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La Transformación Del Mundo: El Siglo XIX En El Que Todavía Vivimos

Cuando Se Menciona El Siglo XIX En Nuestra Imaginación Colectiva, Vienen A La Mente Imágenes Dispersas Y Desconectadas: Una Chimenea De Fábrica En Manchester Que Contamina El Cielo De Inglaterra, Un Soldado Napoleónico Que Levanta Su Bandera Sobre Las Pirámides De Guiza, Una Línea De Ferrocarril Que Atraviesa El Desierto Del Sinaí, Un Emperador Japonés Que Se Quita La Espada Y La Sustituye Por Un Traje Occidental, Y Un Hombre Africano Encadenado Que Es Transportado A Través Del Océano. Pero Estas Imágenes, A Pesar De Su Fuerza, Permanecieron Durante Largas Décadas Encerradas Dentro De Secciones Separadas En Los Libros De Historia, Cada Continente Contando Su Propia Historia Solo, Y Cada Nación Escribiendo Una Autobiografía Aislada. El Libro Del Historiador Alemán Jürgen Osterhammel “La Transformación Del Mundo: Una Historia Del Siglo XIX” Publicado Por Primera Vez Por C.H. Beck En 2009 En Su Edición Original Alemana “Die Verwandlung Der Welt”, Que Supera Las 1570 Páginas En Su Versión Completa, Viene A Romper Esta Barrera De Manera Radical Y Declara Que El Siglo XIX No Fue En Absoluto Un Siglo Europeo, Sino Que Fue El Primer Siglo Verdaderamente Global En El Que Nuestro Planeta Se Formó En Su Forma Actual.

Osterhammel No Es Un Historiador Ordinario Que Escribe Desde Una Torre De Marfil En Berlín O Múnich, Sino Que Es Uno De Los Pioneros Más Destacados De Lo Que Hoy Se Llama “Historia Global”. Trabajó Durante Largos Años En Alemania Y Gran Bretaña Y Estados Unidos, Y Se Especializó En La Historia Del Colonialismo Y La Historia De China, Y Esta Rara Combinación Entre Un Conocimiento Profundo De Occidente Y Un Conocimiento No Orientalista De Oriente Es Lo Que Da A Su Libro Este Equilibrio. El Libro No Es Una Traducción De Los Acontecimientos De Europa A Otros Idiomas, Sino Que Es Un Intento De Comprender Cómo El Mundo Entero, Desde Tokio Hasta El Cairo, Y Desde Lagos Hasta Buenos Aires, Se Transformó En Un Mismo Período De Tiempo, A Través De Mecanismos Que Fueron A Veces Similares Y A Veces Contradictorios, Pero Siempre Interconectados.

Lo Que Hace Que Esta Obra Sea Única Es Que Rechaza Desde Sus Primeras Páginas La Idea De Una Historia Lineal Simple. En El Capítulo Dedicado Al Tiempo Titulado “¿Cuándo Fue El Siglo XIX?” Osterhammel Plantea Una Pregunta Que Parece Evidente Pero Que Sacude Los Cimientos De La Escritura Histórica Tradicional: ¿Comenzó El Siglo XIX El Primero De Enero De 1801 Y Terminó El 31 De Diciembre De 1900? Para El Historiador Sentado En París, La Respuesta Podría Ser Sí. Pero Para Un Campesino En China Que Vivía Bajo El Calendario Del Emperador Jiaqing, O Para Un Comerciante Musulmán En El Cairo Que Contaba Los Años Por La Hégira, O Para Un Agricultor Siamés Que Los Contaba Por El Año Budista 2343, Esta División No Tiene Ningún Sentido. Osterhammel Explica Que La Magia Del “Siglo” Como Unidad De Tiempo Es Una Invención Occidental Cristiana Pura, Que No Se Convirtió En Un Estándar Global Excepto Con La Imposición Del Calendario Gregoriano A Través Del Poder Blando Del Colonialismo Y El Comercio Y Los Ferrocarriles. Rusia No Lo Adoptó Excepto En 1918, Y Turquía En 1927, Y Egipto Y El Levante Vivieron Durante Décadas En Dualidad Entre El Calendario Hijri Y El Gregoriano Y El Administrativo Otomano. Por Lo Tanto, El Autor Elige Una Solución: Hay Un Siglo Calendárico Estricto De 1801 A 1900 Que Utiliza Como Marco De Referencia, Y Hay Un “Siglo Largo” Que Comienza Desde Los Años Setenta Del Siglo XVIII Con Las Revoluciones Americana E Industrial, Y Se Extiende Hasta Los Años Veinte Del Siglo XX Cuando La Primera Guerra Mundial Realmente Terminó Con Los Tratados De Lausana Y El Colapso Del Sultanato Otomano.

Esta Introducción Metodológica No Es Un Lujo, Sino Que Es Una Declaración De Intenciones. Osterhammel Quiere Escribir Una Historia Que No Sea Víctima Del Eurocentrismo. Nos Hemos Cansado De Libros Que Dicen Que El Siglo XIX Es El Siglo De La Revolución Industrial Y La Democracia Y El Nacionalismo, Como Si Estos Fenómenos Hubieran Ocurrido Solo En Inglaterra Y Francia Y Alemania Y Luego Fueran Exportados Al Mundo. La Verdad Que El Libro Revela, Con Pruebas Abrumadoras, Es Que El Mundo Se Estaba Transformando En El Mismo Momento A Través De Cinco Grandes Caminos Simultáneos, Que El Autor Llama Las Cinco Grandes Transformaciones, Y Que Constituyen Todo El Libro.

La Primera De Estas Transformaciones Es El Crecimiento Demográfico Y La Migración. En 1800 La Población Del Mundo Era De Aproximadamente Mil Millones De Personas, Y En 1910 Se Convirtió En Mil Setecientos Millones. Pero Más Importante Que El Número Es El Movimiento: Más De Cincuenta Millones De Europeos Migraron A Las Américas, Y Millones De Indios Y Chinos Se Trasladaron Como Trabajo Forzado O Por Contrato Al Sudeste Asiático Y Al Caribe Y Al Este De África. El Cairo, Que Era Una Ciudad Relativamente Pequeña En 1800, Se Convirtió En 1900 En Una Ciudad Cosmopolita Habitada Por Griegos E Italianos Y Armenios Y Judíos Y Levantinos. Esta Enorme Movilidad Humana Creó Lo Que Osterhammel Llama “La Primera Diáspora Global”.

La Segunda Transformación Es La Nueva Relación Entre El Hombre Y La Naturaleza, Que Algunos Llaman Hoy El Comienzo Del “Antropoceno”. El Siglo XIX Es El Siglo En El Que Se Excavó El Canal De Suez, En El Que Se Talaron Los Bosques Del Amazonas Y Del Sudeste Asiático A Escala Industrial, En El Que Se Extrajo Carbón Y Petróleo En Cantidades Sin Precedentes, Y En El Que La Contaminación En Londres Alcanzó Un Grado En El Que El Río Támesis Se Convirtió En Una Alcantarilla Abierta. Pero También Es El Siglo En El Que Aparecieron Los Primeros Movimientos De Conservación Del Medio Ambiente En Alemania Y América.

En Cuanto A Las Siguientes Transformaciones, Son: El Ascenso De Los Imperios Y La Revolución Industrial Y El Estado Moderno. Aquí Osterhammel Sobresale En Desmantelar El Mito Que Dice Que La Industrialización Fue Un Destino Europeo. Explica Con Cifras Que China E India Hasta 1830 Producían Más De La Mitad De La Producción Industrial Mundial, Y Que Lo Que Sucedió Después No Fue Una Superioridad Moral O Cultural De Occidente, Sino Que Fue Una Desviación Temporal Resultante De La Acumulación De Carbón Y Hierro Y Colonialismo Y Poder Militar. Y Dedica Capítulos Maravillosos Sobre Cómo El Egipto De Muhammad Ali, Y Japón En La Era Meiji, Y Siam, Y El Estado Otomano En La Era De Las Tanzimat, Construyeron Estados Modernos Que Intentaron Imitar El Modelo Europeo Pero Que No Fueron Meras Copias Pálidas, Sino Que Fueron Proyectos Auténticos De Automodernización, Algunos De Los Cuales Tuvieron Éxito Y Otros Fracasaron Por Razones Internas Y Externas Complejas.

Y Finalmente, La Quinta Transformación Es Las Redes De Comunicación Y Conexión. El Siglo XIX Es El Siglo Del Telégrafo Y El Barco De Vapor Y El Ferrocarril Y El Periódico. En 1850 Un Mensaje De Londres A Bombay Tardaba Tres Meses, Y En 1900 Tardaba Horas A Través Del Cable Telegráfico Submarino. Esta Compresión Del Tiempo Y La Distancia Es Lo Que Creó La Conciencia Global Por Primera Vez. Cuando Ocurrió Una Hambruna En India En 1876, La Gente Leyó Sobre Ella En Los Periódicos De Buenos Aires Al Día Siguiente, Y Cuando Estalló La Revolución De Urabi En Egipto, La Bolsa De Londres Reaccionó Ante Ella Inmediatamente.

En Este Sentido, El Título Del Libro “La Transformación Del Mundo” Es Una Descripción De Un Proceso Histórico Material: El Mundo Que Era En 1800 Un Conjunto De Islas Civilizatorias Semi-Aisladas, Se Convirtió En 1900 En Un Solo Sistema Interconectado Económica Y Políticamente Y Culturalmente, Un Sistema En Cuyas Colas Y Resultados Vivimos Hoy. Y Osterhammel Escribe Sobre Cómo Esta Interconexión Creó Enormes Riquezas Pero También Creó Pobreza Extrema, Y Hambrunas Coloniales, Y Guerras De Exterminio En América Y Australia, Y Una División Racista Del Mundo.

La Mayor Trampa En La Que Cae El Historiador Que Intenta Escribir Una Historia Del Mundo Es Que Termina Escribiendo Una Historia De Europa Con Algunas Adiciones Cosméticas Desde Fuera. Que Escribe Un Capítulo Sobre Gran Bretaña Y Luego Le Adjunta Un Párrafo Sobre India Como Si Fuera Un Margen, O Habla Sobre La Industrialización En El Ruhr Alemán Y Luego Menciona El Algodón Egipcio Como Una Mera Materia Prima. Jürgen Osterhammel, En Su Libro “La Transformación Del Mundo”, Era Plenamente Consciente De Esta Trampa, Y Por Lo Tanto No Comenzó Su Libro Con Una Narración De Acontecimientos, Sino Que Comenzó Desmantelando Las Herramientas Que Utilizamos Para Comprender Los Acontecimientos. La Primera Parte Del Libro, Que Lleva Un Título Que Parece Simple, “Memoria Y Autoobservación”, Es En Verdad Un Manifiesto Metodológico Revolucionario Que Coloca Al Lector Ante Un Espejo Y Le Pregunta: ¿Desde Dónde Miras El Siglo XIX?

