndola Bajo El Microscopio. El Propósito Fundamental De La Autora Es Presentar Una Explicación Alternativa E Innovadora De Lo Que Realmente Vio El Hombre Loco De Nietzsche En Lo Que Llamó Los “Sepulcros” De Europa, Con Lo Que Se Refería A Las Grandes Iglesias Y Catedrales. El Argumento Central De Eberstadt Se Resume En Que El Registro Histórico Y Social De Occidente Señala Que El Retroceso De La Familia No Es Simplemente Un Resultado Negativo Del Retroceso De La Religión, Como Entendió La Forma De Pensar Tradicional Esta Relación Durante Años Y La Consideró Como Un Axioma. Sino Que Lo Más Aceptable, Y Que Busca Probar Su Validez Con Indicios, Es Que El Retroceso De La Familia En Sí Mismo Constituye Una Fuerza Motriz Y Dinamizadora Del Retroceso De La Religión Al Mismo Tiempo Y Ayuda En Su Colapso. Y Si Esta Nueva Manera De Reforzar La Explicación Tradicional Del Colapso De La Fe Cristiana En Europa Es Correcta, Entonces Eso Nos Llevará A Conclusiones Radicales Y Resultados Profundos Que Cambian Nuestra Mirada Hacia El Presente Y El Futuro Institucional De Occidente.
Para La Comprensión Profunda De Esta Teoría, Eberstadt Nos Invita A Retroceder Un Paso Atrás Para Colocar Estas Dos Piezas Fundamentales Del Rompecabezas Una Al Lado De La Otra: El Retroceso Del Cristianismo En Partes Del Occidente Desarrollado Por Un Lado, Y El Retroceso De La Familia Natural, Es Decir, La Familia Construida Sobre Vínculos Biológicos Irreductibles, Por Otro Lado En Las Mismas Sociedades. El Deterioro Dramático De La Fe Y La Práctica Cristiana, Y Sobre Todo En Europa Occidental, Se Ha Vuelto Algo Familiar Y Muy Observado, Hasta El Punto De Que Se Ha Convertido En Una Práctica Intelectual Común Referirse A Partes Del Viejo Continente Como Viviendo Realmente Una Era “Post-Cristiana”. Y Según Los Datos De La Encuesta Europea De Valores, Las Personas En Toda Europa Van A La Iglesia En Tasas Más Bajas, Y Creen En El Dogma Cristiano En Menor Grado, E Incluso Creen En La Existencia De Dios Mismo En Un Porcentaje Menor De Lo Que Estaban Hace Solo Dieciocho Años. Y Además De Estar Viviendo Una Etapa “Post-Cristiana”, Algunas Partes De Este Panorama También Muestran Una Clara Hostilidad Hacia El Cristianismo, Lo Que Se Manifiesta En Una Lista Creciente De Eventos Públicos Que Son Desfigurados Por Protestas Ateas O Seculares Agresivas En Aumento. Algunos Observadores Informados Han Utilizado El Término “Cristianofobia” Para Describir La Ferocidad Y La Agudeza Con La Que Algunos Europeos, Incluidas Personalidades Públicas Y Políticas De Alto Nivel, Han Abandonado La Influencia Del Cristianismo Sobre El Presente Y El Pasado Occidental Profundo.
Este Profundo Cambio Religioso En El Antiguo Bastión Del Mundo Cristiano Ha Tenido Consecuencias Graves Y Radicales Sobre La Forma En Que La Mayoría De Las Personas En Esos Países Viven Hoy E Interactúan Con Su Sociedad. Para Europa Occidental, El Retroceso De La Fe Religiosa Ha Llevado A Una Transformación En Casi Todos Los Aspectos De La Vida Humana Desde La Cuna Hasta La Tumba: La Política, Las Leyes, El Matrimonio O Su Ausencia, Las Artes, La Educación, La Música, La Cultura Popular, Y Otras Actividades Que La Iglesia En Un Tiempo Influía E Incluso Dominaba, Y Que Ya No Lo Hace En Absoluto Hoy. En Algunos Países Desarrollados, Las Leyes Que Discriminaban A Favor De Los Cristianos Y Protegían Sus Derechos Ahora Discriminan Contra Ellos De Forma Activa Y Declarada. Y Hay Un Número Creciente De Individuos Occidentales Que Reciben Las Grandes Estaciones De Su Vida Sin Ningún Marco Religioso En Absoluto Que Los Guíe O Les Otorgue Un Significado Espiritual. Nacen Sin Ser Bautizados En Las Iglesias, Y Tienen Hijos Sin Involucrarse En La Institución Del Matrimonio, Y Celebran Matrimonios Civiles Seculares En Lugar De Matrimonios Religiosos Tradicionales. Rara Vez Cruzan Las Puertas De Las Iglesias, Y Cuando Mueren, Sus Cuerpos Son Incinerados Y Esparcidos En El Viento, En Lugar De Ser Rezados Y Enterrados Completos En La Tierra Como Dictaban Los Rituales Y Las Creencias Cristianas Durante Siglos Como Señal De Respeto.
En El Otro Lado Del Panorama Social, Se Nos Despliega El Retroceso De La Familia Natural Con Una Claridad No Menos Cruel, Y Es Un Retroceso Que Ha Reconfigurado Desde Sus Raíces El Mundo Familiar De Cada Hombre Y Mujer Y Niño Que Vive Hoy En El Mundo Occidental. Durante Años, Sociólogos Seculares Se Involucraron En Largos Debates Académicos Sobre El Significado De Los Cambios Que Redujeron El Control Que La Familia Natural Ejercía Sobre La Vida Del Individuo Antiguamente. El Divorcio Creciente, Y La Paternidad O Maternidad En Solitario, Y El Uso Amplio De Los Métodos Anticonceptivos, Y El Aborto Legal, Y La Caída Aguda De La Tasa De Natalidad Occidental; Todos Estos Son Solo Ejemplos Crudos De Las Enormes Transformaciones En La Estructura Familiar Que Los Expertos Destacan De Forma Periódica. Ya Sea Que Los Expertos O No Expertos Estén De Acuerdo En Que Estos Cambios Sociales Son Positivos O Negativos, Nadie Puede Negar Seriamente Que Un Cambio Radical Y Profundo En La Forma De La Familia Ha Arrasado Todo El Mundo Occidental. Los Datos De “Eurostat” Señalan Que La Tasa De Natalidad Cayó De Forma Aguda Entre 1960 Y 2010 En Casi Cada País Europeo, Cayendo Muy Por Debajo Del Nivel De Reemplazo En Muchos Estados Miembros. Y No Es Necesario Ser Un Experto Estadístico Para Percibir La Tendencia General De Este Cambio Demográfico Relacionado Con Los Niños; Los Nacimientos Han Disminuido De Forma Dramática Que Amenaza La Composición Demográfica. Y Junto A Esa Caída, Las Tasas De Divorcio Y Nacimientos Fuera Del Marco Del Matrimonio Aumentaron De Forma Notable Y Creciente Durante Los Mismos Años En Que Disminuía La Tasa De Natalidad. Estas Tendencias Demográficas, Con Toda Simplicidad Y Objetividad, Han Reconfigurado Las Familias De Hoy Y De Mañana, Y Han Empujado A La Familia Como Institución Social A Perder Mucha De Su Fuerza E Influencia Sobre Sus Individuos En Comparación Con Lo Que Era En El Pasado Cercano.
