ReportajesTemas Destacados

¿Por Qué No Existió Un Período Medieval Islámico?

El Mito De La Ruptura: ¿Cómo Reconstruyó Thomas Bauer La Estructura De La Historia Mundial Desde La Puerta Islámica?

Nuestra Historia Humana No Es Simplemente Una Serie De Eventos Sucesivos, Sino Que Es En Su Esencia Una Narrativa Que Elaboramos Para Comprender Nuestro Lugar En Este Mundo. Y Durante Mucho Tiempo, Esta Narrativa Permaneció Cautiva De Una Estricta División Cronológica, Una División Clásica Que Parece Una Ley De La Naturaleza: “Tiempos Antiguos, Luego La Oscura Edad Media, Luego Un Renacimiento Moderno”. Pero, ¿Y Si Esta División, Que Aprendemos En Las Escuelas Y Sobre La Cual Se Construyen Las Teorías, Es Simplemente Una Ilusión? ¿Y Si La “Edad Media” Fuera Solo Una Experiencia Europea Puramente Local, Proyectada Forzosamente Sobre El Resto Del Mundo?

Aquí Viene El Libro “Por Qué No Hubo Una Edad Media Islámica: El Legado De La Antigüedad Y Los Árabes” (Warum Es Kein Islamisches Mittelalter Gab) Del Prominente Historiador Alemán Y Académico De Estudios Islámicos “Thomas Bauer”, Para Representar Una Piedra Lanzada Al Estanque Estancado Del Orientalismo. Bauer No Presenta En Esta Espinosa Obra Una Mera Revisión De Una Historia Pasada, Sino Que Lanza Un Ataque Sistemático Al “Eurocentrismo” En La Escritura De La Historia, Presentando Una Lectura Deconstructiva Que Reingeniería Nuestra Comprensión De La Civilización Humana.

La Tiranía De La Periodización: ¿Cómo Se Tejió El Mito De La Edad Media?

Bauer Comienza Su Enfoque Periodístico Y Académico Simultáneamente Diseccionando El Concepto De “La Edad Media”. Históricamente, Este Término Fue Acuñado En Europa Durante El Renacimiento Para Describir El Milenio Que Separó La Gloria Del Antiguo Imperio Romano Y El Supuesto Regreso De Esa Gloria En El Siglo Quince. Europa En Esa Época Estaba Experimentando Un Colapso Demográfico, Un Declive Urbano, Y Una Desaparición Casi Completa De La Vida Civil E Intelectual Que Caracterizó A Roma Y Atenas.

Pero El Desastre Metodológico, Como Lo Ve Bauer, Ocurrió Cuando Los Filósofos De La Historia Y Los Historiadores Occidentales En El Siglo Diecinueve Generalizaron Este Patrón Europeo Local Para Convertirse En Una Plantilla Universal. Asumieron, Con Arrogancia Epistemológica, Que Mientras Occidente Había Pasado Por Una “Edad Media” De Declive, Entonces Cada Otra Civilización, Incluyendo La Civilización Islámica, Debe Haber Sufrido De La Misma Ruptura Y Declive.

En Su Esencia, Bauer Presenta Una Deconstrucción Radical Que Sirve A Los Investigadores En El Desarrollo De Los Sistemas Internacionales, Ya Que Nos Coloca Ante Un Análisis Comparativo De Las Estructuras Políticas Globales En Ese Momento. Mientras El Occidente Latino Se Ahogaba En El Caos De La Ausencia De Autoridad Central, La Desintegración De Las Instituciones, La Desaparición De Los Ejércitos Regulares, Y Su Reemplazo Por Milicias Feudales, La Esfera Islámica Representó El Pico De La Jerarquía Institucional Y La Complejidad Administrativa. El Término “Edad Media” Fue Proyectado Sobre El Oriente Con Un Propósito: Describir La Civilización Islámica Como Una Civilización Viviendo En Una Oscuridad Paralela A La Oscuridad De Europa, Allanando El Camino Para Legitimar La Superioridad Occidental Moderna.

La Continuidad De La Antigüedad Tardía: Damasco Y Bagdad Como Capitales Romanas Con Un Toque Árabe

Bauer Presenta Su Tesis Revolucionaria: El Islam Temprano, Omeya Y Abasí No Representó Una Ruptura Con La Antigüedad, Sino Que Fue Más Bien Una Extensión Natural Y Próspera De Ella. Lo Que Académicamente Se Llama “Antigüedad Tardía” No Terminó Con La Caída De Roma O El Surgimiento Del Islam, Sino Que Continuó, Se Desarrolló Y Se Profundizó En La Cuenca Del Mediterráneo Y El Cercano Oriente Bajo La Bandera Islámica.