Osterhammel Dedica Un Debate A Lo Que Llama “Conocimiento Sobre El Tiempo”. En La Cultura Occidental Tratamos El Siglo Como Algo Natural, Decimos “El Siglo XIX” Como Si Fuera Una Verdad Física Como La Gravedad. Pero Nos Recuerda Que Esta División Es Una Construcción Cultural Moderna. El Calendario Hijri Que Estaba Vigente En El Estado Otomano Y Egipto Y Marruecos, Y El Calendario Lunar Chino, Y El Calendario Persa, E Incluso Los Calendarios Etíopes, Todos Ellos Contaban Un Tiempo Diferente. Cuando Gran Bretaña Y Francia Impusieron La Hora De Greenwich Como Estándar Global Para Los Ferrocarriles Y El Telégrafo En La Conferencia De 1884, Eso No Fue Meramente Una Organización Técnica, Sino Que Fue Una Colonización Del Tiempo Mismo. Por Lo Tanto Osterhammel Insiste En Escribir Sobre “Tiempos” Del Siglo XIX En Plural, No Un Solo Tiempo. Hay El Tiempo De La Revolución Industrial Rápida E Intermitente En Manchester, Y El Tiempo Del Imperio Lento Y Estable En Pekín, Y El Tiempo Del Comercio Estacional Vinculado A Los Vientos Monzónicos En El Océano Índico, Y Todos Coexisten Y Chocan.

Luego Pasa A Su Segundo Concepto: “Los Establecidos Y Los Móviles”. La Historia Tradicional Ama La Estabilidad, Ama Los Estados Y Las Fronteras Y Los Mapas Coloreados. Pero El Siglo XIX, Como Argumenta Osterhammel, No Puede Entenderse Excepto A Través Del Movimiento. Nos Presenta Una Estadística Que Asombra Al Lector Árabe: Entre 1815 Y 1914, Más De 82 Millones De Personas Migraron A Través De Océanos Y Continentes En Busca De Trabajo O Huyendo De La Persecución. Este Número No Incluye Las Enormes Migraciones Internas Dentro De China Y Rusia E India. Solo En China Más De 20 Millones De Campesinos Se Trasladaron Del Norte A Manchuria Durante La Segunda Mitad Del Siglo XIX, Lo Que Equivale A Reasentar Un Continente Entero. Y En El Mundo Islámico, Osterhammel Observa Tres Grandes Movimientos Migratorios Paralelos: La Migración De Campesinos Egipcios Y Levantinos A Las Nuevas Ciudades Costeras Como Alejandría Y Beirut Y Esmirna Cuyas Poblaciones Se Multiplicaron Diez Veces, Y La Migración De Musulmanes Del Cáucaso Y Crimea Y Los Balcanes A Anatolia Después De La Expansión Rusa, Que Llama “La Gran Migración Mahometana” Que Trajo Al Estado Otomano Más De 5 Millones De Refugiados Musulmanes, Y Finalmente La Migración Laboral Asiática Organizada O Lo Que Llama El Sistema “Coolie” Que Transportó A Indios Y Chinos A Las Plantaciones De Azúcar En El Caribe Y Las Islas Del Océano Índico Para Sustituir A Los Esclavos Africanos Después De La Abolición De La Esclavitud.

Esta Movilidad Nos Conduce Al Corazón Del Método De Osterhammel: Su Rechazo De La Idea De “Centro Y Periferias”. En Los Libros Tradicionales, Hay Un Centro En Londres Y París Y Berlín, Y Periferias Dependientes En El Cairo Y Bombay Y Shanghái. Pero Osterhammel Invierte La Ecuación Y Dice Que El Siglo XIX No Tuvo Un Solo Centro, Sino Que Tuvo Centros Múltiples Y Superpuestos. Alejandría En La Era De Muhammad Ali Era Un Centro Global Para La Industria Del Algodón No Menos Importante Que Liverpool, Y Shanghái Era Un Centro Financiero Que Rivalizaba Con Londres En La Financiación Del Comercio De Opio Y Té, Y Río De Janeiro Era La Capital De Un Imperio Portugués Que Transfirió Toda Su Corte A Brasil En 1808 En Un Acontecimiento Único Que Nunca Se Repitió En La Historia, Donde Una Colonia Fue Gobernada Desde Su Colonia. Esta Descentralización Es Lo Que Le Permite Escribir Un Capítulo Completo Sobre “Las Ciudades” Que No Comienza Con París O Londres, Sino Que Comienza Con Una Comparación Entre Las Poblaciones De Tokio Y Londres Y Pekín Y El Cairo, Y Descubre Que La Ciudad Más Grande Del Mundo En 1800 No Era Londres, Sino Que Era Edo, El Actual Tokio, Que Estaba Habitada Por Más De Un Millón De Personas Mientras Que Londres Apenas Llegaba A 900 Mil.

Y Para Lograr Esta Visión, Osterhammel Inventó Una Estructura Narrativa. El Libro No Avanza Cronológicamente De 1800 A 1900, Sino Que Avanza Temáticamente. Hay Tres Grandes Partes Llamadas “Enfoques”: El Primer Enfoque Es Lo Que La Gente Vio Y Pensó, Y El Segundo Enfoque Es Lo Que Hicieron Y Cómo Vivieron, Y El Tercer Enfoque Es Las Fuerzas Profundas Que Los Movieron Sin Que Se Dieran Cuenta. Dentro De Cada Enfoque Hay Capítulos Llamados “Panoramas”. Por Ejemplo En El Panorama De La Energía Y La Industria, No Habla De La Revolución Industrial Británica Como Un Milagro, Sino Que La Coloca Junto A Los Intentos Fallidos De Industrialización En Egipto E India, Y Los Intentos Parcialmente Exitosos En Japón Y Rusia. Y Utiliza Un Concepto Maravilloso Que Es “Atraso Relativo” En Lugar De “Atraso”. Egipto No Era Atrasado, Sino Que Era Relativamente Tardío En Un Momento Específico Debido A Elecciones Políticas Y Coloniales Específicas, Como El Bombardeo De La Flota Británica A La Flota De Muhammad Ali En 1840 Y La Imposición Del Tratado De Londres Que Impidió A Egipto Proteger Su Industria Naciente.

El Otro Lado De La Genialidad Del Libro Es Su Dependencia De Lo Que Llama “Historia Relacional”. No Se Conforma Con Describir Lo Que Sucedió En Un Lugar, Sino Que Describe La Relación Entre Dos Lugares. Cuando Habla Sobre El Algodón, No Habla Sobre Las Plantaciones Del Sur Americano Aisladas De Las Fábricas De Manchester, Ni Sobre Las Fábricas De Manchester Aisladas De Las Hambrunas De India Que Obligaron A Los Campesinos A Cultivar Algodón En Lugar De Trigo, Ni Sobre Todo Eso Aislado De Los Comerciantes Judíos En Alejandría Que Financiaron Los Envíos De Algodón Egipcio A Inglaterra Después De La Guerra Civil Americana. Cada Hilo Tira De Otro Hilo, Y De Esta Manera El Libro Se Transforma De Una Enciclopedia En Un Solo Tejido.

Si Hay Un Capítulo En El Libro De Jürgen Osterhammel Que Es Adecuado Para Ser Leído Solo Como Una Novela Sobre El Sufrimiento Humano Y La Genialidad En El Siglo XIX, Es El Capítulo Que Llama “Vida Y Muerte”. Aquí El Historiador Alemán Deja De Lado El Lenguaje De Las Instituciones Y Los Tratados, Y Desciende Al Nivel Del Cuerpo Humano Mismo, Al Estómago Del Campesino Y Al Vientre De La Madre Y Al Pulmón Del Trabajador. Y La Pregunta Que Plantea Parece Simple Pero Sacude Todas Las Narrativas Del Progreso: ¿Vivió La Gente En El Siglo XIX Mejor De Lo Que Vivieron Sus Abuelos En El Siglo XVIII? Y La Respuesta Que Presenta Después De Estadísticas Y Comparaciones Globales Es Una Respuesta Sorprendente Y Doble: Sí Y No, Al Mismo Tiempo, Y En El Mismo Mundo, Y A Veces En La Misma Ciudad.

Osterhammel Comienza Desde Un Hecho Biológico Que No Puede Negarse: El Siglo XIX Es El Primer Siglo En La Historia De La Humanidad Que Presencia Una Explosión Demográfica Sostenible Que No Terminó En Catástrofe. Desde El Amanecer De La Historia Hasta 1800, El Crecimiento Demográfico Seguía Un Ciclo Maltusiano Cruel: Aumenta La Población, Disminuye La Comida, Luego Viene Una Hambruna O Epidemia Para Restaurar El Cruel Equilibrio. Pero En El Siglo XIX Este Ciclo Se Rompió Por Primera Vez En Regiones Específicas Del Mundo. En Europa Occidental Y América Del Norte, La Esperanza De Vida Aumentó De 35 Años Al Comienzo Del Siglo A 50 Años Al Final, Y La Mortalidad Infantil Cayó De 250 Por Cada Mil Nacimientos A Menos De 150. ¿Qué Sucedió? Osterhammel Rechaza La Explicación Médica Simplificada Que Dice Que La Medicina Moderna Es La Causa, Y Explica Con Pruebas Que La Medicina Hasta 1880 Era Más Mortal Que Curativa, Y Que Los Hospitales Eran Lugares Donde La Gente Moría No Se Curaba. La Causa Real, Como Argumenta, Fue Una Revolución Silenciosa En Tres Campos: La Comida Y La Higiene Y El Transporte.