A Través Del Seguimiento De Esta Coincidencia Entre El Retroceso Religioso Y El Retroceso Familiar, La Autora Plantea Su Interrogante Central Y Pivotal En Su Tesis: ¿Cuál Es La Relación Real Entre Estas Dos Grandes Tendencias Modernas? ¿Es Simplemente Una Relación De Causa Y Efecto En Una Sola Dirección Como Sugiere La Sociología Secular Clásica, O Hay Una Dinámica Más Compleja Y Entrelazada? Eberstadt Propone Para Resolver Este Dilema Lo Que Llama “El Factor Familia”, Una Idea Totalmente Nueva Que Señala Que La Relación Causal Entre La Familia Y La Religión, Y Específicamente El Cristianismo, No Es Solo Un Camino En Una Sola Dirección, Sino Que Es Un Camino Histórico Y Social De Dos Direcciones Paralelas. En Otras Palabras, La Formación De La Familia En Este Contexto No Es Solo Un Resultado De La Creencia Religiosa Fuerte, Sino Que Puede Ser Un Factor Causante Y Estimulante En Sí Mismo, Que Influye De Forma Efectiva Y Directa Sobre La Fuerza De La Creencia Y La Práctica Religiosa Del Individuo. La Autora Considera Que El Proceso De Secularización No Se Ha Entendido De Forma Correcta O Completa Porque Los Teóricos Descuidaron Tener En Cuenta Este Factor, Ignorando El Impacto Activo Que Juega La Participación Y La Involucración En La Familia Misma Sobre La Continuidad De La Fe. Y Para Expresar Esta Visión Entrelazada De Forma Metafórica Y Creativa, Eberstadt Toma Prestada De Los Científicos James Watson Y Francis Crick, Descubridores De La Estructura Del Ácido Desoxirribonucleico, La Imagen De La Doble Hélice. Pues La Familia Y La Fe Representan A Su Juicio La Doble Hélice Invisible De La Sociedad Occidental, Y Son Dos Espirales Que Pueden Reproducirse Y Crecer Con Eficacia Y Vitalidad Cuando Están Estrechamente Vinculadas Entre Sí, Y Su Fuerza E Impulso Dependen Mutuamente De Forma Recíproca E Inevitable.
Sin Embargo, Y Antes De Que La Autora Proceda A Presentar Sus Evidencias Sobre Esta Teoría, Se Encuentra Intelectualmente Obligada A Enfrentar Las Tesis De La Minoría Opositora, O Lo Que Puede Llamarse La Escuela Del “¿Y Qué?” De La Teoría De La Secularización Difundida. Este Grupo De Pensadores Y Teóricos Argumenta De Forma Radical Que El Concepto Mismo De “Retroceso Religioso” Es En Sí Mismo Una Ilusión Resultante Del Fracaso Analítico En Leer Las Evidencias Históricas Y Sociales De Una Manera Profunda O Precisa Suficientemente. Según Estos Opositores Y Críticos, La Idea De Que Occidente Se Ha Vuelto Menos Cristiano Hoy De Lo Que Era En El Pasado Puede Estar Muy Extendida Mediática Y Culturalmente, Pero Sin Embargo Depende De Una Lectura Superficial Y Errónea De Los Hechos De Campo. Estos Opositores Basam Sus Argumentos Contrarios En Varios Puntos, El Más Destacado Es La Vitalidad Que Aún Posee La Religión En Otras Partes Del Mundo, O Incluso Los Movimientos De Avivamiento Dentro Del Propio Occidente, Como Se Manifestó Claramente En El Papel Religioso Que Contribuyó A Derribar El Comunismo Y El Pacto De Varsovia A Finales De Los Años Ochenta. Peter Berger, El Destacado Sociólogo En Este Sentido, Señala En Su Famosa Observación De 1990 Que La Suposición De Que Vivimos En Un Mundo Secular Por Completo Es Una Suposición Errónea Fundamentalmente, Porque El Mundo Sigue Siendo Intensamente Religioso Y Con Furia Como Siempre Ha Sido A Través De La Historia. También Se Apoyan En El Creciente Ritmo De Difusión Del Cristianismo En África Y Asia Y América Latina Como Prueba Fuerte De Que La Religión No Ha Perdido Su Brillo O Su Atractivo Universal. Y A Pesar De La Validez De Estas Observaciones Globales Y Su Corrección, Eberstadt Responde Con Confianza Que La Religiosidad Relativa Del Resto Del Mundo No Responde A La Pregunta Histórica Planteada Ante Nosotros: ¿Por Qué Y Cómo Retrocedió El Cristianismo En Partes Importantes E Influyentes De Occidente Exclusivamente? El Florecimiento Del Islam En El Continente Europeo O El Crecimiento Del Cristianismo En África No Nos Dice Nada Sobre La Causa Del Colapso Del Cristianismo En Sus Bastiones Occidentales Históricos Y El Retraimiento Del Papel De La Iglesia Allí.
Otro Argumento Que Esgrimen Con Ferocidad Los Críticos De La Teoría De La Secularización Consiste En Negar La Existencia De Lo Que Históricamente Se Llama “La Edad Dorada De La Fe” En Primer Lugar Para Caer Desde Ella. Investigadores Destacados Como Owen Chadwick Y Rodney Stark Argumentan Que La Suposición Estereotipada De Que Nuestros Antepasados En La Edad Media Eran Más Piadosos Y Creyentes Con Sinceridad Es Solo Una Nostalgia Falsa Del Pasado O Una Historia Fantástica Que Narra La Mente Moderna. Y Citan Datos Históricos Que Señalan Altas Tasas De Nacimientos Ilegítimos En Ciudades Como Toulouse En Francia Durante Los Siglos Diecisiete Y Dieciocho Como Prueba Práctica De Que La Práctica Religiosa No Controlaba De Forma Estricta Y Penetrante Los Comportamientos Instintivos De Los Individuos Incluso En Esas Épocas Que Consideramos El Apogeo De Los Períodos De Religiosidad. También Señalan La Poca Asistencia A Las Iglesias Con Regularidad Y El Bajo Nivel De Conocimiento Religioso Y Teológico En Muchos De La Gente Común, E Incluso Entre Las Filas De Los Clérigos En La Europa Medieval. Y Aunque Esto Añade Complejidad A La Idea De La Caída Directa Y Rápida Desde La Cima De La Piedad Absoluta, Eberstadt, Apoyándose En Investigadores Como Steve Bruce Y Eamon Duffy, Afirma Que La Teoría De La Secularización No Requiere En Esencia La Existencia De Una “Edad Dorada” Ideal Y Libre De Pecados, Sino Que Requiere Simple Y Realistamente Que Nuestros Antepasados, De Forma Clara Y Tangible, Fueran Más Religiosos Y Vinculados A La Institución Religiosa De Lo Que Lo Estamos Hoy. La Penetración De Los Rituales Y Conceptos Religiosos En Cada Articulación De La Vida Antiguamente, Desde El Arte Y La Música, Hasta El Calendario Anual Y Las Leyes De Matrimonio Y Muerte, Demuestra Sin Duda Que La Sociedad Occidental Estaba Sometida A La Hegemonía De La Cultura Cristiana De Una Forma Que Supera Con Mucho Lo Que Vemos En El Tiempo Presente Secular.