El Libro Nos Lleva A Un Asombroso Recorrido Visual E Histórico. Mire Las Ciudades Islámicas En Los Siglos Octavo Y Noveno D.C. Mientras París Y Londres Eran Míseras Aldeas Consistentes En Cabañas De Madera Y Caminos De Barro, Córdoba, Damasco, Bagdad Y El Cairo Estaban Repletas De Millones De Personas, Brillando Con Baños Públicos (Que Están Entre Las Características Más Importantes De La Antigua Civilización Romana), Mercados Centrales, Sistemas De Alcantarillado Y Calles Pavimentadas.

El Autor Enfatiza Que Los Árabes Y Musulmanes No Destruyeron La Estructura De Los Antiguos Imperios (Bizantino Y Sasánida) Sino Que Los Heredaron Y Absorbieron, Para Luego Reproducirlos Extremadamente Con Éxito. Retuvieron El Complejo Sistema Tributario, La Estructura Del Estado Burocrático, El Correo Expreso, E Incluso El Estilo De Vida Urbano Que Desprecia La Rudeza Y Glorifica La Poesía, La Literatura Y La Filosofía. El Califato Omeya, En La Visión De Bauer, Fue El Heredero Legítimo, Y Más Eficiente, Del Imperio Romano En El Oriente.

La Economía Cósmica Y La Prosperidad Del Dinero

Bauer Continúa Revisando La Evidencia Material Que Respalda Su Visión. En La Europa “Medieval”, El Sistema Monetario Colapsó Por Completo Y Las Sociedades Regresaron Al Primitivo Sistema De Trueque. El Comercio Transfronterizo Desapareció, Y El Horizonte Económico Del Individuo Europeo Ya No Excedía Los Límites De La Aldea En La Que Nació.

En Fuerte Contraste, Los Musulmanes Establecieron Una Asombrosa Red Económica Globalizada. El Dinar De Oro Y El Dirham De Plata Islámicos Eran Como El “Dólar” En Esa Época, Una Moneda Global Que Circulaba Desde Las Fronteras De China Hasta Las Costas Atlánticas De España. Las Transacciones Financieras Bancarias, Los Bonos (Sukuk) Y La Libertad De Movimiento De Capitales Y Bienes, Eran Todas Tecnologías Económicas Altamente Avanzadas Que Demostraban Que El Mundo Islámico Estaba Viviendo Una “Antigüedad Tardía” En Sus Mejores Formas, Beneficiándose De La Estabilidad Del Sistema Internacional Establecido Por El Extenso Imperio Islámico, Y Nunca Estuvo Viviendo Ninguna “Edad Media”.

El Resurgimiento De La Mente: La Ciencia Y El Lenguaje Como Puentes Hacia La Antigüedad Tardía

Si La Primera Parte De Nuestro Artículo Se Centró En La Infraestructura, Desde Ciudades, Caminos Y Monedas, Entonces Thomas Bauer En Su Libro “Por Qué No Hubo Una Edad Media Islámica” Nos Traslada A Una Zona Más Profunda Y Sensible: La “Superestructura” O El Espíritu Cognitivo Que Prevaleció En El Mundo Islámico. Aquí, Bauer Plantea Una Pregunta Fundamental: ¿Eran Los Musulmanes Simplemente Una “Caja Fuerte” Para La Herencia Griega, O Eran Los Herederos Legítimos Que Continuaron Construyendo Sobre Los Mismos Cimientos Sin Interrupción?

El Conocimiento Como Un Acto De Continuidad, No De Rescate

Una De Las Ideas Comunes En La Narrativa Histórica Occidental Es Que Los Árabes “Rescataron” La Filosofía Y Las Ciencias Griegas De La Pérdida, Y Luego Las “Devolvieron” A Europa En El Renacimiento. Bauer Rechaza Esta Descripción Que Conlleva Un Tono De “Tutela”; La Palabra “Rescate” Asume Que Esta Herencia Les Era Ajena O Que La Mantuvieron Como Un Fideicomiso Inactivo.

La Verdad Destacada Por El Libro Es Que La Sociedad Islámica En Los Siglos Noveno Y Décimo No Vio A Aristóteles, Ptolomeo O Galeno Como “Extranjeros”, Sino Que Representaban Para La Mente Colectiva Islámica La “Ciencia Universal” Continua. El Movimiento De Traducción En Bagdad No Era Solo Una Pasión Por Los Libros Antiguos, Sino Que Era Una Necesidad Urgente Para Una Sociedad Que Vivía Una Extensión De La Antigüedad Tardía, Donde La Medicina, La Ingeniería Y La Astronomía Son Herramientas Diarias Para Administrar El Imperio. Mientras La Europa “Media” Quemaba Libros O Los Descuidaba En Monasterios Aislados, El Médico En Damasco O El Químico En Basora Leía Textos Griegos Como Si Hubieran Sido Escritos Ayer, Corrigiéndolos, Agregándoles Y Desarrollándolos Como Parte De Una Especialización Profesional Viva.