La Revolución Alimentaria Comenzó En Los Campos De Patatas Y Maíz. Los Dos Cultivos Americanos Que Se Extendieron En Europa Y Asia Durante El Siglo XVIII Se Convirtieron En El Siglo XIX En La Comida De Las Masas. Solo Las Patatas Salvaron A Irlanda Y Alemania Y Rusia Del Hambre Durante Décadas, Antes De Convertirse Ellas Mismas En La Causa De La Catástrofe De La Gran Hambruna Irlandesa Cuando La Plaga Del Tizón Tardío Las Golpeó En 1845. Pero Más Importante Que El Tipo De Comida Fue Su Cantidad Y Diversidad. Gracias A Los Ferrocarriles Y Los Barcos De Vapor, Se Hizo Posible Transportar Trigo Americano Y Ruso A Las Ciudades De Europa Que Morían De Hambre Cada Invierno. Y En Egipto, Osterhammel Observa Cómo Las Reformas Agrícolas De Muhammad Ali, A Pesar De Su Dureza, Duplicaron La Producción De Trigo Y Algodón, Pero Al Mismo Tiempo Transformaron Al Campesino Egipcio De Un Agricultor Que Cultiva Para Sí Mismo En Un Trabajador Que Cultiva Para El Mercado Mundial, Por Lo Que Se Volvió Más Vulnerable A Las Fluctuaciones De Los Precios De Liverpool.

En Cuanto A La Revolución De La Higiene, Es Una Historia No Menos Emocionante. Hasta Mediados Del Siglo XIX, Ciudades Como Londres Y París Y El Cairo Vivían En Basura Literal. Osterhammel Describe Cómo El Río Támesis En Londres En 1858 Emitía Un Olor Fétido Hasta El Grado De Que El Parlamento Británico Se Vio Obligado A Suspender Sus Sesiones En Lo Que Se Llamó “El Gran Hedor”. La Transformación Ocurrió Cuando Los Estados Comenzaron A Construir Redes Modernas De Alcantarillado, No Al Principio Por Un Motivo Humanitario, Sino Por Un Motivo Militar Y Económico: Los Ejércitos Morían De Cólera Más Que Morir En Las Guerras, Y Los Trabajadores Enfermos No Producen. Los Británicos Construyeron La Red De Alcantarillado De Londres En 1865, Y Los Franceses Construyeron La Red De París, Y El Jedive Ismail Construyó La Red De El Cairo Y Alejandría, Aunque Fue Menos Eficiente. Y Aquí Aparece La Inteligencia De Osterhammel En La Vinculación Global: El Cólera Mismo, Que Mató A Millones En El Siglo XIX, No Era Una Enfermedad Local, Sino Que Fue La Primera Epidemia Verdaderamente Global Transmitida A Través De Las Rutas De Peregrinación Y Comercio Colonial. Se Trasladó Desde El Delta Del Ganges En India A La Meca A Través De Peregrinos Indios, Y De La Meca A Alejandría Y El Cairo, Y De Allí A Marsella Y Londres A Través De Barcos De Vapor, Y Luego Cruzó El Atlántico Hasta Nueva York. Por Lo Tanto La Respuesta A Ella Fue El Primer Intento De Construir Un Sistema Global De Salud, Que Comenzó Con Las Conferencias Internacionales De Cuarentena Celebradas En París Y Estambul Y El Cairo.

Pero El Lado Oscuro De Esta Imagen Rosada Del Progreso Es Lo Que Osterhammel Llama “Hambrunas De La Globalización”. Mientras Los Europeos Comían Mejor, Millones En India Y África Y China Morían De Hambre No Por Falta De Comida, Sino Por Su Abundancia En Otro Lugar. El Libro Presenta Uno De Los Capítulos Más Dolorosos Sobre Las Hambrunas De India En 1876-1879 Y 1896-1902, Donde Murieron Entre 12 Y 29 Millones De Indios. La Causa No Fue Solo La Sequía, Sino La Política Económica Británica Que Obligó A Los Campesinos A Cultivar Algodón Y Yute Para La Exportación En Lugar De Arroz Y Mijo Para Comer, Luego Cuando Golpeó La Sequía, Los Ferrocarriles Que Los Británicos Construyeron Para Transportar Algodón Estaban Transportando Granos A Los Puertos Para La Exportación Mientras La Gente Moría Junto A Las Vías. Y Osterhammel Cita A Un Corresponsal Del Periódico Británico The Times Que Escribió Desde Madrás En 1877: “Vi A Mujeres Comiendo Las Pieles De Animales Muertos, Y Niños Muriendo Y Sus Madres Sin Lágrimas Para Llorar”. El Mismo Patrón Se Repitió En Egipto Durante La Crisis Del Algodón Después Del Fin De La Guerra Civil Americana En 1865, Cuando Los Precios Del Algodón Egipcio Colapsaron Repentinamente Y Miles De Campesinos Que Pidieron Prestado Para Cultivarlo Quebraron, Y En El Norte De China Donde El Comercio De Opio Y Los Impuestos Imperiales Llevaron A Hambrunas En Las Que Murieron 20 Millones De Personas.

Luego Osterhammel Pasa Al Cuerpo Femenino. El Siglo XIX Es El Siglo De La Maternidad Peligrosa. A Pesar De Todo El Progreso, El Parto Siguió Siendo El Mayor Asesino De Mujeres. En Europa Moría Una Mujer De Cada Cien Partos, Y En India Y Egipto La Proporción Era Una Mujer De Cada Veinte. Pero También Es El Siglo En El Que Comenzaron Los Primeros Movimientos De Planificación Familiar, No En Europa, Sino En Francia Y América Donde Las Mujeres Educadas En Las Clases Medias Comenzaron A Negarse A Dar A Luz A Ocho O Diez Niños Como Hacían Sus Abuelas, Y Utilizaron Medios Primitivos Pero Efectivos Para Limitar Los Nacimientos. Esta Revolución Demográfica Silenciosa Es La Que Allanó El Camino Para La Liberación De La Mujer Posteriormente.

Y En Medio De Toda Esta Muerte Y Vida, Osterhammel Dibuja Una Imagen De Cómo Cambió El Concepto De Infancia. Al Comienzo Del Siglo El Niño En Europa Y Egipto E India Y China Era Meramente Un Pequeño Trabajador, Trabajando En Los Campos O Minas Desde La Edad De Cinco Años. En Las Fábricas De Algodón En Lancashire Los Niños Que No Tenían Más De Ocho Años Trabajaban 14 Horas Diarias, Y En Las Minas De Carbón De Egipto En La Era De Muhammad Ali Los Niños Arrastraban Carros De Carbón. Pero Hacia El Final Del Siglo, Apareció Un Concepto Completamente Nuevo: El Niño Como Un Ser Que Necesita Protección Y Educación Y Juego. Las Primeras Leyes Que Prohibían El Trabajo Infantil Fueron Emitidas En Gran Bretaña En 1833, Y En Prusia En 1839, Y En Egipto En 1880 Bajo Presión De Los Mismos Británicos, Aunque La Implementación Fue Formal. Y Las Escuelas Primarias Obligatorias Comenzaron A Extenderse, No Solo Por Un Motivo Humanitario, Sino Porque El Estado Moderno Descubrió Que Necesita Soldados Que Lean Órdenes Y Trabajadores Que Lean Instrucciones.

Osterhammel Comienza Corrigiendo Una Ilusión Común: El Siglo XIX No Fue Un Siglo De Enorme Urbanización Como Pensamos. En 1800, Menos Del 3% De La Población Mundial Vivía En Ciudades Con Más De Cinco Mil Habitantes. Incluso En Gran Bretaña, La Cuna De La Revolución Industrial, La Mayoría De La Gente Vivía En Aldeas. Pero Lo Que Sucedió Después Fue Una Explosión Urbana Sin Precedentes En Su Tamaño Y Velocidad. Entre 1800 Y 1910, Londres Creció De 900 Mil A 7 Millones De Personas, Y París De 550 Mil A 2.8 Millones, Y Nueva York De 60 Mil A 4.7 Millones, Y Tokio De Un Millón A Dos Millones, Y El Cairo De 200 Mil A 700 Mil, Y Buenos Aires De 40 Mil A Un Millón Y Medio. Estas Cifras No Son Meras Estadísticas, Sino Que Son La Historia De Una Enorme Migración Forzada Y Voluntaria Que Cambió El Rostro De La Humanidad.

Pero La Genialidad De Osterhammel No Reside En Narrar Cifras, Sino En Su Análisis De Los Patrones De Las Ciudades. Divide Las Ciudades Del Siglo XIX En Cinco Tipos Que Aparecieron Casi Al Mismo Tiempo En Todos Los Continentes. El Primer Tipo Es La Ciudad Industrial, Como Manchester Y Birmingham Y Essen En Alemania, Que Son Ciudades Feas, Contaminadas, Superpobladas, Sin Planificación, Que Crecieron Alrededor De Una Fábrica O Una Mina, Y Cuyos Habitantes Vivían En Cabañas De Ladrillo Rojo Sin Agua Ni Alcantarillado. El Segundo Tipo Es La Nueva Ciudad Colonial, Como Mumbai Y Singapur Y Alejandría Y Jartum, Que Son Ciudades Construidas Por El Colonialismo Como Centros Para Exportar Materias Primas, Caracterizadas Por Dos Calles Paralelas Que No Se Encuentran: Una Calle Europea Ancha Y Limpia En La Que Hay Bancos Y Consulados, Y Una Calle Nativa Estrecha Y Abarrotada En La Que Hay Mercados Y Mezquitas Y Templos.

En Cuanto Al Tercer Tipo, Es La Ciudad Imperial Renovada, Como El Cairo Y Estambul Y Tokio. Y Aquí Osterhammel Dedica Páginas Sobre Dos Proyectos Paralelos Que Ocurren Casi Al Mismo Tiempo: El Proyecto Del Jedive Ismail En El Cairo (1863-1879) Y El Proyecto Del Emperador Meiji En Tokio (1868-1912). Ambos Visitaron París En Los Mismos Años, Y Quedaron Impresionados Por Las Amplias Calles De Haussmann, Y Decidieron Construir Un París Privado Para Ellos En Las Orillas Del Nilo O Del Río Sumida. Ismail Construyó El Actual Centro De El Cairo Con Sus Edificios De Estilo Europeo Y Sus Calles Que Llevan Nombres Europeos, Y Meiji Construyó El Barrio De Ginza En Tokio Con Ladrillo Rojo Y Calles Rectas. Ambos Pidieron Prestado A Bancos Europeos Insanamente, Y Ambos Terminaron En Bancarrota E Intervención Extranjera, Pero Ambos Tuvieron Éxito En Crear Una Ciudad Dual: Una Ciudad Vieja Islámica O Tradicional Japonesa, Y Una Ciudad Nueva Occidental Que Intentaba Demostrar Que Es Parte Del Mundo Civilizado. Y Osterhammel Cita Las Memorias De Un Viajero Alemán Que Visitó El Cairo En 1875 Y Escribió: “En La Calle Qasr Al-Nil Te Sientes Como Si Estuvieras En París, Y Después De Diez Minutos En Al-Gamaliya Te Sientes Como Si Estuvieras En El Siglo XII”.