Para Responder A Estas Dudas, La Autora Repasa Un Conjunto De Datos Estadísticos Documentados Que Confirman La Realidad Del Fenómeno De La Secularización Y El Retroceso De La Influencia Cristiana En Las Sociedades Occidentales Contemporáneas. Los Datos Exhaustivos Extraídos De Encuestas Como El Programa Internacional De Encuestas Sociales Muestran De Forma Inequívoca Una Disminución Continua En La Asistencia A La Iglesia En Occidente Durante El Siglo Veinte, Con Un Aceleramiento Notable Y Sorprendente De Esta Disminución Después Del Período De Los Años Sesenta Del Siglo Pasado. E Incluso En Los Estados Unidos, Que Siempre Se Ha Considerado Una Excepción Religiosa Y Vibrante De Vida En Comparación Con La Europa Secular, Las Evidencias Crecientes Y Las Investigaciones Independientes Señalan Un Retroceso Gradual Del Nivel De Compromiso Religioso, Especialmente Entre Las Generaciones Jóvenes Como La “Generación X” Y La Generación Del Milenio Ascendente. Además De Eso, La Disminución En El Cumplimiento De Las Reglas Morales Y Sociales Que Durante Mucho Tiempo Impuso La Iglesia, Como La Postura Estricta Sobre Las Relaciones Fuera Del Marco Del Matrimonio, Y El Divorcio, Y Otras Conductas Que Eran Consideradas “Pecados” Graves Y Ahora Se Han Vuelto Aceptables Y Protegidas Legal Y Socialmente, Representa La Manifestación Más Clara Del Retroceso De La Autoridad De La Religión Y El Declive De Su Prestigio En La Formación De La Conciencia Colectiva. El Historiador Callum G. Brown Resume Esta Transformación Radical Diciendo Que Uno De Los Indicadores Más Destacados De La Secularización Es La Aceptación Por Parte De La Sociedad De Los Pecados Del Pasado Cristiano Como Éticas Aceptables Y Difundidas Hoy Entre Amplios Segmentos. Pues Si Este Profundo Cambio No Es El Significado Exacto De Reemplazar La Cultura Cristiana Por Otra Secular, ¿Entonces Qué Podemos Llamarlo En El Diccionario De La Sociología?
La Autora Se Detiene En Esto Ante Otro Argumento Común Que Adoptan Los Que Rechazan La Idea Del Retroceso De La Religión En Occidente, Y Es El Argumento Filosófico Que Dice Que La Naturaleza Humana En Sí Misma Siempre Busca Lo Trascendente Y Lo Divino, Y Por Lo Tanto La Religión No Puede Morir O Desaparecer De La Existencia Humana. Y Con El Reconocimiento De La Autora De La Validez De Esta Idea Atractiva, Que Promovieron Sociólogos Como Émile Durkheim Y Psicólogos Evolutivos Que Ven En La Religiosidad Un Rasgo Innato O Un Enigma Científico Arraigado En La Composición De Los Humanos, Sin Embargo Afirma Con Fuerza Que Este Argumento Falla Totalmente En Explicar La Realidad Actual De Las Sociedades Seculares Por Excelencia. Y Pone Como Ejemplo A Los Países Escandinavos, Donde Millones De Ciudadanos Viven Sin Ninguna Necesidad Tangible De Dios Dentro Del Marco De Su Vida Diaria Y Social, Y Registran Claramente Las Tasas Más Bajas De Fe En El Infierno Y Asistencia A La Iglesia En Todo El Mundo, Lo Que Plantea Interrogantes Serios Sobre La Inevitabilidad De La “Innatez” De La Religión. Es Más, Los Propios Líderes De Las Grandes Iglesias, Desde El Papa Benedicto Dieciséis Hasta El Ex Arzobispo De Canterbury Rowan Williams, Reconocen Abiertamente Y Con Gran Preocupación La Crisis De La “Descristianización De Europa”, Y La Consideran Un Fenómeno De Enorme Importancia Y Peligrosidad Que Requiere Lanzar Consejos Y Papados Especiales Para Combatir La Secularización Y Reevangelizar. El Grito De Nietzsche Sobre El Retroceso De La Fe Es Real Y Tangible, Pero Nuestra Comprensión De Sus Motores Profundos Permaneció Incompleta Durante Décadas Largas.
Se Ha Asentado En La Conciencia Colectiva Académica Y Popular Por Igual Una Idea Arraigada Que Parece Como Si Fuera De Los Axiomas Y Evidencias Indiscutibles, Que Indica Que La Creencia Religiosa Fuerte Es La Que Funda Una Familia Cohesionada. En Otras Palabras, Siempre Se Ha Visto A La Religión Como La Variable Independiente, Mientras Que La Familia, Con Su Solidez Y Estabilidad Y Reproducción, Es La Variable Dependiente Que Resulta De Esta Fe Y Esas Prácticas. Pues Los Creyentes Sinceros, Según Esta Concepción Clásica, Tienden Por Su Naturaleza, Y En Obediencia A Las Órdenes Del Señor Y Las Enseñanzas De La Iglesia, Al Matrimonio Temprano, Y A Tener Un Número Mayor De Hijos, Y A Permanecer Juntos Frente A Las Tormentas De La Vida Y Sus Crisis Para Evitar El Pecado Del Divorcio Y La Desintegración De Los Vínculos Sagrados. Pero Lo Que Hace La Autora Aquí Es Invertir Esta Ecuación Familiar Cabeza Abajo Con Una Audacia Sin Precedentes, Para Plantear Un Interrogante Sísmico Que Sacude Los Pilares De La Sociología Religiosa Tradicional: ¿Qué Pasa Si El Proceso Va En La Dirección Completamente Opuesta? ¿Qué Pasa Si La Implicación Real En La Vida Familiar, Y El Asumir Las Pesadas Responsabilidades Del Matrimonio, Y El Soportar Las Dificultades De La Procreación Y La Crianza, Son Los Factores Reales Y Realistas Que Empujan A Los Individuos Hacia La Fe Y Afianzan Su Vínculo Con Las Instituciones Religiosas En Primer Lugar? Esta Inversión En La Flecha De La Causalidad No Es Solo Un Juego De Palabras O Un Intento De Llamar La Atención Académica Y Crear Polémica Superficial, Sino Que Es Una Relectura De Nuestra Forma De Entender El Colapso Del Sistema Religioso En Occidente En Su Totalidad. Pues Si La Familia Es El Generador Fundamental De La Fe Y El Mayor Catalizador De Ella, Entonces Cualquier Grieta En Los Muros De La Institución Familiar Conducirá Inevitable Y Necesariamente A Una Grieta Paralela Y Devastadora En Los Muros De Las Iglesias Y Los Templos.
