Reportajes

El laberinto del momento fugaz

Una lectura del libro "Cómo pasa el tiempo" del filósofo Thomas Sattig

El tiempo es ese río invisible en el que todos nadamos sin poder atrapar ni una sola gota de sus aguas. Nacemos, crecemos, envejecemos y somos testigos de la caída de las hojas de otoño y la renovación de los brotes de primavera; todo ello ocurre en un escenario invisible que llamamos «tiempo». Pero, ¿nos hemos preguntado alguna vez qué es realmente el tiempo y cómo pasa? Esta pregunta, simple en su apariencia y vertiginosamente compleja en su esencia, es la que el filósofo y académico Thomas Sattig pone sobre la mesa de disección filosófica en su fascinante libro «Cómo pasa el tiempo» (How Time Passes).

En este artículo exhaustivo, que analizaremos en varias partes para hacer justicia a su profundidad, nos sumergimos en una de las obras contemporáneas más importantes que ha intentado descifrar los misterios del tiempo. No lo hace desde una perspectiva puramente física que abrume al lector con ecuaciones matemáticas, sino desde una visión «metafísica» y filosófica que intenta reconciliarse con nuestra humanidad.


La gran problemática: La imagen de la mente frente a la imagen de la ciencia

Thomas Sattig comienza su libro destacando un choque fundamental y profundo que vive el ser humano contemporáneo: el conflicto entre la «Imagen Manifiesta» del tiempo (como lo percibimos) y su «Imagen Científica».

En nuestra vida cotidiana, experimentamos el tiempo como algo que fluye, se mueve y transcurre. Sentimos el peso del pasado como algo que ya fue, terminó y no puede recuperarse; vivimos el presente como un momento vivo, ardiente y luminoso; y miramos al futuro como un horizonte abierto lleno de posibilidades aún no materializadas. Esta sensación del «paso del tiempo» o su flujo es la esencia de la experiencia humana. Sin ella, conceptos como el arrepentimiento, la esperanza, la anticipación y la nostalgia perderían completamente su significado.

Sin embargo, cuando nos trasladamos a los pasillos de los laboratorios de física, específicamente desde que Albert Einstein lanzó su teoría de la relatividad, encontramos una imagen completamente diferente e incluso aterradora. La física moderna nos dice que el «flujo del tiempo» no es más que una ilusión. Desde una perspectiva física, el universo se asemeja a un bloque de hielo gigante (Universo de Bloque), donde el pasado, el presente y el futuro existen juntos en el tejido del «espacio-tiempo». En este universo, tu mañana existe en el mismo grado que tu ayer, y el momento actual no es un punto físicamente distintivo, sino simplemente un punto de referencia, tal como dices «estoy aquí» para indicar tu ubicación geográfica.


Un intento de salvar la experiencia humana

Aquí es donde interviene Sattig con la destreza de un cirujano filosófico. En lugar de ponerse totalmente del lado de la física y declarar que nuestro sentido del paso del tiempo es solo una ingenua «ilusión psicológica» (como hacen muchos filósofos materialistas), y en lugar de rechazar la ciencia para aferrarse a la experiencia humana directa, Sattig intenta construir un puente sólido entre ambas orillas.

El libro plantea una pregunta audaz: ¿Qué pasaría si pudiéramos preservar la visión científica del universo (el universo de bloque estático) y, al mismo tiempo, encontrar una justificación metafísica racional para nuestro sentido del flujo del tiempo?

Sattig nos lleva en un viaje para deconstruir la forma en que entendemos las «cosas» y cómo persisten a través del tiempo. Él sostiene que el problema no radica tanto en el tiempo mismo como en nuestra visión de los objetos materiales (incluyéndonos a nosotros como seres humanos) y cómo se extienden en ese tiempo. ¿Somos seres tridimensionales que se mueven a través del tiempo, o somos seres tetradimensionales (largo, ancho, alto y tiempo) que tienen «partes temporales» de la misma manera que tienen partes espaciales?