El Método Científico: ¿Dónde Está La “Oscuridad”?

Bauer Cree Que Lo Que Llamamos “La Edad Media” En Europa Se Caracterizó Por El Dominio Del Pensamiento Metafísico Absoluto Y El Retroceso Del Método Empírico. Pero En El Mundo Islámico, Encontramos Exactamente Lo Contrario. Bauer Analiza Cómo Las Ciencias Naturales Y Matemáticas Disfrutaban De Una Independencia Asombrosa. No Hubo Un Conflicto “Dramático” Entre La Religión Y La Ciencia Como Los Orientalistas Retrataron Más Tarde, Sino Que Hubo Una “Distribución Funcional”.

En Este Contexto, El Libro Revisa Cómo Los Eruditos Musulmanes Preservaron El “Espíritu De La Antigüedad” En La Investigación Y El Escepticismo. La Continuidad De Las Instituciones Educativas, Desde Las “Casas De La Sabiduría” Hasta Las Escuelas Nizamiyya, Aseguró El Flujo Del Conocimiento Científico Sin Interrupción. Este Flujo Es Lo Que Hizo Imposible Describir Esa Época Como “Media”; Porque No Fue Una Brecha Entre Dos Períodos De Prosperidad, Sino Que Fue Más Bien El “Pico” De La Prosperidad Científica De La Antigüedad Tardía, Alcanzando Su Plena Madurez Bajo El Paraguas Del Idioma Árabe.

El Idioma Árabe: El “Latín” Vivo Del Oriente

Bauer Pasa A Analizar El Papel Del Idioma Árabe Como Una Herramienta Civilizatoria. En Europa, El Latín Se Convirtió En Un Idioma Muerto Confinado A La Iglesia, Mientras Los Pueblos Se Fragmentaban Detrás De Idiomas Locales Primitivos. En Cuanto Al Mundo Islámico, El Árabe Se Convirtió En El “Idioma De La Ciencia, La Política Y La Literatura” Desde Sind Hasta Al-Ándalus.

Bauer Enfatiza Que El Árabe No Solo Reemplazó A Los Idiomas Antiguos, Sino Que Absorbió Su Filosofía Y Lógica. La Poesía Árabe, Con Sus Complejos Debates Filosóficos Y Su Celebración De La Vida Y La Belleza, Fue Una Extensión De Las Antiguas Tradiciones Retóricas. El Humano Musulmán En Esa Época No Encontró Ninguna Contradicción Entre Ser Religioso Y Disfrutar De La Poesía Coqueta O Participar En Debates Filosóficos Puramente Racionales. Este “Pluralismo” Y Esta “Aceptación De La Ambigüedad” (Que Es Un Concepto Central En El Pensamiento De Thomas Bauer) Son Los Que Distinguieron Esa Época Y La Hicieron Completamente Ajena Al Cierre De La Edad Media Europea.

El Laicismo Latente En La Sociedad Tradicional

Aquí Bauer Presenta Una Idea Que Podría Parecer Impactante Para Muchos: El Mundo Islámico En Ese Período Poseía Las Semillas Del “Laicismo Funcional”. No En El Sentido De Separar La Religión Del Estado En El Concepto Moderno, Sino En El Sentido De La Existencia De Dominios De Vida (Medicina, Comercio, Literatura, Filosofía) Administrados Con Una Lógica Puramente Racional, Sin Interferencia Directa De La Autoridad Religiosa.

Esta Separación “Flexible” Es Lo Que Permitió A Judíos, Cristianos, Persas Y Turcos Contribuir A La Construcción De Esta Civilización. La Identidad No Era “Estrechamente Religiosa” Como Lo Era En La Europa Cruzada, Sino Que Era Una “Identidad Civilizatoria” De Mente Amplia. Bauer Argumenta Que Esta Apertura Es La Característica Original De La Antigüedad, Que El Islam Preservó Y Desarrolló, Mientras Que Europa La Perdió Durante Muchos Siglos.

Arquitectura Y Belleza: ¿Eran Las Mezquitas “Catedrales”?

En Un Capítulo Agradable, Bauer Compara La Arquitectura Islámica Y La Arquitectura Medieval Europea. La Catedral Gótica, Con Su Masividad Y Sombras, Expresa El Espíritu De La Edad Media Que Mira Al Cielo Con Asombro Y Desprecia La Tierra. En Cuanto A La Mezquita Islámica (Como La Mezquita Omeya O La Gran Mezquita De Córdoba), Es Un Edificio Caracterizado Por La Luz, Los Patios Abiertos Y Las Infinitas Decoraciones Geométricas Que Celebran Las Matemáticas Y La Razón.

La Arquitectura Islámica, Según Bauer, Es Una Hija Legítima De La Ingeniería Romana Y Bizantina, Pero La Purificó De La Tendencia Funeraria Y Le Agregó La Vitalidad Del Oriente. Es Una Arquitectura “Civil” Incluso En Su Santidad, Diseñada Para Ser Parte Del Tejido De La Ciudad, No Aislada De Él.