Para Confirmar Esta Teoría, Eberstadt No Depende Solo De La Teorización Filosófica Abstracta, Sino Que Trae Datos Estadísticos Y Demográficos Que Dibujan Una Imagen De La Realidad De Las Sociedades Occidentales Contemporáneas. Los Estudios De Encuestas, Uno Tras Otro Y En Múltiples Países De Contextos Culturales Y Económicos Dispares, Señalan Una Verdad Que No Puede Ser Negada O Ignorada De Ninguna Manera: Existe Una Vinculación Estrecha Y Orgánica Entre El Estado Social De Los Individuos Y Su Nivel De Religiosidad Práctica Y Creencial. Pues Las Personas Casadas Que Tienen Hijos Son La Categoría Más Probable, Y Con Una Diferencia Abismal Sobre Los Demás, De Asistir A Las Iglesias Con Regularidad, Y De Perseverar En La Oración Diaria, Y De Contribuir En Donaciones Caritativas A Las Instituciones Religiosas, Y De Reconocer Explícitamente La Existencia De Un Dios Que Interviene En Los Asuntos Humanos Y Cuida Su Vida. En Contraste, Los Datos Muestran Con Claridad Que Los Hombres Solteros, Y Las Mujeres No Casadas, Y Las Parejas Que Han Elegido Voluntariamente Excluir La Idea De La Procreación De Sus Planes Futuros, Son Los Menos Vinculados A La Religión Y Los Más Inclinados Hacia La Adopción De Visiones Seculares Puras O Ateas Del Universo. Esta División Demográfica Aguda No Reconoce Fronteras Geográficas O Políticas; Pues Existe En Los Estados Unidos De América Con La Misma Claridad Contundente Con La Que Aparece En Gran Bretaña O Francia O Alemania O Los Países Escandinavos. Las Iglesias Hoy En El Mundo Occidental No Se Llenan De Individuos Aislados Que Buscan La Salvación Individual Tanto Como Se Llenan, En La Gran Mayoría, De Familias Que Buscan Un Marco Espiritual Y Moral Sólido Que Las Una Y Proteja A Sus Hijos. Y Desde Aquí, La Autora Concluye Con Pasos Lógicos Secuenciales Que Cuanto Más Se Redujo El Tamaño De La Familia Occidental, Y Se Retrasó La Edad Del Matrimonio O Se Anuló Por Completo En Favor De Otros Arreglos, Y Aumentaron Las Tasas De Convivencia Sin Matrimonio Formal Vinculante, Se Redujo Consecuentemente La Base Demográfica Vital De La Que Se Nutren Las Instituciones Religiosas Y Crecen Y Continúan A Través De Las Generaciones.
¿Pero Cómo Explicamos Este Fenómeno Estadístico Sordo Desde Una Perspectiva Psicológica Y Existencial Viva? ¿Por Qué La Procreación Y La Formación De La Familia Específicamente Empuja Al Ser Humano Hacia La Búsqueda De Significado En El Cielo Y La Búsqueda De Lo Divino? La Autora Ofrece Un Análisis Psicológico Y Social Para Este Punto Crucial Que Constituye El Núcleo De Su Teoría. La Llegada De Un Nuevo Niño A Este Mundo No Es Solo Un Evento Biológico Rutinario O Solo Un Número Adicional En Los Registros Civiles, Sino Que Es En Su Esencia Un Terremoto Existencial Que Reordena Las Prioridades Del Ser Humano Y Su Visión Del Universo A Su Alrededor De Forma Radical. Pues Cuando Los Padres Y Las Madres Sostienen A Sus Bebés Recién Nacidos Entre Sus Manos Por Primera Vez, A Menudo Nace En Ellos Una Sensación Abrumadora De Asombro Y Maravilla Ante Lo Que Parece Como El “Milagro” De La Creación Que Trasciende Las Explicaciones Materiales Secas De La Biología Y La Evolución. Esta Sensación Innata De Trascendencia, Que Emerge Desde El Corazón De La Experiencia Humana Directa E Íntima, Abre Una Ventana Espiritual Y Metafísica Amplia En Almas Que Quizás Estaban Totalmente Cerradas Ante Cualquier Idea Religiosa Durante Toda Su Vida Anterior. Además De Eso, La Fragilidad Absoluta Del Bebé Lactante, Y Su Dependencia Total De Sus Padres En Cada Pequeño Y Grande Detalle Para Garantizar Su Supervivencia, Despierta En Las Almas De Los Padres Una Percepción Profunda Y Dolorosa De Cuán Frágiles Son Ellos Mismos Ante Los Vaivenes De La Vida Y Los Riesgos Inesperados De Vivir. Este Miedo Instintivo Y Aterrador A Veces Por La Descendencia Empuja A Los Padres Y Madres Hacia La Búsqueda De Fuerzas Protectoras Que Trascienden Sus Capacidades Humanas Limitadas, Una Fuerza Divina Capaz De Preservar A Este Ser Débil En Un Mundo Lleno De Peligros Invisibles Y Enfermedades Y Catástrofes. Eso Se Acompaña Gradualmente Con Una Necesidad Urgente Que Se Forma Con El Crecimiento Del Niño Para Inculcar Valores Morales Sólidos Y Criterios De Comportamiento Claros En Su Ser Para Protegerlo De La Desviación Y La Perdición En Una Sociedad Compleja. Y Aquí Los Padres Se Encuentran Impulsados A Volver A La Iglesia O A La Institución Religiosa Que Quizás Abandonaron En Su Juventud, No Necesariamente Por Una Fe Teológica Profunda Y Previa, Sino Considerándola Como La Institución Más Confiable Y De Más Antigua Historia En Proporcionar Este Marco Moral Y Educativo Estricto Y De Apoyo Que Necesitan Con Intensidad Para Ayudarles En La Compleja Misión De La Crianza.
Y Eberstadt Pasa A Cristalizar Una Dimensión Teológica Y Lingüística En Esta Relación Mutua, Y Es La Dimensión Relacionada Con Cómo Entendemos A Dios Y A La Religión Misma En Nuestra Conciencia Contemporánea. Las Religiones Abrahámicas Mayores En General, Y El Cristianismo De Forma Particular Y Central, Hablan Y Se Comunican Con Los Creyentes A Través De Una Red Compleja Y Densa De Metáforas Y Vocabularios Y Símbolos Extraídos Exclusiva Y Radicalmente Del Diccionario De La Familia Natural Extendida. Pues Dios Es El “Padre” Amoroso Y Firme Al Mismo Tiempo, Y La Iglesia Es La “Madre” Cariñosa Que Cuida A Sus Hijos Espirituales, Y Los Creyentes Son “Hijos De Dios” Y “Hermanos Y Hermanas” Solidarios En La Fe, Incluso La Idea De La Trinidad Misma En La Teología Cristiana, Y La Historia De La Sagrada Familia Compuesta Por María Y José Y El Niño Jesús, Gira Por Completo Alrededor Del Modelo Familiar Y Extrae De Él Su Vitalidad. La Autora Argumenta Con Una Fuerza Convincente Excepcional Que Cuando La Familia Natural Se Desintegra En La Realidad Material Tangible Que Vive La Gente, Cuando El Padre Se Convierte En Una Persona Totalmente Ausente Del Panorama O Marginada O No Confiable Emocional Y Materialmente, Y Cuando La Maternidad Se Convierte En Una Carga De La Que Muchos Huyen Y Se Vacía De Su Contenido Sagrado, Y Cuando Los Niños Crecen Solos En Apartamentos Estrechos Sin Hermanos Que Les Enseñen El Verdadero Significado De Compartir Y Sacrificio Y Cooperación, Entonces Todo El Lenguaje Teológico Pierde Su Base De Analogía, Y Se Vacía De Su Significado, Y Se Vuelve Por Lo Tanto Incomprensible E Incluso Muy Extraño Y Disonante Para Las Nuevas Generaciones. ¿Cómo Puede Un Joven O Una Joven Que Nunca Ha Experimentado En Su Vida Real El Significado De La Paternidad Afectuosa O Nunca Ha Presenciado Estabilidad Familiar Algún Día Entender, Y Mucho Menos Interactuar Emocional Y Espiritualmente, Con El Concepto Teológico Profundo De “Dios Padre”? La Destrucción De La Estructura Familiar En La Sociedad Representa En Realidad, Y De Forma Gradual Y Oculta, Una Destrucción Sistemática De La Infraestructura Lingüística Y Conceptual De La Que Depende La Religión Para Transmitir Su Mensaje, Lo Que Hace Que Las Enseñanzas Cristianas Parezcan Al Final Como Un Código Misterioso Que Pertenece A Un Mundo Extinto Y A Un Lenguaje Muerto Que Ya No Tiene Ninguna Conexión Real Con La Realidad Emocional Y Diaria De Las Personas.