Luego Osterhammel Pasa De La Ciudad Al Estado. El Estado Moderno Como Lo Conocemos Hoy, Con Sus Fronteras Dibujadas Con Precisión, Y Su Pasaporte, Y Sus Estadísticas, Y Su Policía, Y Su Ejército Regular, Y Sus Ministerios, También Es Hijo Del Siglo XIX. Antes De Eso, La Mayoría De Los Estados En El Mundo, Incluyendo El Estado Otomano Y Egipto Y China, Eran Redes De Lealtades Personales E Impuestos Irregulares Y Fronteras Vagas. En 1800, No Había En Todo El Mundo Más De Cinco Mapas Precisos De Fronteras Internacionales Reconocidas. Para 1900, El Mundo Entero Se Había Dividido En Mapas Coloreados Con Precisión, Gracias Al Catastro Y La Topografía Militar.

Osterhammel Presenta Un Concepto Que Es “El Estado Contador” Der Zählstaat. El Estado Moderno Es El Estado Que Cuenta Todo: Cuenta Su Población En Censos Regulares, Y Cuenta Sus Cosechas, Y Cuenta Sus Nacimientos Y Muertes, Y Cuenta Sus Crímenes. El Primer Censo Moderno De Población En El Mundo Se Realizó En Estados Unidos En 1790, Luego En Gran Bretaña En 1801, Luego En Egipto En La Era De Muhammad Ali En 1821, Que Es Uno De Los Primeros Censos En El Mundo Fuera De Europa Y América, Donde Muhammad Ali Ordenó Contar A Cada Varón En Egipto Para Reclutarlo En El Ejército. Y En El Estado Otomano El Primer Censo Se Realizó En 1831, Y En Japón En 1872, Y En La India Británica En 1872 También. Estos Censos No Fueron Meras Cifras, Sino Que Fueron Herramientas De Control. Cuando El Estado Sabe Cuántos Hombres Tienes Y Cuántos Quintales De Algodón Produces, Puede Reclutar E Imponer Impuestos Y Planificar Guerras.

Y Acompañando Al Censo Hay Otra Invención Que Es El Pasaporte Y La Identidad. Antes Del Siglo XIX, La Gente Se Desplazaba Sin Papeles. Pero Con La Construcción De Ferrocarriles Y El Aumento De La Migración, Los Estados Comenzaron A Temer A Los Infiltrados Y Revolucionarios Y Enfermos. Rusia Impuso El Pasaporte Interno En 1803, Y El Estado Otomano Impuso El “Billete” En 1840, Y Egipto Impuso El “Billete Miri” En La Era De Abbas Helmy El Primero. Y Osterhammel Narra Una Historia Divertida Sobre Cómo La Peregrinación A La Meca, Que Fue Durante Siglos Un Movimiento Espiritual Libre, Se Convirtió A Finales Del Siglo XIX En El Movimiento Más Vigilado Del Mundo, Donde Las Autoridades Otomanas Y Británicas Y Francesas Impusieron A Cada Peregrino Llevar Un Certificado De Vacunación Contra El Cólera Y Un Pasaporte Y Un Certificado De Libertad De Deudas, Y Todo Eso Bajo Presión De Las Potencias Europeas Que Temían El Regreso De Los Peregrinos Con Cólera A Europa.

Pero Lo Más Importante Que Distingue Al Estado Del Siglo XIX Es Su Monopolio De La Violencia. Al Comienzo Del Siglo, La Mayoría De Los Estados No Controlaban Realmente Excepto Sus Capitales Y Algunas Ciudades Importantes, Mientras Que El Campo Estaba Gobernado Por Jeques Tribales Y Grandes Propietarios Y Bandas. En Egipto, El Desierto Occidental Y El Alto Egipto Estaban Completamente Fuera Del Control De El Cairo Hasta La Era De Muhammad Ali Que Lanzó Campañas Militares Para Subyugarlos. En México Y Brasil Y Argentina, Había Vastísimas Zonas A Las Que Ningún Soldado Gubernamental Entraba. Para Finales Del Siglo, Todo Cambió Gracias A Dos Armas: El Rifle De Tiro Rápido Y El Telégrafo. El Nuevo Rifle Permitió A Un Pequeño Ejército Derrotar A Una Gran Tribu, Y El Telégrafo Permitió A La Capital Saber Sobre Una Rebelión En Las Periferias El Mismo Día Y Enviar Un Ejército A Través Del Ferrocarril. Y Así Nació El Estado Central Moderno, Ya Fuera Colonial O Nacional.

Hay Una Escena Con La Que Jürgen Osterhammel Abre Su Capítulo Sobre Energía E Industria, Una Escena Que Resume La Filosofía De Todo El Libro. No Comienza En Una Fábrica En Manchester, Sino Que Comienza En Un Campo De Algodón En El Delta Del Nilo En Egipto En 1862. Un Campesino Egipcio Llamado Hassan, Cuyo Nombre Real No Conocemos, Ara Su Tierra Que Heredó De Su Padre, Pero Esta Vez No Planta Trigo Para Que Sus Hijos Coman, Sino Que Planta Algodón De Fibra Larga Que El Jedive Said Le Ordenó Plantar Porque El Precio Del Algodón Subió Repentinamente En Liverpool Después De Que La Guerra Civil Americana Cortara Los Suministros De Algodón Americano De Las Fábricas De Inglaterra. Este Campesino No Sabe Dónde Está Liverpool, Ni Sabe Que Hay Una Guerra Civil En América, Pero Sabe Que El Oficial Del Distrito Lo Azotará Si No Planta Algodón, Y Que El Comerciante Griego En Alejandría Le Pagará En Efectivo Más De Lo Que Solía Obtener Del Trigo. Después De Seis Meses, El Algodón Se Recoge Y Se Desmota Y Se Transporta A Lomos De Un Camello Hasta La Nueva Estación De Tren Que Los Británicos Construyeron, Luego En Tren Hasta El Puerto De Alejandría, Luego En Barco De Vapor Hasta Liverpool, Luego Se Hila En Una Fábrica En La Que Trabaja Una Niña Inglesa De Catorce Años, Luego Se Teje En Tela Que Se Vende En Calcuta En India Para Vestir A Un Campesino Indio A Quien El Mismo Imperio Británico Obligó A Dejar De Tejer Su Tela Local. Esta Es La Revolución Industrial Como La Ve Osterhammel: No Una Máquina De Vapor En El Taller De James Watt, Sino Una Red Global De Coerción Y Codicia Y Esperanza Que Vincula El Destino De Los Humanos Entre Sí Sin Que Se Encuentren.

Esta Escena Es La Clave Para Entender Cómo Osterhammel Desmantela El Mito Del “Milagro Europeo”. Los Libros Antiguos Solían Decir Que Europa Sobresalió Porque Era Más Inteligente, O Trabajaba Más, O Porque Tenía Una Cultura Protestante Que Fomenta El Trabajo. Osterhammel Se Ríe De Estas Explicaciones Culturales Y Presenta Una Explicación Material Sólida: Europa, Y Específicamente Gran Bretaña, Fue Geográficamente Afortunada. Tenía Carbón Cerca De La Superficie Y Barato, Y Tenía Colonias Que Producían Algodón Barato Con Trabajo Esclavo, Y Tenía Un Poder Naval Que Protegía Su Comercio, Y Tenía Un Sistema Legal Que Permitía Al Inversor Arriesgar Sin Que El Rey Lo Ahorcara Si Fracasaba. Estos Cuatro Factores No Se Encontraron En Ningún Otro Lugar Del Mundo En El Mismo Momento. China Tenía Carbón Y Hierro Pero No Tenía Colonias Algodoneras Ni Un Poder Naval Global, E India Tenía Algodón Y Textiles Superiores Pero No Tenía Carbón Barato Ni Un Estado Central Que Protegiera Su Industria, Y Egipto En La Era De Muhammad Ali Intentó Reunir Todos Estos Factores Juntos: Construyó Fábricas De Hierro En Bulaq, Y Fábricas De Textiles En Al-Mahalla Al-Kubra, E Importó Ingenieros Franceses, Y Envió Misiones A Europa, Pero Cayó Porque Gran Bretaña Y Francia Decidieron Militarmente Que No Debía Tener Éxito. En 1840, Después Del Tratado De Londres, Las Potencias Europeas Obligaron A Muhammad Ali A Desmantelar Su Ejército Y Fábricas Y Abrir Sus Mercados A Las Mercancías Europeas Con Aranceles Que No Superaban El 5%, Mientras Que Egipto Imponía A Sus Mercancías En Europa Aranceles Que Llegaban Al 30%.

Y Osterhammel Dedica Un Capítulo Largo Y Doloroso Sobre La “Desindustrialización”, Que Es El Término Que Describe Lo Que Sucedió A India Y Egipto Y China. En 1750, India Producía El 25% De Los Textiles Del Mundo, Y Las Telas De Dhaka Y La Muselina Bengalí Eran Las Más Demandadas Del Mundo, Desde Londres Hasta El Cairo Y Tokio. Y Para 1880, India Se Convirtió En Un Importador Neto De Textiles Británicos, Y Sus Tejedores Se Convirtieron En Mendigos En Las Calles De Calcuta. ¿Cómo Sucedió Eso? No Porque La Máquina Británica Fuera Técnicamente Mejor Al Principio, Sino Porque Gran Bretaña Impuso Impuestos Internos Sobre Los Textiles Indios En La Misma India, E Impidió Su Exportación A Gran Bretaña, Luego Inundó El Mercado Indio Con Tela Barata Apoyada Por El Estado. Lo Mismo Sucedió En Egipto: Las Fábricas De Muhammad Ali Producían Tela Buena Suficiente Para El Ejército Y El Pueblo, Pero Después De 1840 La Mayoría De Ellas Cerraron Porque La Tela Inglesa Era Más Barata, No Porque Fuera Mejor, Sino Porque Estaba Apoyada Por Carbón Barato Y Trabajo Infantil Sin Derechos Y Poder Naval Que Impedía Cualquier Competencia.