Deconstruyendo el enigma del «Ahora»

Uno de los rasgos más destacados del estilo de Sattig en este libro es su fluida metodología deconstructiva. No ofrece respuestas prefabricadas, sino que nos lleva de la mano para reflexionar sobre el concepto del «ahora». ¿Por qué el momento «ahora» nos parece tan real, mientras que el momento que le precedió parece desvanecido?

El libro analiza la brecha entre las teorías del tiempo en conflicto en la filosofía: la «Teoría A» (que cree en el pasado, presente y futuro como realidades objetivas) y la «Teoría B» (que los considera meras relaciones de orden como «antes» y «después»). Sattig propone un enfoque conciliador complejo, pero explicado en un lenguaje periodístico y filosófico fluido, donde redefine la relación entre la «experiencia consciente» y la realidad física.

Argumenta que el «paso del tiempo» no es una propiedad del universo físico, pero al mismo tiempo, no es una pura ilusión. Es el resultado de la compleja interacción entre nuestra estructura metafísica como seres extendidos en el tiempo y la forma en que nuestra conciencia procesa esa extensión.

Detengámonos un momento y preguntémonos con honestidad: ¿Es la persona que lee estas líneas ahora la misma que aquel niño que corría en el patio de la escuela hace décadas? Biológicamente, la ciencia nos dice que las células de nuestros cuerpos se renuevan casi por completo cada pocos años. Psicológicamente, nuestros pensamientos, sueños, miedos e incluso convicciones cambian. Si el cuerpo ha cambiado y la mente se ha transformado, ¿qué hace que el «tú» del pasado y el «tú» del presente sean la misma persona?

Aquí, en el libro «Cómo pasa el tiempo», Sattig nos lleva al corazón de una de las batallas filosóficas más complejas de la metafísica: la batalla por la supervivencia y la extensión a través del tiempo.


El teatro de la existencia: ¿Somos actores o una cinta de cine?

Para entender el enfoque de Sattig, primero debemos simplificar las dos teorías principales que han dominado la filosofía al explicar cómo las cosas (y nosotros con ellas) persisten a través del tiempo:

  1. Teoría del Perdurantismo o Supervivencia Tridimensional (Endurantismo): Esta es nuestra visión innata e intuitiva de nosotros mismos. Supone que eres un ser tridimensional (con largo, ancho y alto) y que existes «completamente» en cada momento de tu vida. Cuando eras niño, estabas presente en tu totalidad. Ahora, estás presente en tu totalidad. El tiempo para ti es como un escenario de teatro sobre el cual te mueves de una escena a otra. No hay una parte de ti que se haya quedado en el pasado, ni hay una parte de ti esperando en el futuro. Estás aquí y ahora, completo.

  2. Teoría de la Extensión Temporal o Entidades Tetradimensionales (Perdurantismo): Aquí interviene la visión compatible con la física moderna para chocar con nuestra intuición. Esta teoría sugiere que no somos seres tridimensionales moviéndose en el tiempo, sino seres «tetradimensionales». Es decir, el tiempo es nuestra cuarta dimensión. Así como tu cuerpo tiene partes espaciales (mano, pie, cabeza), tú tienes «partes temporales». Según esta visión, no existes completamente ahora. El «tú» que lee este artículo no es más que una «rebanada temporal» (Temporal Part) de una entidad más grande y masiva que se extiende desde el momento de tu nacimiento hasta el momento de tu muerte. Te pareces a una larga cinta de cine: tu infancia son los primeros fotogramas de la cinta, tu vejez son los últimos, y tu momento actual es solo un fotograma iluminado en medio de ese largo rollo.


El bisturí filosófico de Sattig: El doble compromiso

¿Dónde se sitúa Thomas Sattig en este choque? Como vimos en la primera parte, Sattig no es partidario de destruir la experiencia humana en el altar de la ciencia, ni es de los que ignoran la ciencia para complacer la emoción. En su libro, Sattig presenta una solución filosófica genial basada en la idea de los «niveles de descripción» o las «múltiples capas de la realidad».

Sattig sostiene que la contradicción desaparece si nos damos cuenta de que estamos hablando de la realidad en dos niveles diferentes. En el nivel fundamental (metafísico profundo) del universo, puede que seas… [El contenido publicado en el sitio web termina en este punto].

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