Y Para Fundar Esta Teoría Integral Sobre Una Base Histórica, La Autora Nos Lleva En Un Viaje A Través Del Tiempo Para Rastrear Cómo Las Grandes Grietas En La Estructura De La Familia Siempre Precedieron O Coincidieron Con Precisión Meticulosa Con Los Grandes Retrocesos En Las Tasas De Religiosidad. Este Viaje Comienza Con El Amanecer De La Revolución Industrial, Esa Transformación Económica Y Tecnológica Enorme Que Sacudió Los Cimientos De Las Sociedades Agrícolas Estables Occidentales. Antes De La Era De La Revolución Industrial, La Familia Era La Unidad Económica Básica Y Central; El Padre Y La Madre Y Los Hijos Trabajaban Uno Al Lado Del Otro En El Campo Vasto O En El Pequeño Taller Doméstico, Lo Que Reforzó La Cohesión Familiar Y La Autoridad Del Padre Como Centro De La Familia Y Su Guía. Pero Con La Aparición De Las Grandes Fábricas En Las Ciudades Abarrotadas Y El Cambio Del Patrón De Producción, El Padre Fue Arrancado De Su Entorno Familiar Cálido Para Pasar La Mayoría De Las Horas De Su Día Lejos De Su Esposa Y Sus Hijos, Convirtiéndolo En Un Simple Engranaje En Una Enorme Máquina Capitalista Que No Tiene Piedad. Esta Separación Material Y Temporal Cruel Condujo Al Debilitamiento De Los Lazos Familiares De Forma Gradual Y Continua, Y Marginó El Papel Del Padre Como Líder Espiritual Y Moral De La Familia, Lo Que Se Reflejó De Forma Directa E Inmediata En El Retroceso De La Autoridad De Lo Que Puede Llamarse “Religión Paterna” Y La Relajación Del Puño De La Iglesia Sobre Las Clases Trabajadoras Esforzadas, Que Se Encontraron Desgarradas Y Agotadas En El Horno De Las Ciudades Industriales Sombrías Y Abarrotadas Que Carecen Intensamente De La Calidez Familiar Y Espiritual Que Proporcionaban Las Pequeñas Aldeas Y Las Iglesias Rurales.
Y Esta Dinámica Histórica Compleja Continúa Evolucionando Y Cristalizándose Hasta La Era Moderna, Donde Surge El Fenómeno Del Ascenso Del “Estado De Bienestar” Moderno Como Factor Decisivo Y Pivotal En Acelerar El Ritmo De La Secularización A Través De Su Debilitamiento Sistemático, Aunque No Intencionado Necesariamente, Del Papel De La Familia Tradicional. Históricamente, La Familia Extendida Grande, Y Con El Apoyo Y Respaldo Vital De La Iglesia Y Las Instituciones Caritativas Afiliadas A Ella, Era La Única Red De Seguridad Social Y El Último Refugio Disponible Para Los Individuos En Tiempos De Enfermedad Grave, O Vejez Débil, O Desempleo Repentino, O Catástrofes Naturales. Las Personas Necesitaban De Forma Urgente Y Material A Otras Personas Y A Los Lazos Familiares De Sangre Para Simplemente Sobrevivir. Pero Con La Expansión De La Intervención Del Estado A Mediados Del Siglo Veinte Y Su Asunción Integral De Proporcionar Atención Sanitaria Gratuita, Y Pensiones De Jubilación Garantizadas, Y Compensaciones Por Desempleo, E Instituciones De Cuidado De Ancianos Y Niños, Se Desvaneció Gradualmente La Necesidad Material Urgente De La Existencia De La Familia Grande Cohesionada En La Que Sus Miembros Se Apoyan Entre Sí. Esta Independencia Material Y Económica Que Proporcionó El Estado A Los Individuos Condujo Al Fortalecimiento De La Tendencia Individualista Radical Extrema, E Hizo Que Las Personas Sintieran Que Ya No Necesitaban Urgentemente Ni A La Familia Para Apoyarlos En Tiempos De Crisis, Ni A La Iglesia Para Consolarlos Y Ayudarlos En Las Adversidades. La Burocracia Gubernamental Fría Y Eficiente Reemplazó La Calidez Familiar Y Espiritual Antigua, Y Con Ella La Religión Perdió Una De Sus Más Importantes Y Grandes Funciones Sociales Prácticas Que Vinculaban Fuertemente A Las Personas Con Ella Y Entre Sí Durante Siglos Largos.
Sin Embargo, El Golpe Definitivo Y Más Devastador E Impactante En Esta Trayectoria Histórica De Declive De La Familia Occidental, Según El Análisis, Vino Con Lo Que Se Conoce Como La “Revolución Sexual” Arrolladora En Los Años Sesenta Del Siglo Veinte. Esta Época Ruidosa Formó Un Punto De Inflexión Civilizacional Irreversible, Donde Se Reunieron Factores Tecnológicos Recién Creados, Como La Invención Y Generalización De La Píldora Anticonceptiva, Con Cambios Legislativos Liberales Que Facilitaron La Obtención Del Divorcio Rápido Sin Alegar Motivos, Y La Autorización Del Aborto Legalmente, Para Producir Una Cultura Nueva Totalmente Y Diferente Que Separa De Forma Tajante Y Decisiva Entre La Práctica Del Sexo Y El Objetivo De La Procreación, Y Entre El Concepto Del Matrimonio Y La Necesidad De La Estabilidad Familiar. Esta Explosión Cultural Y Social Sacudidora Condujo A Un Aumento Vertiginoso Y Aterrador En Las Tasas De Divorcio, Y A La Desintegración De Millones De Familias, Y A Un Incremento Sin Precedentes En El Número De Niños Que Nacen Fuera Del Marco Del Matrimonio Legítimo Y Crecen En Familias Frágiles De Un Solo Progenitor, A Menudo Solo La Madre. Y Lo Que La Autora Confirma Y Demuestra Con Datos Históricos Y Demográficos Indiscutibles, Es Que Este Gran Y Repentino Colapso En La Estructura De La Familia Natural Coincidió En El Mismo Momento Histórico, Y Con El Mismo Grado De Declive Agudo Y Vertical, Con Un Colapso Similar Y Devastador En Las Tasas De Asistencia A Las Iglesias Y La Fe En Las Creencias Cristianas Fundamentales. Cuando Amplios Y Crecientes Segmentos De La Sociedad Occidental Se Encontraron Viviendo Patrones De Vida Diaria Y Relaciones Que Contradicen Radicalmente Y Chocan Con Las Enseñanzas Morales Tradicionales Estrictas De La Iglesia Sobre La Castidad Y El Matrimonio Eterno Y La Solidez De La Familia, La Opción Más Fácil Y Más Cómoda Psicológica Y Mentalmente Para La Mayoría De Estos Fue Abandonar La Iglesia Por Completo Y Rechazar La Religión Y Sus Instituciones Desde Su Base, En Lugar De Vivir En Un Estado De Hipocresía, O Estar En Un Conflicto Interno Permanente Con El Sentimiento De Culpa, O Intentar Corregir Los Comportamientos De Acuerdo Con Criterios Que Se Consideraban A Los Ojos De Su Nueva Cultura Como Criterios Retrógrados Represivos Que El Tiempo Había Superado.