Pero Osterhammel No Cae En La Trampa Del Romanticismo Que Dice Que Oriente Fue Una Víctima Inocente. Observa Cómo Las Propias Élites Locales Participaron En Este Proceso. En Egipto, Los Grandes Propietarios Y Comerciantes Griegos Y Armenios Ganaban Más Con La Exportación De Algodón Crudo Que Con Su Fabricación, Por Lo Que No Defendieron Las Fábricas. Y En India, Los Comerciantes Indios En Bombay Ganaban Más Siendo Agentes De Empresas Británicas Que Siendo Industriales Independientes. Y En El Estado Otomano, La Reforma De Las Tanzimat Prefería Importar Mercancías Europeas Para Satisfacer A La Nueva Clase Media En Estambul E Izmir A Expensas De Los Artesanos En Alepo Y Damasco.

Luego El Libro Pasa Al Carbón, Que Es El Verdadero Héroe Del Siglo XIX. Osterhammel Presenta Una Estadística: En 1800, El Mundo Consumía 15 Millones De Toneladas De Carbón Anualmente, La Mayoría En Gran Bretaña Y China. En 1900, El Consumo Se Convirtió En 700 Millones De Toneladas. Este Carbón Es Lo Que Transformó El Mundo. Sin Él No Habría Ferrocarriles, Ni Barcos De Vapor, Ni Fábricas De Hierro, Ni Iluminación De Gas En Las Ciudades. Y Explica Cómo La Geografía Del Carbón Determinó La Geografía Del Poder. Alemania Se Unificó Y Se Convirtió En Una Gran Potencia Porque La Cuenca Del Ruhr Contenía Carbón Y Hierro Juntos En El Mismo Lugar, Mientras Que Francia Quedó Relativamente Atrasada Porque Su Carbón Estaba En El Norte Y Su Hierro En El Sur. Y Japón Derrotó A China Y Rusia Porque Encontró Carbón En Hokkaido E Invirtió En Él Insanamente, Mientras Que China A Pesar De Poseer La Mayor Reserva De Carbón Del Mundo No Lo Extrajo Porque El Estado Central Era Débil Y Porque El Transporte Fluvial Era Más Barato Que Los Ferrocarriles.

En La Mañana Del 12 De Mayo De 1876, Un Comerciante De Algodón En Alejandría Llamado Antonio Ambrozo, Un Griego Que Vivía En Egipto Desde Hacía Veinte Años, Se Sentó En Un Café En La Corniche Leyendo El Periódico Francés “Le Journal D’Égypte”, Y De Repente Leyó Una Pequeña Noticia En La Tercera Página Que Decía Que La Cosecha De Algodón En El Estado Americano De Mississippi Había Sido Expuesta A Una Inundación Y La Mitad De Ella Se Había Dañado. En Casi El Mismo Momento, A Seis Mil Kilómetros De Distancia, Un Comerciante De Algodón En Liverpool Se Sentó Leyendo La Misma Noticia Que Le Llegó A Través Del Cable Telegráfico Submarino Que Gran Bretaña Había Extendido Solo Un Año Antes Entre Malta Y Alejandría. Los Dos Hombres Nunca Se Encontraron, Pero Su Decisión Fue Una: Subir El Precio Del Algodón Inmediatamente. Y El Mismo Día, En Una Pequeña Aldea En El Delta Del Nilo, Un Jeque De La Guardia Del Pueblo Vino A Decirle A Un Simple Campesino Que El Precio Del Algodón Que Vendería Después De Tres Meses Había Subido, Sin Que El Campesino Entendiera Por Qué Había Subido, Ni Cuál Era La Relación De Mississippi Con Su Campo. Esta Escena, Que Jürgen Osterhammel Coloca En El Corazón De Su Capítulo Sobre Comunicaciones, Es El Momento Del Nacimiento Del Mundo Moderno.

Osterhammel Dibuja Un Panorama Completo Titulado “Redes Y Comunicaciones” Para Explicar Cómo El Siglo XIX No Fue Un Siglo De Inventos Separados, Sino Que Fue Un Siglo De Vincular Inventos Entre Sí Para Crear Una Sola Red. El Barco De Vapor Solo No Fue Suficiente, Y El Telégrafo Solo No Fue Suficiente, Y El Ferrocarril Solo No Fue Suficiente, Pero Cuando Los Tres Se Juntaron, El Mundo Se Redujo De Una Manera Que Nunca Había Ocurrido En La Historia De La Humanidad Antes.

Comienza Con El Mar, Porque Era La Carretera Principal Del Mundo. En 1815, El Viaje De Londres A Bombay En Barco De Vela Tardaba En Promedio 120 Días Si Los Vientos Eran Favorables, Y Podía Tardar 200 Días Si No Lo Eran, Y La Probabilidad De Que El Barco Se Hundiera Era Del 5%. En 1870, Después De La Apertura Del Canal De Suez En 1869 Y La Difusión De Los Barcos De Vapor Con Motor De Hélice, El Mismo Viaje Tardaba Solo 25 Días, Y La Probabilidad De Hundimiento Era Menos Del 1%. Esta Diferencia De Tiempo No Es Meramente Comodidad, Sino Que Es Una Revolución Económica Y Política. Antes Del Barco De Vapor, El Comerciante Enviaba Mercancía Y No Sabía Si Llegaría Excepto Después De Seis Meses, Y Tenía Que Arriesgar Todo Su Capital. Después Del Barco De Vapor, Pudo Enviar Mercancía Cada Mes Y Calcular Sus Ganancias Con Precisión. Y El Canal De Suez, Al Que Osterhammel Dedica Un Subcapítulo Maravilloso Que Llama “Cortando Las Arenas”, No Fue Meramente Un Proyecto De Ingeniería, Sino Que Fue Un Proyecto Imperial Por Excelencia. Su Idea Fue Francesa, Su Financiación Europea, Y Sus Trabajadores Egipcios, Más De Cien Mil De Los Cuales Murieron Debido Al Trabajo Forzado Y El Cólera, Y Su Beneficio Principal Fue Para Gran Bretaña Que Controlaba India. Sin Embargo, Egipto También Se Benefició De Él De Una Manera Inesperada: De Repente Alejandría Y Port Said Y Suez Se Convirtieron En Ciudades Globales, Y El Cairo Se Convirtió En Una Estación Obligatoria Para Cada Viajero De Europa A Asia, Y Aparecieron En Él Hoteles Lujosos Y Agencias De Viajes Y Guías Turísticos Que Hablaban Cinco Idiomas.

Luego Pasa Al Ferrocarril, Que Llama “La Máquina Que Hizo El Estado”. En 1825 Había En Todo El Mundo 40 Kilómetros De Ferrocarriles, Todos En Inglaterra. En 1900 Había Un Millón De Kilómetros, Cubriendo Todos Los Continentes Excepto La Antártida. Y Osterhammel Explica Que El Ferrocarril No Fue Meramente Un Medio De Transporte, Sino Que Fue El Primer Proyecto Industrial Enorme Que Requirió Coordinación Entre El Estado Y Los Bancos Y Los Ingenieros Y Los Trabajadores. Para Construir Una Línea De Ferrocarril De El Cairo A Asuán, El Jedive Ismail Necesitó Préstamos De Bancos De París, Y Hierro De Fábricas Belgas, E Ingenieros De Francia, Y Trabajadores Del Alto Egipto. Y Cuando No Pudo Pagar, Gran Bretaña Y Francia Intervinieron Para Imponer Control Financiero Sobre Egipto, Lo Que Allanó El Camino Para La Ocupación Británica En 1882. La Misma Historia Se Repitió En El Estado Otomano Con El Ferrocarril Berlín-Bagdad, Y En Rusia Con El Ferrocarril Transiberiano, Y En Argentina Con Los Ferrocarriles Británicos. El Ferrocarril Fue Un Arma De Doble Filo: Construye El Estado Y Lo Quiebra Al Mismo Tiempo.

Pero La Verdadera Revolución, Como Argumenta Osterhammel, Fue La Revolución Del Telégrafo. Hasta 1830, La Velocidad De Transferencia De Información Era La Velocidad De Transferencia Humana O De Caballo. Un Mensaje De Londres A Calcuta Tardaba 6 Meses, Y Un Mensaje De El Cairo A Jartum Tardaba 40 Días. En 1851 Se Tendió El Primer Cable Telegráfico Submarino Entre Inglaterra Y Francia A Través Del Canal De La Mancha, Y En 1865 Se Tendió Un Cable A Través Del Atlántico Entre Inglaterra Y América, Y En 1870 Se Completó La Red Global Cuando Se Conectó Un Cable Que Se Extendía Desde Londres Hasta Bombay Vía Gibraltar Y Malta Y Alejandría Y Suez. Y Aquí Osterhammel Menciona Un Detalle Importante Para El Lector Árabe: La Principal Estación Telegráfica En El Medio Oriente Estaba En Alejandría, Y Los Empleados Egipcios Fueron Los Primeros En Aprender El Código Morse En El Mundo Árabe, Y Recibían Salarios Más Altos Que Los Jueces. Y De Repente, Las Noticias Comenzaron A Llegar El Mismo Día. Cuando El Presidente Americano Lincoln Fue Asesinado En 1865, La Gente En Londres Lo Supo Después De 12 Días, Pero Cuando La Reina Victoria Murió En 1901, La Gente En El Cairo Y Tokio Y Buenos Aires Lo Supo En La Misma Hora.

Esta Compresión Del Tiempo Creó Lo Que Osterhammel Llama “Sincronía Global”. Por Primera Vez En La Historia, La Gente En Lugares Diferentes Pasó A Vivir El Mismo Acontecimiento Al Mismo Tiempo. Cuando Ocurrió La Crisis De La Bolsa En Viena En 1873, Las Bolsas De El Cairo Y Alejandría Y Nueva York Colapsaron En La Misma Semana, Porque El Telégrafo Transmitió El Pánico. Y Cuando Estalló La Revolución De Urabi En Egipto En 1881, Los Periódicos En Londres Y París Publicaban Sus Noticias Diariamente, Y La Opinión Pública Europea Se Convirtió En Parte Del Conflicto Político Egipcio, Que Es Algo Que Nunca Había Sucedido Antes.