La Invención Del “Declive”: ¿Cómo Creó El Siglo Diecinueve El Mito De La Edad Media Oriental?

A Medida Que Avanzamos Por Los Laberintos De La Tesis De Thomas Bauer, Llegamos A La Zona Más Controvertida, Que Es La Zona Donde Bauer Deconstruye El Concepto De “Declive” Que Durante Mucho Tiempo Se Ha Adjuntado A La Historia Islámica Tardía. Bauer Cree Que El Mayor Desastre En La Escritura De La Historia No Estuvo En Los Siglos Pasados, Sino En El Siglo Diecinueve D.C., Ese Siglo Que Él Describe Como El “Productor Real” De La Imagen Del Oriente Atrasado. Aquí, El Artículo Se Detiene En Un Punto De Inflexión Fundamental; El Mundo Islámico Nunca Necesitó Un “Renacimiento” En El Modelo Europeo, Porque Simplemente No Pasó Por Una “Muerte” Clínica Como La Que Afligió A Europa Después De La Caída De Roma.

Los Orientalistas E Investigadores Occidentales En El Siglo Diecinueve Estaban Obsesionados Por Un Deseo Abrumador De Encontrar Una Simetría Entre Su Historia Y La Historia Del Otro. Y Dado Que Europa Acababa De Emerger De Su “Edad Media” Y Comenzaba La Era De La Ilustración, Era Imperativo Para Ellos Encontrar Una “Edad Media” Entre Los Musulmanes Para Que Pudieran Más Tarde Otorgarles La “Modernización”. Bauer Argumenta Que Lo Que Llamamos La “Era Del Declive” En La Literatura Árabe Tradicional Es De Hecho Una Invención Colonial Por Excelencia, Adoptada Más Tarde Por Las Élites Educadas En El Mundo Árabe E Islámico Sin Suficiente Examen. La Sociedad Islámica En Los Siglos Dieciséis Y Diecisiete, E Incluso En El Dieciocho, Todavía Estaba Practicando Su Vida De Acuerdo Con La Lógica De La “Antigüedad Tardía” Desarrollada; Donde Las Ciencias, Las Artes, Los Mercados Y Los Lazos Sociales Funcionaban Con Una Eficiencia Asombrosa, Incluso Si Se Movían Lentamente En Proporción Al Ritmo Preindustrial.

Aquí Emerge El Otro Concepto Central De Bauer, Incluso Si Se Refiere A Él Implícitamente En Este Libro, Que Es “La Pérdida De La Tolerancia A La Ambigüedad”. El Autor Cree Que La “Antigua” Sociedad Islámica Era Una Sociedad Muy Flexible, Aceptando El Pluralismo En Las Opiniones Jurisprudenciales, La Ambigüedad En Los Textos Literarios Y La Diversidad En Los Estilos De Vida. Esta Sociedad No Veía La Necesidad De Resolver Todo O Poner Cada Fenómeno En Un Molde Rígido. Pero, Con La Entrada De La “Modernidad” Occidental En El Siglo Diecinueve, Comenzó Un Proceso De “Estereotipación” Forzada De La Historia. Se Impuso Una Narrativa A Los Musulmanes Diciendo: “Ustedes Estaban En Una Oscura Edad Media, Y Ahora Deben Alcanzar El Tren De La Modernidad”. Y En Lugar De Que Los Musulmanes Continuaran Desarrollando Su Propio Modelo Que No Había Sido Cortado De Sus Antiguas Raíces, Se Encontraron Obligados A Repudiar Su Pasado Y Considerarlo Una “Carga Medieval” De La Cual Deshacerse.

Este Proceso, Según Bauer, Condujo A La Distorsión De Nuestra Conciencia Del Tiempo. El Médico En El Cairo En 1750 Todavía Estaba Leyendo A Avicena Y Usando Herramientas Quirúrgicas Que Eran Un Desarrollo Directo De Lo Que Existía En La Era Romana, Y No Sentía Que Estaba Viviendo En La “Oscuridad”. La Verdadera Interrupción, Y La Gran Ruptura Cognitiva, Ocurrió Cuando Llegó La Imprenta, No Solo Como Una Herramienta Para Difundir El Conocimiento, Sino Como Una Herramienta Que Imponía Una Versión “Única” Y “Normativa” De La Verdad, Lo Que Llevó A La Marginación De Los Manuscritos, Las Tradiciones Orales Y Las Prácticas Locales Que Constituían El Espíritu De Esa Civilización Continua.