A Través De La Integración Y El Entrelazado De Todos Estos Hilos Sociales Y Económicos E Históricos, Eberstadt Llega A Formular Su Concepto Para Explicar El Enigma: “La Doble Hélice” De La Sociedad Occidental. El Ácido Desoxirribonucleico Que Lleva El Código Civilizacional Y La Continuidad De Occidente Se Compone En Su Esencia De Dos Cintas Fundamentales Que Se Enroscan Alrededor Una De Otra En Una Danza De Vida Compleja Y Conectada E Inseparable; Una Es La Familia Natural Y La Otra Es La Religión Organizada. No Se Puede, De Ninguna Manera Y En Ningún Contexto Histórico, Tocar Una De Estas Dos Cintas Vitales O Intentar Rasgarla O Debilitarla Sin Que Eso Cause Una Destrucción Directa E Inevitable De La Otra Cinta Enroscada A Su Alrededor. Ambas Se Reproducen Juntas, Y Prosperan Juntas, Y Se Otorgan Mutuamente Fuerza Y Solidez Y Legitimidad Frente A Los Desafíos Y Crisis. La Religión, Por Su Parte, Confiere Una Santidad Sublime Y Un Significado Trascendente E Inmunidad A Los Vínculos Familiares, Lo Que Los Hace Capaces De Resistir Y Permanecer Firmes Ante Las Dificultades Duras De La Vida, Y En Contraste, La Familia, Por Su Parte, Proporciona El Único Y Necesario Entorno Incubador Para Transmitir La Antorcha De La Fe Viva De Generación En Generación A Través De La Práctica Diaria Compartida Y Los Pequeños Rituales Familiares Que Otorgan Significado Y Profundidad A La Vida. El Colapso De Cualquiera De Ellas Significa De Forma Inequívoca El Colapso Del Puente Espiritual Y Social Que Conecta Al Individuo Con La Sociedad Y Con El Significado Supremo De La Existencia En Su Totalidad.
De Las Estaciones Analíticas Más Importantes Que Se Imponen En Este Contexto Es El Papel Pivotal Y Creciente Del Estado Moderno, Y Específicamente Lo Que Se Conoce Como El “Estado De Bienestar” Liberal, Y Cómo Esta Entidad Política Y Administrativa Enorme Se Transformó En Un Competidor Feroz, No Solo Para La Autoridad De La Iglesia, Sino Para La Autoridad De La Familia Y Su Función Existencial. El Ascenso Del Estado Moderno No Fue Solo Una Evolución En Las Formas De Gobierno O Administración Burocrática, Sino Que Fue En Su Esencia Un Proyecto De Ingeniería Social Que Apuntaba A Liberar Al Individuo De Todas Las Pertenencias No Electivas Que Heredó Del Pasado. En Los Modelos Políticos Clásicos Y Los Sistemas Sociales Antiguos, La Familia Extendida Y El Clan, Apoyados Por Las Enseñanzas Religiosas Y Los Rituales Sagrados, Eran El Primero Y Último Refugio Del Ser Humano. Era La Red De Seguridad, Y La Fuente De Identidad, Y El Paraguas Que Protege Al Individuo De Las Calamidades Del Tiempo. Pero Con La Inflación Del Aparato Estatal Y Su Intervención Integral En El Cuidado Del Individuo “Desde La Cuna Hasta La Tumba”, Ocurrió Un Cambio Dramático En La Infraestructura De La Dependencia Humana. El Estado Contemporáneo Ha Sustituido La Providencia Divina Y La Solidaridad Familiar Por Un Sistema Burocrático Frío De Seguros Sociales, Y Atención Sanitaria Gratuita, Y Pensiones De Vejez. Este Reemplazo Material Profundo Condujo Gradualmente A La Erosión De La Necesidad Psicológica Y Social Urgente Tanto De Dios Como Del Padre. Pues Cuando El Estado Te Garantiza Los Medios De Vida Y Se Encarga De Tu Cuidado En Tiempos De Incapacidad Y Enfermedad, Disminuye La Necesidad Instintiva De Suplicar A Fuerzas Invisibles O Apoyarse En Una Solidaridad Familiar Sólida. La Entidad Política Moderna Se Ha Convertido En Una Especie De “Padre Supremo” Que Prodigia Cuidado Sin Exigir Del Individuo Compromisos Morales Estrictos O Sacrificios Personales Duros Como Aquellos Que Requiere La Familia Tradicional O Imponen Los Dogmas Religiosos.
Para Reforzar Esta Visión Y Confirmarla, La Lectura De La Historia Europea Nos Lleva A Una Paradoja Relacionada Con Las Raíces Mismas De La Familia Nuclear Occidental. Muchos Historiadores Y Antropólogos Destacados Argumentan Que La Iglesia Cristiana En La Alta Edad Media Fue La Primera Ingeniera Y Fundadora Real Del Modelo De Familia Nuclear Que Vemos Hoy, Y Que Sufre De Desintegración En El Tiempo Presente. A Través De Sus Políticas Estrictas Y Leyes Eclesiales Que Prohibieron El Matrimonio Entre Parientes, E Impidieron La Adopción De Niños Con Fines De Herencia, Y Combatieron La Poligamia Y El Divorcio, La Iglesia Logró Desmantelar Las Amplias Estructuras Tribales Y De Clan Que Dominaban Las Sociedades Germánicas Y Paganas En Europa. El Objetivo De Eso Era Concentrar La Lealtad En La Institución De La Iglesia Misma Y Debilitar Las Entidades Tribales Competidoras, Además De Promover El Concepto Del Matrimonio Monógamo Sagrado Compuesto Solo Por Esposo Y Esposa Y Sus Hijos Directos. La Iglesia Creó Esta Unidad Familiar Pequeña E Independiente, Pero Al Mismo Tiempo Creó Una Entidad Frágil Y Dependiente En Gran Medida Del Apoyo Espiritual Y Moral Y Comunitario Que Proporciona La Parroquia Eclesial. Y Por Lo Tanto, Cuando La Autoridad De La Iglesia Retrocedió En La Era Moderna Y Abandonó Su Papel Incubador, La Familia Nuclear Se Encontró Sola, Aislada, E Incapaz De Resistir Ante Las Tormentas Económicas Y Culturales Feroces De La Modernidad. El Destino De Estas Dos Entidades, La Iglesia Y La Familia Nuclear, Estuvo Entrelazado Desde El Principio Como Hilos De Un Solo Tejido; Fueron Creadas Juntas, Y Florecieron Juntas, Y Hoy Se Derrumban Juntas Bajo El Peso De La Tendencia Individualista Extrema Y La Hegemonía Del Estado Alternativo.