Y Con El Telégrafo Llegó El Periódico Moderno. Al Comienzo Del Siglo XIX, Los Periódicos Eran Pocos, Caros, Partidistas, Y Leídos Solo Por La Élite. Para Finales Del Siglo, Aparecieron Periódicos Populares Baratos Que Imprimían Cientos De Miles De Copias Diariamente, Como “Al-Ahram” En El Cairo Que Fue Fundado Por Salim Y Bishara Taqla En 1875, Y “Al-Jawaib” Por Ahmad Faris Al-Shidyaq En Estambul, Y “The Times” En Londres. Y Osterhammel Dedica Páginas Agradables Sobre Cómo La Prensa Árabe En El Siglo XIX No Fue Una Imitación De La Prensa Occidental, Sino Que Fue Un Diálogo Con Ella. El Periódico “Al-Ahram” En Su Primer Número Publicaba Noticias Del Telégrafo Sobre Europa, Y En La Misma Página Publicaba Poemas Que Alababan Al Jedive Y Noticias Sobre La Peregrinación. Esta Mezcla Es Lo Que Creó Una Nueva Conciencia: Una Conciencia De Que Hay Un Mundo Exterior Que Debe Ser Seguido, Pero Preservando Una Identidad Local.

Si Abrieras Un Atlas Escolar Impreso En Londres O París O Berlín En 1885, Encontrarías Un Mapa Del Mundo Coloreado Con Colores Brillantes Y Dividido Con Precisión: Rojo Para El Imperio Británico En El Que Nunca Se Pone El Sol, Y Azul Para Francia, Y Amarillo Para La Decadente España Portuguesa, Y Verde Para Rusia Que Se Extendía Desde Polonia Hasta El Océano Pacífico, Y Pocos Espacios Blancos En Los Que Estaba Escrito “Inexplorado” En El Corazón De África Y La Isla De Nueva Guinea. Este Mapa, Que Hoy Nos Parece Una Cosa Natural, Es Una Invención Muy Moderna De Las Invenciones Del Siglo XIX.

Osterhammel Comienza Corrigiendo Una Gran Ilusión: Los Imperios No Son Un Fenómeno Antiguo Que Continuó En El Siglo XIX, Sino Que Son Un Fenómeno Completamente Nuevo Radicalmente Diferente De Los Imperios Del Pasado. El Imperio De Roma O El Estado Otomano En El Siglo XVI O El Imperio De Los Mongoles Eran Imperios “Terrestres”, Que Controlaban La Tierra Vecina Y Recaudaban Impuestos Y Dejaban A La Gente Sus Idiomas Y Religiones. En Cuanto A Los Imperios Del Siglo XIX, Eran Imperios “Marítimos E Industriales Y Racistas” Al Mismo Tiempo. Gran Bretaña No Solo Quería Recaudar Impuestos De India, Sino Que Quería Cambiar Toda La Economía India Para Cultivar Algodón En Lugar De Trigo, Y Cambiar Su Cultura Para Hablar Inglés, Y Cambiar Su Religión A Través De Misiones Misioneras, Y Dibujar Sus Fronteras Con Una Pluma Y Una Regla En Londres. Este Tipo De Intervención Integral Nunca Había Sucedido Antes En La Historia.

Y Osterhammel Presenta Un Número Que Resume El Tamaño De La Transformación: En 1800, Las Potencias Europeas Controlaban El 35% De La Superficie Terrestre En El Mundo. En 1914, Controlaban El 84%. Y En Solo Quince Años Entre 1880 Y 1895, Casi Todo El Continente De África Fue Repartido Entre Siete Países Europeos En La Conferencia De Berlín Y Lo Que Siguió, Un Reparto En El Que Ningún País Africano Participó Y Ningún Africano Fue Consultado. Y Osterhammel Describe Cómo Se Hacía Eso En El Terreno: Un Oficial Británico O Francés Llega A Una Aldea En Nigeria O Congo Con Un Intérprete Y Diez Soldados, Y Pide Al Jeque De La Aldea Que Ponga Su Huella Dactilar En Un Papel Escrito En Inglés O Francés Que No Entiende, Diciendo Que Cede Su Tierra Y Soberanía Para Siempre A Cambio De Un Pedazo De Tela Y Un Puñado De Cuentas, Luego Levanta Una Bandera Y Se Va, Y Después De Un Mes Una Compañía Comercial Viene Para Comenzar A Cortar Árboles Y Plantar Cacao.

Pero La Ventaja Del Libro Reside En Que No Narra La Historia De Los Imperios Desde El Punto De Vista De Londres Y París Solo, Sino Que La Narra Desde El Punto De Vista De El Cairo Y Estambul Y Teherán Y Pekín Y Tokio También, Y Aquí Aparece La Diferencia Entre Un Verdadero Historiador Global Y Un Historiador Europeo Tradicional. Para Nosotros En El Mundo Árabe, El Siglo XIX No Fue Solo El Siglo Del Colonialismo, Sino Que También Fue El Siglo De Intentos De Construir Imperios No Europeos Que Fracasaron O Tuvieron Éxito Parcialmente.

En Cuanto A Los Tres “Imperios Terrestres” Que Intentaron Sobrevivir: El Estado Otomano, Y Egipto En La Era De La Dinastía De Muhammad Ali, Y El Irán Qajar. El Estado Otomano, Que Muchos Libros Occidentales Describen Como “El Hombre Enfermo De Europa”, Osterhammel Lo Ve Como Un Imperio Reformista Activo Que Intentó Con Todas Sus Fuerzas Transformarse En Un Estado Moderno Al Estilo Europeo. Las Reformas De Las Tanzimat (1839-1876) No Fueron Mera Imitación Ciega, Sino Que Fueron Un Proyecto Ambicioso Para Construir Un Ejército Regular, Y Una Administración Central, Y Escuelas Modernas, Y Leyes Civiles, Y Un Parlamento. Y Egipto En La Era De Muhammad Ali E Ismail Intentó Construir Su Propio Imperio Que Se Extendía Desde Sudán Hasta El Levante Y El Hiyaz Y Grecia, Y Sus Ejércitos Llegaron Más Allá De Las Fuentes Del Nilo. E Irán Intentó Construir Un Ejército Regular Con Ayuda Francesa Y Británica Y Rusa Al Mismo Tiempo, En Un Juego De Equilibrio Preciso.

¿Por Qué Fracasaron Estos Intentos Mientras Que Japón Tuvo Éxito? Esta Es La Pregunta Central Que Osterhammel Responde. Japón, Que Hasta 1868 Era Un Estado Feudal Cerrado, Tuvo Éxito Porque Tomó Una Decisión Consciente De Imitar A Occidente En Tecnología Y Ejército Pero Se Negó A Imitarlo En Economía Y Cultura. Mientras Que Egipto Y El Estado Otomano Abrieron Sus Mercados A Las Mercancías Europeas Bajo El Pretexto Del Liberalismo, Japón Impuso Una Protección Aduanera Estricta A Su Industria Naciente. Y Mientras Que Egipto Y Estambul Pidieron Prestado A Los Bancos De Londres Y París Hasta La Bancarrota, Japón Impuso Impuestos Internos Duros A Los Campesinos Para Financiar La Industrialización, Y Pagó El Precio De Su Independencia Con Pobreza Interna Temporal En Lugar De Deuda Externa Permanente. Y Lo Más Importante De Eso, Mientras Que Las Élites En El Cairo Y Estambul Estaban Divididas Entre Occidentalistas Y Conservadores Que Luchaban Entre Sí, La Élite Japonesa Estaba Unida En Torno A Un Solo Objetivo Que Es “Una Nación Rica Y Un Ejército Fuerte”.

Luego Osterhammel Pasa Al Lado Más Oscuro De Los Imperios: El Racismo Y El Exterminio. El Siglo XIX Es El Siglo En El Que Se Inventó El Racismo Científico. Antes De Eso Había Fanatismo Religioso Y Tribal, Pero La Idea De Que Hay Razas Biológicamente Superiores Y Atrasadas Naturalmente, Y Que El Deber Del Hombre Blanco Es Gobernar El Mundo, Es Una Idea Moderna Nacida En Las Universidades De Europa Y América A Mediados Del Siglo XIX, Y Difundida A Través De Libros Y Museos Y Exposiciones Mundiales. Y Osterhammel Dedica Páginas Dolorosas Sobre Las Exposiciones Coloniales En Londres Y París En 1889 Y 1900, Donde Se Exhibían Humanos De África Y Asia En Jaulas Como Si Fueran Animales, Visitados Por Europeos Con Sus Familias En Un Fin De Semana De Vacaciones. Y Describe Cómo El Genocidio De Los Pueblos Aborígenes De Tasmania En Australia Entre 1803 Y 1876, Donde Los Colonos Británicos Mataron A Casi Todos Los Habitantes De La Isla, Fue El Primer Genocidio Planificado En La Era Moderna, Y Que Las Masacres Alemanas Contra El Pueblo Herero En Namibia En 1904-1907, En Las Que Se Mató Al 80% Del Pueblo, Fueron El Modelo Del Que Los Nazis Se Inspiraron Posteriormente.

Y En Contraste, Osterhammel Observa Cómo Nació La Resistencia. El Siglo XIX No Es Solo El Siglo De Los Imperios, Sino Que También Es El Siglo De Los Nacionalismos. Cada Imperio Creó Un Contranacionalismo. El Colonialismo Británico En India Creó El Nacionalismo Indio, Y La Ocupación Francesa De Egipto Creó El Nacionalismo Egipcio, Y La Expansión Rusa En Polonia Creó El Nacionalismo Polaco, Y El Gobierno De Los Habsburgo Sobre Hungría Creó El Nacionalismo Húngaro. Y Explica Cómo La Idea De La Nación Misma, Con Sus Fronteras Y Pasaporte E Himno Nacional Y Bandera E Historia Escolar Unificada, Es Una Invención De Las Invenciones Del Siglo XIX, Que Se Difundió De Europa Al Mundo A Través De Escuelas Y Periódicos Y Ferrocarriles. Hasta 1800, No Había Bandera Nacional Para Egipto O India O Alemania O Italia, Porque Alemania E Italia Mismas No Existían Como Dos Estados.