Y Bauer Va Más Allá De Eso, Cuando Analiza Cómo La “Modernidad” Es Lo Que Creó El “Fundamentalismo” Y El “Radicalismo”. Las Sociedades Tradicionales Que Estaban Viviendo El “Legado De La Antigüedad” Eran Más Tolerantes Y Abiertas Debido A Su Estructura Compleja Y Entrelazada. En Cuanto Al Deseo Moderno De “Purificación” Y “Regreso A Los Orígenes Puros” (Ya Fueran Orígenes Religiosos O Étnicos), Es Un Producto Directo Del Choque Causado Por La Imposición Del Concepto De “La Edad Media” En Una Realidad Que No Lo Conocía. Los Reformadores En El Siglo Diecinueve Querían Saltar Sobre Los “Mil Años Perdidos” (Que Es En Realidad Una Era De Prosperidad Continua) Para Llegar Al Momento Imaginado De “Pureza”, Lo Que Llevó A Desgarrar El Tejido Civilizatorio Que No Estaba Desgarrado Originalmente.

Por Lo Tanto, El Libro De Bauer No Es Simplemente Un Lujo Intelectual Para Un Historiador Discutiendo Sobre Etiquetas, Sino Que Es Un Grito Político Y Cognitivo Que Nos Invita A Reconsiderar Esos Siglos Descritos Como Estancados. Es Una Invitación A Mirar La “Continuidad” Como Una Fuerza, Y No Como Una Debilidad. Los Árabes No Estaban “Estancados”, Sino Que Eran “Estables” En Una Civilización Que Había Alcanzado Su Máxima Madurez, Una Civilización Que Administró El Mundo Antiguo Brillantemente, Y No Cayó Excepto Ante La Máquina Militar Y Material De Una Revolución Industrial Ajena Al Contexto Histórico De Toda La Humanidad En Ese Momento.

La Estética De La Vida Y La Brillantez De Los Sentidos: Cuando La “Urbanidad” Era Un Credo Diario

Thomas Bauer Nos Transporta En Esta Coyuntura De Su Libro Al Pasillo Más Íntimo De La Civilización Islámica, Que Es El Pasillo De La “Vida Diaria” Y La Cultura Del Cuerpo. Bauer Plantea Aquí Una Pregunta Que Parece Simple En Su Superficie Pero Es Profunda En Sus Implicaciones Históricas: ¿Cómo Veía El Humano En Bagdad O Nishapur Su Cuerpo, Su Ropa, Su Higiene Y Su Placer? La Respuesta A Esta Pregunta Es Lo Que Pone El Último Clavo En El Ataúd De Llamar A Esa Época “Media”. Mientras Europa En Sus Siglos Posteriores A La Caída De Roma Estaba Languideciendo Bajo El Yugo De Una Cultura Ascética Extrema Que Veía El Cuerpo Como Un Recipiente Para El Pecado Y El Baño Como Un Lujo Pagano Sospechoso, El Mundo Islámico Elevó La “Limpieza” Y La “Belleza” Al Nivel De Adoración Y Deber Social.

Bauer Analiza Cómo El “Baño Público” No Era Solo Un Lugar Para La Purificación, Sino Que Era El Heredero Directo Y Legítimo De Las “Termas” Romanas. En Cada Ciudad Islámica, El Baño Representaba El Centro De Gravedad Urbana, Donde La Arquitectura Celebraba El Agua Y La Luz, Y Donde Los Rituales Sociales Reflejaban Refinamiento En El Trato Con Los Sentidos. Esta Continuación De La Cultura Del Baño, El Masaje Y El Perfume No Es Solo Un Detalle Pasajero, Sino Que Es Evidencia Material De La Supervivencia Del “Antiguo Patrón Urbano” Vivo Y Floreciente. El Humano En El Mundo Islámico No Estaba Desconectado De La Herencia Del “Cuidado Personal” Que Caracterizó A La Antigüedad, Sino Que Le Agregó Dimensiones Espirituales Y Estéticas Que Hicieron De La Apariencia Y La Elegancia Del Individuo Parte De Su Identidad Civilizatoria.

Y Esta Brillantez Sensorial Se Extiende Para Incluir El Mundo De La “Literatura”, No En Su Sentido Estricto Como Escritura, Sino En Su Sentido Amplio Como “Etiqueta” Y Un Sistema De Comportamiento. Bauer Explica Cómo El Concepto De “El Hombre De Letras” En Esos Siglos Representaba El Modelo Humano Perfecto; Porque Él Es La Persona Que Combina Amplitud De Cultura, Elocuencia De Lengua, Limpieza De Vestimenta Y Buena Compañía. Este Modelo Es La Antítesis Del “Caballero Medieval” Europeo Que Se Caracterizaba Por La Rudeza Y La Fuerza Física Cruda. En El Oriente, La Fuerza Se Refinaba Por La Retórica, Y El Valor Se Adornaba Con Ingenio. Esta “Ternura” Cívica Es La Esencia De La Antigüedad Tardía Que Alcanzó Su Cúspide Bajo El Gobierno De Los Califas, Donde La Poesía, La Música Y Los Debates Filosóficos En Las Reuniones Se Convirtieron En Una Parte Integral Del Tejido Diario De La Vida, Al Igual Que Lo Eran En Atenas Y Roma, Pero En Un Idioma Árabe Más Vibrante Capaz De Expresar Emociones Complejas.