Y En El Marco De La Búsqueda De Dar A Esta Teoría Dimensiones Comparativas Que Trascienden Los Límites De La Geografía Occidental, Surge Una Interrogante De Enorme Importancia Sobre Cómo Interactúa Esta Dinámica En Contextos Civilizacionales Y Políticos Y Sistemas De Valores Totalmente Diferentes. Si Miramos A Las Civilizaciones Que Se Basam En Fundamentos Filosóficos Y Morales Que Colocan A La Familia En El Centro Del Universo Político Y Social, Como Es El Caso En Los Sistemas Filosóficos Clásicos En El Este De Asia, Encontramos Una Imagen Diferente Y Compleja Que Desafía El Patrón Occidental Singular. En Esos Sistemas Antiguos, No Se Ve A La Familia Como Una Simple Unidad Biológica O Social Subordinada, Sino Que Es El Prototipo En Miniatura Del Estado Entero, Y Es La Base Sobre La Que Se Construyen Todas Las Formas Del Orden Internacional Y Local Y La Legitimidad Política. El Respeto Absoluto A Los Padres Y La Obediencia A Los Mayores (Y Que Se Extiende Consecuentemente A La Obediencia Al Gobernante Y Al Estado) Constituye El Dogma Central Que Mantiene La Cohesión Comunitaria. En Tales Sistemas Jerárquicos Estrictos, El Estado No Puede Pensar En Reemplazar A La Familia Como Hizo El Estado De Bienestar Occidental, Porque El Colapso De La Familia Allí Significa La Destrucción Directa E Inmediata De La Justificación Moral Y Filosófica En La Que Se Basa La Autoridad Del Estado Mismo. Esta Enorme Disparidad En La Mirada Hacia El Papel De La Familia Entre Oriente Y Occidente Nos Aclara Con Claridad Que La Trayectoria De La Secularización Y La Desintegración Familiar Que Vive Occidente No Es Una Fatalidad Histórica Universal Que Se Impone A Todas Las Naciones, Sino Que Es Un Producto Directo De Interacciones Históricas Y Teológicas Y Políticas Especiales De La Trayectoria Civilizacional Occidental, Donde Se Permitió Al Estado Tragar Los Espacios De La Familia Y La Sociedad Civil, Dejando Al Individuo Expuesto Espiritual Y Materialmente.
Se Había Asumido Que La Narrativa De La Ilustración Y Lo Que Siguió De Teorías Sociológicas Que El Retroceso De La Religión Es Una Trayectoria Lineal, Inevitable, E Irreversible; Similar A Un Tren Que Va En Una Sola Dirección Hacia La Estación De La Racionalidad Pura Y La Salvación Material, Donde No Hay Lugar Para Lo Metafísico O Los Vínculos Tradicionales. Sin Embargo, Eberstadt, Armada Con Su Lectura Precisa De Las Fluctuaciones Históricas Y El Concepto De “La Doble Hélice”, Rechaza Esta Fatalidad De Forma Categórica. La Historia Humana, Como Nos Demuestra La Experiencia, No Marcha En Líneas Rectas, Sino Que Es Más Cercana Al Movimiento Del Péndulo Dialéctico Que Oscila Entre Los Opuestos. Y Si El Péndulo Ha Sido Empujado Con Fuerza Excepcional Hacia Los Grados Máximos De La Individualidad Radical Y La Secularización Integral Durante Las Últimas Décadas, Causando El Colapso De La Familia Y El Retroceso De La Fe, Entonces Las Leyes De La Naturaleza Humana Y Las Necesidades Sociales Anuncian Que Este Empuje No Puede Continuar Hasta El Infinito Sin Generar Fuerzas Contrarias Que Busquen Reequilibrar. Desde Aquí, La Autora Plantea Una Visión Prospectiva No Exenta De Esperanza Justificada, Insinuando Que Las Semillas Del Despertar Contra Corriente Ya Han Comenzado A Formarse En El Seno Mismo De Las Crisis Que La Modernidad Misma Ha Producido.
La Primera De Estas Semillas, Y Quizás La Más Poderosa Y Decisiva En Cambiar La Ecuación Futura, Se Manifiesta En El Atolladero Económico Y Demográfico Asfixiante En El Que El Propio Sistema Secular Se Ha Colocado. El “Estado De Bienestar” Moderno Basó Su Gran Atractivo En Su Capacidad De Reemplazar A La Familia Como Red De Seguridad Material, Prometiendo A Los Individuos Un Cuidado Integral Que No Requiere De Ellos Compromisos Familiares Pesados. Pero Esta Promesa Se Basó En Una Suposición Matemática Y Económica Oculta Que No Fue Probada A Largo Plazo: La Existencia De Una Base Poblacional Joven Y Creciente Capaz De Financiar Este Cuidado Costoso A Través De Impuestos Y La Rueda De Producción. Y Con La Llegada Del “Invierno Demográfico” Al Que Nos Referimos Anteriormente, Y Resultante Directamente De La Disolución De La Familia Y La Pérdida Del Incentivo Religioso Para La Procreación, El Estado De Bienestar Se Encuentra Hoy Frente A Un Muro Financiero Cerrado. Las Sociedades Europeas Y Occidentales Envejecen Con Una Rapidez Aterradora, Y El Número De Jubilados Se Infla Frente A La Contracción Continua En El Número De Jóvenes Trabajadores. Bajo Esta Imposibilidad Matemática, El Estado No Tendrá Opción Sino Retroceder Gradual O Forzosamente De Proporcionar Esos Servicios Integrales. Y Cuando Las Redes De Seguridad Gubernamentales Colapsen O Se Reduzcan Por La Bancarrota Económica, El Individuo Occidental Se Encontrará Obligado, Por Instinto De Supervivencia Y Necesidad Material Pura, A Volver A Refugiarse En Los Vínculos Familiares Naturales. La Necesidad De Cuidar A Los Ancianos, Y Mantener A Los Niños, Y Enfrentar Las Crisis Económicas, Devolverá A La Familia Extendida Su Papel Funcional Que Le Fue Arrebatado. Y Una Vez Que Las Sociedades Se Vean Forzadas A Reconstruir La Familia Por Razones Utilitarias Y Materiales, Entonces La Primera Mitad De “La Doble Hélice” Comenzará A Recuperarse, Y Una Vez Recuperada, La Segunda Mitad, Es Decir, La Fe Religiosa, Comenzará A Resurgir De Nuevo; Porque La Familia, Como Hemos Probado, Es El Generador Más Poderoso Del Lenguaje De La Fe Y El Refugio Que Despierta En El Ser Humano La Necesidad De Lo Trascendente.