Y Osterhammel Continúa Sobre El Fin De Los Imperios. En 1900 Parecía Que Los Imperios Durarían Para Siempre, Pero En Verdad Estaban Viviendo Su Crisis Final. El Costo De Construir Buques De Guerra Y Ferrocarriles Y Ejércitos Regulares Se Volvió Exorbitante Hasta El Grado De Que Gran Bretaña Y Francia Y Rusia Estaban Al Borde De La Bancarrota, Y El Movimiento De Resistencia En Las Colonias Se Volvió Organizado Y Armado Con Ideas Nacionalistas Y Socialistas, Y La Competencia Entre Los Mismos Imperios Sobre Repartir Lo Que Quedaba Del Mundo Los Condujo A Una Guerra Mundial Que Nadie Quería Pero Que Era Inevitable. La Primera Guerra Mundial, Como La Ve Osterhammel, No Fue Un Accidente Debido Al Asesinato Del Príncipe Heredero De Austria, Sino Que Fue Un Suicidio Colectivo De Los Imperios Europeos.

Cuando Leemos La Historia De Las Ideas En El Siglo XIX En Los Libros Escolares, Parece Como Si Hubiera Dos Capítulos Completamente Separados: Un Capítulo Sobre Ideas Occidentales Que Incluye Liberalismo Y Nacionalismo Y Socialismo Y Darwinismo, Y Otro Capítulo Sobre Ideas Islámicas Que Incluye Wahabismo Y Sanusiya Y Mahdismo Y Reformismo. Y Entre Los Dos Capítulos Un Muro Grueso Que Nadie Cruza. Jürgen Osterhammel Viene En El Panorama De Ideas Que Llama “Conocimiento E Ideologías” A Demoler Este Muro Completamente, Y Dice Que El Siglo XIX Presenció Por Primera Vez En La Historia Un Mercado Verdaderamente Global Para Las Ideas, Un Mercado En El Que Las Ideas Se Movían Y Se Traducían Y Se Robaban Y Se Reformulaban Con Una Velocidad Que No Tenía Precedentes, Y Que Un Pensador Como Jamal Al-Din Al-Afghani O Muhammad Abduh No Estaba Pensando En Una Habitación Cerrada En Al-Azhar, Sino Que Estaba Sentado En Un Café En París Leyendo Una Traducción Árabe De Un Libro Francés Sobre Darwin Traducido Del Inglés, Y Escribiendo Una Respuesta A Él Que Se Publicaría En Un Periódico Publicado En El Cairo Y Leído Por Musulmanes En India.

Osterhammel Dice: El Siglo XIX Es El Siglo En El Que El Conocimiento Se Convirtió En Una Mercancía Que Puede Ser Transportada. Antes De Eso, El Conocimiento Estaba Vinculado A Una Persona O Un Lugar: Vas A Un Jeque Para Escuchar Un Hadiz, O Viajas A Una Universidad Para Aprender Medicina. Pero Con La Invención De La Imprenta Moderna Y La Prensa Y La Traducción Organizada Y Las Misiones Científicas, El Conocimiento Se Convirtió En Algo Que Puede Ser Impreso Y Enviado Y Vendido. Y Presenta Un Número Asombroso: En 1800, Había En Todo El Mundo Aproximadamente 200 Periódicos Diarios, La Mayoría En Europa Y América. En 1900, Había Más De 15 Mil Periódicos Diarios, Publicados En Todos Los Idiomas Del Mundo, Desde El Japonés Hasta El Árabe Y El Swahili. Y Un Periódico Como “Al-Ahram” Que Fue Fundado En Alejandría En 1875 Llegaba Después De Una Semana A Bagdad Y Jartum Y Zanzíbar, Y Era Leído Por Comerciantes Y Empleados Que Comentaban Sobre Él En Cafés.

El Siglo XIX Es La Era De La Segunda Gran Traducción Después De La Era De La Traducción Abasí. Pero Esta Vez La Traducción No Fue Del Griego Al Árabe, Sino Que Fue Del Inglés Y Francés A Todos Los Idiomas Del Mundo, Y Del Árabe Y Persa E Hindi A Los Idiomas Europeos También. Y Osterhammel Menciona Dos Proyectos Gigantes Paralelos: El Proyecto De Traducción De Muhammad Ali En La Escuela De Idiomas Que Rifaa Al-Tahtawi Fundó En 1835, Y El Proyecto De Japón En La Era Meiji Para Traducir Todos Los Libros Occidentales. Al-Tahtawi Cuando Fue A París Entre 1826 Y 1831, No Solo Tradujo Libros Militares Como Muhammad Ali Le Ordenó, Sino Que Tradujo La Constitución Francesa De 1814 Y Un Libro Sobre Derecho Civil Y Un Libro Sobre Geografía, Y Escribió Su Famoso Libro “Takhlis Al-Ibriz Fi Talkhis Bariz” Que Fue El Primer Intento Árabe Moderno De Comprender Europa No Como Enemigo Sino Como Modelo Del Que Se Puede Obtener Beneficio. Y Casi Al Mismo Tiempo, Los Japoneses Estaban Traduciendo Los Mismos Libros Franceses Al Japonés, E Incluso Inventaron Nuevas Palabras Japonesas Para Traducir Conceptos Como “Libertad” Y “Derechos” Y “Sociedad” Que No Existían En El Idioma Japonés Antes, Exactamente Como Al-Tahtawi Inventó Nuevas Palabras Árabes Como “Nacionalismo” Y “Libertad” Y “Sociedad Civil”.

Y Aquí Osterhammel Llega A Su Idea Central: Las Grandes Ideologías Del Siglo XIX No Fueron Puramente Europeas, Sino Que Fueron El Producto De Un Diálogo Global. El Liberalismo, Que Consideramos Hoy Una Idea Occidental, Nació En Su Forma Moderna Cuando John Stuart Mill Leyó Informes Sobre India, Y Tocqueville Leyó Sobre América, Y Todos Leían Sobre La Revolución Francesa. Y El Nacionalismo, Que Consideramos Una Idea Europea, Nació En Su Forma Moderna En Las Colonias: El Primer Nacionalismo Moderno En La Historia No Fue El Nacionalismo Francés O Alemán, Sino Que Fue El Nacionalismo Latinoamericano Que Nació En Argentina Y México Entre 1810 Y 1825, Cuando Los Descendientes De Colonizadores Españoles Decidieron Que No Eran Españoles Sino Argentinos Y Mexicanos. Y El Socialismo Mismo, Que Vinculamos Con Marx Y Engels En Londres, Fue Desde Su Comienzo Un Movimiento Global: Marx Estaba Escribiendo Sobre India Y China Y Egipto, Y Estaba Leyendo Periódicos Árabes Traducidos, Y Su Amigo Engels Estaba Escribiendo Sobre La Guerra En Argelia.

Lo Que Llama “Islam Reformista Como Parte De La Modernidad Global” Vino Y No Como Una Reacción A Ella. Jamal Al-Din Al-Afghani, A Quien Muchos Consideran El Padre Del Fundamentalismo Islámico, Osterhammel Lo Ve Como El Primer Verdadero Globalista Islámico. Al-Afghani Nació En Irán, Y Aprendió En India, Y Vivió En Afganistán Y Egipto Y Turquía Y Francia Y Rusia, Y Hablaba Persa Y Árabe Y Turco Y Francés E Inglés Con Fluidez, Y Estaba Leyendo A Darwin Y Spencer Y Guizot Al Mismo Tiempo Que Estaba Leyendo A Ibn Jaldún Y Al-Ghazali. Y Cuando Fue A París En 1883 Y Escribió Su Famosa Respuesta A Ernest Renan Sobre El Islam Y La Ciencia, No Estaba Defendiendo El Islam Tradicional, Sino Que Estaba Defendiendo Un Islam Racional Desarrollado Que Puede Competir Con Occidente En Ciencia. Y Su Estudiante Muhammad Abduh, Que Se Convirtió En El Mufti De Egipto, Estaba Leyendo Una Traducción Árabe Del Libro De Herbert Spencer Sobre La Evolución, Y Tratando De Conciliarlo Con El Corán, Exactamente Como Los Teólogos Cristianos En Alemania Y América Estaban Tratando De Conciliar A Darwin Y La Biblia En Los Mismos Años.

Y Lo Mismo Sucedió En India Y China. En India, Apareció El Movimiento “Brahmo Samaj” Que Intentó Reformar El Hinduismo Para Conformarse Con La Racionalidad Moderna, Y En China Apareció El Movimiento “La Reforma De Los Cien Días” En 1898 Que Intentó Combinar A Confucio Y Rousseau. Todos Estos Movimientos Se Aconsejaban Y Se Correspondían. Al-Afghani Se Correspondía Con Los Líderes Del Movimiento Hindú Reformista, Y Muhammad Abduh Estaba Leyendo Libros Sobre Japón, Y Los Japoneses Estaban Leyendo Libros Sobre Egipto.

Luego Osterhammel Pasa A La Idea De La Religión Misma En El Siglo XIX. El Siglo XIX Es El Siglo En El Que Se Inventó El Concepto De “Religión Mundial”. Antes De Eso, Había Fe Y Prácticas Locales, Pero La Idea De Que Hay Algo Llamado “Islam” Como Una Religión Unificada, O “Hinduismo” Como Una Religión, O “Budismo” Como Una Religión, Es Una Idea Moderna Nacida En El Siglo XIX A Través Del Orientalismo Y El Colonialismo Y La Imprenta. Los Británicos En India Son Quienes Reunieron Miles De Prácticas Locales Diversas Bajo Un Solo Nombre “Hinduismo”, Y Los Orientalistas Franceses Son Quienes Reunieron Las Diversas Doctrinas Islámicas Bajo Un Solo Nombre “Islam”, Luego Los Propios Musulmanes E Hindúes Vinieron Y Adoptaron Estas Clasificaciones Y Las Defendieron. Y Así Nacieron Las Religiones Mundiales Modernas Como Las Conocemos Hoy.

El Siglo XIX Es El Siglo De La Ciencia Por Excelencia, Pero No Es El Siglo De La Victoria De La Ciencia Sobre La Religión Como Los Libros Simplificados De La Ilustración Lo Representan, Sino Que Es El Siglo Del Conflicto Y La Reconciliación Entre Ellos En Cada Lugar. Darwin No Derrotó A La Iglesia En Inglaterra Solo, Sino Que Desencadenó Un Debate Agudo En El Cairo Y Estambul Y Tokio Y Calcuta También, Y En Cada Lugar Había Alguien Que Lo Rechazaba Y Alguien Que Intentaba Interpretarlo. En Egipto, Ismail Mazhar Escribió La Primera Traducción Árabe De El Origen De Las Especies En 1918, Pero Décadas Antes Hussein Al-Jisr Estaba Escribiendo “Al-Risala Al-Hamidiyya” Tratando De Conciliar El Islam Y La Teoría De La Evolución, Exactamente Como Estaban Haciendo Los Eruditos Cristianos En América.