Y En El Mundo De La Moda Y Los Textiles, El Libro Revela El Volumen De La “Globalización Estética” Que Prevaleció Entonces. Mientras La Ropa En Europa Occidental Era Primitiva Y Uniforme, Reflejando Un Estado De Pobreza General, El Mundo Islámico Poseía Una Asombrosa Industria Textil Produciendo Seda, Lino Y Algodón En Colores Y Diseños Que Cambiaban Con El Cambio De Estaciones Y Ocasiones. Bauer Cree Que Esta Atención A La “Moda” Y A Los Pequeños Detalles Estéticos Es Un Hito Para Una Sociedad “Posprimitiva”, Una Sociedad Que Posee Un Excedente De Tiempo, Dinero Y Gusto Para Gastar En Mejorar La Calidad De Vida. Esta Celebración De La Belleza Material Y El Placer Permitido Demuestra Que El Espíritu Prevaleciente No Era Un Espíritu “Medieval” Cerrado, Sino Un Espíritu “Clásico” Abierto Al Mundo Y A Las Alegrías De La Existencia.

Y Quizás El Punto Más Emocionante Planteado Por Bauer En Este Contexto Es La Relación De La Sociedad Con El Texto Literario Y Poético. Mientras La Producción De Conocimiento En Europa Estaba Confinada A Textos Religiosos Y Los Himnos De La Iglesia, El Mundo Islámico Rebosaba De Poesía Coqueta, Poesía Del Vino, Descripción De La Naturaleza Y Sátira Política. Esta Diversidad Temática Refleja Una Sociedad Que Posee El Coraje De Expresar La “Ambigüedad” Humana; Donde Uno Podría Ser Un Jurista Piadoso En La Mañana, Y Un Poeta Celebrando La Belleza En La Noche, Sin Sentir Un Desgarro En Su Identidad. Esta “Reconciliación Con La Multiplicidad” Es Lo Que Le Falta Al Concepto Europeo De La Edad Media, Y Es Lo Que Bauer Intenta Demostrar Que Existe En El Núcleo De La Civilización Islámica Árabe, Enfatizando Que Esos Siglos No Fueron Una Brecha De Tiempo, Sino Un “Festival Continuo” Para La Mente Y Los Sentidos.

Estructuras De Poder Atemporales: ¿Cómo Administraron El “Dinar” Y El “Diwan” Un Imperio Sin Feudalismo?

No Podemos Entender Esas Estéticas Que Revisamos En La Parte Anterior, Desde La Elegancia En El Vestir Y El Refinamiento En Las Reuniones, Aisladas De La Columna Vertebral Que Sostenía A Esta Sociedad: Y Por Ella Nos Referimos Al Sistema Político Y Administrativo. En Esta Sección De Su Libro, Thomas Bauer Pone Su Mano Sobre Uno De Los Puntos Más Profundos Al Aclarar La Diferencia Entre La “Edad Media” Europea Y La Realidad Islámica; Que Es La Idea Del “Estado” Y Sus Instituciones. Mientras Europa Vivía Bajo El Peso Del “Sistema Feudal”, Donde El Poder Estaba Fragmentado Entre Señores De La Guerra Locales, La Lealtad Era Personal Y Basada En La Propiedad De La Tierra, Y Los Ejércitos Eran Milicias De Campesinos Y Caballeros Aficionados, El Mundo Islámico Presentaba Un Modelo Completamente Diferente, Un Modelo Que Es En Su Esencia Una Continuación Y Desarrollo De La Burocracia De Los Grandes Imperios En La Antigüedad.

Bauer Explica Cómo Los Musulmanes, Inmediatamente Después De La Estabilización De Su Estado, No Demolieron Las Estructuras Administrativas De Los Bizantinos O Sasánidas, Sino Que Las “Expandieron” Y “Arabizaron”. El Califato Heredó El Sistema Del “Diwan”, Que Es Un Complejo Aparato Burocrático Encargado De Censar A La Población, Recaudar Impuestos Con Precisión, Desembolsar Salarios Y Administrar El Correo Expreso Que Conecta Los Bordes Del Imperio. Este Tipo De Administración Central Estaba Completamente Ausente De La Europa “Medieval”, Que Perdió La Capacidad De Administrar Impuestos En Efectivo Durante Siglos. En El Oriente, El “Dinar” Y El “Dirham” Siguieron Siendo Los Motores De La Vida Política, Permitiendo La Existencia De Ejércitos Regulares Profesionales Que Recibían Sus Salarios Del Tesoro Central, Que Es Una Característica Básica De Los Estados Avanzados Tanto En Tiempos Antiguos Como Modernos Por Igual, Y No Tiene Lugar En La Definición De “Edad Media” Basada En La Desintegración.