Además De Esta Necesidad Económica, Surge Otra Inevitabilidad Más Cruel Y Clara, Y Es Lo Que Puede Llamarse “La Venganza Demográfica” De Los Creyentes. El Análisis Estadístico De La Realidad Demográfica Occidental Revela Una Paradoja Asombrosa Que Refuta Las Afirmaciones De La Victoria Absoluta De La Secularización. Pues Mientras Los Segmentos Seculares Y Liberales Radicales Son Incapaces De Reproducirse Biológicamente, Contentándose Con Tasas De Fertilidad Extremadamente Bajas, Encontramos Que Los Bolsillos Poblacionales Que Siguen Aferrados A Las Tradiciones Religiosas Estrictas Y Los Vínculos Familiares Sólidos—Ya Sean Cristianos Conservadores, O Judíos Ortodoxos, U Otros Grupos De Fe—Registran Tasas De Natalidad Elevadas Y Que Superan Con Mucho El Nivel De Reemplazo Poblacional. La Secularización, Desde Una Perspectiva Evolutiva Biológica Estricta, Ha Demostrado Que Es Un Fenómeno Estéril Y Árido, Mientras Que La Fe Posee La Ventaja De La Supervivencia Darwiniana Representada En La Reproducción Continua. Con Un Cálculo Simple Que Trasciende Las Generaciones, Y Con La Continuación De Estas Tendencias Divergentes, La Faz Demográfica De Occidente Cambiará De Forma Radical Y Orgánica. El Futuro, Con Toda Simplicidad, Pertenece A Aquellos Que Tienen Hijos, Y Aquellos Que Tienen Hijos En Occidente Hoy Son En Esencia Aquellos Que Creen En Dios Y Veneran La Institución Del Matrimonio Y La Familia. Esta Dinámica Demográfica Silenciosa Y Lenta Opera Como Una Corriente Poderosa Bajo La Superficie Ruidosa De La Cultura Secular Dominante, Y Conducirá Con El Tiempo A Un Aumento Relativo Y Absoluto En El Número De Individuos Que Crecen Dentro De Familias Tradicionales Y Comunidades De Fe, Lo Que Prepara El Camino Para Un Retorno Gradual De La Religión Al Centro De La Vida Pública.
Y El Asunto No Se Detiene En Los Límites De La Economía O La Demografía, Sino Que Se Extiende Para Tocar Las Profundidades Psicológicas Y Espirituales De Las Generaciones Jóvenes, Y Es El Punto En El Que Eberstadt Destaca La Fragilidad Del Logro Cultural De La “Revolución Sexual”. Las Nuevas Generaciones En Occidente, Y Especialmente La Generación Del Milenio Y Lo Que Viene Después, Han Crecido Bajo Los Efectos Destructivos Y Completos De La Desintegración Familiar Que Provocó Esa Revolución. Son “Hijos Del Divorcio”, Y Supervivientes De Las Guerras De Desintegración Familiar, Y Que Han Saboreado La Amargura De La Ausencia De Los Padres, Y La Falta De Estabilidad Emocional, Y El Crecimiento En Entornos Que Carecen De Límites Claros Y Compromisos Sólidos. La Revolución Sexual Prometió Liberación Absoluta Y Felicidad Individual, Pero Entregó A Estas Generaciones Al Monstruo De La Alienación, Y La Soledad Mortal, Y La Ansiedad Existencial Crónica. Y Desde El Seno Mismo De Este Sufrimiento Psicológico Y Social Precisamente, La Autora Ve Indicios De Una “Rebelión Contra Corriente”. Así Como La Generación De Los Años Sesenta Se Rebeló Contra Las Restricciones Y Tradiciones De Sus Padres En Los Años Cincuenta, Parece Lógico Y Muy Probable Psicológicamente Que Los Jóvenes De Hoy Se Rebelen Contra El Caos Y El Nihilismo Y La Fragilidad Que Heredaron De Sus Padres Liberados. Esta Rebelión No Será Necesariamente Una Búsqueda De Mayor Libertad—Porque Poseen Mucha De Ella Hasta La Saciedad—Sino Que Será Una Búsqueda Insistente De “Orden”, De “Significado”, Y De “Compromiso”. La Nostalgia Por La Familia Estable, Y Por El Padre Presente, Y Por La Maternidad Incondicional, Conducirá A Estas Generaciones Agotadas Emocionalmente A Intentar Reconstruir Lo Que Fue Demolido. Y Cuando Emprendan Este Gran Proyecto Reformista Para Fundar Familias Cohesionadas Para Proteger A Sus Hijos Del Dolor Que Ellos Mismos Experimentaron En Su Infancia, Se Encontrarán Cara A Cara Ante La Necesidad Urgente De Ese Marco Moral Y Espiritual Antiguo Que Proporciona Legitimidad Y Solidez A Sus Esfuerzos: Es Decir, La Iglesia Y La Religión Organizada. Así Se Transforma El “Hijo Pródigo” Civilizacional, Después De Haber Agotado Todos Los Placeres De La Individualidad Y Haber Comprendido Su Vacío, En Un Buscador De La Casa Antigua Con Todo Lo Que Hay En Ella De Reglas Y Deberes Y Cuidado.
Esta Trayectoria Prospectiva Que Dibuja Eberstadt Demuestra Que El Retroceso Del Cristianismo Y La Familia No Son Un Destino Inevitable, Sino Que Son Producto De Interacciones Históricas Y Culturales Reversibles Y Cambiantes. La Doble Hélice De La Sociedad Occidental Puede Haber Sufrido Graves Grietas, Y Grandes Partes De Sus Dos Cintas Entrelazadas Se Han Erosionado, Pero No Ha Sido Destruida Por Completo. Pues La Familia, Y A Pesar De Todos Los Golpes Legislativos Y Económicos Y Culturales Que Ha Recibido, Sigue Siendo Una Institución Biológica Y Antropológica Arraigada En El Origen De La Formación Humana, Que No Puede Ser Borrada De Un Plumazo Por Un Burócrata O Por La Teorización De Un Filósofo Nihilista. Y La Religión, Como Lenguaje Del Significado Supremo Y Sistema Que Traduce Las Más Profundas Experiencias De Vínculo Familiar A Horizontes Metafísicos, Sigue Teniendo La Capacidad De Resurgir Cada Vez Que La Familia Vuelva A Ejercer Su Papel Natural. El Despertar Contra Corriente Que Anuncia La Autora No Es Un Retorno Romántico Soñador A Un Pasado Imaginado Libre De Defectos, Sino Que Es Un Retorno Pragmático Y Existencial Que Impone La Dureza De La Realidad Secular Y Sus Fracasos Sucesivos En Proporcionar Tranquilidad Humana. Es Un Retorno Nacido De La Conciencia De Que La Libertad Vacía De Pertenencia Es Solo Una Prisión De Otro Tipo, Y Que Prescindir De La Familia Y De Dios Al Mismo Tiempo Deja Al Ser Humano Expuesto En Un Desierto Cósmico Que No Tiene Piedad.