Hay Una Fotografía Tomada En 1865 En La Ciudad De Richmond, La Capital Del Estado Americano De Virginia, Inmediatamente Después Del Fin De La Guerra Civil Americana, Que Muestra Una Calle Entera Destruida, Sin Techo Ni Ventanas, Y Un Hombre Negro Sentado Sobre Un Montón De Piedras Leyendo Un Periódico. En El Mismo Año Aproximadamente, Otra Fotografía Fue Tomada En La Ciudad De Nanjing En China Después De Aplastar La Revolución Taiping, Mostrando Casi La Misma Escena: Una Calle Destruida Y Un Hombre Chino Sentado Sobre Un Montón De Piedras Leyendo Una Proclamación Imperial Que Anunciaba El Fin De La Revolución. Entre Las Dos Imágenes Un Océano Entero, Y Dos Idiomas Diferentes, Y Dos Religiones Diferentes, Pero Un Solo Destino: Todo Un Siglo De Guerras Civiles Y Revoluciones Que Intentaron Reinventar El Estado Y La Sociedad Por La Violencia. Este Es El Tema Del Panorama De Violencia Y Revolución Al Que Jürgen Osterhammel En Su Libro “La Transformación Del Mundo” Dedica Más De 250 Páginas, Y Considera Que Es El Corazón Latiente Del Siglo XIX.

Aprendemos En Las Escuelas Que El Siglo XIX Fue Un Siglo De Paz En Europa Después De Las Guerras Napoleónicas, Y Que Las Grandes Guerras Fueron Solo Entre Estados, Como La Guerra De Crimea Y La Guerra De 1870 Entre Francia Y Alemania. Pero La Verdad Que Revela Con Cifras Es Que El Siglo XIX Fue El Siglo Más Sangriento En La Historia Hasta Ese Momento Si Contamos Las Guerras Civiles Y Revoluciones Internas, No Las Guerras Entre Estados. En Él Ocurrió La Mayor Guerra Civil En La Historia De La Humanidad En Términos De Número De Víctimas: La Revolución Taiping En China Entre 1850 Y 1864, Que Fue Liderada Por Un Maestro Fracasado Llamado Hong Xiuquan Que Afirmó Que Era El Hermano Menor De Jesucristo, Y Anunció Un Reino Celestial En El Sur De China, Y Luchó Contra El Imperio Chino Y Los Británicos Y Franceses Al Mismo Tiempo, Y En La Que Murieron Entre 20 Y 30 Millones De Personas, Es Decir Más Que Las Víctimas De La Primera Guerra Mundial. Y Casi Al Mismo Tiempo, Estados Unidos Estaba Librando Su Guerra Civil Entre 1861 Y 1865 En La Que Murieron 750 Mil Personas, E India Estaba Presenciando La Revolución De Los Cipayos En 1857 En La Que Murieron Cientos De Miles, Y Rusia Estaba Reprimiendo El Levantamiento Polaco, Y El Estado Otomano Estaba Reprimiendo Las Revueltas Balcánicas, Y Egipto Estaba Presenciando La Revolución De Urabi En 1881-1882.

¿Cuál Es El Vínculo Entre Todas Estas Guerras Que Parecen Separadas? Osterhammel Argumenta Que Todas Formaban Parte De Una Sola Crisis Global: La Crisis Del Viejo Estado Que Ya No Era Capaz De Absorber Los Nuevos Cambios. El Viejo Estado Feudal O Absoluto, Ya Fuera El Imperio De China O El Sultanato Otomano O El Reino Francés O Una Administración Colonial En India, Estaba Enfrentando Tres Presiones Al Mismo Tiempo: Presión Externa De Las Potencias Industriales Europeas Que Quieren Abrir Sus Mercados Por La Fuerza, Y Presión Interna De Nuevas Élites Educadas En Escuelas Modernas Que Quieren Participar En El Gobierno, Y Presión Popular De Campesinos Que Son Expulsados De Sus Tierras Debido A La Privatización Y El Cultivo De Cultivos Comerciales. Cuando Estas Tres Presiones Se Encuentran, El Estado Explota Desde Dentro.

Y Osterhammel Presenta Un Análisis Comparativo De Las Revoluciones De 1848 Que Se Consideran Las Revoluciones Más Famosas Del Siglo XIX En Europa, Donde Estallaron Revoluciones En París Y Berlín Y Viena Y Budapest Y Milán En Las Mismas Semanas, Exigiendo Constitución Y Libertad Y Nacionalismo. Pero No Se Conforma Con Europa, Sino Que Coloca Junto A Ellas La Revolución Taiping En China Y La Revolución De Los Cipayos En India Y Las Revoluciones Tribales En Argelia Contra Francia Y La Pequeña Revolución Taiping En Egipto Que Ahmad Urabi Lideró. Y Descubre Que Todas Estas Revoluciones Estaban Utilizando Casi El Mismo Lenguaje A Pesar De Diferentes Culturas: El Lenguaje De La Constitución, El Lenguaje De La Nación, El Lenguaje De La Justicia Social, El Lenguaje De La Religión Reformista. Urabi Cuando Lideró Su Revolución En 1881 No Solo Estaba Exigiendo La Partida De Los Extranjeros, Sino Que Estaba Exigiendo Una Constitución Y Un Parlamento E Igualdad Entre Egipcios Y Circasianos Y Turcos En El Ejército, Exactamente Como Los Estudiantes De Berlín Estaban Exigiendo Igualdad Entre La Burguesía Y Los Nobles.

Luego Pasa A Las Guerras Civiles Como Herramienta Para Construir El Estado. La Guerra Civil Americana No Fue Meramente Una Guerra Para Liberar A Los Esclavos, Sino Que Fue Una Guerra Para Construir Un Estado Central Moderno. Antes De La Guerra, América Era Una Unión Floja De Estados Cada Uno Con Su Ejército Y Ley Y Moneda. Después De La Guerra, Se Convirtió En Un Solo Estado Central Con Un Solo Ejército Federal Y Un Solo Banco Central Y Una Constitución Aplicada A Todos. Lo Mismo Sucedió En Japón: La Guerra Civil Boshin En 1868-1869 Entre Los Partidarios Del Emperador Y Los Partidarios Del Shogun No Fue Meramente Una Lucha Por El Poder, Sino Que Fue Una Guerra Para Construir El Japón Moderno, Donde Los Partidarios Del Emperador Ganaron Y Decidieron Abolir El Feudalismo Y Construir Un Ejército Moderno Y Escuelas Modernas. E Incluso En Egipto, Osterhammel Ve Que La Revolución De Urabi A Pesar De Su Fracaso Militar, Fue Un Intento De Construir Un Estado Nacional Moderno, Y Que La Ocupación Británica En 1882 No Canceló Este Intento Sino Que Lo Posponía Por Décadas.

Y Dedica Un Capítulo Sobre La Violencia Colonial Como Una Guerra Civil Continua. El Colonialismo No Fue Una Administración Tranquila Como Lo Representan Los Libros Antiguos, Sino Que Fue Una Guerra Civil Permanente Entre El Colonizador Y El Colonizado. En Argelia, Entre 1830 Y 1870, El Ejército Francés Mató Aproximadamente Un Tercio De La Población De Argelia, Es Decir Aproximadamente Un Millón Y Medio De Personas, En Una Guerra De Exterminio Organizada En La Que Francia Utilizó Los Primeros Campos De Concentración En La Historia Moderna. Y En India, Después De La Revolución De 1857, Los Británicos Se Vengaron Con Una Brutalidad Increíble: Ataron A Los Rebeldes A Las Bocas De Los Cañones Y Los Hicieron Explotar, Y Quemaron Aldeas Enteras, Y Exiliaron Al Último Rey Mogol A Birmania. Y En América Del Norte Y Australia, Las Guerras De Exterminio De Los Pueblos Indígenas Continuaron Durante Todo El Siglo XIX, Y No Terminaron Excepto Cuando La Mayoría De Ellos Fueron Exterminados.

Pero Osterhammel No Ve La Violencia Solo Como Destrucción, Sino Que La Ve También Como Un Motor Para La Reforma. Muchas De Las Grandes Reformas En El Siglo XIX Vinieron Después De Humillantes Derrotas Militares. Rusia Abolió El Sistema De Servidumbre En 1861 Después De Su Derrota En La Guerra De Crimea En 1856 Ante Gran Bretaña Y Francia, Porque El Zar Se Dio Cuenta De Que Un Ejército De Esclavos No Puede Derrotar A Un Ejército De Ciudadanos Libres. Y El Estado Otomano Anunció La Constitución De 1876 Después De Su Derrota Ante Rusia Y Después De La Presión De Las Revoluciones Balcánicas. Y Japón Comenzó Las Reformas Meiji Después De Que La Flota Americana En 1853 Lo Obligara A Abrir Sus Puertos Por La Fuerza. Y Egipto Intentó Las Reformas De Urabi Después De Que Quebrara Debido A Las Deudas. La Derrota Fue Un Maestro Duro Pero Efectivo.

Después De La Ola De Revoluciones Entre 1848 Y 1871, El Mundo Entró En Un Período De Paz Relativa Entre Los Estados Importantes Que Duró Desde 1871 Hasta 1914, Que Es Un Período Que Los Europeos Llaman “La Paz Armada” O Belle Époque. Pero Osterhammel Explica Que Esta Paz Fue Una Paz Europea Solo, En Cuanto Al Resto Del Mundo Las Guerras Estaban Ardiendo: Las Guerras De Gran Bretaña En Afganistán Y Sudán, Y Las Guerras De Francia En Indochina Y África, Y Las Guerras De Rusia En Asia Central, Y Las Guerras De Japón Contra China Y Rusia, Y Las Guerras De América Contra España Y Contra Filipinas. El Mundo Estaba Viviendo Una Guerra Mundial Continua Pero Estaba Teniendo Lugar En Las Periferias, No En El Centro Europeo, Hasta Que Explotó En El Centro Mismo En 1914.

*Las Opiniones Publicadas No Representan Necesariamente La Opinión De Nile Post

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