Y Bauer Pasa A Analizar El Concepto De “Ley” Y “Poder Judicial”, Para Aclarar Que La Sharia Islámica En Esos Siglos No Operó Como Un Texto Rígido Impuesto Por Teócratas Extremistas, Sino Que Representó Un Sistema Legal “Profesional” Y “Pluralista”. Había Relativa Independencia Del Poder Judicial, Donde El Juez Opera De Acuerdo Con Mecanismos De Deducción Y Lógica Legal Compleja, A Menudo Lejos De Los Caprichos De Los Gobernantes. Este “Profesionalismo Legal” Es Una Extensión Directa De Las Tradiciones Legales Romanas Y Sasánidas, Donde La Ley Es Una Herramienta Para Regular La Abarrotada Sociedad Comercial Y Civil. La Existencia De Una Clase De “Juristas” Que Son En Realidad “Abogados” Profesionales, Demuestra Que La Sociedad Estaba Administrada Por La Razón Y La Lógica Institucional, No Por La Ley De La Selva O El Poder Absoluto De Los Nobles Feudales.

Y El Autor Va Más Allá De Eso Al Analizar El “Pluralismo” Dentro Del Sistema Político. El Estado Islámico No Buscó Fundir A Todos En Un Solo Molde, Sino Que Estaba Administrando Un “Imperio De Ciudades” Disfrutando De Una Especie De Autogobierno Real En Sus Asuntos Diarios. Este Equilibrio Entre La Autoridad Simbólica Y Central Del Califa, Y La Independencia De Las Élites Locales, Los Eruditos Y Los Comerciantes En Las Ciudades, Creó Una Larga Estabilidad Social. Bauer Argumenta Que Este Modelo Del “Estado Limitado” Que Se Contentó Con La Seguridad Y Los Impuestos Y Dejó A La Sociedad Organizar Sus Asuntos Científicos, Económicos Y Legales, Es Un Modelo “Clásico” Por Excelencia, Y Es Lo Que Permitió Que El Comercio Transcontinental Floreciera, Y Que Las Ciudades Siguieran Siendo Centros De Resplandor Civilizatorio Sin Interrupción.

Lo Que Bauer Quiere Enfatizar Es Que El “Caos” Que Caracterizó A Europa Después De La Caída De Roma, Que Hizo Necesario El Surgimiento Del Sistema Feudal Como Una Solución De Emergencia Para La Seguridad, Nunca Ocurrió En El Mundo Islámico. El Poder Político Permaneció, A Pesar De La Fluctuación De Las Dinastías, Preservando Su “Civilidad” E “Institucionalismo”. E Incluso Cuando Aparecieron Nuevas Potencias Militares Como Los Selyúcidas O Los Mamelucos, Rápidamente Se Fundieron En La Estructura Administrativa Existente Y No La Transformaron En Feudos Rurales Aislados. El “Estado” Siguió Siendo Una Idea Presente, El “Diwan” Siguió Funcionando Y El “Mercado” Permaneció Protegido Por La Ley. Esta Continuidad Institucional Es Lo Que Hizo Que El Mundo Islámico, Desde El Punto De Vista De Bauer, Representara El “Verdadero Heredero” A La Grandeza De La Organización Política En La Antigüedad, Mientras Que Europa Intentaba Reinventar La Rueda En Medio De Los Escombros De Reinos Primitivos.

El Pluralismo De La Verdad Y La Aceptación De La Ambigüedad: ¿Cómo Mató La Edad Moderna La “Flexibilidad” Islámica?

Llegamos Ahora Al Núcleo De La Tesis Filosófica De Thomas Bauer, Que Es El Punto Que Hace De Su Libro “Por Qué No Hubo Una Edad Media Islámica” Una Obra Que Trasciende La Mera Narración De Hechos Históricos Para Convertirse En Una Anatomía De La Psique Civilizatoria. En Esta Parte, Bauer Analiza Un Concepto Central En Su Pensamiento Que Lanzó En Obras Anteriores Y Aplicó Aquí Brillantemente, Que Es La “Tolerancia A La Ambigüedad” (Ambiguitätstoleranz). Bauer Cree Que La Mayor Característica De Lo Que Falsamente Llamamos “La Edad Media Islámica” Fue Su Asombrosa Capacidad Para Coexistir Con La Multiplicidad, La Contradicción Y La Ambigüedad Sin La Necesidad De Un Acuerdo Forzado, Una Característica Que La Hace Más Cercana Al Espíritu Tolerante De La “Antigüedad” Que Al Espíritu Estrecho De La “Modernidad”.

Bauer Explica Cómo La Sociedad Islámica “Antigua Tardía” No Encontró Objeción En La Existencia De Cuatro Principales Escuelas Jurisprudenciales, Docenas De Escuelas Teológicas Y Filosóficas, Y Cientos De Interpretaciones Para Un Solo Texto, Todas Consideradas “Correctas” O “Probables” Simultáneamente. No Hubo Una Búsqueda Febril Para Alcanzar Una “Única Versión” De La Verdad Absoluta Que Debiera Imponerse A Todos Por El Poder Del Estado. Esta Aceptación De La Ambigüedad No Era Evidencia De Debilidad O Confusión, Sino Que Era Un Signo De Madurez Civilizatoria Que Reconocía Que La Verdad Humana Y Divina Es Demasiado Grande Para Ser Abarcada Por Una Sola Mente O Un Solo Texto. Esta Apertura Es Lo Que Permitió Que Las Ciencias Y Las Artes Florecieran, Donde La Mente Se Movió En Vastos Espacios De Libertad Expresiva E Investigativa.

Y Bauer Pasa A Comparar Esta Realidad Con El Espíritu De La “Modernidad” Que Comenzó A Filtrarse En El Oriente En El Siglo Diecinueve. El Autor Cree Que La Modernidad Occidental, Por Su Naturaleza, Es Una Cultura De “Hostilidad Hacia La Ambigüedad”. Busca La Estereotipación, La Definición Precisa, La Clasificación Y La División Binaria (Correcto/Incorrecto, Blanco/Negro, Progreso/Atraso). Y Cuando Este Espíritu Se Impuso En El Mundo Islámico, Comenzó La Tragedia Del “Puritanismo”. Los Reformadores Y Los Políticos, Bajo La Presión Del Modelo Occidental, Comenzaron A Sentirse Avergonzados De Ese “Pluralismo” Que Estigmatizaron Como Estancamiento O Caos, Y Buscaron “Purificar” El Islam Y Unificar Su Comprensión, Lo Que Finalmente Condujo Al Surgimiento De Movimientos Fundamentalistas Y Radicales Que Rechazan Cualquier Tipo De Ambigüedad O Diferencia.

Aquí Bauer Conecta El Mito De “La Edad Media” Y Esta Transformación Cognitiva. Estigmatizar Esos Siglos Como “Medios” Tenía Como Objetivo Convencer A Los Musulmanes De Que Su Antiguo Sistema Basado En El Pluralismo Y La Ambigüedad Es Un Sistema “Primitivo” Que Debe Ser Superado. Pero La Verdad, Como Lo Ve Bauer, Es Que Ese Sistema Era Más “Moderno” (En El Sentido De Humanidad Y Apertura) Que Muchas Ideologías Modernas Que Reclaman La Ilustración. La Pérdida De La “Tolerancia A La Ambigüedad” Es Lo Que Convirtió La Religión De Un Espacio Amplio Para La Contemplación Y La Vida En Una Herramienta Para Una Estricta Identidad Política. Y En Lugar De Que El Musulmán Fuera Un “Heredero De La Antigüedad” Con Toda Su Riqueza, Se Convirtió En Un “Prisionero De La Modernidad” Con Toda Su Estrechez.

Y Bauer Cita El Idioma Árabe Como Una Herramienta Para Esta Ambigüedad Creativa. El Árabe Es Un Idioma Rico En Sinonimia, Metáfora Y Multiplicidad Semántica, Que Fue Invertido Por Poetas Y Juristas Por Igual Para Construir Un Mundo De Significados Entrelazados. En Esos Siglos Que Occidente Describe Como Oscuros, Jugar Con Las Palabras Y Explorar Las Probabilidades Del Lenguaje Se Consideraba Entre Los Tipos Más Refinados De Actividad Mental. En Cuanto A La Era Moderna, El Idioma Se Ha Simplificado Y Transformado En Una Herramienta Funcional Seca, Haciendo Que El Hombre Pierda La Capacidad De Saborear La Complejidad Y La Belleza Que Caracterizaron Su Herencia Continua.

Lo Que Thomas Bauer Últimamente Nos Invita A Hacer Es Liberarnos De La “Dictadura De La Periodización Occidental”. Reconocer Que “No Hubo Una Edad Media Islámica” Significa Necesariamente Reconocer Que La Civilización Islámica Estaba, Y Permaneció Durante Mucho Tiempo, Poseyendo Las Llaves Para La Coexistencia Y La Prosperidad Cognitiva A Través De Su Abrazo De La Ambigüedad. Restaurar Este Concepto No Es Solo Un Viaje A Través De La Historia, Sino Que Es Una Necesidad Urgente Para Comprender Nuestro Presente Y Superar Las Crisis De Identidad Y Extremismo Que Resultaron Del Intento De Embutir La Historia Islámica En Moldes Temporales Que No Le Pertenecen.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba